Abres el congelador y uno de los cajones empieza a deslizarse con dificultad. Al mirar alrededor descubres una capa de hielo que se ha formado en las paredes, debajo del cajón o alrededor de las guías.
Intentar solucionarlo golpeando el hielo con un cuchillo, una espátula metálica o cualquier objeto duro puede parecer rápido, pero puedes perforar o dañar componentes internos del congelador. Además, una herramienta que resbale sobre el hielo puede provocar cortes.
La opción más segura suele ser descongelar el aparato siguiendo las instrucciones del fabricante, retirar el hielo a medida que se desprende y, después, investigar por qué se está formando.
Primero comprueba si esa cantidad de hielo es normal
Una fina capa ocasional puede aparecer en determinados congeladores, especialmente en modelos que requieren descongelación manual.
Pero una acumulación importante o que reaparece rápidamente merece atención.
Puede estar relacionada con:
- apertura frecuente de la puerta;
- puerta que no cierra correctamente;
- junta sucia o deteriorada;
- alimentos calientes introducidos demasiado pronto;
- recipientes húmedos;
- exceso de humedad entrando al interior;
- problemas en el sistema de descongelación de determinados modelos.
Si tu congelador es No Frost y desarrolla grandes placas de hielo de forma recurrente, consulta el manual o el servicio técnico.
No intentes romper el hielo con un cuchillo
Este es el error más importante que debes evitar.
No utilices:
- cuchillos;
- destornilladores;
- tijeras;
- cinceles;
- espátulas metálicas;
- martillos.
Las paredes del congelador pueden ocultar componentes del sistema de refrigeración. Una perforación accidental puede causar una avería importante.
Tampoco golpees los cajones congelados para intentar liberarlos.
El plástico frío puede volverse más quebradizo y romperse.
Protege primero los alimentos
Si necesitas realizar una descongelación completa, prepara dónde guardar temporalmente los alimentos.
Utiliza otro congelador o recipientes térmicos adecuados con acumuladores de frío.
Procura mantener los alimentos congelados y reducir al mínimo el tiempo fuera de condiciones seguras.
Si algún alimento llega a descongelarse, sigue las recomendaciones de seguridad alimentaria aplicables antes de decidir si puedes conservarlo o volver a congelarlo.
Apaga y desconecta el congelador
Consulta primero el manual de tu modelo.
Para una descongelación manual completa, normalmente será necesario apagar y desconectar el aparato.
Retira los cajones únicamente cuando puedan salir sin aplicar fuerza.
Si uno está bloqueado por el hielo, no tires violentamente de él. Espera a que el hielo empiece a descongelarse.
Protege el suelo
Al derretirse, una cantidad sorprendentemente grande de hielo puede producir bastante agua.
Coloca toallas absorbentes alrededor de la base del aparato.
Si el congelador dispone de un conducto o recipiente específico para recoger el agua de descongelación, utilízalo según indica el fabricante.
Comprueba periódicamente las toallas y sustitúyelas cuando estén demasiado mojadas.
Deja la puerta abierta y permite que el hielo se derrita
Una vez vacío y desconectado, deja abierta la puerta siguiendo las instrucciones del fabricante.
La temperatura ambiente irá ablandando progresivamente el hielo.
Es un proceso más lento que intentar romperlo, pero mucho más seguro para el aparato.
A medida que algunas placas se desprendan por sí mismas, puedes retirarlas cuidadosamente con las manos protegidas.
No fuerces las que todavía continúen adheridas.
¿Puedes utilizar agua caliente para acelerar el proceso?
Aquí conviene ser prudente.
No viertas agua hirviendo directamente sobre las paredes del congelador.
Los cambios bruscos de temperatura pueden dañar determinados materiales y generar todavía más agua alrededor del aparato.
Tampoco coloques automáticamente recipientes extremadamente calientes dentro si el fabricante no recomienda este procedimiento.
Si el manual proporciona un método para acelerar la descongelación, sigue exactamente esas instrucciones.
Evita también el secador de pelo
Utilizar un aparato eléctrico junto a agua procedente del deshielo introduce un riesgo eléctrico innecesario.
Además, el calor concentrado puede deformar plásticos o dañar acabados.
Deja que el congelador se descongele de manera natural o utiliza únicamente el procedimiento específicamente recomendado por el fabricante.
Retira el agua a medida que aparece
No esperes necesariamente hasta el final para ocuparte del agua.
Utiliza paños o esponjas para absorberla periódicamente.
Presta especial atención a:
- base interior;
- guías de los cajones;
- esquinas;
- parte delantera del aparato;
- suelo.
Esto evita que el agua termine extendiéndose por la cocina.
Cuando el hielo desaparezca, limpia el interior
Con el aparato desconectado y ya sin hielo, aprovecha para limpiar las superficies interiores.
Sigue las recomendaciones del fabricante.
En superficies compatibles, puede utilizarse una solución suave de aproximadamente:
1 litro de agua templada + 5 ml de lavavajillas suave.
Humedece una microfibra y escúrrela muy bien.
Limpia paredes, base, cajones y zonas accesibles.
Después retira cualquier residuo de detergente cuando corresponda.
Seca completamente
Este paso es especialmente importante.
Si dejas bastante agua dentro y vuelves a encender inmediatamente el congelador, esa humedad puede convertirse nuevamente en hielo.
Pasa una microfibra seca por:
- paredes;
- suelo interior;
- esquinas;
- guías;
- cajones;
- bordes.
Deja todo lo más seco posible antes de volver a poner el aparato en funcionamiento.
Revisa la junta de la puerta
Una acumulación frecuente de hielo puede indicar que está entrando aire húmedo.
Observa la goma que rodea la puerta.
Comprueba si presenta:
- restos de comida;
- suciedad;
- zonas deformadas;
- grietas;
- partes que no apoyan correctamente.
Límpiala siguiendo las instrucciones del fabricante y seca bien.
Si está deteriorada o no permite cerrar correctamente la puerta, quizá necesite reparación o sustitución.
Comprueba que ningún alimento impida cerrar
Una bolsa ligeramente salida, un cajón mal colocado o un recipiente demasiado grande pueden impedir que la puerta cierre completamente.
A simple vista puede parecer cerrada, pero una pequeña abertura permite que entre continuamente aire húmedo.
Cuando vuelvas a organizar el congelador, deja los cajones correctamente encajados y evita que los paquetes sobresalgan.
No introduzcas alimentos todavía calientes
Guardar alimentos calientes aumenta la cantidad de calor y vapor que entra en el aparato.
Deja que los alimentos preparados se enfríen adecuadamente antes de congelarlos, respetando siempre las normas de seguridad alimentaria y sin mantenerlos durante períodos prolongados a temperatura ambiente.
Utiliza recipientes bien cerrados y apropiados para congelación.
Vigila si el hielo reaparece
Después de limpiar y descongelar, observa el aparato durante los días siguientes.
Si vuelve a aparecer rápidamente una gran cantidad de hielo, puede existir un problema que una limpieza doméstica no solucionará.
Especialmente en un modelo No Frost, una acumulación repetitiva puede requerir una revisión técnica.
No repitas descongelaciones continuamente sin investigar la causa.
Errores que conviene evitar
- Golpear las placas de hielo.
- Utilizar un cuchillo para desprenderlas.
- Forzar un cajón bloqueado.
- Introducir destornilladores o herramientas metálicas.
- Verter agua hirviendo directamente en el congelador.
- Utilizar un secador cerca del agua.
- Intentar descongelar sin proteger los alimentos.
- Dejar que el agua llegue a conexiones eléctricas.
- Encender el aparato con mucha humedad en el interior.
- Ignorar una junta deteriorada.
- Bloquear el cierre con bolsas o recipientes.
- Considerar normal una acumulación importante y recurrente en un aparato No Frost.
Cómo retirar el hielo paso a paso
- Consulta el manual del congelador.
- Prepara un lugar frío para conservar temporalmente los alimentos.
- Vacía el aparato.
- Apágalo y desconéctalo cuando corresponda.
- Coloca toallas alrededor de la base.
- Retira los cajones que puedan salir fácilmente.
- No fuerces los que estén atrapados.
- Deja abierta la puerta.
- Permite que el hielo empiece a descongelarse naturalmente.
- Absorbe periódicamente el agua.
- Retira únicamente las placas que se hayan soltado.
- No utilices herramientas afiladas.
- Espera hasta que desaparezca todo el hielo.
- Retira el agua restante.
- Limpia el interior según las instrucciones del fabricante.
- Limpia los cajones.
- Seca completamente todas las piezas.
- Revisa la junta de la puerta.
- Vuelve a colocar correctamente cajones y alimentos.
- Enciende el aparato siguiendo el procedimiento del fabricante y espera a que alcance la temperatura adecuada.
Quitar el hielo es solo la mitad del trabajo
Cuando una gruesa capa de hielo impide abrir correctamente los cajones, el objetivo no debería ser arrancarla lo antes posible.
Una herramienta afilada puede convertir una tarea de mantenimiento sencilla en una avería costosa.
Descongelar de forma controlada permite que el hielo se desprenda sin necesidad de golpearlo. Después, secar bien el interior y revisar el cierre de la puerta puede ayudarte a evitar que el problema reaparezca.
Y si un congelador No Frost vuelve a llenarse rápidamente de hielo pese a cerrar correctamente, conviene investigar la causa en lugar de repetir indefinidamente la descongelación.
Preguntas frecuentes
¿Puedo utilizar un cuchillo para quitar una placa gruesa de hielo?
No. Puedes dañar las paredes o componentes internos y también existe riesgo de sufrir un corte.
¿Puedo arrancar una placa cuando empieza a despegarse?
Retira únicamente aquellas que se hayan soltado prácticamente por sí mismas. Si ofrece resistencia, espera un poco más.
¿Es buena idea echar agua hirviendo?
No la viertas directamente sobre el congelador. Los cambios bruscos de temperatura pueden dañar materiales. Sigue el procedimiento recomendado para tu modelo.
¿Puedo utilizar un secador para hacerlo más rápido?
Es mejor evitar aparatos eléctricos junto al agua del deshielo y el calor concentrado sobre componentes plásticos.
¿Por qué vuelve a aparecer hielo?
Puede entrar aire húmedo por una puerta mal cerrada o una junta deteriorada, entre otras causas. En aparatos No Frost también puede existir un problema técnico.
¿Tengo que secar el congelador antes de encenderlo?
Sí. Retirar la humedad residual ayuda a evitar que el agua que queda en las superficies vuelva a congelarse inmediatamente.
¿Qué hago si el congelador es No Frost y tiene mucho hielo?
Comprueba primero el cierre de la puerta y la junta. Si la acumulación es considerable o reaparece después de descongelarlo correctamente, consulta el manual o solicita una revisión técnica.