La forma correcta de lavar prendas con lentejuelas sin acabar encontrándolas por toda la lavadora

Una camiseta, un vestido o una falda con lentejuelas puede salir perfecta del armario y regresar del lavado con varias piezas menos, hilos sueltos o zonas deformadas. Y, en el peor de los casos, algunas lentejuelas terminan desperdigadas por el tambor.

El problema es que las prendas con lentejuelas no deberían tratarse como una camiseta corriente. El movimiento del tambor, el roce con otras prendas, el centrifugado intenso y determinados productos pueden afectar tanto a los adornos como a los hilos o adhesivos que los mantienen en su sitio.

La primera regla es muy sencilla: antes de meterla en la lavadora, mira siempre la etiqueta.

La etiqueta decide cómo debes lavarla

No todas las prendas con lentejuelas están confeccionadas de la misma manera.

Algunas pueden admitir un programa delicado, mientras que otras indican claramente:

  • Lavado a mano.
  • Limpieza profesional.
  • No lavar.
  • Temperatura máxima determinada.
  • No utilizar secadora.

Sigue esas instrucciones incluso si anteriormente has lavado otra prenda con lentejuelas sin problemas.

Comprueba cómo están sujetas las lentejuelas

Antes de lavar, observa varias zonas de la prenda.

Las lentejuelas pueden estar:

cosidas individualmente → unidas mediante hilos continuos → pegadas → incorporadas en aplicaciones decorativas.

Si están pegadas, el agua, el calor y determinados productos pueden afectar al adhesivo.

Si están cosidas, un hilo roto puede provocar que varias se desprendan.

Busca lentejuelas sueltas antes del lavado

Extiende la prenda sobre una superficie plana.

Pasa las manos suavemente por ella y observa si existen:

  • Hilos sueltos.
  • Lentejuelas parcialmente desprendidas.
  • Costuras abiertas.
  • Adornos levantados.
  • Zonas dañadas.

Es mucho mejor reparar una lentejuela floja antes del lavado que intentar encontrarla posteriormente dentro del tambor.

Dale la vuelta

Si la etiqueta permite lavar la prenda en máquina, ponerla del revés es una de las precauciones más sencillas.

Así reduces el contacto directo entre la superficie decorada y el tambor.

También disminuye el roce de las lentejuelas con otras prendas.

Utiliza una bolsa de lavado

Introduce la prenda del revés dentro de una bolsa de malla para prendas delicadas.

Escoge una bolsa suficientemente grande para que la prenda no quede completamente comprimida.

Ciérrala correctamente.

Además de reducir enganches, la bolsa puede ayudar a contener alguna pequeña pieza que se desprenda accidentalmente.

No llenes demasiado la bolsa

Meter varias prendas decoradas dentro de una bolsa pequeña elimina buena parte de su utilidad.

Necesitan espacio.

Para una pieza especialmente delicada, puede ser preferible utilizar una bolsa individual.

Cuidado con las cremalleras

Una cremallera metálica de otra prenda puede engancharse fácilmente en un hilo o adorno.

Lo mismo ocurre con:

corchetes + velcros + hebillas + botones metálicos + aplicaciones rígidas.

Evita lavar prendas con lentejuelas junto a ropa que pueda engancharlas.

Las toallas tampoco son las mejores compañeras

Las prendas pesadas pueden ejercer más fricción durante el ciclo.

Además, determinadas superficies textiles pueden enganchar adornos delicados.

Si vas a utilizar la lavadora, crea una carga pequeña y apropiada para prendas delicadas.

Escoge un programa suave

Cuando la etiqueta permita lavado a máquina, utiliza el ciclo recomendado.

Normalmente, para prendas delicadas, interesa reducir la acción mecánica y utilizar una temperatura compatible con el tejido y los adornos.

No selecciones automáticamente un programa intenso pensando que limpiará mejor.

Reduce el centrifugado cuando corresponda

Un centrifugado muy fuerte puede someter la prenda a movimientos y tensiones innecesarios.

Utiliza la configuración indicada por la etiqueta y las posibilidades del programa delicado de tu máquina.

No elimines o modifiques funciones si el fabricante de la prenda especifica otra cosa.

No utilices agua demasiado caliente

El calor puede afectar determinados tejidos, adornos y adhesivos.

Respeta estrictamente la temperatura indicada en la etiqueta.

Cuando una prenda admite únicamente agua fría o una temperatura baja, no aumentarla puede ayudar a conservar mejor su decoración.

Utiliza la cantidad adecuada de detergente

Más detergente no protege las lentejuelas ni limpia mejor.

Utiliza un producto apropiado para prendas delicadas cuando corresponda y respeta la dosificación.

El exceso de producto puede resultar más difícil de aclarar.

No añadas suavizante automáticamente

Algunas prendas y acabados no son compatibles con determinados productos.

No des por hecho que una prenda delicada necesita suavizante.

Consulta su etiqueta y las instrucciones del producto antes de utilizarlo.

Si indica lavado a mano, no improvises con la lavadora

“Programa delicado” y “lavado a mano” no significan necesariamente lo mismo.

Si el fabricante especifica lavado manual, respétalo.

Utiliza agua a la temperatura indicada y manipula la prenda suavemente.

No la frotes como una camiseta normal

Durante el lavado a mano, evita retorcer, cepillar o frotar agresivamente las zonas decoradas.

Mueve suavemente la prenda dentro del agua cuando el método de lavado indicado lo permita.

Para una mancha localizada, sigue las instrucciones correspondientes al tejido.

No la retuerzas para sacar el agua

Este gesto puede ser especialmente perjudicial.

Retorcer una prenda llena de lentejuelas ejerce tensión sobre:

tejido + costuras + hilos + adornos.

En su lugar, elimina el exceso de agua suavemente siguiendo las recomendaciones de cuidado.

Una toalla puede ayudar

Cuando la prenda admita este procedimiento, puedes colocarla extendida sobre una toalla limpia y seca.

Enrolla cuidadosamente la toalla con la prenda dentro y presiona suavemente para absorber parte del agua.

No retuerzas el conjunto.

El secado merece tanta atención como el lavado

Después de conseguir que todas las lentejuelas sobrevivan al lavado, no arruines el resultado durante el secado.

Si la etiqueta indica secado en plano, extiende la prenda sobre una superficie adecuada.

El peso de una prenda mojada puede deformarla si la cuelgas.

Evita la secadora salvo que esté expresamente permitida

El calor y el movimiento de una secadora pueden resultar problemáticos para muchos adornos.

Si la etiqueta prohíbe la secadora, respétalo.

Incluso cuando el tejido principal parece resistente, las lentejuelas o su sistema de fijación pueden no serlo.

Tampoco pongas la plancha directamente sobre las lentejuelas

Algunas están fabricadas con materiales que pueden deformarse con temperaturas elevadas.

Consulta la etiqueta antes de planchar.

Cuando la prenda permita planchado, sigue exactamente las indicaciones sobre temperatura, posición y protección del tejido.

No intentes acelerar el secado con calor intenso

Un radiador, secador de pelo caliente u otra fuente directa de calor puede afectar los adornos.

Deja que la prenda se seque siguiendo las instrucciones de cuidado y en condiciones adecuadas.

Si una lentejuela se desprende, guárdala

Si encuentras una pieza dentro de la bolsa de lavado, no la tires.

Guárdala en un pequeño recipiente o sobre.

Puede servir para reparar posteriormente la prenda y será mucho más fácil conseguir un resultado discreto utilizando la pieza original.

Revisa la bolsa después del ciclo

Antes de sacar la ropa y vaciar todo rápidamente, observa el interior de la bolsa.

Busca lentejuelas o pequeños adornos desprendidos.

Después inspecciona también el tambor.

Retira cualquier pieza suelta antes de realizar otro lavado.

Si aparecen muchas lentejuelas sueltas, deja de lavarla en máquina

Perder una pieza puede ser accidental.

Encontrar varias después de cada lavado indica que el sistema de fijación probablemente está deteriorándose o que el método utilizado resulta demasiado agresivo.

No sigas repitiendo el mismo procedimiento esperando un resultado diferente.

Revisa la prenda y considera un método más apropiado.

Las prendas antiguas necesitan todavía más cuidado

Los hilos y adhesivos pueden deteriorarse con el tiempo aunque la prenda apenas se haya utilizado.

Antes de lavar una pieza antigua o especialmente valiosa, inspecciónala cuidadosamente.

En determinadas prendas puede ser preferible recurrir a una limpieza profesional.

No la laves después de cada uso si no lo necesita

Una prenda decorativa utilizada durante unas pocas horas quizá no necesite automáticamente un lavado completo.

Si está limpia y la etiqueta lo permite, airearla correctamente puede ser suficiente entre determinados usos.

Trata las manchas cuando aparezcan siguiendo las instrucciones del tejido.

Reducir lavados innecesarios también reduce el desgaste mecánico.

Guárdala sin que se enganche

El cuidado continúa dentro del armario.

Evita colocar prendas con lentejuelas directamente junto a tejidos delicados donde puedan engancharse.

Una funda transpirable apropiada puede resultar útil para determinadas piezas.

No las comprimas excesivamente entre otras prendas.

Errores que conviene evitar

  • Meter la prenda en la lavadora sin mirar la etiqueta.
  • Lavarla del derecho junto con ropa normal.
  • Ignorar lentejuelas que ya están medio sueltas.
  • Mezclarla con cremalleras, velcros y hebillas.
  • Utilizar un programa demasiado intenso.
  • Elegir temperaturas superiores a las permitidas.
  • Retorcer la prenda después del lavado.
  • Utilizar secadora cuando la etiqueta la prohíbe.
  • Planchar directamente sobre las lentejuelas.
  • Tirar las piezas desprendidas que podrían utilizarse para una reparación.

El método resumido

Para lavar una prenda con lentejuelas:

lee la etiqueta → revisa que los adornos estén firmes → repara los hilos sueltos → dale la vuelta → introdúcela en una bolsa de lavado si admite máquina → sepárala de prendas que puedan engancharla → utiliza el programa y temperatura indicados → evita movimientos y calor innecesariamente intensos → no la retuerzas → seca según la etiqueta → revisa la bolsa y el tambor.

El verdadero truco no consiste en encontrar un detergente especial capaz de mantener cada lentejuela en su sitio.

Consiste en reducir al máximo el roce y la tensión que recibe la prenda durante todo el proceso. Una etiqueta revisada, la prenda del revés y una bolsa para delicados pueden evitar que el próximo lavado termine convertido en una búsqueda de lentejuelas por todo el tambor.