¿Tienes una rama de romero larga y flexible? Prueba a multiplicarla con un acodo sin separarla de la planta

Si tienes un romero bien establecido y alguna de sus ramas llega fácilmente hasta el suelo, puedes aprovecharla para obtener otra planta sin cortarla desde el principio. La técnica se conoce como acodo simple y consiste en hacer que una parte del tallo produzca raíces mientras continúa conectada a la planta madre.

Esa conexión es precisamente su principal ventaja: durante el proceso, la rama sigue recibiendo agua y recursos de la planta original. Solo cuando haya desarrollado suficientes raíces se separa y se trasplanta como una nueva planta independiente.

¿Por qué el romero puede multiplicarse mediante acodo?

Las ramas jóvenes o semileñosas del romero pueden producir raíces cuando una parte adecuada del tallo permanece en contacto con un sustrato favorable.

En lugar de cortar un esqueje y esperar que sobreviva mientras forma raíces, con el acodo mantienes la rama unida.

El proceso básico consiste en:

doblar → fijar una sección bajo el sustrato → esperar a que enraíce → cortar después.

No todas las ramas responderán, pero es una técnica sencilla y de bajo riesgo para la planta madre cuando se realiza correctamente.

Elige una rama adecuada

Busca una rama:

  • sana;
  • suficientemente larga;
  • flexible;
  • sin flores si es posible;
  • libre de plagas y enfermedades;
  • que pueda doblarse sin romperse.

Una longitud de aproximadamente 30-50 cm puede resultar cómoda, aunque dependerá completamente del tamaño y forma de tu romero.

Evita ramas muy viejas, gruesas y completamente leñosas si apenas pueden doblarse.

No necesitas forzar una rama rígida para conseguir que llegue al suelo.

Puedes hacerlo directamente en tierra o utilizar una maceta

Si el romero está plantado en el jardín y una rama alcanza el terreno, puedes realizar el acodo allí mismo.

Pero existe otra opción especialmente práctica: colocar una pequeña maceta junto a la planta madre y enterrar en ella una sección de la rama.

Este sistema permite controlar mejor el sustrato y, cuando llegue el momento de separar la nueva planta, ya tendrás las raíces dentro de su recipiente.

Utiliza una maceta con agujeros de drenaje.

Prepara un sustrato que drene bien

El romero no agradece permanecer constantemente empapado.

Utiliza un sustrato suelto y con buen drenaje, apropiado para plantas mediterráneas.

Llena la maceta y humedécelo ligeramente antes de colocar la rama.

Debe quedar húmedo, pero no saturado de agua.

El objetivo durante las siguientes semanas será mantener suficiente humedad para favorecer el enraizamiento sin convertir el punto de acodo en una zona permanentemente mojada.

Decide qué parte de la rama vas a enterrar

Dobla suavemente la rama hasta el sustrato sin romperla.

La punta debe quedar fuera de la tierra.

Selecciona una sección intermedia que pueda permanecer enterrada mientras los últimos 10-15 cm aproximadamente continúan expuestos, ajustándolo al tamaño real del tallo.

Marca mentalmente el punto de contacto.

Después vuelve a levantar la rama para prepararlo.

Retira algunas hojas de la sección que quedará enterrada

Quita cuidadosamente las hojas únicamente del tramo que estará bajo el sustrato.

No entierres una masa de hojas verdes.

Puedes dejar aproximadamente 5-8 cm de tallo despejado para crear la zona de contacto, dependiendo del tamaño de la rama.

No necesitas desnudar toda la rama.

La parte exterior debe conservar suficiente follaje para continuar creciendo.

¿Es necesario hacer una herida en el tallo?

Puede realizarse una pequeña herida superficial para favorecer el enraizamiento, pero no es imprescindible en todos los casos.

Si decides hacerlo, utiliza una herramienta limpia y afilada y retira o raspa muy superficialmente una pequeña zona de la corteza en la parte inferior del tallo que quedará enterrada.

No cortes profundamente ni debilites la rama hasta casi partirla.

Si eres principiante, también puedes probar simplemente enterrando un nudo o una sección del tallo sin realizar una herida importante.

Entierra solo una parte de la rama

Haz un pequeño surco de aproximadamente 3-5 cm de profundidad.

Coloca dentro la sección preparada.

Cúbrela con sustrato y presiónalo suavemente con los dedos.

La punta de la rama debe volver a salir hacia arriba.

No entierres toda la rama ni cubras la mayor parte del follaje.

Necesitas mantener el tallo en contacto con la tierra

La rama tenderá naturalmente a recuperar su posición.

Para impedirlo, fíjala.

Puedes utilizar una horquilla de jardinería en forma de U o fabricar una sujeción apropiada que no corte el tallo.

Colócala sobre la sección enterrada.

También puedes añadir una pequeña piedra encima del sustrato como peso, siempre que no aplaste la rama.

El contacto estable entre tallo y sustrato es importante para que aparezcan raíces.

Puedes sujetar también la punta

Si la parte exterior queda tumbada, coloca un pequeño tutor.

Sujétala suavemente para que la punta continúe creciendo aproximadamente hacia arriba.

Utiliza una atadura blanda y holgada.

No aprietes el tallo.

La nueva planta empezará a adquirir una forma más natural mientras desarrolla raíces bajo tierra.

Mantén una humedad moderada

Después de preparar el acodo, riega suavemente.

Durante las siguientes semanas, comprueba el sustrato regularmente.

No sigas un calendario rígido.

Introduce un dedo en la capa superficial y riega cuando sea necesario, evitando tanto una sequedad prolongada como el encharcamiento.

En una pequeña maceta expuesta al sol de finales de verano, el sustrato puede secarse mucho más rápido que la tierra donde crece la planta madre.

¿Cuánto tarda en producir raíces?

El romero necesita tiempo.

En buenas condiciones pueden empezar a aparecer raíces en varias semanas, pero conseguir un sistema suficientemente desarrollado para separar la planta puede requerir varias semanas o algunos meses.

La temperatura, época del año, humedad, edad de la rama y condiciones de cultivo influyen mucho.

No cortes la conexión simplemente porque haya pasado un número determinado de días.

Comprueba primero si realmente ha enraizado.

Cómo saber si el acodo ha funcionado

Después de varias semanas, tira muy suavemente de la parte enterrada.

Si notas resistencia, puede indicar que se han desarrollado raíces.

No tires con fuerza para comprobarlo.

En una maceta también puedes observar cuidadosamente los agujeros de drenaje, aunque que no haya raíces visibles allí no significa que el acodo haya fallado.

Otra posibilidad es retirar con muchísimo cuidado una pequeña cantidad de sustrato de un lateral para comprobar el desarrollo, procurando no romper las raíces nuevas.

No lo separes demasiado pronto

Una o dos raíces diminutas no siempre son suficientes para sostener inmediatamente toda la nueva planta.

Es mejor permitir que el sistema radicular se desarrolle.

Mientras la rama permanece conectada al romero original, tiene una fuente adicional de apoyo.

La paciencia en esta fase aumenta las posibilidades de que la nueva planta soporte posteriormente la separación.

Cómo separar la nueva planta

Cuando estés seguro de que existe un buen grupo de raíces, utiliza unas tijeras de poda limpias y afiladas.

Corta la rama entre la planta madre y la zona que ha enraizado.

No cortes por el lado de la punta nueva.

A partir de ese momento, el acodo deja de depender de la planta original y se convierte en una planta independiente.

Si lo hiciste directamente en el suelo y quieres trasladarlo, extrae un cepellón suficientemente amplio para conservar las raíces.

Los primeros días después de separarlo son importantes

Aunque ya tenga raíces, la nueva planta acaba de perder la conexión con el ejemplar adulto.

Evita someterla inmediatamente a varios cambios extremos.

Mantén un riego prudente y observa cómo responde.

Si estaba en una maceta, no necesitas trasplantarla inmediatamente a otra mucho mayor si todavía dispone de espacio suficiente.

Es preferible permitir que se estabilice.

Errores que conviene evitar

  • Elegir una rama rígida y forzarla hasta romperla.
  • Utilizar una rama enferma o debilitada.
  • Enterrar hojas junto con el tallo.
  • Hacer un corte demasiado profundo en la rama.
  • Utilizar un sustrato que permanezca encharcado.
  • Dejar que la sección enterrada se levante continuamente.
  • Cubrir también la punta con tierra.
  • Regar todos los días sin comprobar la humedad.
  • Tirar de la rama repetidamente para buscar raíces.
  • Separar el acodo demasiado pronto.

Cómo hacer un acodo de romero paso a paso

  1. Busca una rama sana, larga y flexible.
  2. Comprueba que pueda alcanzar el suelo sin romperse.
  3. Si prefieres controlar mejor el proceso, coloca una maceta junto al romero.
  4. Utiliza un recipiente con buen drenaje.
  5. Llénalo con un sustrato suelto.
  6. Humedece ligeramente el sustrato.
  7. Dobla la rama y selecciona una sección intermedia.
  8. Retira las hojas de aproximadamente 5-8 cm de tallo.
  9. Si quieres, realiza una pequeña herida superficial en la cara inferior.
  10. Haz un surco de aproximadamente 3-5 cm.
  11. Coloca dentro la sección preparada.
  12. Deja la punta de la rama fuera del sustrato.
  13. Fija el tallo con una horquilla de jardinería.
  14. Cubre y presiona ligeramente el sustrato.
  15. Coloca un pequeño tutor en la punta si lo necesita.
  16. Riega suavemente.
  17. Mantén una humedad moderada sin encharcar.
  18. Espera varias semanas antes de comprobar el enraizamiento.
  19. Busca resistencia suave y un sistema radicular suficientemente desarrollado.
  20. Solo entonces corta la conexión con la planta madre.

La gran ventaja del acodo es que no tienes que separar primero la rama y esperar después que consiga sobrevivir. Permites que produzca raíces mientras continúa conectada al romero adulto y realizas el corte únicamente cuando la futura planta ya está preparada para empezar a vivir por su cuenta.

Preguntas frecuentes

¿Cuál es la mejor rama para hacer el acodo?

Una rama sana, flexible y suficientemente larga para llegar al sustrato sin necesidad de doblarla con fuerza.

¿Puedo hacer el acodo dentro de una maceta?

Sí. Colocar una maceta junto a la planta madre facilita controlar el sustrato y permite que la nueva planta ya esté en un recipiente cuando la separes.

¿Tengo que cortar el tallo antes de enterrarlo?

No. Una pequeña herida superficial puede favorecer el proceso, pero no debes cortar la rama profundamente ni separarla.

¿Cuánto tarda en enraizar?

Puede necesitar desde varias semanas hasta algunos meses, dependiendo de las condiciones. Comprueba el desarrollo de raíces en lugar de basarte únicamente en el calendario.

¿Tengo que utilizar hormona de enraizamiento?

No es imprescindible para intentar un acodo de romero. La principal ventaja de esta técnica es que el tallo continúa unido a la planta madre durante el enraizamiento.

¿Puedo hacerlo en septiembre?

Puede ser un momento adecuado si todavía existen temperaturas moderadas y queda suficiente periodo de crecimiento. En zonas donde septiembre sigue siendo extremadamente caluroso, protege el pequeño recipiente de una desecación excesivamente rápida y adapta el riego.

¿Cuándo corto la rama de la planta madre?

Cuando la sección enterrada haya producido un sistema de raíces suficientemente desarrollado para sostener la nueva planta. No la cortes simplemente porque haya empezado a ofrecer una ligera resistencia.