Un robot aspirador puede recorrer la casa todos los días y, aun así, perder eficacia poco a poco sin que resulte evidente. El depósito puede estar vacío y la parte superior impecable, pero debajo del aparato se acumulan pelos enrollados en los cepillos, hilos alrededor de los ejes, polvo en las ruedas y suciedad en los sensores.
Antes de pensar que la batería está fallando o que el robot ya no aspira como antes, apágalo, dale la vuelta y dedica unos minutos a revisar las piezas que realmente están en contacto con el suelo. Una limpieza periódica puede mejorar su funcionamiento y evitar que pequeños enredos terminen bloqueando componentes móviles.
Antes de darle la vuelta, apágalo correctamente
Detén el robot y apágalo siguiendo las instrucciones del fabricante. Si está conectado a una base de carga, retíralo.
Colócalo boca abajo sobre una toalla limpia y seca para evitar rayar la carcasa.
Nunca realices esta limpieza mientras el aparato esté cargándose.
Prepara:
- un paño de microfibra;
- un cepillo pequeño y seco;
- la herramienta de limpieza suministrada con el robot, si la tiene;
- unas tijeras pequeñas únicamente si el fabricante permite utilizarlas para retirar pelos.
No mojes ninguna pieza antes de comprobar si es lavable.
Empieza por el cepillo principal
El rodillo central suele ser uno de los lugares donde más suciedad queda atrapada.
Cabellos largos, pelos de mascotas e hilos pueden enrollarse alrededor del cepillo hasta formar una capa compacta.
Si el modelo permite retirarlo, abre la cubierta y extrae el rodillo siguiendo el manual.
Observa especialmente los dos extremos del eje. Muchas veces el centro parece limpio mientras existe un pequeño anillo de cabello apretado alrededor de uno de los extremos.
Utiliza la herramienta incluida con el robot o retira los pelos cuidadosamente.
Si necesitas cortar un mechón, hazlo lejos de las cerdas y evita acercar las tijeras a piezas de goma o cables.
Mira debajo de los extremos del rodillo
Esta es una zona fácil de olvidar.
En algunos modelos, los extremos del cepillo incorporan pequeñas tapas o piezas desmontables. Debajo pueden quedar cabellos fuertemente enrollados.
Desmóntalas únicamente si el fabricante indica que pueden retirarse.
Elimina todos los hilos y vuelve a colocarlas correctamente.
Un eje obstruido puede hacer que el rodillo gire con más dificultad.
Después de limpiarlo, gira manualmente las piezas móviles permitidas para comprobar que no existe una resistencia anormal.
Si el cepillo está deformado, roto o excesivamente desgastado, consulta cuándo recomienda sustituirlo el fabricante.
Revisa el cepillo lateral
Ese pequeño cepillo que sobresale por un lado —o por ambos en algunos robots— es el encargado de acercar la suciedad de esquinas y bordes hacia la zona de aspiración.
Retira los cabellos que hayan quedado enrollados alrededor de su eje.
Observa las cerdas.
Si están simplemente dobladas por suciedad, límpialas siguiendo las instrucciones del aparato. Si están rotas o muy deformadas, puede ser necesario sustituir el cepillo.
No tires con fuerza intentando arrancarlo. Algunos se extraen directamente, mientras que otros están sujetos mediante un tornillo.
Consulta el manual antes de desmontarlo.
Las ruedas también acumulan cabellos
Observa las ruedas motrices grandes y la pequeña rueda giratoria, si tu robot la incorpora.
Gira lentamente cada rueda y busca:
- cabellos;
- hilos;
- fibras textiles;
- pequeñas piedras;
- suciedad compactada.
Los cabellos pueden introducirse alrededor del eje y resultar prácticamente invisibles desde arriba.
Utiliza un cepillo seco o la herramienta de mantenimiento.
Si la rueda delantera es desmontable según el fabricante, retírala y limpia también su alojamiento.
No fuerces una rueda que no está diseñada para extraerse.
Comprueba si las ruedas suben y bajan libremente
Muchos robots utilizan ruedas con cierto recorrido vertical para adaptarse a alfombras y pequeños desniveles.
Presiona suavemente cada rueda siguiendo el movimiento normal del mecanismo.
Debería desplazarse y regresar sin quedarse bloqueada.
Si una rueda tiene claramente menos recorrido que la otra, revisa si hay suciedad alrededor.
No introduzcas aceite o lubricante doméstico en el mecanismo. Podría atraer todavía más polvo o afectar a los materiales.
Si después de retirar los residuos la rueda continúa bloqueada, consulta el soporte técnico.
Limpia los sensores con especial cuidado
Los robots utilizan diferentes sensores para orientarse y detectar obstáculos o desniveles.
Cuando acumulan polvo, el aparato puede comportarse de forma extraña.
Localiza los sensores siguiendo el manual de tu modelo.
En muchos casos basta con utilizar una microfibra limpia y seca.
Pasa el paño suavemente durante unos segundos.
No utilices limpiacristales, alcohol ni otros productos salvo que el fabricante los recomiende expresamente.
Tampoco pulverices líquido directamente sobre el robot.
Una fina película de producto sobre un sensor puede ser más problemática que el propio polvo.
Mira los contactos de carga
Ya que tienes el robot boca abajo, observa las pequeñas superficies metálicas utilizadas para cargarlo.
Si están cubiertas de polvo, límpialas siguiendo las instrucciones del fabricante, normalmente con un paño limpio y seco.
Revisa también los contactos correspondientes de la base cuando esté desconectada de la corriente si el manual así lo requiere.
No rasques los contactos con cuchillos, lijas u objetos metálicos.
Si existe corrosión, daño o quemadura visible, no intentes solucionarlo raspando la superficie.
No olvides la entrada de aspiración
Retira el depósito y observa el conducto accesible por donde entra la suciedad.
Un pequeño tapón de pelusa puede reducir considerablemente el flujo.
Elimina únicamente los residuos que puedas alcanzar de manera segura.
Utiliza un cepillo seco cuando resulte apropiado.
No introduzcas herramientas profundamente en los conductos y no desmontes el motor.
Si encuentras un objeto que no puedes retirar siguiendo el mantenimiento normal, consulta las instrucciones del modelo.
Vacía y limpia el depósito
Aunque no esté completamente lleno, vacíalo.
Retira polvo y cabellos.
Si el depósito es lavable según el fabricante, límpialo con agua y deja que se seque completamente, incluso durante 24 horas si así lo indican las instrucciones, antes de volver a instalarlo.
Nunca coloques una pieza húmeda junto al motor.
Algunos depósitos incorporan componentes electrónicos o sistemas de fregado y no pueden sumergirse.
Por eso es importante comprobar las instrucciones específicas.
El filtro necesita un tratamiento diferente
Retira el filtro siguiendo el manual.
Golpéalo suavemente sobre un cubo de basura o utiliza el método de limpieza recomendado.
Aquí existe una diferencia importante entre modelos: algunos filtros son lavables y otros no deben entrar nunca en contacto con agua.
No laves un filtro simplemente porque parezca de material plástico.
Si es lavable, utiliza únicamente el procedimiento indicado y espera hasta que esté totalmente seco antes de instalarlo.
Si está deformado, roto o permanentemente obstruido, sustitúyelo según el intervalo recomendado.
Si también friega, revisa la mopa
En robots híbridos, retira el paño después de utilizar la función de fregado.
No lo dejes húmedo instalado durante días.
Lávalo siguiendo su etiqueta y déjalo secar completamente.
Revisa también el depósito de agua según las instrucciones del aparato.
No añadas detergentes, perfumes, vinagre u otros líquidos al depósito salvo que el fabricante indique expresamente que son compatibles.
Algunos robots están diseñados para utilizar agua o soluciones específicas, y otros productos pueden afectar al sistema interno.
Limpia también la base
El mantenimiento no termina en el robot.
Aspira o recoge el polvo alrededor de la estación de carga.
Si tienes una base de autovaciado, revisa la bolsa o depósito y los conductos accesibles siguiendo el manual.
Retira cabellos que puedan haberse acumulado alrededor de la entrada.
Mantén libres los contactos de carga.
En bases con lavado automático de mopas, revisa bandejas y depósitos con la frecuencia indicada, porque pueden acumular suciedad y agua residual.
Haz una prueba después de montarlo
Cuando todas las piezas estén limpias, secas y correctamente colocadas, vuelve a montar el robot.
Ponlo sobre el suelo y realiza una limpieza corta de aproximadamente 5-10 minutos.
Escucha.
El rodillo debería girar sin golpes extraños y las ruedas deberían desplazarse normalmente.
Comprueba también si el robot vuelve correctamente a la base.
Si aparece un ruido nuevo después de desmontar un cepillo, apaga el aparato y revisa que todas las piezas hayan quedado correctamente encajadas.
¿Cada cuánto conviene darle la vuelta?
Depende del uso.
En una casa con mascotas o personas de cabello largo, los cepillos pueden necesitar una revisión varias veces por semana.
Con un uso menos intenso, una inspección semanal puede ser suficiente.
Filtros, sensores y otras piezas tendrán sus propios intervalos establecidos por el fabricante.
No esperes necesariamente hasta que aparezca un mensaje de error. Retirar cinco cabellos del eje hoy resulta mucho más sencillo que enfrentarse después a un rodillo completamente bloqueado.
Errores que conviene evitar
- Limpiar únicamente el depósito. Cepillos, ruedas y sensores también necesitan atención.
- Lavar cualquier filtro con agua. Algunos no son lavables.
- Tirar de los cepillos sin comprobar cómo se desmontan. Puedes dañar sus anclajes.
- Utilizar aceite en las ruedas. No lubriques componentes salvo indicación del fabricante.
- Instalar piezas todavía húmedas. Déjalas secar completamente.
- Pulverizar limpiador directamente sobre sensores. Utiliza el método indicado para tu modelo.
Para ir un poco más allá
Guarda la pequeña herramienta de mantenimiento cerca de la estación de carga para tenerla siempre disponible.
Si tienes mascotas, dedica dos minutos cada pocos días a retirar pelos del rodillo antes de que se compacten.
Revisa periódicamente las piezas de desgaste y utiliza repuestos compatibles con el modelo.
Y aprovecha cada mantenimiento para limpiar la zona alrededor de la base: un robot recién limpiado no debería empezar su siguiente recorrido atravesando inmediatamente una acumulación de polvo.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es la pieza que más debería revisar?
El cepillo principal y sus extremos. Los cabellos pueden enrollarse alrededor del eje aunque el rodillo parezca relativamente limpio.
¿Puedo lavar el filtro?
Solo si el fabricante indica que ese filtro concreto es lavable. Algunos deben limpiarse completamente en seco.
¿Por qué mi robot empieza a hacer más ruido?
Un cepillo bloqueado, cabellos alrededor de los ejes, un objeto atrapado o una pieza mal colocada pueden ser algunas causas. Apágalo y realiza una inspección.
¿Qué debería hacer antes de la próxima limpieza?
Dale la vuelta y dedica unos minutos a cepillo principal, cepillos laterales, ruedas, sensores y entrada de aspiración. Son las piezas que trabajan directamente contra el suelo y, precisamente por estar debajo del robot, también son las que más fácilmente podemos olvidar.