Los microgreens se han convertido en una opción muy interesante para quienes quieren cultivar algo comestible en casa sin disponer de huerto, terraza ni grandes macetas. Ocupan poco espacio, pueden crecer junto a una ventana luminosa y, dependiendo de la especie, algunos están listos para cortar aproximadamente entre 7 y 14 días después de la germinación.
Rábano, brócoli, mostaza, rúcula o guisantes son algunas de las opciones que puedes probar. El proceso es sencillo, pero hay una diferencia importante respecto a germinar semillas en un tarro: los microgreens se cultivan sobre un sustrato y se cosechan cortando los pequeños tallos por encima de este.
Con una bandeja, semillas apropiadas, luz y un riego cuidadoso puedes conseguir tu primera pequeña cosecha en casa.
Qué son exactamente los microgreens
Los microgreens son plantas jóvenes que se cosechan después de que hayan aparecido los cotiledones y, según la especie y el momento de cosecha, comiencen a desarrollarse las primeras hojas verdaderas.
No son lo mismo que los brotes germinados.
En los microgreens normalmente se consume la parte aérea cortada, mientras que las raíces y el sustrato permanecen en la bandeja.
Tampoco debes confundirlos con verduras cultivadas hasta su tamaño adulto. El ciclo termina mucho antes.
Empieza con especies sencillas
Para una primera bandeja conviene elegir semillas relativamente rápidas y fáciles.
Puedes probar con:
- rábano;
- brócoli;
- mostaza;
- rúcula;
- col rizada;
- guisante;
- girasol.
Rábano y algunas brassicas suelen ser especialmente agradecidos para principiantes.
El tiempo de cosecha varía bastante: algunos pueden estar preparados alrededor de 7-10 días, mientras que otros necesitan 10-20 días o más.
Por eso consulta siempre las indicaciones de la variedad que compres.
Utiliza semillas apropiadas para cultivo comestible
Este punto es importante.
Compra semillas comercializadas para germinación, microgreens o cultivo alimentario y procedentes de un proveedor fiable.
No utilices semillas ornamentales que hayan podido recibir tratamientos químicos no destinados a este uso.
Revisa además las instrucciones del paquete, porque algunas especies requieren remojo previo y otras pueden sembrarse directamente.
Solo necesitas una bandeja poco profunda
No hace falta una maceta grande.
Una bandeja de aproximadamente 3-5 cm de profundidad puede ser suficiente para muchas variedades.
Lo ideal es utilizar una bandeja con agujeros de drenaje colocada sobre otra bandeja sin agujeros.
Así puedes controlar mejor el agua y evitar que el sustrato permanezca constantemente empapado.
Limpia bien los recipientes antes de empezar.
Añade una capa de sustrato
Utiliza un sustrato limpio y apropiado para semilleros o cultivos comestibles.
Distribuye aproximadamente 2-4 cm de sustrato por toda la bandeja.
Nivélalo suavemente sin compactarlo en exceso.
Después humedécelo de manera uniforme.
Debe sentirse húmedo, pero no debería aparecer agua acumulada en la superficie.
Siembra más densamente que en un huerto normal
Aquí no necesitas dejar 10 o 20 centímetros entre plantas porque vas a cosecharlas cuando todavía sean muy pequeñas.
Distribuye las semillas de manera relativamente uniforme por toda la superficie.
Deben quedar próximas, pero intenta evitar grandes montones donde varias semillas queden unas encima de otras.
La cantidad exacta dependerá del tamaño de la semilla y de la bandeja. Si el paquete proporciona una densidad de siembra, utiliza esa referencia.
Algunas semillas necesitan remojo previo
Las semillas grandes, como determinados guisantes o girasoles, pueden beneficiarse de un remojo previo según las instrucciones del proveedor.
Las pequeñas, como brócoli, mostaza o rábano, normalmente pueden sembrarse directamente.
No apliques automáticamente el mismo procedimiento a todas las especies.
Un remojo excesivo también puede provocar problemas.
Los primeros días pueden permanecer cubiertas
Después de sembrar y humedecer, muchas variedades se mantienen inicialmente cubiertas para favorecer una germinación uniforme.
Puedes colocar otra bandeja encima siguiendo las recomendaciones de la semilla.
Este periodo suele durar aproximadamente 2-4 días, dependiendo de la especie y de las condiciones.
Revisa diariamente.
En cuanto las plántulas hayan germinado y empiecen a levantar la cubierta, llega el momento de proporcionarles luz.
Después necesitan bastante luz
Una vez descubiertas, coloca la bandeja en un lugar muy luminoso.
Una ventana bien iluminada puede funcionar si recibe suficiente luz. Cuando la iluminación natural sea insuficiente, una lámpara de cultivo adecuada puede proporcionar condiciones más constantes.
Si las plantas empiezan a crecer extremadamente largas, finas y pálidas, probablemente están buscando más luz.
Gira la bandeja cuando sea necesario para conseguir un crecimiento más uniforme.
El riego es donde más fácilmente aparecen problemas
Los microgreens necesitan humedad, pero una bandeja constantemente empapada favorece problemas de hongos y deterioro.
Durante la germinación puedes mantener el sustrato uniformemente húmedo mediante un método apropiado.
Una vez establecidas las raíces, regar desde abajo puede resultar especialmente práctico.
Añade una pequeña cantidad de agua a la bandeja inferior y deja que el sustrato la absorba.
No mantengas permanentemente varios centímetros de agua debajo.
Revisa diariamente y adapta la cantidad al calor, humedad ambiental y velocidad de secado.
La circulación del aire también importa
No coloques una bandeja constantemente mojada dentro de un rincón cerrado y sin ventilación.
Los microgreens crecen muy juntos y necesitan unas condiciones razonables de circulación de aire.
Si aparece condensación permanente, olor extraño o zonas excesivamente húmedas, revisa el riego y la ventilación.
Una pequeña cantidad de pelusa alrededor de algunas raíces puede ser simplemente pelos radiculares, pero un crecimiento extraño que se extiende por semillas y tallos, acompañado de deterioro u olor desagradable, puede indicar moho.
Cuando tengas dudas sobre la seguridad de una bandeja, es preferible no consumirla.
¿Cuándo están listos?
Depende de la especie.
Muchos microgreens rápidos pueden cosecharse aproximadamente entre 7 y 14 días después de germinar, mientras que otros necesitan más tiempo.
Busca plantas:
- erguidas;
- con cotiledones bien desarrollados;
- de color saludable;
- sin signos de deterioro.
También puedes esperar a que empiecen a aparecer las primeras hojas verdaderas si esa es la recomendación para la variedad.
Cómo cosecharlos
Utiliza unas tijeras limpias o un cuchillo adecuado.
Sujeta suavemente la parte superior y corta los tallos aproximadamente 1 cm por encima del sustrato, evitando llevarte tierra o raíces.
Cosecha únicamente lo que esté en buenas condiciones.
Después sigue unas buenas prácticas de manipulación de alimentos y las recomendaciones aplicables a la variedad cultivada.
Los microgreens pueden utilizarse en ensaladas, tostadas, bocadillos y como complemento de muchos platos.
Mejor cosecharlos cuando los vas a utilizar
Si es posible, corta únicamente la cantidad que necesitas.
Si vas a conservarlos, evita guardarlos completamente mojados.
La humedad superficial puede acelerar su deterioro.
Manipúlalos con utensilios y manos limpios y refrigéralos correctamente en un recipiente adecuado. Si cambian de olor, textura o aspecto de manera sospechosa, deséchalos.
No todas las plantas sirven para microgreens
Este punto no debe ignorarse.
No cultives cualquier semilla que encuentres en casa pensando que todas las plántulas son comestibles.
Evita especialmente improvisar con especies de la familia de las solanáceas como tomate, patata, berenjena o pimiento para este propósito.
Elige especies conocidas y comercializadas específicamente para producir microgreens comestibles.
Errores que conviene evitar
- Utilizar semillas tratadas para uso ornamental.
- Sembrar grandes montones de semillas unas encima de otras.
- Mantener el sustrato constantemente encharcado.
- Dejar las plántulas demasiados días sin luz.
- Mantener la bandeja en un lugar cerrado y húmedo.
- Aplicar el mismo remojo a todas las semillas.
- Confundir pelos radiculares con moho sin observar el resto de la planta.
- Consumir una bandeja con signos claros de deterioro.
- Cortar demasiado cerca del sustrato y llevar tierra a la cosecha.
- Intentar producir microgreens con cualquier especie vegetal.
Cómo cultivar microgreens paso a paso
- Elige una especie comestible apropiada.
- Compra semillas de un proveedor fiable.
- Limpia las bandejas.
- Utiliza una bandeja con drenaje sobre otra sin agujeros.
- Añade 2-4 cm de sustrato.
- Humedécelo uniformemente.
- Remoja las semillas únicamente si la variedad lo requiere.
- Distribúyelas uniformemente.
- Evita grandes acumulaciones.
- Presiona suavemente para favorecer el contacto con el sustrato.
- Mantén la humedad durante la germinación.
- Cubre inicialmente si la especie lo recomienda.
- Revisa la bandeja cada día.
- Descúbrela cuando las plántulas hayan germinado.
- Proporciona buena iluminación.
- Evita el exceso de agua.
- Prueba el riego desde abajo cuando las raíces estén establecidas.
- Mantén una ventilación razonable.
- Observa diariamente el estado de las plantas.
- Cosecha con tijeras limpias cuando alcancen el punto adecuado para su variedad.
Una pequeña cosecha sin necesitar un huerto
La gran ventaja de los microgreens es que permiten observar prácticamente todo el proceso de cultivo en muy poco tiempo.
En algunas variedades, en aproximadamente una o dos semanas puedes pasar de una bandeja de semillas a una pequeña cosecha verde lista para cortar. Otras requieren algo más de paciencia, pero siguen siendo mucho más rápidas que cultivar la planta hasta su tamaño adulto.
Empieza con una sola bandeja y una variedad sencilla. Cuando controles la cantidad de agua, la densidad de siembra y la luz disponible en tu casa, podrás probar otras especies sin necesidad de llenar la cocina de macetas.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto tardan los microgreens en crecer?
Depende de la especie. Algunas variedades rápidas pueden cosecharse aproximadamente en 7-14 días después de germinar, mientras que otras necesitan más tiempo.
¿Necesitan sol directo?
Necesitan buena iluminación una vez germinados. La cantidad y tipo de luz dependerán de las condiciones de tu vivienda y de la especie; una luz de cultivo puede ser útil cuando la iluminación natural es insuficiente.
¿Cuánta tierra necesito?
Para muchas variedades, una capa aproximada de 2-4 cm de sustrato puede ser suficiente.
¿Hay que regarlos todos los días?
No sigas un calendario rígido. Revisa diariamente la humedad y riega cuando sea necesario, evitando mantener el sustrato empapado.
¿Puedo utilizar semillas normales del supermercado?
Utiliza semillas apropiadas para cultivo comestible y procedentes de un proveedor fiable. Evita semillas ornamentales tratadas o semillas cuya aptitud para microgreens desconozcas.
¿Vuelven a crecer después de cortarlos?
Algunas especies pueden producir cierto rebrote, pero muchos microgreens no ofrecen una segunda cosecha comparable. Normalmente resulta más práctico iniciar una nueva bandeja.
¿Cuáles son buenos para empezar?
Rábano, brócoli y mostaza suelen ser opciones sencillas y relativamente rápidas para una primera experiencia.