Estas plantas pueden seguir dando color a tu terraza cuando empiezan a bajar las temperaturas

Cuando termina el verano, muchas terrazas empiezan a perder rápidamente el color. Las petunias están agotadas, algunas plantas estivales producen cada vez menos flores y las noches más frescas anuncian el cambio de estación.

Pero una terraza colorida no tiene por qué terminar con agosto.

Existen plantas que se adaptan muy bien a las temperaturas más suaves de finales de verano y otoño. Pensamientos, ciclámenes, brezos, crisantemos y otras especies pueden tomar el relevo y mantener macetas y jardineras llenas de color durante buena parte de los meses frescos.

El secreto está en escoger especies adecuadas para tu clima y no tratarlas como si todavía estuvieras en pleno verano.

1. Pensamientos: pequeños pero resistentes

Los pensamientos son uno de los grandes clásicos para aportar color cuando bajan las temperaturas.

Sus flores pueden encontrarse en multitud de tonos:

  • Amarillo.
  • Morado.
  • Blanco.
  • Azul.
  • Naranja.
  • Combinaciones bicolores.

Prefieren generalmente condiciones frescas y pueden continuar floreciendo cuando muchas plantas típicamente estivales ya han terminado su mejor momento.

En zonas con inviernos suaves pueden mantenerse durante bastante tiempo.

2. Viola: una alternativa llena de pequeñas flores

Las violas están estrechamente relacionadas con los pensamientos y producen flores generalmente más pequeñas pero muy numerosas.

Funcionan especialmente bien en:

jardineras + macetas + composiciones mixtas + pequeños balcones.

Con los cuidados adecuados pueden proporcionar una floración prolongada durante las estaciones frescas.

3. Ciclamen: perfecto para añadir color en otoño

El ciclamen es una de las plantas más reconocibles de la temporada fresca.

Sus flores aparecen sobre un conjunto de hojas frecuentemente decoradas con dibujos plateados.

Rosas, blancos, rojos y tonos púrpura pueden transformar rápidamente una terraza que empezaba a verse apagada.

Pero existe un detalle importante: no todos los ciclámenes tienen exactamente la misma resistencia al frío.

Comprueba la variedad antes de dejarla expuesta a heladas.

4. Crisantemos: uno de los grandes protagonistas

Pocas plantas anuncian el otoño tan claramente como los crisantemos.

Cuando llegan a los viveros llenos de botones, pueden proporcionar una enorme cantidad de color en muy poco espacio.

Existen variedades en:

amarillo, blanco, rosa, rojo, naranja, bronce y púrpura.

Colócalos en una ubicación luminosa apropiada para la variedad y evita mantener el sustrato constantemente encharcado.

5. Brezo: color incluso cuando hace fresco

Los brezos son especialmente interesantes para composiciones otoñales.

Sus pequeñas flores y su aspecto compacto combinan muy bien con otras plantas de temporada.

Sin embargo, conviene identificar qué especie estás comprando, ya que bajo el nombre común de “brezo” se comercializan plantas con necesidades y tolerancias diferentes.

Algunas requieren además condiciones de suelo bastante específicas.

6. Aster: pequeñas margaritas para despedir el verano

Los ásteres pueden producir masas de flores similares a pequeñas margaritas, frecuentemente en tonos violetas, azules, rosas o blancos.

Muchas variedades florecen a finales de verano y durante el otoño.

Además de resultar decorativas, sus flores pueden proporcionar recursos a insectos polinizadores durante una época en la que empieza a reducirse la cantidad de flores disponibles.

7. Sedum: flores y estructura

Algunos sedums de floración tardía resultan especialmente atractivos al final del verano y durante el otoño.

Son interesantes porque combinan:

  • Hojas carnosas.
  • Grupos de pequeñas flores.
  • Buena presencia incluso después de la floración.
  • Necesidades de agua relativamente moderadas en muchas variedades.

Necesitan un drenaje adecuado y una ubicación compatible con la especie.

8. Heuchera: no todo el color tiene que venir de las flores

Cuando pensamos en una terraza colorida solemos buscar flores.

Pero las hojas también pueden hacer gran parte del trabajo.

Las heucheras se cultivan precisamente por su espectacular follaje, disponible en tonos que pueden ir desde verde y lima hasta púrpura, rojizo o casi plateado.

Son especialmente útiles para combinar con plantas de floración estacional.

9. Col ornamental: color cuando llega el frío

Las coles ornamentales pueden aportar un aspecto completamente diferente a una jardinera.

Con el descenso de las temperaturas, sus hojas centrales pueden mostrar tonos blancos, rosados, morados y rojizos.

No producen el efecto tradicional de una flor, pero visualmente funcionan como grandes rosetas de color.

Son una opción muy característica para composiciones de otoño e invierno.

10. Caléndula: una floración que puede prolongarse

Dependiendo del clima y del momento de siembra, las caléndulas pueden continuar ofreciendo sus característicos tonos amarillos y anaranjados durante parte de la temporada fresca.

En regiones con inviernos suaves pueden resultar especialmente interesantes.

Además, sus flores son muy atractivas para determinados polinizadores.

Antes de comprar, mira tu clima

Esta es probablemente la regla más importante.

“Resistente al frío” no significa lo mismo en una terraza mediterránea que en una zona donde las temperaturas permanecen durante días bajo cero.

Antes de elegir una especie, comprueba:

temperaturas mínimas de tu zona + exposición de la terraza + resistencia concreta de la variedad.

Las condiciones locales importan mucho más que el mes que aparece en el calendario.

Una maceta es diferente del suelo

Una planta que soporta bien el invierno plantada en tierra puede ser más vulnerable dentro de una maceta.

Las raíces de una planta en contenedor están más expuestas a las variaciones de temperatura.

Esto resulta especialmente importante en lugares con heladas intensas.

El viento también cuenta

Una terraza elevada puede ser considerablemente más ventosa que un jardín protegido.

El viento puede aumentar la pérdida de humedad y dañar plantas delicadas.

Si tu terraza está muy expuesta, busca especies resistentes y coloca las macetas de manera que reciban cierta protección sin bloquear el drenaje ni la ventilación.

No sigas regando como en agosto

Cuando las temperaturas bajan, el agua suele evaporarse más lentamente.

Eso significa que una maceta que necesitaba riego frecuente durante una ola de calor puede necesitar bastante menos en otoño.

Comprueba el sustrato antes de regar.

Mantenerlo permanentemente empapado puede perjudicar las raíces.

El drenaje sigue siendo fundamental

Asegúrate de que las macetas tengan agujeros adecuados.

Durante el otoño pueden llegar periodos de lluvia frecuentes y una maceta mal drenada puede permanecer saturada durante demasiado tiempo.

No permitas que los recipientes queden continuamente dentro de platos llenos de agua.

Aprovecha las plantas que ya tienes

No necesitas retirar automáticamente todas las plantas de verano cuando llega septiembre.

Observa su estado.

Algunas pueden continuar floreciendo durante semanas si el clima sigue siendo favorable.

Retira únicamente aquellas que hayan terminado realmente su ciclo o estén deterioradas.

Combina flores y follaje

Una jardinera de otoño puede resultar mucho más interesante si no depende únicamente de las flores.

Por ejemplo, puedes combinar una planta de floración estacional con otra de follaje decorativo y una especie que aporte volumen.

El resultado mantiene interés visual incluso cuando disminuye temporalmente la cantidad de flores.

No llenes demasiado la jardinera

Las pequeñas plantas que compras en el vivero pueden hacer que una jardinera parezca vacía inicialmente.

Pero necesitan espacio.

Respeta las distancias recomendadas para cada especie y considera su tamaño adulto.

Una composición excesivamente apretada dificulta la circulación del aire y aumenta la competencia por agua y nutrientes.

Retira las flores marchitas cuando corresponda

En determinadas especies, eliminar flores agotadas puede ayudar a mantener un aspecto limpio y favorecer nuevas floraciones.

Hazlo únicamente de la manera apropiada para cada planta.

Aprovecha también para retirar hojas claramente deterioradas.

No fertilices indiscriminadamente

Que una planta esté produciendo menos flores no significa automáticamente que necesite una gran dosis de fertilizante.

A finales de temporada, las necesidades pueden cambiar.

Utiliza únicamente un abono apropiado cuando la especie lo necesite y respeta las cantidades indicadas.

Protege las especies sensibles si llega una helada

Consulta la previsión cuando empiecen las noches realmente frías.

Las plantas menos resistentes pueden necesitar trasladarse temporalmente a un lugar protegido.

No esperes a descubrir hojas dañadas a la mañana siguiente para comprobar cuánto frío toleraba la especie.

Piensa también en los polinizadores

Si tienes espacio, incluir plantas con floración tardía puede proporcionar alimento a abejas y otros insectos durante la transición hacia el otoño.

Los ásteres y determinadas especies de sedum son especialmente interesantes para este propósito.

Evita tratamientos insecticidas innecesarios sobre plantas en flor.

Errores que conviene evitar

  • Pensar que todas las plantas dejan de florecer cuando termina agosto.
  • Comprar una especie sin comprobar cuánto frío soporta.
  • Seguir regando con la misma frecuencia que durante una ola de calor.
  • Dejar macetas continuamente encharcadas.
  • Olvidar que las raíces en maceta están más expuestas al frío.
  • Colocar especies delicadas en una terraza extremadamente ventosa.
  • Llenar excesivamente las jardineras.
  • Fertilizar automáticamente cuando disminuye la floración.
  • Retirar plantas de verano que todavía están sanas y floreciendo.
  • Ignorar una previsión de heladas.

Una combinación sencilla para empezar

Si quieres renovar una jardinera sin complicarte demasiado, puedes partir de una estructura muy sencilla:

pensamientos o violas para las flores + heuchera para el follaje + una planta de porte compacto apropiada para tu clima.

En otra maceta grande, un crisantemo puede convertirse por sí solo en el protagonista.

Y cuando avance todavía más la temporada, los ciclámenes y las coles ornamentales pueden aportar nuevos colores.

El método resumido

Para mantener una terraza atractiva cuando termina el verano:

comprueba las temperaturas de tu zona → elige especies resistentes → combina flores y follaje → utiliza macetas con buen drenaje → adapta el riego al descenso de temperatura → protege las plantas sensibles frente a heladas → retira flores y hojas deterioradas → observa cómo evoluciona cada especie.

El final del verano no tiene por qué significar guardar las macetas vacías hasta la primavera.

Pensamientos, violas, ciclámenes, crisantemos, ásteres, sedums, heucheras y otras plantas de temporada pueden tomar el relevo justo cuando las flores estivales empiezan a despedirse. Con una selección adaptada a tu clima, la terraza todavía puede tener mucho color por delante.