Por qué antes se guardaban las velas lejos del calor incluso cuando no iban a utilizarse durante meses

Cuando las velas se utilizaban con más frecuencia en casa, guardarlas correctamente era casi tan importante como encenderlas. Si iban a pasar meses dentro de un armario, se buscaba un lugar fresco, seco y alejado de fuentes de calor.

La razón era muy práctica: aunque una vela no llegue a derretirse por completo, una temperatura elevada puede ablandar la cera lentamente. Con el tiempo, una vela recta puede curvarse, dos velas almacenadas juntas pueden pegarse y la superficie puede perder su aspecto original.

Aquella costumbre sigue teniendo sentido actualmente, especialmente cuando queremos conservar velas decorativas o guardarlas de una temporada para otra.

La cera puede ablandarse antes de llegar a derretirse

No hace falta encontrar un charco de cera para que el calor haya afectado una vela.

La composición varía según el producto: existen velas de parafina, cera de abeja, mezclas vegetales y otras formulaciones. Cada una responde de manera diferente a la temperatura.

Cuando una vela permanece durante bastante tiempo en un lugar demasiado cálido, puede empezar a perder rigidez.

Una vela larga es especialmente vulnerable porque su propio peso puede favorecer que termine ligeramente curvada.

Por eso no se elegía cualquier armario

Un cajón fresco del interior de la vivienda puede ser apropiado, mientras que un espacio situado junto a una fuente de calor puede no serlo.

Conviene evitar especialmente lugares próximos a:

  • radiadores;
  • estufas;
  • tuberías calientes;
  • hornos;
  • aparatos que desprenden calor;
  • ventanas con muchas horas de sol directo.

También hay que tener cuidado con espacios que se calientan considerablemente durante el verano.

El sol podía causar más de un problema

Dejar velas durante meses junto a una ventana no solamente puede calentarlas.

La exposición prolongada a la luz también puede alterar progresivamente el aspecto de algunas velas coloreadas o decorativas.

Por eso un lugar fresco y protegido de la luz suele ser preferible para el almacenamiento prolongado.

No necesitas esconderlas en un espacio húmedo y completamente cerrado; simplemente conviene evitar calor y luz intensa continuada.

Las velas largas se guardaban procurando que no se deformaran

Las velas finas necesitan algo más de atención.

Si las colocas inclinadas dentro de una caja y además el ambiente está caliente, pueden terminar adquiriendo una pequeña curvatura.

Para almacenarlas durante meses, colócalas de manera que queden bien apoyadas y no soporten presión de otros objetos.

Si se guardan horizontalmente, procura que la superficie sea plana y que nada pesado quede encima.

En su envase original, cuando ofrece un soporte adecuado, pueden quedar mejor protegidas.

También se evitaba amontonarlas

Una vela ligeramente ablandada puede marcarse con facilidad.

Si colocas varios objetos pesados encima, pueden aparecer:

  • zonas aplastadas;
  • pequeñas hendiduras;
  • deformaciones;
  • daños en elementos decorativos.

Las velas con relieves, pinturas, aplicaciones o acabados especiales necesitan todavía más cuidado.

No las aprietes para conseguir que entren todas en un cajón pequeño.

Separarlas puede evitar que se rocen

Para velas decorativas que van a permanecer almacenadas durante bastante tiempo, puedes envolverlas individualmente con papel limpio y sin tinta, sin apretar.

Otra posibilidad es utilizar separadores dentro de una caja.

El objetivo no es sellarlas herméticamente, sino evitar que las superficies se rocen entre sí y protegerlas del polvo.

Evita utilizar periódico directamente sobre velas claras o delicadas, ya que la tinta podría transferirse.

El polvo también importa

Una vela almacenada sin protección puede terminar cubierta por una capa de polvo.

Después resulta tentador frotarla con fuerza para recuperar su aspecto, algo que puede afectar acabados delicados.

Es mucho más sencillo prevenirlo.

Una caja limpia o su embalaje original puede mantener las velas protegidas durante los meses en que no se utilizan.

Antes de guardarlas, asegúrate también de que estén limpias y completamente secas.

¿Y las velas perfumadas?

Las velas aromáticas se benefician especialmente de conservarse correctamente cerradas cuando su diseño incluye tapa.

Utiliza la tapa original según las indicaciones del fabricante y mantén el producto alejado del calor.

La composición de las fragancias y ceras varía considerablemente, así que no existe una regla doméstica capaz de sustituir las recomendaciones específicas de cada producto.

No intentes corregir una vela doblada con calor intenso

Si al sacar una vela descubres que está curvada, puede parecer lógico acercarla a un radiador, utilizar un secador o introducirla en agua caliente para enderezarla.

No es una buena solución general.

Puedes ablandarla de manera desigual, dañar su acabado o deformarla todavía más.

Además, trabajar con fuentes de calor alrededor de materiales combustibles introduce un riesgo innecesario.

Para una vela decorativa o especial, consulta las indicaciones de su fabricante.

Revisa las velas antes de volver a utilizarlas

Después de varios meses guardadas, no las enciendas automáticamente.

Comprueba:

  • que la vela permanece estable;
  • que el recipiente, si existe, no está roto;
  • que no hay daños evidentes;
  • que la mecha está en condiciones adecuadas;
  • que no existen materiales extraños adheridos a la superficie.

En las velas en recipiente, cualquier vidrio agrietado o dañado es una señal para no encenderlas.

Y cuando finalmente las utilices, sigue siempre las instrucciones de seguridad del fabricante.

Errores que conviene evitar

  • Guardar velas junto a un radiador o estufa.
  • Dejarlas durante meses bajo sol directo.
  • Apilar objetos pesados sobre velas largas.
  • Guardar velas finas inclinadas y sometidas a presión.
  • Amontonar velas decorativas hasta que se rocen entre ellas.
  • Envolver velas claras directamente con papel que pueda transferir tinta.
  • Dejarlas expuestas al polvo durante meses.
  • Intentar enderezar una vela utilizando una fuente intensa de calor.
  • Encender una vela en un recipiente de vidrio agrietado.
  • Ignorar las instrucciones específicas del fabricante.

Cómo guardar las velas durante varios meses

  1. Comprueba que las velas estén limpias y secas.
  2. Conserva el embalaje original cuando resulte útil para protegerlas.
  3. Elige un lugar fresco y seco.
  4. Mantén las velas alejadas de radiadores, estufas y otras fuentes de calor.
  5. Evita lugares expuestos durante horas al sol directo.
  6. Coloca las velas largas sobre una superficie que las mantenga rectas.
  7. No pongas objetos pesados encima.
  8. Separa las velas decorativas para evitar roces.
  9. Si necesitas envolverlas, utiliza papel limpio y sin tinta.
  10. Colócalas dentro de una caja o recipiente adecuado para reducir el polvo.
  11. Evita comprimir demasiadas velas en un espacio pequeño.
  12. Mantén las velas perfumadas en su envase o con su tapa cuando así esté diseñado el producto.
  13. Antes de volver a utilizarlas, revisa su estado.
  14. Sigue las indicaciones de seguridad correspondientes cuando llegue el momento de encenderlas.

La antigua precaución tenía una explicación sencilla: una vela podía estropearse sin llegar a derretirse visiblemente. Meses de calor, presión y almacenamiento inadecuado podían dejarla doblada o marcada. Mantenerla fresca, protegida y correctamente apoyada era una manera sencilla de encontrarla en buenas condiciones cuando volviera a necesitarse.

Preguntas frecuentes

¿Una vela puede deformarse sin llegar a derretirse?

Sí. Algunas ceras pueden ablandarse con el calor antes de producirse una fusión evidente, facilitando que la vela se curve o marque.

¿Puedo guardar velas cerca de un radiador apagado?

Si el radiador se utilizará durante el periodo de almacenamiento, es mejor elegir otro lugar que permanezca fresco de forma más constante.

¿Es mejor guardar las velas de pie o tumbadas?

Depende de su forma y embalaje. Las velas largas deben quedar correctamente apoyadas y sin presión para evitar deformaciones.

¿Puedo envolverlas en periódico?

Es preferible papel limpio sin tinta, especialmente con velas claras o delicadas, para evitar posibles transferencias.

¿Por qué conviene alejarlas del sol?

Además del aumento de temperatura, una exposición prolongada a la luz puede afectar el aspecto de determinados colores y acabados.

¿Qué hago si una vela aparece doblada?

Evita intentar corregirla utilizando calor intenso. Si es una vela especial, sigue las recomendaciones de su fabricante y comprueba que sea segura antes de utilizarla.

¿Puedo utilizar una vela que lleva meses guardada?

El tiempo almacenada por sí solo no determina su seguridad. Revisa su estado, estabilidad, mecha y recipiente antes de encenderla y sigue siempre las instrucciones del fabricante.