Qué hacían antes con las hierbas del jardín que empezaban a secarse al terminar agosto

Al terminar agosto, muchas hierbas aromáticas empiezan a cambiar. El calor, la floración y el final de su ciclo pueden hacer que algunas hojas pierdan vigor y que ciertos tallos comiencen a secarse. Antes, cuando se aprovechaba mucho más lo que producía el huerto, no siempre se arrancaban estas plantas inmediatamente.

Era habitual revisar cada una, recoger las partes que todavía estaban en buenas condiciones y, según la especie, secarlas para conservarlas, recoger sus semillas o realizar una poda ligera para favorecer nuevos brotes. Lo importante era distinguir entre una planta que simplemente estaba terminando su temporada y otra que presentaba una enfermedad.

Primero miraban si realmente estaba seca

Una planta con algunas hojas marrones no está necesariamente muerta.

Observa la base y los tallos.

Si al rascar muy ligeramente un tallo aparece tejido verde debajo, esa parte continúa viva. Si el tallo está completamente marrón, quebradizo y seco hasta la base, probablemente esa sección ya ha terminado su ciclo.

No arranques toda la planta únicamente porque las puntas estén secas.

Agosto es buen momento para revisar las aromáticas

Dependiendo del clima y de lo que tengas plantado, puedes encontrar:

  • romero;
  • tomillo;
  • orégano;
  • menta;
  • salvia;
  • albahaca;
  • perejil;
  • cilantro.

Pero no todas se comportan igual.

Algunas son perennes y pueden continuar durante varias temporadas. Otras son anuales o bienales y terminarán naturalmente su ciclo después de florecer y producir semillas.

Recogían las hojas todavía sanas

Si una planta aromática empieza a deteriorarse pero conserva muchas hojas verdes, puedes aprovecharlas antes de que pierdan calidad.

Elige únicamente hojas:

  • sanas;
  • sin manchas sospechosas;
  • sin insectos;
  • sin signos de podredumbre.

Utiliza tijeras limpias.

No recojas material vegetal enfermo pensando que el secado solucionará el problema.

El momento de la cosecha también importa

Para muchas aromáticas, una buena opción es cortar cuando la planta esté seca de rocío y no haya sido mojada recientemente.

Evita recoger hojas empapadas.

La humedad adicional hace más lento el proceso de secado.

Si necesitas lavarlas porque tienen tierra o suciedad, hazlo cuidadosamente y elimina muy bien el exceso de agua antes de comenzar a secarlas.

No arrancaban toda la planta para conseguir unas hojas

En una planta perenne sana, una cosecha moderada permite conservar el ejemplar.

Utiliza tijeras y corta únicamente lo necesario.

Evita retirar de golpe una cantidad excesiva de follaje, especialmente si la planta ya está estresada por el calor.

El objetivo es aprovecharla, no debilitarla todavía más.

Una de las soluciones tradicionales era hacer pequeños ramilletes

Hierbas como tomillo u orégano pueden secarse en pequeños manojos cuando las condiciones son apropiadas.

Reúne unos pocos tallos.

Átalos sin comprimirlos excesivamente y cuélgalos boca abajo en un lugar:

  • seco;
  • ventilado;
  • protegido de lluvia;
  • alejado de humedad elevada;
  • sin sol intenso directo.

Los manojos pequeños permiten una mejor circulación del aire que un gran ramo compacto.

También puedes secar las hojas extendidas

Para hierbas que no quieras colgar, distribuye las hojas en una sola capa sobre una superficie limpia apropiada para secado.

No las amontones.

Deja espacio entre ellas.

Dales la vuelta cuando sea necesario para favorecer un secado uniforme.

El tiempo dependerá mucho de la planta, del grosor de las hojas, de la temperatura y de la humedad ambiental.

¿Cómo sabes que están suficientemente secas?

No te guíes únicamente por el número de días.

Una hierba correctamente seca para almacenamiento debe sentirse realmente seca, no flexible y húmeda.

Las hojas suelen desmenuzarse con facilidad y los tallos finos pueden quebrarse.

Si todavía notas humedad, espera.

Guardar hierbas parcialmente húmedas puede favorecer su deterioro.

Después las guardaban para los meses siguientes

Una vez completamente secas, separa las partes que quieras conservar.

Puedes utilizar un frasco limpio, seco y con cierre adecuado.

Añade únicamente las hierbas cuando tanto el recipiente como el contenido estén completamente secos.

Guarda el frasco en un lugar fresco, seco y protegido de la luz directa.

No tritures todo inmediatamente

Las hojas enteras suelen conservar mejor sus características que las hierbas reducidas a polvo mucho antes de utilizarlas.

Puedes guardar hojas secas relativamente enteras y desmenuzar la cantidad necesaria cuando vayas a cocinar.

Etiqueta el recipiente con el nombre y la fecha.

Otra antigua costumbre: guardar semillas

Si algunas hierbas han florecido y están formando semillas, quizá no te interese cortar todas las flores.

Puedes dejar que parte de ellas madure en la planta.

Esto funciona especialmente bien con determinadas plantas anuales.

Espera hasta que las estructuras que contienen las semillas estén maduras y secas, pero recógelas antes de que todas las semillas caigan al suelo.

Utiliza una bolsa de papel

Cuando las cabezas de semillas estén secas, córtalas y colócalas dentro de una bolsa de papel.

Déjalas terminar de secarse en un lugar ventilado si es necesario.

Después frota suavemente para liberar las semillas.

Separa la mayor cantidad posible de restos vegetales.

No guardes semillas húmedas

Es una regla fundamental.

Antes de introducirlas en un sobre o recipiente, deben estar completamente secas.

La humedad durante el almacenamiento puede estropearlas.

Etiqueta cada lote con:

nombre de la planta + variedad, si la conoces + año de recolección.

En primavera agradecerás haberlo hecho.

Algunas semillas podían caer directamente al jardín

También era habitual permitir que determinadas plantas se autosembraran.

En lugar de cortar todas las flores secas, se dejaban algunas hasta completar su ciclo.

Las semillas caían alrededor de la planta y podían aparecer nuevas plántulas posteriormente si las condiciones eran adecuadas.

Eso sí, algunas especies se propagan con enorme facilidad, así que decide primero cuánto quieres que se extiendan.

¿Y la albahaca?

La albahaca es sensible al frío y, en muchos climas, se cultiva como anual.

A finales de verano puedes aprovechar las hojas sanas y dejar algunas flores si quieres intentar obtener semillas.

Si tu objetivo principal sigue siendo producir hojas durante unas semanas más, retirar determinadas flores puede ayudar a retrasar el final productivo de la planta.

No realices una poda drástica si el ejemplar está debilitado.

La menta necesita otro tratamiento

La menta es vigorosa y suele comportarse como perenne.

Si algunas partes están deterioradas, puedes retirar tallos secos o dañados.

No necesitas arrancar las raíces porque el follaje pierda aspecto al final de la temporada.

Además, recuerda que puede extenderse rápidamente por el jardín.

Cultivarla en un espacio controlado facilita mantenerla bajo control.

Tomillo y romero: cuidado con cortar demasiado

Estas plantas leñosas no deben tratarse exactamente como una anual tierna.

Retira material muerto y realiza cosechas moderadas.

Evita una poda severa sobre madera vieja sin conocer las necesidades concretas de la especie y el clima.

Una poda excesiva justo antes de condiciones difíciles puede debilitar la planta.

Las hojas enfermas no se guardan para cocinar

Si encuentras:

  • moho;
  • podredumbre;
  • manchas sospechosas;
  • daños importantes de plagas;

separa esas partes.

No las mezcles con las hojas destinadas al secado.

Identifica además el problema antes de decidir si el resto de la planta puede aprovecharse.

Tampoco todo debe ir al compost

Los restos sanos pueden ser apropiados para compostaje.

Pero si sospechas una enfermedad vegetal importante o una plaga problemática, investiga primero cómo debe eliminarse ese material en tu zona.

Algunos restos enfermos no deberían incorporarse a un compost doméstico que no alcanza temperaturas suficientes para destruir determinados patógenos.

Aprovecha para retirar las malas hierbas

Cuando el verano termina, algunas malas hierbas también empiezan a producir semillas.

Este es un buen momento para retirarlas antes de que dispersen todavía más.

Si ya están llenas de semillas maduras, manipúlalas con cuidado.

Moverlas bruscamente puede repartirlas por todo el bancal.

No aumentes automáticamente el riego

Ver hojas secas después del calor puede hacerte pensar que todas las plantas necesitan mucha más agua.

Comprueba primero el suelo.

Una planta que termina naturalmente su ciclo no volverá a crecer simplemente porque la empapes.

Además, el final del verano puede traer noches más frescas y una evaporación diferente.

Adapta el riego a las condiciones reales.

Una rutina de final de agosto

Puedes hacerlo en una sola mañana:

  1. Revisa todas las aromáticas.
  2. Identifica cuáles siguen activas.
  3. Retira partes claramente secas o dañadas.
  4. Cosecha hojas sanas que quieras conservar.
  5. Separa las plantas con posibles enfermedades.
  6. Prepara pequeños ramilletes para secar.
  7. Deja algunas flores destinadas a producir semillas.
  8. Comprueba el riego.
  9. Retira malas hierbas antes de que dispersen semillas.
  10. Etiqueta las semillas que recojas.
  11. Limpia las tijeras al terminar.

Así aprovechas lo que todavía ofrece el jardín mientras lo preparas para el cambio de estación.

Errores que conviene evitar

  • Arrancar una planta perenne solo porque tiene algunas ramas secas.
  • Secar hojas enfermas para consumirlas.
  • Hacer ramilletes demasiado grandes y compactos.
  • Guardar hierbas que todavía conservan humedad.
  • Cortar todas las flores si quieres obtener semillas.
  • Guardar semillas antes de que estén secas.
  • Podar severamente romero o tomillo sin considerar la especie y el clima.
  • Regar en exceso intentando recuperar plantas que simplemente terminan su ciclo.
  • Olvidar etiquetar las semillas.

Para ir un poco más allá

Antes de retirar una aromática que parece estar terminando su temporada, pregúntate tres cosas: ¿puedo cosechar algo?, ¿puedo obtener semillas?, ¿la planta volverá a crecer?

Una albahaca que está terminando su ciclo puede darte todavía hojas y semillas. Un tomillo o romero perenne quizá solo necesite retirar algunas partes secas. Una planta anual completamente agotada puede dejar espacio para el siguiente cultivo.

Esta forma de observar antes de arrancar permitía aprovechar mucho mejor el jardín.

Preguntas frecuentes

¿Qué hacían con las hierbas que empezaban a secarse?

Aprovechaban las partes sanas para secarlas y conservarlas, recogían semillas cuando correspondía y limpiaban las plantas que podían continuar creciendo.

¿Puedo secar cualquier hoja?

No. Descarta hojas enfermas, podridas o muy dañadas.

¿Dónde se secan mejor las aromáticas?

En un lugar seco, bien ventilado y protegido de la humedad y del sol directo intenso.

¿Cuándo guardo las semillas?

Cuando hayan madurado y estén completamente secas.

¿Debo arrancar una aromática con tallos secos?

No necesariamente. Primero identifica si es anual o perenne y comprueba si conserva partes vivas.

¿Cuál era el verdadero truco de esta costumbre?

No dejar que el final del verano significara desperdiciar lo que todavía servía. Antes de limpiar el huerto, se aprovechaban las hojas sanas, se reservaban semillas para la siguiente temporada y se conservaban las plantas capaces de volver a crecer.