No vuelvas a comprar ajo: cultiva el tuyo propio en casa

Cultivar ajo en casa es una de esas tareas de huerto que parecen más complicadas de lo que realmente son. No necesitas un terreno grande ni demasiada experiencia: una maceta profunda, un lugar soleado y unos cuantos dientes de ajo sanos pueden ser suficientes para empezar.

Además, septiembre y el comienzo del otoño pueden ser un buen momento para preparar la plantación en muchas zonas de clima templado. El ajo pasa varios meses desarrollándose bajo tierra y, con paciencia, cada diente plantado puede terminar formando una nueva cabeza.

Eso sí, no esperes cosechar en pocas semanas. El ajo es un cultivo lento y normalmente necesita varios meses para completar su ciclo.

Empieza eligiendo bien el ajo

Aunque resulte tentador utilizar cualquier cabeza que tengas en la cocina, lo más recomendable es comenzar con ajo destinado a siembra, comprado en un vivero o proveedor fiable.

Los ajos vendidos para consumo pueden no ser la variedad más adecuada para tu clima y, dependiendo de su procedencia, su comportamiento al plantarlos puede ser menos predecible.

Elige cabezas:

  • firmes;
  • sanas;
  • sin zonas blandas;
  • sin moho;
  • con dientes grandes y bien formados.

No separes los dientes hasta poco antes de plantarlos.

Cada diente puede convertirse en una nueva planta

Una cabeza de ajo contiene numerosos dientes, pero no debes plantar la cabeza completa.

Sepáralos cuidadosamente intentando conservar intacta la piel que rodea cada uno.

Selecciona preferentemente los dientes grandes y sanos.

Los pequeños también pueden brotar, pero empezar con dientes vigorosos suele ofrecer mejores posibilidades de obtener plantas fuertes.

Elige una maceta suficientemente profunda

El ajo puede cultivarse perfectamente en recipientes.

Busca una maceta de aproximadamente 20-25 cm de profundidad como mínimo, preferiblemente algo mayor si dispones de espacio.

Lo verdaderamente importante es que tenga agujeros de drenaje.

El ajo no agradece permanecer constantemente en un sustrato encharcado. Si el agua queda acumulada alrededor del diente durante demasiado tiempo, aumenta el riesgo de pudrición.

Para varios ajos necesitarás además una maceta suficientemente ancha para respetar la separación entre plantas.

Prepara un sustrato que drene correctamente

Utiliza un sustrato fértil pero suelto.

Debe conservar cierta humedad sin convertirse en una masa compacta después de cada riego.

Llena el recipiente dejando unos centímetros libres hasta el borde y nivela suavemente, pero evita comprimir demasiado la tierra.

Si reutilizas una maceta, límpiala previamente y comprueba que los agujeros inferiores no estén obstruidos.

Hay una posición correcta para plantar el diente

Observa un diente de ajo.

Tiene una base relativamente plana, donde estaban las raíces, y una punta más estrecha.

Plántalo con la base hacia abajo y la punta hacia arriba.

Introduce cada diente aproximadamente 3-5 cm de profundidad, aunque la profundidad concreta puede variar ligeramente según el clima, el tipo de suelo y la variedad.

Después cúbrelo suavemente con sustrato.

No plantes todos los dientes demasiado juntos

Deja aproximadamente 10-15 cm entre plantas si quieres permitir que cada bulbo disponga de espacio suficiente para desarrollarse.

En una maceta pequeña quizá solo puedas cultivar tres o cuatro.

No merece la pena introducir diez dientes esperando conseguir diez grandes cabezas si las raíces y los bulbos tendrán que competir por un espacio mínimo.

Para obtener más plantas, utiliza varios recipientes.

El sol es fundamental

Coloca la maceta en un lugar con buena exposición solar.

Como referencia, intenta proporcionarle alrededor de 6 horas o más de sol directo al día, siempre teniendo en cuenta las condiciones de tu clima.

Un balcón, terraza, patio o ventana exterior bien orientada pueden funcionar.

En regiones donde septiembre todavía registra temperaturas muy elevadas, presta atención al calor extremo del recipiente. Las macetas pueden calentarse y secarse mucho más rápido que el suelo del jardín.

Riega, pero no conviertas la maceta en un pantano

Después de plantar, realiza un riego suficiente para humedecer el sustrato.

A partir de ahí, no sigas un calendario rígido del tipo “regar cada dos días”.

Introduce un dedo unos 2-3 cm en la superficie.

Si esa capa comienza a secarse, probablemente sea momento de revisar si necesita agua. Si continúa claramente húmeda, espera.

La frecuencia cambiará con:

  • temperatura;
  • lluvia;
  • viento;
  • tamaño de la maceta;
  • tipo de sustrato.

El exceso constante de agua puede resultar mucho más problemático que esperar un poco entre riegos.

¿Cuándo aparecerán las primeras hojas?

Con las condiciones adecuadas, empezarás a observar brotes verdes.

No te preocupes si no todos aparecen exactamente el mismo día.

Mientras las hojas crecen en la superficie, la planta desarrolla raíces y posteriormente trabaja en la formación del bulbo bajo tierra.

Evita desenterrar continuamente los dientes para comprobar qué está ocurriendo.

Puedes cultivar hojas de ajo, pero hay una diferencia

También puedes plantar dientes simplemente para obtener sus brotes verdes y utilizarlos de forma similar a otras hojas aromáticas.

Este cultivo puede hacerse en espacios más reducidos.

Sin embargo, cortar repetidamente las hojas de una planta que pretendes llevar hasta la formación de una cabeza grande puede reducir la energía disponible para el bulbo.

Decide desde el principio qué quieres conseguir: hojas o cabezas completas.

El ajo necesita paciencia

Aquí está la parte que muchos vídeos rápidos de jardinería olvidan mencionar.

Plantar un diente hoy no significa obtener una cabeza nueva dentro de un mes.

Dependiendo de la variedad, clima y momento de plantación, pueden pasar aproximadamente 7-9 meses, aunque el ciclo puede variar.

El desarrollo del bulbo está relacionado tanto con las temperaturas como con la duración del día.

Por eso elegir una variedad adaptada a tu región es importante.

Cómo saber cuándo se acerca la cosecha

Cuando el cultivo haya completado buena parte de su ciclo, las hojas inferiores empezarán a amarillear y secarse.

Eso no significa que debas arrancarlo en cuanto aparezca una primera hoja amarilla.

Cuando varias hojas inferiores estén secas pero todavía queden hojas superiores verdes, puede acercarse el momento de comprobar el desarrollo de los bulbos.

Las señales exactas dependen de la variedad.

No arranques el ajo tirando de las hojas

Cuando llegue la cosecha, afloja cuidadosamente la tierra alrededor del bulbo.

Utiliza una herramienta pequeña sin acercarla demasiado a la cabeza para evitar cortarla.

Levanta el ajo desde debajo.

Sacarlo violentamente tirando del tallo puede romper la planta o dañar el bulbo.

Después de cosechar todavía falta el curado

Si quieres almacenar las cabezas durante más tiempo, no cortes inmediatamente todas las hojas y raíces ni las guardes húmedas dentro de un recipiente cerrado.

Retira suavemente el exceso de tierra sin lavar los bulbos destinados a almacenamiento prolongado, salvo que las recomendaciones específicas de tu cultivo indiquen otra cosa.

Déjalos curar en un espacio seco, ventilado y protegido del sol directo y de la lluvia durante aproximadamente 2-4 semanas.

Cuando las capas exteriores y el cuello estén bien secos, podrás prepararlos para almacenarlos.

Errores que conviene evitar

  • Plantar una cabeza completa en lugar de separar los dientes.
  • Colocar el diente al revés.
  • Utilizar dientes blandos o con moho.
  • Elegir una maceta sin agujeros de drenaje.
  • Mantener el sustrato constantemente empapado.
  • Plantar demasiados dientes juntos.
  • Cultivarlo en un lugar con muy poca luz.
  • Desenterrar los dientes continuamente para comprobar su crecimiento.
  • Esperar una cabeza completa en pocas semanas.
  • Cortar constantemente las hojas de plantas destinadas a producir bulbos.
  • Cosechar únicamente porque aparece una primera hoja amarilla.
  • Guardar los ajos recién cosechados todavía húmedos.

Cómo cultivar ajo en casa paso a paso

  1. Consigue una cabeza de ajo saludable, preferiblemente destinada a siembra.
  2. Separa cuidadosamente los dientes.
  3. Conserva su piel exterior.
  4. Selecciona los dientes más grandes y sanos.
  5. Prepara una maceta de al menos 20-25 cm de profundidad.
  6. Comprueba que tenga buen drenaje.
  7. Llénala con un sustrato fértil y suelto.
  8. Haz pequeños agujeros de 3-5 cm de profundidad.
  9. Coloca cada diente con la base plana hacia abajo.
  10. Mantén la punta orientada hacia arriba.
  11. Deja aproximadamente 10-15 cm entre dientes.
  12. Cubre suavemente con tierra.
  13. Riega después de plantar.
  14. Coloca la maceta en un lugar soleado.
  15. Intenta proporcionarle unas 6 horas o más de sol directo cuando el clima lo permita.
  16. Revisa la humedad a unos 2-3 cm de profundidad antes de volver a regar.
  17. Mantén el cultivo sin encharcamientos.
  18. Deja que complete su ciclo durante varios meses.
  19. Observa el amarilleamiento progresivo de las hojas inferiores al acercarse la madurez.
  20. Cosecha cuidadosamente y cura las cabezas antes de almacenarlas.

Un solo diente puede ser el comienzo

La parte más atractiva de cultivar ajo es su sencillez: lo que plantas es un diente y lo que intentas obtener al final es una cabeza completa formada por nuevos dientes.

No significa literalmente que nunca tengas que comprar ajo otra vez. Para mantener el ciclo necesitarás reservar algunas de tus mejores cabezas como material de plantación y conseguir buenas cosechas cada temporada.

Pero si dispones de un rincón soleado y unas cuantas macetas, puedes convertir un alimento cotidiano en uno de los cultivos más fáciles con los que empezar un pequeño huerto doméstico.

Preguntas frecuentes

¿Puedo plantar un ajo comprado en el supermercado?

Puede brotar, pero para obtener resultados más predecibles es preferible utilizar ajo destinado a siembra y una variedad apropiada para tu clima.

¿En qué posición se planta?

Con la base plana hacia abajo y la punta hacia arriba.

¿Qué profundidad necesita?

Como orientación, planta los dientes a unos 3-5 cm, adaptando la profundidad a la variedad y las condiciones locales.

¿Puedo cultivar ajo dentro de casa?

Para producir buenas cabezas necesitará mucha luz y unas condiciones adecuadas. Un balcón o terraza soleados suelen ofrecer mejores condiciones que un interior con poca iluminación.

¿Cuánto tarda en estar listo?

Puede necesitar aproximadamente 7-9 meses, aunque depende mucho de la variedad, el clima y la fecha de plantación.

¿Puedo cortar las hojas verdes y comerlas?

Sí, son comestibles, pero si quieres obtener una buena cabeza evita cosechar repetidamente gran parte del follaje de esa misma planta.

¿Puedo guardar algunos dientes para volver a plantar?

Sí. Si has obtenido plantas sanas, puedes reservar cabezas adecuadas para la siguiente plantación y mantener así el cultivo de una temporada a otra.