Abres el lavavajillas para guardar un plato y aparece un olor desagradable, aunque el interior esté completamente vacío. Puede resultar desconcertante: si no hay vajilla sucia dentro, ¿de dónde viene ese olor?
En muchos casos, el problema no está en la cuba que ves a simple vista, sino en pequeños restos de comida, grasa y humedad acumulados en el filtro, alrededor de la puerta o en otras zonas que no reciben la misma limpieza durante un ciclo normal.
Antes de utilizar ambientadores o poner varios ciclos seguidos, dedica unos minutos a revisar el aparato. Una inspección sencilla puede revelar rápidamente el origen.
Empieza por el filtro
Es uno de los primeros lugares que merece atención.
Durante el lavado, pequeños restos de comida pueden terminar en el sistema de filtración. Aunque retires los platos, esos residuos pueden permanecer dentro del aparato.
Con humedad y temperaturas templadas, pueden empezar a generar olor.
Localiza el filtro siguiendo el manual de tu modelo. Normalmente se encuentra en la parte inferior de la cuba, pero su diseño y forma de extracción varían entre fabricantes.
No tires de él ni fuerces ninguna pieza si no sabes cómo se desmonta.
Retira el filtro siguiendo las instrucciones
Con el lavavajillas vacío y apagado, extrae el filtro únicamente de la manera indicada por el fabricante.
Observa si encuentras:
- restos de comida;
- grasa;
- pequeñas semillas;
- etiquetas;
- fragmentos de papel;
- depósitos adheridos.
Retira primero los residuos sólidos.
Después, si el manual lo permite, lava el filtro bajo agua corriente templada.
Utiliza un cepillo suave
Si existen residuos dentro de la malla, utiliza un cepillo pequeño de cerdas suaves.
No emplees estropajos metálicos ni objetos puntiagudos.
Puedes añadir unas gotas de lavavajillas suave cuando sea compatible con las instrucciones del aparato.
Cepilla sin ejercer demasiada presión.
El objetivo es liberar los pequeños orificios, no deformar la malla.
Aclara completamente antes de volver a instalarlo.
Mira también debajo del filtro
Retirar el filtro permite descubrir una zona que normalmente permanece oculta.
Comprueba si existen restos visibles en el alojamiento.
Puede haber pequeños fragmentos de alimentos o suciedad.
Retíralos cuidadosamente siguiendo las indicaciones del fabricante.
No introduzcas los dedos profundamente en bombas, desagües o mecanismos, ya que puede haber componentes delicados o incluso fragmentos de vidrio.
Revisa la junta de la puerta
El filtro no es el único lugar donde puede originarse el olor.
Los pliegues y bordes de la junta pueden acumular pequeñas salpicaduras.
Pasa una microfibra ligeramente humedecida por las zonas accesibles.
Para una superficie compatible, puede bastar con agua templada y unas gotas de detergente suave.
No tires de la goma ni introduzcas objetos afilados debajo.
Después seca la zona.
Limpia el borde inferior de la puerta
Esta parte se olvida con facilidad porque puede quedar parcialmente fuera del alcance directo de los chorros durante el ciclo.
Abre completamente el lavavajillas y observa:
- borde inferior;
- esquinas;
- zona alrededor de las bisagras;
- encuentro entre puerta y cuba.
Si encuentras una película grasa, límpiala con una microfibra y un producto permitido por el fabricante.
Utiliza poca agua cerca de mecanismos y componentes eléctricos.
Comprueba los brazos aspersores
Los pequeños orificios de los brazos aspersores pueden acumular residuos o depósitos minerales.
Gíralos suavemente con la mano cuando el aparato esté apagado y comprueba que puedan moverse libremente.
Si tu modelo permite desmontarlos, sigue las instrucciones específicas.
No introduzcas agujas metálicas a la fuerza dentro de los orificios.
En algunos modelos, un residuo puede retirarse cuidadosamente siguiendo el procedimiento recomendado por el fabricante.
¿Queda agua acumulada en el fondo?
Una pequeña cantidad de agua en determinadas zonas puede ser normal dependiendo del diseño.
Pero si observas una cantidad inusual de agua estancada acompañada de mal olor, merece una revisión.
Comprueba primero que el filtro esté correctamente colocado y limpio.
Después revisa si la manguera de desagüe presenta algún problema visible accesible según el manual.
Si el aparato no desagua correctamente, no continúes ejecutando ciclos indefinidamente esperando que se solucione solo.
El olor también puede venir del desagüe
Si has limpiado cuidadosamente el interior y el olor reaparece rápidamente, puede existir un problema relacionado con la instalación del desagüe.
Una manguera instalada incorrectamente, un atasco u otro problema de fontanería puede favorecer olores.
Esto es especialmente relevante si el olor recuerda claramente al desagüe o aparece también alrededor del fregadero.
Si sospechas un problema de instalación, conviene solicitar una revisión profesional.
Haz un ciclo de mantenimiento cuando corresponda
Después de limpiar físicamente filtro, juntas y zonas accesibles, consulta el manual.
Muchos fabricantes recomiendan realizar periódicamente un ciclo de mantenimiento o limpieza de máquina.
Utiliza el programa y producto específicamente recomendados para tu modelo.
Hazlo con el lavavajillas vacío si así lo indican las instrucciones.
No improvises introduciendo productos domésticos en el aparato.
Cuidado con el vinagre
El vinagre aparece continuamente en trucos para limpiar lavavajillas, pero no debería utilizarse automáticamente.
Su acidez puede no ser apropiada para determinados componentes, juntas o materiales si se utiliza de manera incorrecta o demasiado concentrada.
Si el fabricante permite utilizarlo, sigue sus instrucciones.
Si no lo recomienda, utiliza un limpiador específico compatible.
Tampoco mezcles productos
Nunca combines diferentes limpiadores intentando conseguir un resultado más potente.
Especialmente, no mezcles lejía con vinagre, amoniaco, ácidos u otros productos de limpieza.
Pueden producirse gases peligrosos.
Los limpiadores específicos para lavavajillas también deben utilizarse exactamente como indica su etiqueta.
Revisa cómo introduces los platos
El olor recurrente puede empezar antes del ciclo.
No necesitas lavar completamente los platos antes de meterlos, salvo que el fabricante indique otra cosa, pero sí conviene retirar:
- huesos;
- grandes restos de comida;
- servilletas;
- palillos;
- etiquetas sueltas;
- cantidades importantes de salsa o residuos sólidos.
Así reduces la cantidad de material que termina atrapado en el filtro.
No dejes vajilla sucia durante demasiados días
Si utilizas el lavavajillas lentamente y tardas varios días en llenarlo, los residuos presentes en los platos pueden empezar a producir olor antes de iniciar el ciclo.
Dependiendo del modelo, puede existir un programa de aclarado pensado para estas situaciones.
Consulta el manual.
También conviene evitar dejar la puerta completamente cerrada durante largos períodos cuando el interior permanece muy húmedo, siempre que las instrucciones del fabricante permitan mantenerla ligeramente entreabierta después del ciclo.
Deja que el interior pierda humedad
Cuando termina el programa, algunos modelos abren automáticamente la puerta para favorecer el secado.
En otros puedes abrirla manualmente cuando sea seguro hacerlo.
Una vez retirada la vajilla, permitir cierta ventilación puede ayudar a evitar que el interior permanezca constantemente húmedo.
Sigue las recomendaciones de tu modelo, especialmente si hay niños pequeños que puedan acceder al aparato.
Errores que conviene evitar
- Poner otro ciclo sin revisar primero el filtro.
- Utilizar ambientador para ocultar el olor.
- Dejar restos de comida atrapados durante semanas.
- Limpiar únicamente las paredes visibles.
- Olvidar la junta y el borde inferior de la puerta.
- Introducir objetos metálicos en los brazos aspersores.
- Meter la mano profundamente en la zona de la bomba.
- Utilizar vinagre automáticamente sin comprobar el manual.
- Mezclar diferentes productos de limpieza.
- Ignorar una cantidad anormal de agua estancada.
- Seguir utilizando el aparato si existen problemas evidentes de desagüe.
Qué revisar paso a paso antes del próximo ciclo
- Vacía completamente el lavavajillas.
- Apaga el aparato.
- Consulta cómo se desmonta el filtro.
- Retíralo correctamente.
- Elimina los residuos sólidos.
- Lava el filtro siguiendo las instrucciones del fabricante.
- Utiliza un cepillo suave si es necesario.
- Acláralo completamente.
- Revisa cuidadosamente su alojamiento.
- Retira únicamente los residuos accesibles.
- Limpia la junta de la puerta.
- Revisa las esquinas.
- Limpia el borde inferior.
- Comprueba los brazos aspersores.
- Observa si existe agua estancada anormal.
- Vuelve a instalar correctamente el filtro.
- Consulta si tu aparato dispone de ciclo de mantenimiento.
- Utiliza únicamente un limpiador compatible.
- Ejecuta el programa recomendado con el aparato vacío cuando corresponda.
- Si el olor vuelve rápidamente, investiga el sistema de desagüe.
El olor puede estar escondido donde no miras normalmente
Cuando un lavavajillas vacío huele mal, añadir perfume o detergente adicional no suele atacar el origen.
El filtro es uno de los primeros lugares que conviene revisar, pero no el único. Juntas, bordes, brazos aspersores y problemas de evacuación del agua también pueden intervenir.
Una limpieza física de los residuos seguida del mantenimiento recomendado para tu modelo suele ser mucho más útil que ejecutar ciclos repetidos sin saber qué estás intentando eliminar.
Y si después de limpiar correctamente el aparato sigue apareciendo un fuerte olor a desagüe o permanece agua acumulada, quizá haya llegado el momento de revisar la instalación en lugar de continuar limpiando la cuba.
Preguntas frecuentes
¿Por qué huele el lavavajillas si está vacío?
Porque pueden permanecer restos de comida, grasa y humedad en el filtro, juntas, bordes u otras zonas ocultas aunque hayas retirado toda la vajilla.
¿Cada cuánto debo limpiar el filtro?
Depende del modelo y del uso. Consulta el manual del fabricante y revísalo con mayor frecuencia si encuentras residuos acumulados habitualmente.
¿Puedo lavar el filtro con lavavajillas?
En muchos modelos puede utilizarse una pequeña cantidad de detergente suave, pero sigue siempre las instrucciones específicas del fabricante.
¿Puedo echar vinagre dentro del lavavajillas?
No lo utilices automáticamente. Comprueba primero si el fabricante permite su uso y de qué manera.
¿Es normal encontrar agua debajo del filtro?
Algunos modelos conservan una pequeña cantidad de agua por diseño. Una acumulación inusual, especialmente acompañada de mal olor o problemas de desagüe, merece una revisión.
¿Puedo dejar la puerta ligeramente abierta después del ciclo?
En muchos casos favorece el secado, pero debes seguir las instrucciones de tu aparato y tener en cuenta la seguridad de niños y mascotas.
¿Qué hago si limpio el filtro y el olor vuelve?
Revisa juntas, brazos aspersores y evacuación del agua. Si existe olor intenso a desagüe, agua estancada o problemas recurrentes, puede ser necesario revisar la manguera, la instalación o solicitar asistencia técnica.