Preparas una buena cantidad de sopa, crema, salsa o guiso, la repartes en recipientes y aprovechas hasta el último centímetro disponible. Parece una forma eficiente de ahorrar espacio en el congelador, pero puede terminar con una tapa levantada, un recipiente deformado o comida derramada.
La razón es sencilla: muchos alimentos aumentan de volumen al congelarse, especialmente aquellos que contienen bastante agua.
Por eso, cuando congelas preparaciones líquidas o semilíquidas, no conviene llenar el recipiente hasta el borde. Dejar un pequeño espacio libre permite que el contenido se expanda sin ejercer tanta presión sobre la tapa y las paredes.
¿Por qué aumenta el volumen al congelarse?
El agua se expande cuando se transforma en hielo.
Una sopa, un caldo o una salsa contienen una proporción importante de agua, así que también pueden aumentar de volumen durante la congelación.
Si el recipiente está completamente lleno y cerrado, el contenido no tiene espacio suficiente para esa expansión.
Dependiendo del recipiente y de la cantidad, puede ocurrir que:
- la tapa se levante;
- el cierre deje de ser hermético;
- el recipiente se deforme;
- aparezcan grietas;
- parte de la comida salga por los bordes.
Con recipientes de vidrio inadecuados, el problema puede ser más serio.
¿Cuánto espacio conviene dejar?
No existe una medida idéntica para todos los alimentos y recipientes. Las instrucciones del fabricante del envase tienen prioridad.
Como referencia práctica para muchas preparaciones líquidas, puedes dejar aproximadamente 2-3 cm de espacio libre en la parte superior.
En recipientes pequeños puede bastar algo menos; los líquidos muy abundantes o determinados formatos pueden necesitar más margen.
Lo importante es no llenar hasta que la comida toque prácticamente la tapa.
Ten especial cuidado con sopas, caldos y cremas
Son precisamente las preparaciones que más fácilmente llenamos hasta arriba.
Si vas a congelar una crema de verduras, por ejemplo, reparte primero la cantidad en porciones.
En lugar de un recipiente enorme, utiliza varios recipientes aptos para congelador.
Esto ofrece tres ventajas:
- deja controlar mejor el espacio de expansión;
- facilita una congelación más rápida;
- permite descongelar únicamente la cantidad necesaria.
Haz lo mismo con caldos, sopas, legumbres con líquido y determinadas salsas.
No todos los recipientes sirven para congelar
Que un recipiente tenga tapa no significa automáticamente que pueda ir al congelador.
Comprueba que esté identificado como apto para congelación.
Algunos plásticos pueden volverse quebradizos a temperaturas bajas. Otros recipientes pueden deformarse o perder el cierre.
También conviene revisar periódicamente su estado.
Si encuentras grietas, bordes dañados o tapas que ya no encajan correctamente, sustituye el recipiente.
Con el vidrio hay que extremar las precauciones
Nunca utilices cualquier tarro de vidrio simplemente porque tienes uno vacío en casa.
Para congelar, utiliza únicamente recipientes de vidrio específicamente indicados por el fabricante como aptos para congelador.
Además, respeta el espacio de expansión recomendado.
Evita cambios bruscos de temperatura. No pases un recipiente de vidrio caliente directamente al congelador ni uno congelado directamente a una fuente de calor, salvo que el fabricante indique expresamente que el producto soporta ese uso.
El choque térmico puede romper el vidrio.
Enfría la comida correctamente antes de congelarla
Dejar espacio en el recipiente no sustituye una correcta manipulación de los alimentos.
Las preparaciones cocinadas perecederas no deberían quedarse durante horas sobre la encimera esperando a enfriarse.
Divide las cantidades grandes en recipientes pequeños o poco profundos para favorecer un enfriamiento rápido.
Como regla general, refrigera o congela los alimentos perecederos dentro de unas 2 horas después de prepararlos, reduciendo ese margen a 1 hora cuando la temperatura ambiente supera aproximadamente los 32 °C.
No coloques una enorme olla muy caliente directamente dentro del congelador.
Congela porciones útiles
Antes de llenar los recipientes, piensa en cómo consumirás la preparación.
Si normalmente necesitas dos raciones de sopa, congela cantidades correspondientes aproximadamente a dos raciones.
Así evitas tener que descongelar un bloque enorme para utilizar solamente una pequeña parte.
Los recipientes más pequeños también son más fáciles de organizar.
No olvides etiquetar
Una salsa de tomate congelada y una crema de pimiento pueden parecer sorprendentemente similares después de varias semanas.
Antes de guardar cada recipiente, añade:
- nombre de la preparación;
- fecha de congelación.
Por ejemplo:
Crema de calabaza — 9 septiembre
Si preparas habitualmente comida para congelar, coloca delante las preparaciones más antiguas para utilizarlas primero.
Deja espacio también en bolsas
Las bolsas aptas para congelación son prácticas para algunas preparaciones, pero tampoco deberían sobrecargarse.
Elimina el exceso de aire cuando corresponda, dejando el margen necesario para el alimento.
Cierra correctamente.
Si vas a congelar algo líquido, resulta especialmente útil colocar inicialmente la bolsa en una posición estable o dentro de un recipiente que pueda contener un posible derrame hasta que se congele.
Comprueba siempre que la bolsa esté diseñada para congelación.
No llenes demasiado el congelador de una sola vez
Introducir una gran cantidad de comida todavía relativamente templada puede elevar temporalmente la temperatura del congelador.
Divide las preparaciones y enfríalas correctamente antes.
Mantén el congelador aproximadamente a −18 °C o menos.
Además, evita bloquear innecesariamente las salidas de aire del aparato.
Consulta el manual para conocer la distribución recomendada para tu modelo.
¿Qué hago si la tapa se ha levantado?
Si encuentras un recipiente deformado o abierto, no te limites a presionar nuevamente la tapa.
Comprueba primero el estado del envase.
Si se ha agrietado o roto, no continúes utilizándolo.
También considera si la comida ha permanecido correctamente congelada. Si existe alguna duda porque el congelador perdió temperatura o el alimento se descongeló durante un periodo prolongado, evalúa la seguridad antes de consumirlo.
¿Y si el recipiente está abombado?
Un recipiente que se deforma únicamente durante la congelación puede haber sido llenado demasiado.
Pero un envase hinchado en otras circunstancias también puede relacionarse con deterioro o producción de gases.
No asumas automáticamente que cualquier recipiente abombado se debe al hielo.
Si observas signos anormales, olores sospechosos después de descongelar o dudas sobre la conservación, no pruebes el alimento para comprobar si está bien.
La forma del recipiente también ayuda
Para congelar comidas preparadas, los recipientes bajos y relativamente anchos suelen ser más prácticos que los extremadamente profundos.
Permiten dividir mejor las raciones y favorecen un enfriamiento más uniforme antes de la congelación.
Además, se pueden organizar fácilmente.
Solo recuerda no apilarlos de forma que impidas el enfriamiento adecuado cuando todavía estás preparando la comida para guardar.
Errores que conviene evitar
- Llenar sopas y caldos hasta tocar la tapa.
- Utilizar cualquier recipiente de plástico.
- Congelar en tarros de vidrio no diseñados para ello.
- No dejar espacio para la expansión.
- Introducir vidrio caliente directamente en el congelador.
- Guardar una olla enorme en lugar de dividir la preparación.
- Dejar la comida durante horas a temperatura ambiente para que se enfríe.
- Congelar porciones demasiado grandes.
- Olvidar etiquetar los recipientes.
- Utilizar recipientes agrietados.
- Volver a utilizar una tapa deformada que ya no cierra correctamente.
- Introducir demasiados alimentos templados de una sola vez.
- Ignorar las instrucciones específicas del fabricante del recipiente.
Cómo congelar una comida preparada paso a paso
- Termina de cocinar la preparación.
- Decide cuántas raciones quieres guardar.
- Elige recipientes específicamente aptos para congelación.
- Comprueba que no tengan grietas ni daños.
- Divide las cantidades grandes para favorecer un enfriamiento rápido.
- No dejes alimentos perecederos durante horas a temperatura ambiente.
- Reparte la preparación entre los recipientes.
- Para líquidos, deja como referencia aproximadamente 2-3 cm libres en la parte superior, ajustándolo a las instrucciones del envase.
- Limpia los bordes si has derramado comida.
- Coloca correctamente las tapas.
- Etiqueta cada recipiente.
- Añade la fecha.
- Enfría y congela la preparación respetando las normas de seguridad alimentaria.
- Evita cambios bruscos de temperatura en recipientes de vidrio.
- Distribuye los recipientes para permitir una congelación adecuada.
- Mantén el congelador aproximadamente a −18 °C o menos.
- Una vez congelados, reorganízalos si necesitas ahorrar espacio.
- Coloca las preparaciones antiguas delante.
- Descongela únicamente las raciones necesarias.
- Revisa el estado del recipiente antes de volver a utilizarlo.
Ese pequeño espacio vacío tiene una función
Cuando intentamos aprovechar cada centímetro del congelador, dejar dos centímetros sin comida puede parecer espacio desperdiciado.
En realidad, puede ser justamente lo que necesita el contenido.
Especialmente en sopas, caldos, cremas y preparaciones con bastante líquido, ese margen permite absorber el aumento de volumen que ocurre durante la congelación.
La próxima vez que prepares varias raciones, no presiones una última cucharada dentro del recipiente simplemente porque todavía cabe.
Divide mejor la cantidad, utiliza un envase apto para congelación y deja el margen necesario.
Es mucho más práctico perder unos centímetros de capacidad que encontrar después una tapa levantada, un recipiente agrietado o una sopa congelada pegada por todo el cajón.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto espacio debo dejar al congelar sopa?
Depende del recipiente, pero para muchas preparaciones líquidas unos 2-3 cm pueden servir como referencia. Sigue siempre las instrucciones específicas del envase.
¿Por qué la comida se expande?
Los alimentos con bastante agua aumentan de volumen cuando parte de esa agua se convierte en hielo.
¿Puedo congelar comida en cualquier tarro de cristal?
No. Utiliza únicamente vidrio que el fabricante identifique como apto para congelación y respeta el espacio recomendado.
¿Puedo meter la comida caliente directamente en el congelador?
Las cantidades grandes deberían dividirse y enfriarse rápidamente antes. Evita introducir una olla enorme muy caliente y no dejes tampoco la comida durante horas sobre la encimera.
¿A qué temperatura debería estar el congelador?
Como referencia de conservación segura, aproximadamente a −18 °C o menos.
¿Es mejor congelar una cantidad grande o varias porciones?
Para comidas preparadas suele resultar más práctico dividirlas. Facilita el enfriamiento, la congelación y la descongelación de únicamente lo que vas a consumir.
¿Qué hago si un recipiente se ha roto dentro del congelador?
Si es de vidrio, manipúlalo con mucho cuidado. Si existe la posibilidad de que fragmentos hayan entrado en contacto con la comida, desecha el alimento en lugar de intentar recuperar las partes aparentemente limpias.