El método práctico para ordenar accesorios como gafas, relojes y pulseras en poco espacio

Gafas, relojes y pulseras ocupan poco individualmente, pero cuando se guardan todos juntos terminan formando un pequeño montón en el que resulta difícil encontrar lo que buscas. Además, las lentes pueden rayarse y los relojes golpearse entre sí. Para aprovechar mejor un cajón o una balda pequeña, el método más práctico consiste en dividir el espacio en compartimentos según el tipo de accesorio y aprovechar tanto la superficie horizontal como la altura disponible.

Reunir todos los accesorios en un mismo lugar

Antes de organizar, reúne las gafas, relojes, pulseras y otros accesorios que quieras guardar.

Sepáralos por categorías:

  • Gafas de uso diario.
  • Gafas de sol.
  • Relojes.
  • Pulseras.
  • Brazaletes.
  • Accesorios utilizados ocasionalmente.

Aprovecha para retirar estuches vacíos y objetos que ya no utilizas.

Si algún accesorio necesita reparación, sepáralo en lugar de devolverlo al cajón.

Cuando sabes exactamente cuánto necesitas guardar, resulta mucho más fácil elegir el sistema adecuado.

Utilizar una bandeja con compartimentos

Para un cajón, una bandeja dividida suele ser suficiente.

Reserva un compartimento para cada categoría.

Las gafas necesitan espacios relativamente largos, mientras que relojes y pulseras pueden ocupar divisiones más pequeñas.

No es necesario que cada accesorio tenga una caja individual.

Lo importante es impedir que todos se desplacen y mezclen cada vez que abras el cajón.

Antes de comprar un organizador, mide la anchura, profundidad y altura interior disponible.

Colocar las gafas en una sola fila

Evita apilar unas gafas directamente encima de otras.

Colócalas en horizontal y, si es posible, en una única fila.

Mantén las lentes orientadas hacia arriba o protegidas de manera que no rocen superficies duras.

Las gafas delicadas pueden permanecer dentro de su estuche.

Si tienes muchas, utiliza una bandeja estrecha con divisiones para colocar varios pares uno junto a otro.

Sitúa delante los que utilizas diariamente y reserva el fondo para los ocasionales.

Así puedes escoger un par sin mover todos los demás.

Crear una fila para los relojes

Los relojes pueden guardarse extendidos individualmente dentro de pequeños compartimentos.

Otra posibilidad es utilizar soportes acolchados diseñados para mantener la correa alrededor de ellos.

Evita colocar varios relojes directamente unos encima de otros.

Las cajas metálicas y cierres pueden rozarse entre sí.

Si solamente utilizas uno o dos habitualmente, colócalos en la parte más accesible de la bandeja.

Los relojes utilizados ocasionalmente pueden permanecer en su caja o en una zona posterior protegida.

Agrupar las pulseras sin formar un montón

Para las pulseras rígidas, un pequeño soporte horizontal puede aprovechar muy bien el espacio.

Las pulseras flexibles pueden guardarse individualmente en compartimentos pequeños.

Si utilizas un soporte en forma de barra, coloca juntas únicamente las piezas que uses con una frecuencia similar.

De lo contrario, tendrás que retirar varias cada vez que quieras sacar la situada en el centro.

Para un cajón poco profundo, los compartimentos suelen resultar más prácticos que los soportes altos.

Aprovechar el espacio vertical

Cuando la superficie disponible es mínima, utiliza la altura.

En una balda puedes colocar un pequeño organizador de 2 niveles.

Reserva la parte inferior para gafas y la superior para relojes o pulseras ligeras.

Otra posibilidad es utilizar bandejas apilables diseñadas para accesorios.

Elige modelos que permitan retirar una bandeja sin desordenar completamente las demás.

No formes pilas improvisadas con cajas inestables.

El objetivo es ganar espacio sin dificultar el acceso.

Crear una pequeña zona de uso diario

Reserva un compartimento para los accesorios que utilizas prácticamente todos los días.

Puede contener:

  • Tus gafas habituales.
  • El reloj que utilizas con mayor frecuencia.
  • Una o dos pulseras.
  • Otros pequeños accesorios cotidianos.

Coloca esta zona en la parte delantera del cajón o sobre una pequeña bandeja accesible.

De esta forma, no necesitas revisar toda la colección cada mañana.

Cuando te quites los accesorios, devuélvelos directamente a esa zona.

Este pequeño hábito evita que terminen repartidos por mesas y mesitas de noche.

Separar los accesorios delicados

No todas las piezas deberían compartir compartimento.

Los relojes con superficies que puedan rayarse, gafas delicadas y determinadas piezas de joyería necesitan protección adicional.

Utiliza divisores acolchados o pequeños estuches.

Evita que elementos metálicos duros permanezcan directamente contra las lentes de las gafas.

Tampoco guardes accesorios húmedos.

Si un reloj o una pulsera se ha mojado, sécalo correctamente según las recomendaciones correspondientes antes de almacenarlo.

Utilizar pequeñas cajas que ya tengas

No es obligatorio comprar un organizador específico.

Puedes reutilizar pequeñas cajas resistentes que encajen dentro del cajón.

Colócalas unas junto a otras para crear divisiones.

Una caja alargada puede contener gafas.

Otra más pequeña puede servir para relojes.

Los compartimentos pequeños pueden reservarse para pulseras.

Prueba primero esta distribución durante varios días. Si funciona, sabrás exactamente qué tipo de organizador necesitas si posteriormente decides comprar uno.

Evitar guardar demasiados estuches dentro del cajón

Los estuches rígidos protegen bien los accesorios, pero pueden consumir rápidamente todo el espacio.

Mantén dentro de ellos las piezas realmente delicadas o aquellas que necesiten protección especial.

Los estuches vacíos o utilizados solamente para viajes pueden guardarse en otro lugar.

De esta manera aprovechas mucho mejor el volumen interior del cajón.

Conserva siempre los estuches específicos que sean necesarios para proteger adecuadamente determinadas piezas.

Organizar según la frecuencia de uso

Divide mentalmente tus accesorios en tres grupos:

Diarios: delante y fácilmente accesibles.

Frecuentes: en la zona central.

Ocasionales: detrás o en un segundo nivel.

Este sistema resulta más práctico que organizarlos únicamente por color o tamaño.

Un accesorio utilizado todos los días no debería quedar debajo de cinco piezas que apenas utilizas.

La organización debe reducir el número de movimientos necesarios para coger y guardar cada objeto.

Hacer una revisión rápida cada cierto tiempo

Una vez al mes, dedica aproximadamente 5 minutos a revisar el organizador.

Devuelve cualquier accesorio desplazado a su compartimento.

Limpia el polvo de la bandeja.

Retira objetos que hayan terminado allí por error.

Comprueba si alguna categoría está ocupando demasiado espacio.

Si la zona de uso diario empieza a llenarse, deja únicamente los accesorios que realmente utilizas con frecuencia.

Errores que conviene evitar

  • Apilar las gafas. Las lentes pueden rayarse.
  • Mezclar relojes y objetos metálicos sueltos. Pueden golpearse entre sí.
  • Comprar un organizador sin medir el cajón. Comprueba las dimensiones interiores primero.
  • Guardar todos los accesorios en una única caja. Utiliza compartimentos.
  • Ocupar todo el espacio con estuches vacíos. Guárdalos aparte cuando sea apropiado.
  • Colocar lo cotidiano al fondo. Reserva la zona más accesible para lo que utilizas diariamente.

Para ir un poco más allá

Si tienes un cajón muy estrecho, utiliza bandejas bajas con muchos compartimentos pequeños.

Cuando dispongas de poca superficie pero bastante altura, utiliza dos niveles o bandejas apilables.

Para las gafas, prioriza una fila donde cada par pueda retirarse sin tocar los demás.

Para relojes y pulseras delicadas, utiliza divisiones acolchadas para reducir roces.

Si siempre dejas tus accesorios sobre la mesita al final del día, coloca allí una pequeña bandeja de uso diario y reserva el organizador principal para el resto.

Preguntas frecuentes

¿Cuál es la mejor forma de guardar varios accesorios en un cajón pequeño?

Utilizar una bandeja con compartimentos y asignar una zona específica a gafas, relojes y pulseras.

¿Cómo puedo guardar las gafas sin rayarlas?

Evita apilarlas y mantenlas separadas de objetos metálicos. Los pares más delicados pueden conservarse en sus estuches.

¿Qué hago si no tengo espacio en el cajón?

Aprovecha la altura con bandejas apilables o un organizador de dos niveles.

¿Necesito comprar un organizador especial?

No. Puedes empezar utilizando pequeñas cajas que ya tengas para crear compartimentos y comprobar qué distribución funciona mejor.

¿Dónde debería colocar los accesorios que uso todos los días?

En la parte delantera y más accesible, preferiblemente dentro de una pequeña zona reservada exclusivamente para ellos.