A finales del verano, algunas plantas aromáticas que llevan meses creciendo pueden haber llenado por completo su maceta. Los tallos ocupan cada rincón, las raíces empiezan a competir por el espacio y el centro de la planta puede verse demasiado compacto. En lugar de comprar nuevos ejemplares, este puede ser un buen momento para multiplicar algunas aromáticas mediante división.
Una de las más sencillas para hacerlo es la menta. Su crecimiento vigoroso y sus tallos subterráneos permiten separar una planta bien establecida en varias secciones, siempre que cada división conserve raíces y brotes sanos.
Con una sola maceta grande puedes conseguir dos, tres o incluso más plantas nuevas sin comprar semillas ni plantones.
Primero comprueba que tu menta está sana
No dividas una planta únicamente porque sea grande.
Antes observa su estado general.
Busca una menta con:
- numerosos tallos;
- hojas sanas;
- crecimiento vigoroso;
- raíces bien desarrolladas;
- ausencia de plagas importantes.
Si está muy debilitada, enferma o acaba de sufrir estrés intenso por calor, puede ser mejor esperar a que se recupere.
¿Por qué la menta se divide tan fácilmente?
La menta tiene una forma de crecimiento especialmente expansiva.
Produce tallos subterráneos y raíces que van colonizando el sustrato. Con el tiempo, una única planta puede convertirse en una masa formada por numerosos puntos de crecimiento conectados.
Esto permite separar grupos que ya cuentan con su propio sistema radicular.
Por eso la división suele resultar más rápida que empezar desde semilla.
Saca primero la planta de la maceta
Riega ligeramente el día anterior si el sustrato está extremadamente seco.
La tierra debería estar manejable, pero no completamente empapada.
Cuando vayas a dividirla, sujeta la maceta y extrae cuidadosamente el cepellón.
Evita tirar de los tallos.
Si está muy ajustada, presiona suavemente los laterales del recipiente para ayudar a liberar las raíces.
Mira el cepellón
Una menta que lleva bastante tiempo en la misma maceta puede presentar una auténtica red de raíces.
No te preocupes si parece muy compacta.
Busca grupos naturales de tallos y decide aproximadamente dónde realizar las divisiones.
Cada nueva sección debería conservar varios tallos sanos y una cantidad razonable de raíces.
No intentes convertir una planta pequeña en diez fragmentos diminutos.
Puedes separar algunas secciones con las manos
Cuando el cepellón no está demasiado compacto, introduce cuidadosamente los dedos entre las raíces y separa dos grupos.
Trabaja poco a poco.
No necesitas conservar cada raíz intacta, pero evita destrozar innecesariamente el sistema radicular.
Si encuentras mucha resistencia, no sigas tirando con fuerza.
Para raíces muy densas, utiliza una herramienta limpia
Un cuchillo de jardín limpio o unas tijeras adecuadas pueden ayudarte a dividir un cepellón extremadamente compacto.
Desinfecta previamente la herramienta.
Realiza cortes claros en lugar de serrar repetidamente las raíces.
Cada fragmento resultante debe conservar raíces y crecimiento aéreo.
Prepara las macetas antes de empezar
No dejes las divisiones durante mucho tiempo expuestas mientras buscas recipientes.
Ten preparadas varias macetas con agujeros de drenaje.
Para una división pequeña, un recipiente de aproximadamente 15-20 cm de diámetro puede servir inicialmente, aunque tendrás que aumentar el tamaño conforme crezca.
La menta puede expandirse rápidamente.
Utiliza un sustrato que drene bien
Llena parcialmente cada recipiente con un sustrato apropiado para plantas aromáticas o macetas.
Debe conservar cierta humedad sin permanecer constantemente saturado.
Coloca la división aproximadamente a la misma profundidad a la que estaba creciendo anteriormente.
No entierres profundamente la base de los tallos.
Rellena alrededor de las raíces
Añade sustrato poco a poco alrededor del cepellón.
Presiona suavemente con los dedos para eliminar grandes bolsas de aire, pero no compactes excesivamente.
Deja aproximadamente 1-2 cm libres en la parte superior de la maceta para facilitar el riego.
Riega después de plantar
Una vez colocada cada división, riega lentamente.
Añade agua hasta que el sustrato quede uniformemente húmedo y empiece a salir una pequeña cantidad por los agujeros inferiores.
Después deja escurrir completamente.
No mantengas las macetas permanentemente dentro de un plato lleno de agua.
Los primeros días necesitan algo de atención
La división altera inevitablemente parte de las raíces.
Durante los primeros días, evita someter inmediatamente las nuevas plantas a condiciones extremas.
Colócalas en un lugar luminoso y protegido del sol más intenso mientras empiezan a recuperarse.
Después puedes acostumbrarlas progresivamente a la exposición adecuada.
No las inundes para “ayudar a las raíces”
Una planta recién dividida necesita humedad, pero eso no significa mantener el sustrato empapado.
Introduce un dedo aproximadamente 2-3 cm en la tierra antes de volver a regar.
Si continúa claramente húmeda, espera.
La frecuencia dependerá del calor, el tamaño de la maceta y el tipo de sustrato.
Puede parecer algo decaída al principio
Después de dividirla, algunos tallos pueden perder temporalmente firmeza.
Esto no significa automáticamente que la división haya fracasado.
Mantén unas condiciones estables y observa la evolución durante los siguientes días.
Si el sustrato está húmedo, no respondas añadiendo agua repetidamente.
Retira las partes dañadas
Si durante la operación rompes algunos tallos o encuentras hojas secas, puedes retirarlos con unas tijeras limpias.
No es necesario realizar una poda extrema.
Conserva suficiente follaje sano para que cada nueva planta pueda continuar creciendo.
No fertilices inmediatamente en exceso
Una dosis fuerte de fertilizante no hará que las raíces se recuperen más rápido.
Si utilizas un sustrato nuevo que ya contiene nutrientes, probablemente no necesites añadir nada inmediatamente.
Cuando corresponda fertilizar, utiliza un producto apropiado siguiendo las cantidades del fabricante.
Vigila la aparición de nuevos brotes
Una de las mejores señales de que la división se ha establecido correctamente es la aparición de crecimiento nuevo.
Observa la base y los laterales de la planta durante las semanas siguientes.
La menta puede producir nuevos brotes rápidamente cuando las condiciones son adecuadas.
¿Cuántas plantas puedes obtener?
Depende completamente del tamaño del ejemplar original.
Una menta grande y muy establecida puede dividirse en varias secciones.
Una planta pequeña debería separarse únicamente en dos, o incluso dejarse crecer durante más tiempo.
Prioriza divisiones fuertes frente a conseguir el mayor número posible de macetas.
La maceta tiene otra ventaja importante
La menta es una planta vigorosa que puede extenderse mucho cuando se cultiva directamente en el suelo.
Mantener las nuevas divisiones en recipientes permite controlar mejor su expansión.
Si decides plantarla en el jardín, ten en cuenta su tendencia a extenderse antes de elegir el lugar.
También puedes regalar las divisiones
Si ya tienes suficiente menta, las plantas adicionales pueden convertirse en un regalo sencillo.
Utiliza una maceta limpia, deja que la división se establezca correctamente y espera hasta observar crecimiento nuevo antes de regalarla.
Así la otra persona recibe una planta ya recuperada del proceso.
¿Qué puedes hacer con las hojas?
Una vez que las plantas estén bien establecidas, podrás cosechar pequeñas cantidades según su crecimiento.
La menta puede utilizarse fresca en:
- infusiones;
- bebidas;
- ensaladas;
- salsas;
- determinados postres.
Cosecha únicamente plantas correctamente identificadas y cultivadas para uso culinario.
Una división sencilla paso a paso
- Elige una menta adulta y sana.
- Prepara las nuevas macetas.
- Utiliza recipientes con drenaje.
- Extrae cuidadosamente el cepellón.
- Busca grupos naturales de tallos.
- Separa el cepellón en dos o más partes.
- Asegúrate de que cada sección conserva raíces.
- Planta cada división a una profundidad similar a la original.
- Rellena con sustrato.
- Riega profundamente una vez.
- Deja escurrir.
- Protege temporalmente del calor extremo.
- Mantén una humedad regular sin encharcar.
- Espera la aparición de nuevos brotes.
Errores que conviene evitar
- Dividir una planta muy debilitada.
- Tirar de los tallos para sacarla de la maceta.
- Crear fragmentos demasiado pequeños y con pocas raíces.
- Utilizar macetas sin agujeros de drenaje.
- Enterrar demasiado los tallos.
- Mantener el sustrato constantemente empapado.
- Colocar inmediatamente las divisiones bajo un sol abrasador.
- Añadir una gran dosis de fertilizante justo después.
- Utilizar herramientas sucias.
- Olvidar que la menta puede expandirse rápidamente.
Para ir un poco más allá
Si tu menta ha pasado todo el verano en la misma maceta, levanta cuidadosamente el recipiente y observa los agujeros de drenaje.
Si aparecen numerosas raíces por debajo o el cepellón ocupa prácticamente todo el espacio disponible, es una buena señal de que conviene revisar la planta.
No necesitas esperar a que la maceta esté completamente deformada por las raíces. Una planta grande y sana puede aprovecharse para crear varias macetas y renovar al mismo tiempo el espacio disponible para cada sección.
Preguntas frecuentes
¿Qué planta aromática puedo multiplicar mediante división?
La menta es una de las opciones más sencillas debido a su crecimiento mediante raíces y tallos subterráneos.
¿Necesito comprar hormonas de enraizamiento?
No para una división normal. Cada nueva sección ya debe conservar sus propias raíces.
¿Puedo hacer muchas plantas de una sola maceta?
Sí, si la planta original es suficientemente grande. Sin embargo, es preferible obtener unas pocas divisiones fuertes que muchos fragmentos débiles.
¿Tengo que regarlas todos los días?
No necesariamente. Mantén el sustrato con una humedad adecuada y compruébalo antes de volver a regar.
¿Puedo ponerlas inmediatamente a pleno sol?
Después de la división, es preferible evitar inicialmente las condiciones más extremas y permitir que se recuperen antes de adaptar progresivamente su exposición.
¿Cómo sé si han agarrado?
La aparición de nuevos brotes y hojas durante las semanas siguientes es una excelente señal.
¿Cuál es la clave para que funcione?
No dividas únicamente los tallos: divide también las raíces. Cada nueva maceta necesita una sección de menta con brotes sanos y un sistema radicular propio. Con ese pequeño detalle, una planta que ya tienes en casa puede convertirse en varias sin gastar dinero.