Muchas cocinas tienen un cajón justo debajo del horno y, por su forma, parece un lugar perfecto para guardar bandejas, moldes o utensilios. El problema es que no todos esos cajones son simples espacios de almacenamiento.
Dependiendo del modelo, puede tratarse de un cajón de almacenamiento, un cajón calentador para mantener alimentos calientes o incluso formar parte de la zona de asado. Si notas que alcanza una temperatura considerable cuando utilizas el horno, no sigas guardando objetos dentro hasta comprobar para qué fue diseñado.
No todos los cajones inferiores cumplen la misma función
Exteriormente pueden parecer prácticamente iguales, pero existen diferencias importantes.
El cajón puede ser:
- un compartimento destinado al almacenamiento;
- un cajón calentador;
- un compartimento relacionado con la función grill o asador;
- una parte específica del sistema diseñada por el fabricante.
Por eso, copiar el uso que otra persona hace del cajón de su cocina no garantiza que sea correcto para la tuya.
La respuesta más fiable está en el manual de tu modelo.
Busca primero el número de modelo
Si conservas el manual, consulta el apartado dedicado al cajón inferior.
Si no lo tienes, localiza la etiqueta del electrodoméstico con el modelo exacto. Su ubicación varía, pero puede encontrarse alrededor del marco de la puerta, en un lateral o en otra zona indicada por el fabricante.
Con el modelo exacto puedes consultar las instrucciones correspondientes.
No te bases únicamente en la apariencia del aparato.
Si es un cajón calentador, no es un armario
Algunos modelos incorporan un cajón diseñado específicamente para mantener calientes alimentos que ya están cocinados.
Puede disponer de controles propios o diferentes niveles de temperatura.
En ese caso, utilizarlo permanentemente como almacén puede resultar inapropiado, especialmente si dejas dentro objetos sensibles al calor.
Sigue las instrucciones del fabricante sobre qué recipientes pueden utilizarse y cómo funciona esta función.
Otros modelos utilizan esa zona para asar
En determinados hornos, especialmente algunos diseños de cocinas de gas, el compartimento inferior puede estar relacionado con el asador.
Esto significa que puede alcanzar temperaturas muy elevadas durante su funcionamiento.
Si ese es tu caso, almacenar allí bolsas, papel o utensilios de plástico puede representar un riesgo evidente.
Nunca utilices un compartimento de función desconocida como almacén hasta verificar su finalidad.
¿Y si realmente es un cajón de almacenamiento?
Incluso cuando el fabricante lo identifica como almacenamiento, eso no significa que puedas introducir cualquier objeto.
La proximidad al horno hace que la zona pueda calentarse durante la cocción.
Normalmente tiene más sentido reservarla para artículos resistentes al calor que estén permitidos por el fabricante, como determinadas bandejas o moldes.
Evita convertirla en el típico cajón donde termina todo lo que no tiene otro lugar en la cocina.
Lo que no deberías guardar sin comprobarlo
Especialmente si desconoces la función del cajón, retira:
- bolsas de plástico;
- film alimentario;
- recipientes plásticos;
- papel;
- cartón;
- paños;
- servilletas;
- guantes de cocina;
- productos de limpieza;
- aerosoles;
- objetos inflamables.
Algunos pueden deformarse con el calor y otros representan un riesgo de incendio.
Los productos químicos y aerosoles tampoco deberían almacenarse junto a una fuente de calor.
Los mangos de algunos utensilios también pueden ser sensibles
Que una sartén sea metálica no significa que todas sus partes toleren las mismas temperaturas.
Puede tener:
- mango plástico;
- recubrimiento de silicona;
- componentes de madera;
- piezas adhesivas.
Lo mismo ocurre con tapas y utensilios aparentemente resistentes.
Antes de guardarlos en una zona que se calienta, comprueba las recomendaciones del fabricante tanto del horno como del utensilio.
¿Es normal que un cajón de almacenamiento esté caliente?
Cierto calentamiento puede producirse simplemente porque está situado inmediatamente debajo del horno.
Pero no existe una temperatura universal que permita afirmar que cualquier nivel de calor sea normal.
El diseño y aislamiento cambian entre modelos.
Si el cajón se calienta mucho más que anteriormente, desprende olor a quemado o notas deformaciones o daños, deja de utilizarlo para almacenar objetos y consulta las instrucciones o solicita una revisión.
No utilices el tacto como único método para comprobarlo
Abrir el cajón después de utilizar el horno y tocar inmediatamente las superficies metálicas para comprobar “cuánto se ha calentado” puede provocar una quemadura.
Trátalo como una zona potencialmente caliente hasta conocer su función.
Si necesitas manipular un cajón calentador o asador, sigue las precauciones indicadas por el fabricante y utiliza protección térmica apropiada cuando corresponda.
Un olor extraño merece atención
Si al encender el horno percibes olor a plástico caliente o material quemado procedente de la parte inferior, apaga el aparato cuando sea seguro hacerlo y deja que se enfríe.
Después revisa el cajón.
Es posible que exista un objeto que nunca debería haber estado allí.
No intentes sacar plástico fundido de superficies calientes con las manos.
Si algún material se ha derretido sobre componentes del aparato, consulta las instrucciones antes de intentar retirarlo.
No cubras superficies internas con papel de aluminio por tu cuenta
El papel de aluminio suele utilizarse de manera incorrecta para “proteger” diferentes partes del horno.
No cubras el fondo, las rejillas, las ranuras o el cajón con aluminio salvo que el fabricante indique expresamente que puede hacerse de esa manera.
Puede interferir con la circulación del aire, la distribución del calor o el funcionamiento previsto del aparato.
Tampoco bloquees las aberturas de ventilación
Un horno necesita gestionar correctamente el calor y la ventilación.
No llenes el cajón hasta el punto de bloquear rejillas o aberturas que formen parte del diseño.
Si no sabes para qué sirve una abertura, no la tapes.
El espacio disponible no significa necesariamente que todo el volumen pueda llenarse con utensilios.
Haz una pequeña revisión del cajón
Con el horno apagado y completamente frío:
- vacía todo el cajón;
- examina su interior;
- busca etiquetas o indicaciones;
- identifica el modelo del electrodoméstico;
- consulta el manual;
- determina la función exacta;
- vuelve a guardar únicamente aquello que esté permitido.
Esta revisión puede solucionar en pocos minutos una duda que muchas personas mantienen durante años.
Si tiene controles, presta todavía más atención
Un cajón que dispone de un mando, botón o ajuste de temperatura probablemente tiene una función más específica que almacenar bandejas.
No experimentes encendiéndolo vacío para descubrir qué ocurre.
Consulta primero las instrucciones.
Los símbolos y controles varían entre fabricantes y modelos.
Si acabas de mudarte, revisa el cajón antes del primer uso
En una vivienda nueva o alquilada, es posible que el anterior ocupante haya dejado objetos dentro.
Antes de utilizar el horno por primera vez, abre el cajón inferior y comprueba su contenido.
Retira cualquier material cuya resistencia al calor desconozcas.
Haz lo mismo con el propio horno.
Es una comprobación sencilla que puede evitar encontrarte después con plástico deformado, papel chamuscado u olores desagradables.
Errores que conviene evitar
- Suponer que todos los cajones inferiores son para almacenamiento.
- Guardar plástico sin conocer la temperatura que alcanza.
- Almacenar papel o cartón cerca de una fuente intensa de calor.
- Guardar aerosoles o productos de limpieza.
- Meter paños y guantes de cocina por comodidad.
- Llenar completamente el cajón y bloquear posibles aberturas.
- Tocar superficies metálicas inmediatamente después de utilizar el horno.
- Utilizar un cajón calentador como armario permanente.
- Encender controles desconocidos para “probar”.
- Cubrir el interior con papel de aluminio sin autorización del fabricante.
- Ignorar un olor a plástico o material quemado.
- Continuar utilizando el aparato si aparecen señales de sobrecalentamiento anormal.
Cómo comprobar para qué sirve paso a paso
- Apaga el horno.
- Espera hasta que esté completamente frío.
- Vacía el cajón inferior.
- Aparta inmediatamente plásticos, papel, textiles y productos químicos.
- Busca posibles controles asociados al cajón.
- Localiza la marca y el modelo exactos.
- Consulta el manual correspondiente.
- Busca términos como “storage drawer”, “warming drawer” o “broiler”, según el idioma del manual.
- Confirma la función indicada por el fabricante.
- Revisa qué objetos o recipientes están permitidos.
- Comprueba las advertencias sobre temperatura.
- No tapes aberturas o rejillas.
- Si es de almacenamiento, guarda únicamente objetos apropiados.
- Si es calentador o asador, úsalo exclusivamente según sus instrucciones.
- Si detectas daños, olores anormales o calentamiento inesperado, deja de utilizarlo hasta aclarar la causa.
Un cajón no es automáticamente un armario
En una cocina donde falta espacio, cualquier hueco disponible resulta tentador. Pero el compartimento situado directamente debajo del horno merece una comprobación antes de llenarlo.
Su función depende del modelo, no de su aspecto.
Puede estar diseñado para tus bandejas, para mantener la comida caliente o para una función de cocción concreta.
Antes de guardar dentro una bolsa, un paño o un recipiente de plástico, dedica unos minutos a buscar el modelo y leer el manual. Es mucho más sencillo reorganizar unos utensilios que descubrir su verdadera función cuando algo empieza a derretirse.
Preguntas frecuentes
¿Todos los cajones debajo del horno sirven para guardar bandejas?
No. Algunos son cajones de almacenamiento, mientras que otros funcionan como calentadores o están relacionados con el asador.
¿Cómo puedo saber qué tipo tengo?
Consulta el manual correspondiente al modelo exacto de tu cocina u horno. Es la forma más fiable de identificar su función.
¿Puedo guardar recipientes de plástico?
No deberías hacerlo sin confirmar expresamente que el compartimento está destinado al almacenamiento y que esas condiciones son apropiadas para el objeto. Ante la duda, guárdalos en otro lugar.
¿Puedo guardar paños y guantes de cocina?
Es mejor no almacenarlos en un compartimento cuya función o temperatura desconoces. Son materiales combustibles y existen lugares más apropiados para ellos.
¿Por qué se calienta si solo es para almacenamiento?
Su proximidad al horno puede transmitir calor. La cantidad considerada normal depende del diseño del aparato.
¿Qué hago si huele a plástico cuando utilizo el horno?
Apaga el aparato cuando sea seguro, deja que se enfríe y revisa el cajón. Si el olor persiste o encuentras daños, consulta al fabricante o a un técnico cualificado.
¿Cuál es la regla más sencilla?
No utilices el cajón inferior como almacén hasta confirmar para qué fue diseñado. Dos cocinas aparentemente similares pueden utilizar ese espacio de maneras completamente diferentes.