¿Tienes una cesta para guardar patatas? Vacíala antes de añadir una compra nueva y limpia el polvo del fondo

Llegas de la compra con una bolsa nueva de patatas y haces lo más cómodo: abres la cesta, colocas las nuevas encima de las que todavía quedan y vuelves a guardarla. Parece un gesto completamente normal, pero repetirlo durante semanas hace que nunca lleguemos a ver lo que se acumula en el fondo.

Tierra seca, pequeñas pieles, polvo y algún tubérculo olvidado pueden permanecer escondidos bajo las patatas nuevas. Además, mezclar continuamente compras antiguas y recientes dificulta saber cuáles deberías consumir primero.

La próxima vez que compres patatas, prueba algo muy sencillo: antes de añadir las nuevas, vacía completamente la cesta, revisa las que quedan y limpia el recipiente.

Empieza sacando todas las patatas

No intentes limpiar únicamente los espacios visibles.

Vacía la cesta por completo y coloca las patatas sobre una superficie limpia y seca.

Ahora mira el fondo.

Es posible encontrar:

  • restos de tierra;
  • pequeñas escamas de piel;
  • polvo;
  • brotes desprendidos;
  • partículas vegetales.

En una cesta de rejilla, revisa también las esquinas y las uniones.

Revisa las patatas antiguas una por una

Antes de devolverlas al recipiente, obsérvalas.

Busca patatas:

  • blandas;
  • arrugadas;
  • húmedas;
  • con zonas podridas;
  • con moho;
  • con olor extraño;
  • muy brotadas;
  • claramente verdes.

Una patata deteriorada no debería permanecer mezclada con las demás.

Si encuentras podredumbre o moho, retírala inmediatamente y revisa las que estaban en contacto con ella.

No confundas un poco de tierra con deterioro

Las patatas pueden conservar algo de tierra seca y seguir estando perfectamente bien.

Lo importante es detectar cambios en el propio tubérculo.

Presiónalas ligeramente con los dedos. Una patata destinada a almacenarse debería mantenerse razonablemente firme.

Si desprende líquido, presenta podredumbre o tiene un olor desagradable, descártala.

Atención a las zonas verdes

Cuando una patata recibe demasiada luz puede desarrollar coloración verde, asociada a un aumento de glicoalcaloides como la solanina.

No conviene intentar solucionar una patata intensamente verde simplemente retirando una pequeña capa superficial.

Si presenta una coloración verde extensa, sabor amargo o muchos brotes, lo más prudente es desecharla.

Mantener las patatas alejadas de la luz ayuda a prevenir este problema.

Retira primero la suciedad seca de la cesta

Si el fondo contiene principalmente tierra y pieles, empieza sin agua.

Sacude la cesta sobre un lugar apropiado.

Después utiliza:

  • un cepillo seco;
  • una microfibra;
  • una aspiradora de mano, cuando resulte apropiado para el recipiente.

Retirar primero el polvo seco evita convertir la tierra en barro.

Después decide si necesita lavado

No todas las cestas están hechas del mismo material.

Puede ser:

  • plástico;
  • metal;
  • madera;
  • mimbre;
  • fibras naturales.

Una cesta de plástico lavable puede limpiarse con agua y lavavajillas. Una de mimbre o fibras naturales necesita mucha más precaución con la humedad.

Consulta las recomendaciones del fabricante cuando estén disponibles.

Para una cesta de plástico lavable

Puedes preparar:

1 litro de agua templada + 1 cucharadita de lavavajillas.

Utiliza una esponja o paño para limpiar el interior.

Presta especial atención a:

  • esquinas;
  • fondo;
  • asas;
  • ranuras;
  • uniones.

Si tiene rejilla, utiliza un pequeño cepillo para llegar a los espacios estrechos.

Aclara y seca completamente

Después de utilizar detergente, retira todos los residuos con agua limpia según corresponda.

Y aquí llega un paso fundamental: no vuelvas a introducir las patatas mientras la cesta siga húmeda.

Sécala con un paño limpio y déjala airearse hasta que no quede humedad en las esquinas.

Las cestas de fibras naturales son diferentes

Si utilizas mimbre u otro material natural, evita empaparlo.

Empieza con un cepillo seco para retirar tierra y polvo.

Si necesita una limpieza adicional, utiliza únicamente un método compatible con el material y la menor cantidad de humedad necesaria.

Después deja que se seque completamente en un lugar bien ventilado.

Limpia también la balda

Mientras la cesta está fuera, mira dónde estaba apoyada.

Quizá encuentres una fina capa de polvo o tierra debajo.

Retírala y limpia la superficie con un método adecuado para el material del armario o estante.

Déjala completamente seca antes de devolver la cesta.

No laves las patatas antes de almacenarlas

Puede parecer lógico aprovechar la limpieza para lavar también todos los tubérculos, pero para el almacenamiento doméstico generalmente es mejor mantener las patatas secas y lavarlas justo antes de utilizarlas.

La humedad adicional puede favorecer su deterioro durante el almacenamiento.

Si tienen tierra seca, puedes retirar suavemente el exceso sin mojarlas.

Mantén la cesta en un lugar oscuro

La luz favorece el enverdecimiento.

Busca un lugar:

  • oscuro;
  • fresco;
  • seco;
  • bien ventilado.

Evita colocar la cesta junto a una ventana donde reciba luz directa.

Tampoco la guardes en un lugar extremadamente cálido, como junto al horno o una fuente de calor.

La ventilación importa

Una bolsa de plástico completamente cerrada no es una buena solución para guardar patatas durante periodos prolongados.

Las cestas ventiladas, bolsas de papel o recipientes diseñados específicamente para estos alimentos permiten una mejor circulación del aire.

No llenes el recipiente hasta comprimir las patatas.

No mezcles automáticamente las nuevas con las antiguas

Cuando la cesta esté limpia y seca, devuelve primero las patatas de la compra anterior que continúen en buen estado.

Colócalas de manera que puedas utilizarlas antes.

Después añade la compra nueva.

Es una versión muy sencilla del principio:

primero entra, primero sale.

Así reduces las posibilidades de encontrar semanas después una patata antigua escondida en el fondo.

No necesitas etiquetar cada patata

Si compras con frecuencia, basta con una organización sencilla.

Puedes colocar las antiguas en una zona más accesible y las nuevas detrás o debajo, dependiendo del diseño de la cesta.

Lo importante es no perder de vista las que llevan más tiempo almacenadas.

Haz una revisión rápida cada pocos días

No necesitas vaciar y lavar la cesta constantemente.

Pero introduce la mano y mueve suavemente algunas patatas para comprobar las del fondo.

Busca especialmente:

  • humedad;
  • olor extraño;
  • zonas blandas;
  • brotes excesivos.

Una patata deteriorada retirada a tiempo evita que permanezca olvidada entre las demás.

¿Y los pequeños brotes?

Una patata que empieza a brotar necesita revisión.

Si continúa firme y solo presenta pequeños brotes, su posible utilización dependerá también de si presenta zonas verdes u otros signos de deterioro.

Retira los brotes y cualquier zona verde generosamente antes de cocinar cuando la patata siga siendo adecuada para consumo.

Si está muy brotada, blanda, arrugada o ampliamente verde, es mejor descartarla.

No las guardes junto a cebollas

Aunque solemos colocarlas juntas porque ambas parecen productos de despensa, es preferible almacenarlas separadas.

Las condiciones y gases liberados durante el almacenamiento pueden favorecer un deterioro más rápido cuando permanecen muy próximas durante periodos prolongados.

Reserva espacios distintos con buena ventilación.

Tampoco olvides revisar la bolsa de compra

Si las patatas llegan dentro de una bolsa con tierra y restos vegetales, no introduzcas toda la bolsa directamente en una cesta limpia sin comprobarla.

Saca las patatas.

Revísalas.

Así puedes detectar inmediatamente cualquier unidad dañada durante el transporte.

Una rutina de cinco minutos después de comprar

Hazlo en este orden:

  1. Saca las patatas antiguas.
  2. Revisa una por una.
  3. Retira cualquier unidad deteriorada.
  4. Vacía tierra y restos del fondo.
  5. Cepilla la cesta.
  6. Lávala si el material lo permite y realmente lo necesita.
  7. Déjala secar completamente.
  8. Limpia la balda situada debajo.
  9. Devuelve las patatas antiguas que estén en buen estado.
  10. Añade las nuevas separándolas de forma que consumas primero las anteriores.

No hace falta convertirlo en una gran tarea de limpieza.

Errores que conviene evitar

  • Añadir siempre patatas nuevas encima sin mirar el fondo.
  • Dejar una patata podrida entre las demás.
  • Guardar la cesta húmeda después de limpiarla.
  • Lavar todas las patatas antes de almacenarlas.
  • Colocarlas bajo luz intensa.
  • Utilizar recipientes sin suficiente ventilación.
  • Empapar una cesta de mimbre.
  • Mezclar indefinidamente compras antiguas y nuevas.
  • Guardar patatas y cebollas juntas durante largos periodos.
  • Ignorar patatas muy verdes, blandas o deterioradas.

Para ir un poco más allá

Puedes aplicar exactamente la misma regla a otros recipientes de alimentos.

Antes de rellenar:

  • frutero;
  • cesta de ajos;
  • recipiente de cebollas;
  • cajón de verduras;

mira primero qué queda debajo.

No se trata de limpiar compulsivamente cada vez que haces la compra. Se trata de evitar que los alimentos nuevos oculten indefinidamente restos o productos antiguos.

Preguntas frecuentes

¿Tengo que limpiar la cesta cada vez que compro patatas?

No necesariamente con agua, pero sí es útil vaciarla periódicamente, retirar restos y comprobar qué queda en el fondo.

¿Debo lavar las patatas antes de guardarlas?

En general, es preferible mantenerlas secas durante el almacenamiento y lavarlas cuando vayas a utilizarlas.

¿Dónde deberían guardarse?

En un lugar fresco, oscuro, seco y con buena ventilación.

¿Puedo guardar patatas y cebollas juntas?

Es preferible mantenerlas separadas para favorecer una mejor conservación.

¿Qué hago con una patata podrida?

Retírala inmediatamente y comprueba las que estaban en contacto con ella.

¿Cuál es el truco más sencillo?

No viertas la nueva bolsa directamente sobre la compra anterior. Vacía primero la cesta, mira las patatas que todavía quedan y retira el polvo y la tierra del fondo. Solo cuando el recipiente esté limpio y seco, vuelve a colocar las antiguas en buen estado y añade las nuevas.