La cafetera italiana o moka acumula con el uso aceites del café, pequeños restos de molienda y depósitos minerales del agua. Aunque existe la creencia de que nunca debe lavarse para conservar una capa de café en su interior, dejar residuos antiguos puede terminar aportando sabores rancios. La clave es limpiarla después de cada uso con agua, prestar atención al filtro y la junta y evitar productos agresivos, teniendo siempre en cuenta si la cafetera es de aluminio o acero inoxidable.
El método principal: agua templada después de cada uso
Cuando termines de preparar el café:
- Espera hasta que la cafetera esté completamente fría.
- Desenrosca la parte superior de la base.
- Retira el embudo y desecha los posos.
- Enjuaga el depósito inferior, el embudo y la parte superior con agua templada.
- Utiliza los dedos o una esponja muy suave para retirar cualquier resto visible.
- Comprueba que los pequeños orificios del filtro estén libres.
- Aclara cuidadosamente.
- Seca todas las piezas con un paño limpio.
- Déjalas separadas hasta que estén completamente secas.
No vuelvas a guardar la cafetera cerrada mientras conserve humedad en su interior.
¿Hay que utilizar lavavajillas?
Aquí conviene comprobar las instrucciones específicas del fabricante.
Muchas cafeteras italianas tradicionales de aluminio se limpian principalmente con agua y el fabricante puede desaconsejar detergentes fuertes y lavavajillas.
En modelos de acero inoxidable, las recomendaciones pueden ser diferentes.
Si el fabricante permite utilizar detergente, emplea únicamente una pequeña cantidad de lavavajillas suave y aclara abundantemente hasta que no quede ningún residuo.
No necesitas que la cafetera huela a detergente para considerarla limpia.
Si tienes dudas, utiliza agua templada y consulta el manual correspondiente a tu modelo.
El punto que mucha gente olvida: filtro y junta
La parte inferior de la cámara superior contiene un filtro sujeto por una junta.
Con el tiempo, allí pueden quedar partículas de café.
Cuando la cafetera esté fría, revisa la junta.
Si el diseño permite retirarla para mantenimiento, extráela cuidadosamente siguiendo las instrucciones del fabricante.
Limpia el filtro con agua y utiliza un cepillo de cerdas suaves para liberar pequeños restos.
Aclara también la junta.
Antes de volver a montarla, comprueba que todas las piezas estén secas y correctamente colocadas.
Una junta deformada, endurecida o agrietada debe sustituirse por otra compatible con el modelo.
Cómo limpiar los pequeños agujeros del filtro
Sujeta el filtro bajo agua corriente y observa si el agua atraviesa todos los orificios.
Utiliza un cepillo de dientes limpio de cerdas suaves para trabajar la superficie durante 20-30 segundos.
Evita ensanchar los agujeros introduciendo cuchillos, agujas gruesas u otros objetos metálicos.
Si existen depósitos que no desaparecen con el cepillado, consulta las instrucciones del fabricante antes de utilizar un descalcificador.
Un filtro limpio permite que el café circule correctamente y evita que residuos antiguos terminen en la siguiente preparación.
No olvides la válvula de seguridad
La válvula situada en el depósito inferior es un elemento de seguridad, no una pieza decorativa.
Comprueba periódicamente que no esté cubierta por cal o suciedad.
Límpiala únicamente de la forma indicada por el fabricante.
No introduzcas objetos para modificar, agrandar o desmontar el mecanismo.
Y cuando prepares café, nunca llenes el depósito de agua por encima de la válvula de seguridad.
Si la válvula parece bloqueada, deteriorada o no funciona correctamente, deja de utilizar la cafetera hasta resolver el problema siguiendo las instrucciones del fabricante.
Cómo eliminar depósitos de cal
Si utilizas agua con bastante contenido mineral, puede aparecer una película blanquecina en el depósito.
La forma de descalcificar depende especialmente del material.
Antes de utilizar vinagre, ácido cítrico o un descalcificador comercial, consulta las instrucciones de tu cafetera. Algunos fabricantes establecen procedimientos concretos y determinados productos pueden afectar al aluminio o a ciertos acabados.
Utiliza únicamente un producto compatible y respeta su concentración y tiempo de contacto.
Después de cualquier descalcificación, aclara repetidamente con agua limpia.
Si las instrucciones lo indican, realiza uno o más ciclos únicamente con agua antes de volver a preparar café para beber.
Qué hacer cuando el café empieza a tener un sabor extraño
Primero realiza una limpieza profunda de las piezas desmontables.
Revisa:
- Interior de la cámara superior.
- Embudo.
- Filtro.
- Junta.
- Rosca.
- Depósito inferior.
Busca restos de café, grasa acumulada o depósitos minerales.
Después comprueba también el café que utilizas. Un paquete abierto durante demasiado tiempo puede perder aromas o desarrollar sabores rancios.
El agua también influye considerablemente.
Si la cafetera está perfectamente limpia pero el sabor continúa siendo extraño, prueba con café recién abierto y agua fresca antes de asumir que existe un problema con la moka.
No guardar los posos dentro hasta el día siguiente
Después de desayunar puede resultar tentador dejar la cafetera utilizada sobre los fogones hasta la noche.
Es mejor vaciarla cuando se haya enfriado.
Los restos húmedos de café permanecen en contacto con las superficies y pueden generar olores desagradables.
Retira los posos, enjuaga las piezas y déjalas secar.
Una limpieza cotidiana requiere apenas 2-3 minutos y evita tener que eliminar posteriormente depósitos mucho más resistentes.
Cómo guardarla correctamente
Una vez limpia, deja que todas las piezas se sequen completamente.
Para periodos prolongados sin utilizarla, resulta preferible guardar la cafetera sin apretarla completamente.
De esta manera reduces la humedad atrapada y evitas mantener la junta permanentemente comprimida.
Guárdala en un armario seco y limpio.
No coloques el café molido dentro del embudo hasta el momento de preparar la bebida.
Errores que conviene evitar
- Guardar la cafetera húmeda y cerrada. Puede desarrollar olores y depósitos.
- Dejar restos de café durante días. Los aceites antiguos pueden alterar el sabor.
- Utilizar estropajos metálicos. Pueden rayar las superficies.
- Meter automáticamente una moka de aluminio en el lavavajillas. Comprueba primero las instrucciones del fabricante.
- Aplicar productos descalcificadores sin comprobar su compatibilidad.
- Manipular la válvula con objetos puntiagudos. Es un componente de seguridad.
- Llenar el depósito por encima de la válvula.
Para ir un poco más allá
Si utilizas la cafetera todos los días, realiza un enjuague completo después de cada preparación y revisa periódicamente filtro y junta.
Si vives en una zona con agua dura, inspecciona con mayor frecuencia el depósito para detectar acumulaciones minerales antes de que se conviertan en una capa gruesa.
Cuando cambies la junta, utiliza un recambio diseñado específicamente para el tamaño y modelo de tu cafetera.
Preguntas frecuentes
¿Debo lavar una cafetera italiana después de cada uso?
Sí. Cuando esté fría, retira los posos y enjuaga cuidadosamente las piezas, siguiendo las instrucciones del fabricante.
¿Es cierto que nunca hay que limpiarla para conservar el sabor?
No es buena idea conservar deliberadamente capas de café antiguo. Los aceites y residuos pueden degradarse y terminar aportando sabores desagradables.
¿Puedo utilizar lavavajillas?
Depende del material y del fabricante. En muchas mokas tradicionales de aluminio se recomienda evitar determinados detergentes y el lavavajillas.
¿Puedo utilizar vinagre para quitar la cal?
Solo si es compatible con tu modelo. Consulta primero las instrucciones del fabricante, especialmente si la cafetera es de aluminio.
¿Por qué debo dejarla abierta después de limpiarla?
Para que la humedad pueda evaporarse completamente y evitar que quede atrapada en el interior antes del siguiente uso.