Una bisagra que se mueve, un tirador que vuelve a quedar suelto o la pata de un pequeño mueble cuyo tornillo ya no aprieta como antes. Cuando esto ocurre, la reacción habitual es coger el destornillador y apretar con más fuerza.
Pero si el tornillo vuelve a aflojarse pocos días después, probablemente el problema no esté en cuánto lo aprietas. Muchas veces el agujero de la madera se ha ensanchado y las roscas del tornillo ya no encuentran suficiente material al que agarrarse.
Para pequeñas reparaciones domésticas, tradicionalmente se utilizaba un recurso muy sencillo: rellenar parcialmente el agujero con pequeñas astillas de madera —a menudo palillos de madera— para devolver al tornillo una superficie firme donde sujetarse.
Es un truco útil, pero solamente para determinados casos. Antes de aplicarlo hay que comprobar que el mueble no tenga una rotura estructural.
Primero retira el tornillo y mira el agujero
No continúes apretándolo indefinidamente.
Utiliza un destornillador del tamaño correcto y retira completamente el tornillo.
Observa el agujero.
Si encuentras madera aparentemente sana pero el orificio está ligeramente agrandado, el antiguo truco puede funcionar.
En cambio, si ves:
- madera partida;
- una grieta que continúa alrededor del agujero;
- material desmenuzado;
- aglomerado muy deteriorado;
- una pieza estructural rota;
rellenarlo simplemente con un palillo no será una reparación suficiente.
Por qué el tornillo deja de agarrar
Cada vez que un tornillo entra en madera, su rosca se apoya sobre las fibras que rodean el agujero.
Con el uso, los movimientos repetidos del mueble pueden desgastar esas fibras.
También puede ocurrir por haber retirado y colocado el mismo tornillo muchas veces o por haberlo apretado excesivamente.
Llega un momento en que giras el destornillador y el tornillo continúa dando vueltas sin quedar realmente firme.
Apretarlo todavía más puede ensanchar el agujero.
El antiguo recurso de las pequeñas astillas de madera
La solución doméstica consistía en introducir madera nueva dentro del agujero desgastado.
Hoy resulta muy sencillo hacerlo utilizando uno o varios palillos de madera limpia.
El objetivo no es llenar el agujero de cualquier manera.
Las pequeñas piezas ocupan parte del espacio perdido y proporcionan nuevas fibras donde puede agarrarse la rosca.
Para una reparación más duradera, puede utilizarse además una pequeña cantidad de cola para madera, siempre que sea apropiada para el mueble.
Cómo hacerlo con un palillo de madera
Retira primero el tornillo.
Limpia el agujero de polvo y fragmentos sueltos.
Toma un palillo de madera y comprueba cuánto necesitas para rellenar parcialmente el espacio.
Dependiendo del diámetro, puede bastar uno o necesitar varias pequeñas astillas.
No introduzcas tantas que tengas que forzarlas violentamente.
La idea es recuperar material alrededor del tornillo, no ejercer presión suficiente para abrir la madera.
Para una reparación más firme, utiliza cola de madera
Si el material es madera maciza y la reparación lo permite, aplica una cantidad pequeña de cola para madera sobre el palillo.
No necesitas llenar todo el agujero de adhesivo.
Introduce la madera hasta el fondo que resulte apropiado y retira el exceso de cola inmediatamente con un paño ligeramente húmedo, siguiendo las instrucciones del producto.
Después corta o rompe cuidadosamente el sobrante para dejarlo aproximadamente al nivel de la superficie.
Deja secar antes de colocar el tornillo
Este es uno de los pasos que no conviene acelerar.
Si utilizaste cola, respeta el tiempo de secado o curado indicado por el fabricante. Según el producto, puede necesitar varias horas y alcanzar su resistencia completa más tarde.
No vuelvas a colocar inmediatamente el tornillo simplemente porque el adhesivo parece seco por fuera.
Una reparación que se mueve antes de curar puede volver a quedar floja.
Vuelve a colocar el tornillo sin excederte
Una vez curado el adhesivo, coloca nuevamente el tornillo original si está en buen estado y sigue siendo adecuado.
Empieza despacio.
Enrosca recto, evitando introducirlo inclinado.
Cuando notes que la pieza queda firme, detente.
Más fuerza no significa mejor reparación.
Si continúas apretando después de alcanzar una buena sujeción, puedes volver a destruir las fibras que acabas de recuperar.
¿Es mejor poner directamente un tornillo más grande?
No siempre.
Cambiar automáticamente por un tornillo más grueso puede parecer más rápido, pero también puede partir una pieza estrecha de madera, atravesar una superficie o interferir con una bisagra.
La longitud también importa.
Nunca coloques un tornillo más largo sin comprobar qué existe detrás de la madera.
En muebles delicados o ensamblajes específicos, conserva las dimensiones recomendadas por el fabricante.
El truco funciona mejor en madera maciza
Aquí existe una diferencia importante.
El método de las astillas o palillos resulta especialmente apropiado para pequeños agujeros desgastados en madera maciza.
Los muebles modernos pueden estar fabricados con:
- aglomerado;
- MDF;
- contrachapado;
- paneles huecos;
- materiales laminados.
Estos materiales no reaccionan exactamente igual.
En aglomerado muy deteriorado, por ejemplo, introducir varios palillos y volver a atornillar puede proporcionar una solución temporal, pero no necesariamente una reparación resistente.
Puede ser necesario un sistema específico de reparación, un inserto, cambiar la posición de la fijación o sustituir la pieza.
Mucho cuidado con las bisagras
Este truco se utiliza frecuentemente cuando un tornillo de una bisagra empieza a soltarse.
Puede funcionar bien en una puerta pequeña de armario cuando solamente está desgastado el agujero.
Pero una puerta pesada ejerce bastante fuerza sobre las fijaciones.
Si varios tornillos están sueltos, la madera está rota o la bisagra está deformada, repara correctamente el conjunto.
No esperes hasta que la puerta termine desprendiéndose.
Tampoco todas las patas de muebles son una reparación sencilla
Si hablamos de una silla, mesa, cama o cualquier mueble que soporte peso, hay que ser más prudente.
Un tornillo flojo puede ser solamente un síntoma.
Comprueba también:
- uniones;
- espigas;
- escuadras;
- grietas;
- movimiento lateral;
- estado general de la madera.
Una silla inestable, por ejemplo, no debería considerarse segura simplemente porque has conseguido apretar un tornillo.
Errores que conviene evitar
- Apretar repetidamente un tornillo que ya gira en vacío.
- Utilizar un destornillador incorrecto.
- Introducir demasiados palillos a presión.
- Usar cerillas con cabeza inflamable.
- Llenar completamente el agujero de adhesivo.
- Volver a montar antes de que la cola haya curado.
- Colocar el tornillo inclinado.
- Apretar excesivamente después de repararlo.
- Poner automáticamente un tornillo mucho más grueso.
- Utilizar un tornillo más largo sin comprobar el grosor de la madera.
- Aplicar el mismo método a cualquier tablero de aglomerado deteriorado.
- Ignorar grietas alrededor del agujero.
- Confiar en una reparación pequeña para un mueble estructuralmente inestable.
Cómo reparar un pequeño agujero desgastado paso a paso
- Deja de apretar el tornillo.
- Retíralo completamente.
- Comprueba que el propio tornillo no esté dañado.
- Observa el estado de la madera.
- Retira polvo y fragmentos sueltos.
- Comprueba que no existan grietas estructurales.
- Prepara uno o varios palillos de madera limpia.
- Prueba cuánto material necesita el agujero sin forzarlo.
- Si corresponde, aplica una pequeña cantidad de cola para madera.
- Introduce cuidadosamente las pequeñas piezas.
- No ejerzas una presión excesiva.
- Retira el adhesivo que salga al exterior.
- Corta el sobrante de madera al nivel de la superficie.
- Deja curar siguiendo el tiempo indicado en la cola.
- Coloca la pieza que necesitas fijar.
- Introduce el tornillo recto.
- Apriétalo lentamente.
- Detente en cuanto quede firmemente sujeto.
- Comprueba que la pieza no tenga movimiento.
- Revisa nuevamente la fijación después de utilizar el mueble.
Por qué este truco antiguo sigue teniendo sentido
No hacía falta sustituir inmediatamente un mueble porque un pequeño tornillo hubiera perdido agarre.
La lógica era muy sencilla: si el agujero había perdido madera, había que devolverle madera.
Una pequeña astilla permitía que la rosca encontrara nuevamente material al que sujetarse.
Hoy podemos mejorar ese mismo principio utilizando palillos de madera limpia y, cuando resulte apropiado, cola específica para madera.
Pero el truco tiene un límite claro.
Sirve para un pequeño agujero desgastado, no para ocultar una pieza rota.
Si el mueble soporta mucho peso, existen grietas o el tornillo vuelve a soltarse después de la reparación, merece la pena buscar la causa estructural en lugar de seguir rellenando el mismo agujero.
Preguntas frecuentes
¿Puedo utilizar un palillo de dientes de madera?
Sí, para pequeños agujeros desgastados en madera puede servir como material de relleno.
¿Tengo que utilizar cola?
No siempre, pero una cola específica para madera puede proporcionar una reparación más estable cuando el material y la situación son adecuados.
¿Cuánto tiempo debo esperar?
Respeta el tiempo indicado por el fabricante de la cola. No existe un tiempo universal para todos los adhesivos.
¿Puedo utilizar una cerilla?
Es preferible utilizar madera limpia sin cabeza inflamable ni otros recubrimientos. Un palillo o una pequeña espiga de madera es una opción más adecuada.
¿Funciona en muebles de aglomerado?
Puede no funcionar igual de bien. Si el aglomerado está desmenuzado o muy deteriorado, suele necesitar una reparación específica.
¿Puedo simplemente utilizar un tornillo más grueso?
Solo después de comprobar que las dimensiones son adecuadas. Un tornillo excesivamente grueso puede partir la madera.
¿Cuándo no debería utilizar este truco?
Cuando existen grietas importantes, la pieza soporta una carga considerable, el tablero está muy deteriorado o el problema afecta a la estabilidad estructural del mueble.