Abres el lavavajillas vacío y aparece un olor desagradable, aunque los platos del último ciclo salieron aparentemente limpios. Añadir más detergente o poner inmediatamente otro programa puede ocultarlo durante unas horas, pero si el origen sigue dentro, el olor volverá.
En muchos casos, la causa está en pequeños restos de comida, grasa y humedad acumulados en el filtro, alrededor de las juntas, bajo los brazos aspersores o en zonas donde queda agua estancada.
Antes del próximo lavado, merece la pena hacer una revisión sencilla del interior.
Empieza por el filtro
El filtro es uno de los primeros lugares que conviene comprobar.
Su función es retener partículas para evitar que circulen libremente por el sistema. Con el tiempo pueden quedar allí:
- restos de comida;
- pequeñas semillas;
- grasa;
- fibras;
- etiquetas;
- fragmentos de papel.
Consulta el manual para localizarlo y retirarlo correctamente.
Normalmente se encuentra en la parte inferior de la cuba, pero el sistema cambia según el modelo.
Retira el filtro con el aparato frío
Asegúrate de que el lavavajillas haya terminado su programa y esté frío.
Extrae la cesta inferior si es necesario.
Retira el filtro siguiendo las indicaciones del fabricante. No fuerces ninguna pieza.
Observa tanto la parte superior como la inferior.
A veces parece bastante limpio desde arriba y, al darle la vuelta, aparece una película grasa o restos atrapados en la malla.
Límpialo con agua tibia
Si el fabricante permite el lavado manual, aclara el filtro bajo agua corriente tibia.
Para grasa adherida puedes utilizar unas gotas de lavavajillas suave y un cepillo de cerdas blandas.
Déjalo actuar aproximadamente 5 minutos si la suciedad necesita ablandarse.
Cepilla suavemente la malla.
No utilices estropajos metálicos ni objetos puntiagudos que puedan romperla.
Aclara bien antes de volver a colocarlo.
Mira debajo del filtro
Con el filtro retirado, observa la zona accesible donde se instala.
Puedes encontrar pequeños restos de comida o suciedad que hayan quedado alrededor.
Retíralos cuidadosamente con papel de cocina o una bayeta, siguiendo las instrucciones del aparato.
No introduzcas los dedos profundamente en la zona de la bomba, ya que puede haber fragmentos de vidrio u objetos afilados que no sean visibles.
Tampoco desmontes componentes internos que el manual no identifique como piezas de mantenimiento doméstico.
Revisa si queda demasiada agua en el fondo
Una pequeña cantidad de agua en determinadas partes del sistema puede ser normal según el diseño.
Pero un charco importante después de finalizar el programa puede indicar un problema de drenaje.
Si observas agua estancada:
- revisa el filtro;
- comprueba que esté correctamente colocado;
- consulta el manual para conocer las comprobaciones de drenaje permitidas;
- revisa que la manguera visible no esté aplastada, si puedes hacerlo sin mover o desmontar instalaciones.
Si el agua continúa sin evacuar, puede ser necesaria una revisión técnica.
Limpia alrededor de la junta de la puerta
Las juntas no reciben siempre la misma acción del agua que el interior de la cuba.
Por eso pueden acumular una fina película de suciedad.
Prepara, si el fabricante lo permite:
- 500 ml de agua tibia;
- 5 ml de jabón suave.
Humedece una microfibra y escúrrela bien.
Pasa cuidadosamente por los pliegues accesibles de la junta y alrededor del marco.
No tires de la goma ni introduzcas herramientas debajo de ella.
Después pasa otra bayeta ligeramente humedecida con agua limpia y seca la zona.
No olvides el borde inferior de la puerta
Hay una zona especialmente fácil de pasar por alto: el borde interior inferior.
Cuando el lavavajillas está abierto, observa las esquinas y la unión entre la puerta y la cuba.
Allí pueden acumularse salpicaduras y residuos.
Una bayeta suave suele ser suficiente para el mantenimiento habitual.
Si encuentras una acumulación importante, utiliza únicamente un limpiador compatible con el material y recomendado por el fabricante.
Comprueba los brazos aspersores
Los brazos que distribuyen el agua tienen pequeños orificios.
Restos de alimentos o depósitos minerales pueden obstruir algunos.
Con el aparato apagado y frío, gira suavemente los brazos accesibles para comprobar que se mueven libremente.
Observa los orificios.
Si el manual permite retirar los brazos para limpiarlos, sigue exactamente ese procedimiento.
No agrandes los agujeros utilizando clavos, brocas o herramientas metálicas.
El exceso de detergente también puede dejar residuos
Utilizar más detergente no significa conseguir un lavavajillas más limpio.
Una dosificación excesiva o un producto inadecuado puede contribuir a dejar residuos.
Utiliza únicamente detergente específico para lavavajillas automáticos y sigue la cantidad recomendada teniendo en cuenta el programa y, cuando corresponda, la dureza del agua.
Nunca utilices lavavajillas manual para platos dentro de la máquina: puede producir una cantidad excesiva de espuma.
Comprueba también el dispensador
Abre el compartimento del detergente.
Revisa si quedan restos apelmazados alrededor de la tapa o del mecanismo.
Límpialos con una bayeta húmeda cuando el aparato esté frío.
Comprueba que la tapa pueda abrirse y cerrarse normalmente.
No introduzcas objetos puntiagudos en el mecanismo.
Haz un ciclo de mantenimiento si el fabricante lo recomienda
Muchos lavavajillas disponen de un programa específico de limpieza o mantenimiento.
Después de limpiar físicamente filtro, juntas y residuos visibles, puede ser buen momento para utilizarlo.
Emplea únicamente el producto de mantenimiento recomendado o compatible con tu aparato y sigue su etiqueta.
No improvises mezclas caseras.
En particular, nunca mezcles lejía con vinagre, ácidos, amoniaco ni otros productos de limpieza.
Si el interior es de acero inoxidable, presta especial atención a las restricciones del fabricante sobre productos con cloro.
Deja que el interior pierda humedad
Después de un ciclo, mantener durante mucho tiempo un ambiente cálido y húmedo puede favorecer los olores.
Si el manual de tu modelo lo permite, deja la puerta ligeramente entreabierta durante un tiempo después de terminar el programa para facilitar la salida de humedad.
Algunos lavavajillas modernos ya incorporan apertura automática durante la fase final.
No fuerces la puerta ni interfieras con el sistema de secado.
Retira los restos grandes antes de cargar
No es necesario necesariamente enjuagar cada plato hasta dejarlo limpio antes de introducirlo en una máquina moderna.
Pero sí conviene retirar huesos, grandes cantidades de comida, servilletas, palillos y otros residuos sólidos.
Así reduces la cantidad de material que puede terminar acumulándose en el filtro.
Sigue las recomendaciones específicas de tu modelo.
Errores que conviene evitar
- Poner otro ciclo sin investigar de dónde procede el olor.
- Añadir más detergente pensando que eliminará el problema.
- Ignorar el filtro durante meses.
- Limpiar únicamente la parte visible del filtro.
- Introducir los dedos profundamente cerca de la bomba.
- Utilizar objetos metálicos para limpiar los brazos aspersores.
- Tirar de las juntas de goma.
- Utilizar detergente manual dentro del lavavajillas.
- Mezclar productos de limpieza.
- Ignorar una cantidad importante de agua estancada.
- Dejar restos grandes de comida sobre los platos.
- Utilizar productos de mantenimiento incompatibles con el aparato.
Cómo revisar el lavavajillas paso a paso
- Espera hasta que el lavavajillas esté frío.
- Vacíalo completamente.
- Retira la cesta inferior si es necesario.
- Localiza el filtro.
- Extráelo siguiendo el manual.
- Retira los residuos visibles.
- Acláralo con agua tibia.
- Utiliza unas gotas de jabón suave si existe grasa adherida.
- Cepilla delicadamente la malla.
- Aclara completamente.
- Observa la zona accesible situada debajo del filtro.
- Retira los residuos sin introducir las manos profundamente en la bomba.
- Comprueba si existe una cantidad anormal de agua estancada.
- Limpia las juntas de la puerta.
- Revisa el borde inferior y las esquinas.
- Observa los brazos aspersores y comprueba que giren correctamente.
- Limpia el dispensador de detergente.
- Vuelve a colocar correctamente el filtro.
- Ejecuta el programa de mantenimiento si el fabricante lo recomienda.
- Cuando termine, permite que el interior se seque según las instrucciones del aparato.
Si el olor vuelve rápidamente, busca una causa más profunda
Después de una limpieza completa, el olor debería mejorar si procedía simplemente de restos acumulados.
Si vuelve rápidamente, especialmente acompañado de agua que no drena, sonidos anormales o problemas de lavado, puede existir una obstrucción o un problema en el sistema de evacuación.
También puede ocurrir que el olor proceda del desagüe o de una instalación incorrecta de la manguera, en lugar del propio interior del lavavajillas.
En ese caso, deja de repetir ciclos de limpieza y consulta el manual o solicita la revisión de la instalación.
Una máquina vacía también necesita limpieza
Que no haya platos dentro no significa que el lavavajillas esté realmente vacío.
El filtro puede conservar pequeños residuos, las juntas pueden tener una película de grasa y el fondo puede mantener humedad.
Por eso, cuando aparezca olor, sigue un orden sencillo:
filtro → zona inferior → juntas → brazos aspersores → dispensador → drenaje → ciclo de mantenimiento.
Muchas veces encontrarás la causa antes incluso de iniciar otro lavado.
Y una vez solucionado el problema, limpiar periódicamente el filtro y permitir que el interior se seque correctamente puede evitar que ese olor desagradable vuelva a recibirte cada vez que abras la puerta.
Preguntas frecuentes
¿Por qué huele mal el lavavajillas si está vacío?
Puede haber restos de comida y grasa en el filtro, suciedad alrededor de las juntas o humedad y agua acumuladas en zonas poco visibles.
¿Cada cuánto debo limpiar el filtro?
Depende del modelo y del uso. Revísalo regularmente y sigue la frecuencia indicada por el fabricante.
¿Puedo echar vinagre directamente dentro?
No lo utilices automáticamente. Los fabricantes pueden establecer restricciones según los materiales y componentes. Sigue el manual y utiliza productos compatibles.
¿Es normal encontrar agua debajo del filtro?
Una pequeña cantidad puede ser normal en algunos diseños. Una acumulación importante o agua que no desaparece después del ciclo merece una revisión del drenaje.
¿Puedo limpiar los agujeros de los brazos con una aguja?
Evita herramientas que puedan dañar o agrandar los orificios. Sigue el método indicado por el fabricante.
¿Debo dejar la puerta abierta después del lavado?
Si el fabricante lo permite, dejarla ligeramente entreabierta puede favorecer la salida de humedad. Algunos modelos realizan esta apertura automáticamente.
¿Cuándo debería llamar a un técnico?
Si persisten el olor y el agua estancada después de limpiar el filtro, el aparato no drena correctamente, aparecen ruidos anormales o sospechas un problema de la bomba o de la instalación.