Cuando alguien llegaba a casa después de caminar bajo la lluvia, era habitual dejar los zapatos cerca de la entrada sobre unas cuantas hojas de periódico. No era simplemente una forma de reutilizar el papel: el periódico absorbía parte del agua que goteaba del calzado y recogía el barro y la tierra que se desprendían durante el secado.
Así se evitaban charcos, cercos de humedad y suciedad sobre el suelo. Hoy podemos conservar la misma idea, aunque el papel absorbente blanco, una toalla vieja o una bandeja para calzado son alternativas mejores porque la tinta del periódico húmedo puede transferirse.
El objetivo principal era proteger el suelo
Un zapato empapado puede seguir soltando agua mucho después de entrar en casa.
La humedad baja hacia la suela y termina acumulándose debajo. Sobre baldosas quizá solo deje un pequeño charco, pero sobre madera, determinados laminados u otros acabados sensibles puede producir marcas si permanece allí durante horas.
Varias hojas de periódico funcionaban como una superficie absorbente y desechable.
Cuando terminaba el secado, se recogía el papel junto con la suciedad.
El barro también se quedaba sobre el papel
Después de caminar por calles o caminos mojados, las ranuras de la suela pueden transportar bastante tierra.
Parte permanece pegada mientras está húmeda y comienza a desprenderse cuando se seca.
Si los zapatos están directamente sobre el suelo, después habrá que recoger todos esos restos.
Con el periódico debajo, buena parte de la tierra cae directamente sobre las hojas.
Era una solución doméstica sencilla: secar el calzado y mantener limpia la entrada al mismo tiempo.
No conviene frotar inmediatamente todo el barro húmedo
Si los zapatos llegan cubiertos de barro, evita empezar frotando agresivamente con un paño mojado.
El barro húmedo puede extenderse fácilmente.
Retira primero los grandes pegotes que estén prácticamente sueltos y deja que el resto pierda humedad.
Una vez seco, gran parte puede eliminarse con un cepillo apropiado para el material.
Después puedes tratar las manchas que permanezcan.
Hoy es mejor sustituir el periódico por otro material
La lógica tradicional continúa siendo válida, pero el periódico tiene una desventaja: la tinta.
Al humedecerse, algunos papeles impresos pueden transferir pigmentos a superficies claras o al propio calzado.
Una versión actualizada consiste en utilizar:
- papel absorbente blanco;
- una toalla vieja y limpia;
- un paño absorbente;
- una bandeja impermeable para zapatos.
Una bandeja resulta especialmente práctica porque evita que el agua llegue al suelo incluso cuando el material absorbente se satura.
Retira primero el exceso de agua
Si los zapatos están chorreando, no dependas únicamente de unas hojas de papel.
Con un paño limpio y absorbente, presiona suavemente el exterior para retirar parte de la humedad.
No frotes con fuerza.
En materiales delicados como cuero, ante o nobuk, la técnica de limpieza debe adaptarse específicamente al acabado.
Después coloca el calzado sobre la superficie preparada.
El interior necesita ventilación
El papel situado debajo protege el suelo, pero no seca por sí solo el interior.
Si los cordones están muy mojados, puedes retirarlos.
Cuando las plantillas sean extraíbles y el fabricante permita hacerlo, sácalas y déjalas secar por separado.
Abre el calzado tanto como sea razonablemente posible para favorecer la circulación del aire.
La puntera y las zonas acolchadas suelen tardar bastante más en secarse de lo que parece desde fuera.
Puedes utilizar papel absorbente dentro
Para acelerar suavemente la eliminación de humedad, introduce papel absorbente blanco dentro de los zapatos.
Hazlo sin llenarlos excesivamente.
El papel debe mantener contacto con el interior y absorber humedad, no ejercer tanta presión que termine deformando el calzado.
Compruébalo después de unas horas.
Si está empapado, sustitúyelo por papel seco.
En zapatos muy mojados quizá tengas que repetirlo varias veces.
Evita el periódico dentro de zapatos claros
Esta es otra actualización importante del antiguo truco.
Aunque tradicionalmente también se utilizaban bolas de periódico dentro del calzado, la tinta húmeda puede transferirse.
En un interior blanco o beige, el resultado puede ser una nueva mancha.
Para introducir dentro del zapato, utiliza preferentemente papel blanco limpio y absorbente.
No aceleres el proceso con un radiador
Dejar los zapatos directamente encima de un radiador puede parecer mucho más rápido, pero el calor intenso puede perjudicar algunos materiales.
Puede afectar a:
- adhesivos;
- cuero;
- espumas;
- acabados;
- determinadas piezas sintéticas.
Es preferible dejarlos a temperatura ambiente y en una zona bien ventilada.
Si quieres aumentar la circulación de aire, un ventilador colocado a cierta distancia puede ser más apropiado que aplicar calor intenso directamente.
El secado puede tardar más de un día
No existe un tiempo universal.
Unas zapatillas ligeramente húmedas pueden secarse relativamente rápido. Un calzado grueso completamente empapado puede necesitar 24 horas o más.
Antes de guardarlo, comprueba el interior con la mano.
Presta especial atención a la puntera, plantilla, lengüeta y zonas acolchadas.
Que la superficie exterior esté seca no significa necesariamente que todo el zapato lo esté.
¿Qué ocurre con los zapatos de cuero?
Retira suavemente la humedad superficial y deja que sequen de manera gradual.
No los sumerjas ni los coloques sobre una fuente de calor intenso.
Cuando estén completamente secos, determinados tipos de cuero pueden necesitar un acondicionador específico para recuperar flexibilidad. Sigue las instrucciones del fabricante del calzado y del producto.
Evita aplicar aceites domésticos al azar.
Ante y nobuk requieren todavía más cuidado
Si se mojan, evita frotarlos intensamente mientras continúan húmedos.
Retira el exceso de agua mediante presión suave y deja secar.
Después, cuando estén completamente secos, un cepillo específico para ante o nobuk puede ayudar a recuperar la textura.
Para manchas importantes, utiliza productos diseñados específicamente para ese material.
Cambia también lo que está debajo
Si utilizas papel absorbente o una toalla y termina completamente empapada, no la dejes durante todo el proceso.
Retírala y coloca material seco.
Así evitas mantener la suela constantemente apoyada sobre una superficie saturada de humedad.
Si utilizas una bandeja, vacía el agua acumulada y mantenla limpia.
Errores que conviene evitar
- Dejar zapatos mojados directamente sobre madera.
- Mantener papel completamente empapado debajo durante horas.
- Utilizar periódico húmedo sobre una superficie clara sin considerar la transferencia de tinta.
- Introducir papel impreso en zapatos blancos.
- Llenar el interior con tanto papel que se deforme.
- Colocar el calzado sobre un radiador.
- Utilizar un secador con aire muy caliente.
- Frotar agresivamente barro todavía húmedo.
- Guardar los zapatos cuando el interior sigue mojado.
- Aplicar el mismo tratamiento a tela, cuero, ante y nobuk.
Cómo hacerlo paso a paso
- Quítate los zapatos cerca de la entrada.
- Retira suavemente el exceso de agua con un paño.
- Elimina los grandes restos de barro que estén sueltos.
- Prepara una bandeja o superficie protegida.
- Coloca papel absorbente blanco o una toalla vieja encima.
- Pon los zapatos dejando espacio entre ellos.
- Retira los cordones si están muy mojados.
- Saca las plantillas si son extraíbles y es apropiado hacerlo.
- Abre el calzado para favorecer la ventilación.
- Introduce papel absorbente blanco si el interior está empapado.
- No comprimas excesivamente el papel.
- Deja secar a temperatura ambiente.
- Comprueba el material absorbente después de unas horas.
- Sustitúyelo cuando esté saturado.
- Evita radiadores y calor intenso.
- Cuando el barro esté seco, retíralo con un cepillo compatible.
- Trata las manchas restantes según el material.
- Espera hasta que el interior esté completamente seco antes de guardar los zapatos.
Una costumbre antigua que tenía una función muy concreta
Las abuelas no colocaban periódicos debajo de los zapatos porque el papel pudiera secarlos mágicamente.
Su función principal era mucho más práctica: recoger el agua, el barro y la tierra que iban cayendo mientras el calzado se secaba de forma gradual.
Hoy podemos mejorar el mismo método utilizando una bandeja y material absorbente sin tinta. Además, abrir los zapatos, retirar las plantillas cuando sea posible y cambiar el papel interior húmedo favorece un secado más uniforme.
Es un buen ejemplo de una costumbre doméstica antigua cuya lógica sigue siendo útil, aunque los materiales disponibles hayan mejorado.
Preguntas frecuentes
¿El periódico realmente seca los zapatos?
Debajo del calzado sirve principalmente para absorber el agua que cae y proteger el suelo. Para ayudar con la humedad interior es más útil colocar material absorbente limpio dentro y cambiarlo cuando se moje.
¿Por qué no utilizar periódico actualmente?
Puedes utilizarlo con precaución, pero su tinta puede transferirse cuando está mojado. El papel absorbente blanco o una toalla vieja son opciones más seguras.
¿Puedo introducir papel dentro del zapato?
Sí. Utiliza papel blanco absorbente y limpio, sin comprimirlo excesivamente, y sustitúyelo cuando esté saturado.
¿Cuánto tiempo deben secarse?
Depende del material y de cuánto se hayan mojado. Un calzado muy húmedo puede necesitar 24 horas o más.
¿Puedo ponerlos al sol?
El sol intenso y el calor pueden afectar a determinados materiales y acabados. Es preferible un lugar ventilado y sin calor directo fuerte.
¿Qué hago si tienen mucho barro?
Retira los grandes pegotes sueltos y deja secar el resto antes de cepillarlo, siempre utilizando un método compatible con el material.
¿Cuál es la versión moderna del truco de las abuelas?
Colocar los zapatos sobre una bandeja con papel absorbente blanco o una toalla vieja, favorecer la ventilación y cambiar el material cuando se empape.