¿La nevera tiene un olor que vuelve aunque la limpies? Puede esconderse en una bandeja que casi nunca vemos

Has vaciado los estantes, limpiado los cajones y retirado cualquier alimento estropeado, pero al cabo de unos días vuelve ese olor desagradable. El origen no siempre está dentro del compartimento donde guardas la comida. Algunos frigoríficos incorporan una bandeja de evaporación o recogida de agua cerca del compresor, donde puede acumularse suciedad si existe un derrame o un problema de drenaje. Sin embargo, su ubicación y posibilidad de limpieza varían mucho entre modelos, así que antes de intentar acceder a ella conviene consultar el manual.

Comprueba primero si tu frigorífico tiene una bandeja accesible

No desmontes la parte trasera de la nevera únicamente para buscarla. En algunos modelos la bandeja es accesible para mantenimiento y en otros forma parte de una zona técnica que debe revisar un profesional.

  1. Busca el manual del modelo. Consulta los apartados de limpieza, drenaje, bandeja de evaporación o mantenimiento.
  2. Apaga y desconecta el frigorífico si el fabricante lo indica. Si necesitas moverlo, hazlo sin tirar del cable ni dañar conexiones.
  3. Localiza únicamente las piezas de acceso permitido. No retires paneles técnicos que el manual no indique desmontar.
  4. Observa la bandeja, si es accesible. Busca agua estancada, restos pegados o suciedad que pueda explicar el olor.
  5. Límpiala siguiendo las instrucciones del fabricante. Si es extraíble y lavable, una solución de 1 litro de agua templada con unos 5 ml de lavavajillas neutro suele ser suficiente cuando el manual permite este tipo de limpieza.

Aclara cuando corresponda y seca bien antes de volver a colocar la pieza. Una vez montada correctamente, devuelve el frigorífico a su posición respetando las distancias de ventilación indicadas.

Revisa también el pequeño conducto por donde llega el agua

En muchos frigoríficos, el agua procedente del deshielo o de la condensación circula por un drenaje antes de llegar a la bandeja de evaporación.

Si ese conducto acumula restos, puede aparecer agua en lugares donde normalmente no debería estar y desarrollarse mal olor.

Busca el orificio únicamente en las zonas señaladas por el manual. Retira la suciedad superficial con cuidado, pero no introduzcas cuchillos, alambres rígidos u otros objetos improvisados. Podrías perforar o dañar el conducto.

Algunos fabricantes permiten utilizar una herramienta específica o una pequeña cantidad de agua templada para limpiar el drenaje; otros indican procedimientos diferentes. Sigue las instrucciones concretas de tu aparato.

Antes de mover la nevera, descarta las causas más sencillas

Que exista una bandeja oculta no significa que sea siempre la responsable.

Vacía y revisa alimentos abiertos, recipientes con fugas y productos olvidados en los cajones. Comprueba especialmente verduras deterioradas, líquidos derramados y envases abiertos.

Retira las piezas interiores desmontables siguiendo el manual. Para superficies compatibles, puedes preparar 1 litro de agua templada con 5 ml de lavavajillas neutro. Limpia, aclara con un paño húmedo y seca completamente.

No pulverices grandes cantidades de líquido dentro de conductos, luces, controles o aberturas.

Mantén además el frigorífico a 4 °C o menos para conservar adecuadamente los alimentos perecederos.

No intentes ocultar el olor antes de encontrar su origen

Colocar bicarbonato, café, limón u otros productos dentro de la nevera puede parecer una solución rápida, pero no sustituye la eliminación de la fuente.

Si hay líquido estancado, comida deteriorada o suciedad dentro de un drenaje, el olor probablemente regresará.

Empieza siempre buscando y eliminando la causa. Después, mantén el interior limpio y los alimentos bien cerrados.

Tampoco utilices perfumes domésticos o ambientadores dentro del compartimento de alimentos. No están diseñados necesariamente para entrar en contacto con superficies donde se almacena comida y pueden aportar olores todavía más persistentes.

Aprovecha para limpiar alrededor y debajo del aparato

Si el manual permite mover el frigorífico de forma segura, puede ser un buen momento para retirar polvo y restos del suelo.

Aspira alrededor y debajo sin golpear tubos, cables ni componentes. Si existen bobinas o zonas de ventilación accesibles al usuario, límpialas únicamente mediante el procedimiento recomendado por el fabricante.

No mojes el compresor ni pulverices limpiadores sobre componentes eléctricos.

Al devolver la nevera a su sitio, no la pegues automáticamente contra la pared. Respeta el espacio de ventilación especificado para ese modelo.

Errores que debes evitar

  • Desmontar la parte trasera sin consultar el manual. Puedes acceder a componentes eléctricos o mecánicos que no requieren mantenimiento doméstico.
  • Introducir objetos rígidos en el drenaje. Existe riesgo de perforarlo o dañarlo.
  • Enmascarar el olor con ambientadores. Primero debes eliminar la fuente.
  • Verter mucha agua dentro del frigorífico. Puede llegar a zonas que no deben mojarse.
  • Ignorar agua que reaparece continuamente. Puede existir un problema de drenaje, cierre, descongelación u otro fallo que necesite revisión.

Para ir un poco más allá

Una vez al mes, comprueba rápidamente los cajones inferiores, las esquinas y los envases abiertos. Limpiar un derrame cuando ocurre es mucho más sencillo que encontrarlo semanas después.

Revisa también la junta de la puerta. Límpiala con una microfibra y una solución suave de 500 ml de agua templada con 2–3 ml de lavavajillas neutro, si el fabricante lo permite, y sécala bien.

Si has limpiado correctamente el interior y las partes accesibles pero el olor vuelve rápidamente, no sigas desmontando el aparato: puede ser momento de solicitar una revisión.

Preguntas frecuentes

¿Todos los frigoríficos tienen una bandeja que puedo sacar?

No. El diseño varía según el modelo. Algunas bandejas son accesibles y otras están situadas en zonas que no deben desmontarse durante el mantenimiento doméstico.

¿Por qué puede oler una bandeja de evaporación?

Un derrame que llegue al sistema de drenaje, agua estancada o suciedad acumulada pueden generar olores. En condiciones normales, el agua de descongelación debería gestionarse según el diseño del aparato.

¿Puedo echar lejía por el desagüe de la nevera?

No lo hagas salvo que el fabricante indique expresamente un producto y una concentración compatibles. Nunca mezcles lejía con vinagre, ácido cítrico, amoniaco u otros limpiadores.

¿Cuándo debería llamar a un técnico?

Si hay agua que reaparece, el drenaje no funciona pese al mantenimiento permitido, el olor parece proceder de una zona técnica o existen problemas de refrigeración, ruidos anormales o componentes eléctricos afectados, conviene solicitar una revisión profesional.