Ese pequeño “crac” o chirrido que aparece cada vez que alguien se sienta puede resultar bastante molesto. Muchas veces pensamos que basta con apretar todos los tornillos o aplicar algún lubricante, pero el primer paso debería ser descubrir exactamente de dónde procede el ruido.
En una silla, varias piezas trabajan juntas: patas, travesaños, respaldo, asiento y diferentes uniones. Si una de ellas empieza a moverse ligeramente, el roce entre dos superficies puede producir el chirrido.
Localizar primero la unión problemática permite hacer una reparación mucho más precisa y evita intervenir innecesariamente en toda la silla.
Empieza revisando la silla sin sentarte
Coloca la silla sobre un suelo firme y nivelado.
Sujeta el respaldo y mueve suavemente la estructura hacia diferentes lados. Después comprueba las patas una por una.
No necesitas aplicar mucha fuerza.
Busca pequeños movimientos en las uniones entre:
- patas y asiento;
- patas y travesaños;
- respaldo y asiento;
- barras del respaldo;
- piezas atornilladas.
Si alguna unión se mueve mientras las demás permanecen firmes, ya tienes una primera pista.
Reproduce el chirrido poco a poco
Si visualmente todo parece correcto, pide a otra persona que se siente lentamente mientras tú escuchas desde una distancia segura.
El ruido puede aparecer únicamente cuando la silla soporta peso.
Prueba primero con la persona sentada normalmente y después observa si el sonido cambia al apoyarse ligeramente hacia un lado o contra el respaldo.
No balanceéis la silla sobre dos patas para buscar el ruido. Además de ser inseguro, puede aumentar la tensión sobre las uniones.
Comprueba primero los tornillos visibles
En las sillas montadas con tornillos o pernos, una fijación ligeramente floja puede permitir suficiente movimiento para producir ruido.
Utiliza la herramienta del tamaño correcto y comprueba cada fijación cercana al punto donde has localizado el sonido.
Aprieta hasta que quede firme, pero sin forzar.
Apretar excesivamente puede dañar la rosca, deformar una pieza o marcar la madera.
Después vuelve a probar la silla.
En una silla de madera, el problema puede estar en una unión
Muchas sillas tradicionales utilizan espigas y uniones encoladas.
Con los años, una unión puede perder firmeza y empezar a producir pequeños movimientos entre las piezas.
En ese caso, añadir aceite o lubricante no suele ser una buena solución.
Puede ocultar temporalmente el ruido y además contaminar la madera, dificultando una futura reparación con adhesivo.
Si observas que una pata o travesaño se mueve claramente dentro de su unión, esa pieza necesita una reparación adecuada.
No añadas pegamento por fuera
Cuando una unión encolada está floja, puede resultar tentador aplicar cola alrededor de la pequeña abertura visible.
Normalmente esto no resuelve correctamente el problema porque el adhesivo debe llegar a las superficies que realmente forman la unión.
Una reparación duradera puede requerir desmontar cuidadosamente la pieza, eliminar restos incompatibles de adhesivo antiguo y volver a encolarla y prensarla.
Si la silla es antigua, valiosa o tiene una construcción complicada, es mejor dejar este trabajo a un profesional.
Comprueba también el asiento
El sonido no siempre procede de las patas.
En algunas sillas, el asiento está fijado a la estructura mediante tornillos desde la parte inferior.
Con el uso, alguno puede aflojarse ligeramente.
Con la silla vacía y estable, revisa la parte inferior. Si encuentras tornillos accesibles que fijan el asiento, comprueba que estén firmes.
No desmontes tapicerías, muelles o mecanismos que no conozcas simplemente para encontrar un pequeño ruido.
¿Y si el chirrido viene del suelo?
Antes de reparar la silla, muévela a otra zona.
A veces lo que parece un ruido de la estructura es simplemente una pata rozando contra el suelo.
Comprueba los protectores inferiores.
Un fieltro desgastado, parcialmente despegado o lleno de suciedad puede producir sonidos al desplazarse.
Limpia las bases de las patas y sustituye los protectores deteriorados por otros apropiados para el tipo de suelo.
Las patas deben apoyar correctamente
Coloca nuevamente la silla sobre una superficie nivelada y comprueba si se balancea.
Si una pata no toca correctamente el suelo, la estructura puede flexionarse cada vez que alguien se sienta.
No intentes solucionar una diferencia importante cortando una pata sin haber identificado primero la causa.
En ocasiones el problema está en una unión floja que ha cambiado ligeramente la geometría de toda la silla.
Evita utilizar lubricante sin saber qué está rozando
Un lubricante puede ser apropiado para determinadas piezas metálicas móviles, pero no es una solución universal.
No rocíes aceite por todas las uniones esperando que desaparezca el chirrido.
Además de manchar madera, tejidos o suelo, puede llegar a zonas que posteriormente necesiten adhesivo.
Primero localiza el ruido. Después identifica qué materiales están entrando en contacto y aplica únicamente la solución adecuada.
Errores que conviene evitar
- Apretar todos los tornillos con demasiada fuerza.
- Aplicar aceite sobre uniones de madera encoladas.
- Seguir utilizando una silla con una pata claramente floja.
- Balancearla sobre dos patas para reproducir el ruido.
- Añadir cola únicamente sobre el exterior de una unión.
- Cortar una pata porque la silla se balancea sin investigar la causa.
- Confundir el ruido de un protector del suelo con un fallo estructural.
- Ignorar grietas alrededor de las uniones.
Cómo localizar el chirrido paso a paso
- Coloca la silla sobre un suelo firme y nivelado.
- Comprueba si se balancea estando vacía.
- Mueve suavemente cada pata y travesaño.
- Revisa las conexiones del respaldo.
- Comprueba los tornillos visibles.
- Aprieta únicamente los que estén flojos, sin forzarlos.
- Reproduce cuidadosamente el ruido aplicando peso normal sobre la silla.
- Intenta identificar exactamente qué unión se mueve.
- Revisa también los protectores situados debajo de las patas.
- Si encuentras una unión de madera claramente floja o una grieta, deja de utilizar la silla hasta repararla correctamente.
Un pequeño ruido puede ser una advertencia útil
No todos los chirridos significan que una silla esté a punto de romperse. A veces basta un tornillo ligeramente flojo o un protector deteriorado.
Pero el sonido también puede ser la primera señal de una unión que empieza a moverse.
Por eso, en lugar de intentar silenciarlo inmediatamente, úsalo para localizar el problema. Una revisión de pocos minutos puede ayudarte a descubrir una pieza floja antes de que el movimiento aumente y termine dañando la silla.
Preguntas frecuentes
¿Por qué una silla de madera empieza a chirriar?
Con el uso, algunas uniones pueden adquirir pequeños movimientos. El roce entre las piezas puede producir el sonido.
¿Debo apretar todos los tornillos?
Comprueba todos los accesibles, pero aprieta solamente hasta que queden firmes. Un exceso de fuerza también puede causar daños.
¿Puedo poner aceite en una unión de madera?
No es recomendable como solución general. Puede manchar la madera y complicar una reparación posterior con adhesivo.
¿Qué hago si una pata se mueve?
Deja de utilizar la silla si el movimiento es importante. La unión debe revisarse y repararse correctamente antes de volver a soportar peso.
¿Puede chirriar por los protectores de las patas?
Sí. El fieltro desgastado, suciedad o un protector parcialmente desprendido pueden producir ruido contra el suelo.
¿Cuándo necesito una reparación profesional?
Si existen grietas, una pata muy floja, uniones que requieren desmontaje o se trata de una silla antigua o valiosa, una reparación profesional es la opción más segura.