Detrás del frigorífico, la lavadora o la secadora pueden acumularse durante meses polvo, pelusas, migas y grasa. Como son zonas difíciles de alcanzar, muchas veces solo se limpian cuando aparece mal olor o al mover el aparato. La forma más eficaz de hacerlo no consiste en empapar el suelo ni en utilizar productos fuertes: primero hay que retirar la suciedad seca y después limpiar con una pequeña cantidad de agua y detergente, siempre respetando las precauciones eléctricas y las instrucciones del fabricante.
Retirar primero el polvo antes de utilizar agua
Si se moja directamente una capa gruesa de polvo y grasa, se forma una pasta difícil de recoger. Aspirar primero reduce considerablemente el trabajo posterior.
Necesitarás: aspiradora con boquilla estrecha, plumero largo o cepillo suave, 1 litro de agua templada, 5 ml de detergente lavavajillas, dos paños de microfibra y guantes.
- Apaga el electrodoméstico y, cuando sea seguro y el fabricante lo permita, desenchúfalo antes de moverlo o limpiar detrás. En aparatos conectados a gas o instalaciones fijas, no desconectes ni fuerces conexiones.
- Desplaza el aparato únicamente lo necesario y sin tirar de cables, mangueras o tuberías.
- Aspira lentamente el suelo, rodapié y paredes durante 2-5 minutos, utilizando la boquilla estrecha.
- Mezcla 1 litro de agua templada con 5 ml de detergente. Humedece una microfibra y escúrrela muy bien antes de limpiar el suelo y las superficies lavables.
- Pasa un segundo paño ligeramente humedecido con agua limpia y deja secar la zona 10-20 minutos, o hasta que no quede humedad, antes de colocar el aparato nuevamente.
La limpieza estará terminada cuando no queden pelusas ni película pegajosa y el suelo esté completamente seco.
Eliminar la película grasa detrás de los aparatos de cocina
Detrás y junto al horno o frigorífico puede acumularse una mezcla de polvo y pequeñas partículas de grasa. En superficies lavables, el detergente lavavajillas resulta especialmente útil porque sus tensioactivos ayudan a dispersar la grasa.
Prepara 500 ml de agua templada con 10 ml de detergente lavavajillas. Aplica la solución con un paño bien escurrido sobre el suelo o los azulejos, evitando enchufes, cables y componentes del electrodoméstico.
Déjala actuar 3-5 minutos sobre las zonas pegajosas y después limpia con microfibra. Para una acumulación resistente, repite el proceso en lugar de utilizar un estropajo agresivo.
Aclara con otro paño ligeramente húmedo y seca.
No emplees esta solución directamente sobre componentes eléctricos, motores, rejillas internas o conexiones. Para limpiar partes del propio aparato, consulta el manual correspondiente.
En madera, laminados, piedra natural o superficies especiales, utiliza únicamente productos compatibles con el material.
Limpiar rejillas y zonas de ventilación sin dañarlas
El polvo acumulado alrededor de las rejillas accesibles puede dificultar la circulación de aire de algunos aparatos. Sin embargo, estas zonas requieren una limpieza principalmente en seco.
Con el aparato apagado y siguiendo las instrucciones del fabricante, utiliza la boquilla de cepillo suave de la aspiradora para retirar polvo superficial durante 1-2 minutos. No introduzcas objetos profundamente en las aberturas.
En frigoríficos con serpentines o condensadores accesibles, sigue específicamente el procedimiento indicado en el manual. Su ubicación y forma de limpieza varían según el modelo.
Nunca pulverices agua, vinagre, desengrasante ni otros líquidos directamente sobre rejillas, motores, conexiones o componentes eléctricos.
Si encuentras cables deteriorados, enchufes quemados, olor eléctrico, fugas de agua o piezas dañadas, detén la limpieza y solicita una revisión adecuada.
Crear una rutina para que no vuelva a acumularse tanta suciedad
No es necesario mover los electrodomésticos todas las semanas. Entre limpiezas profundas, utiliza una boquilla estrecha o un plumero largo para alcanzar los laterales y retirar polvo visible.
Como referencia, revisa estas zonas cada 3-6 meses, adaptando la frecuencia a cada vivienda. Si tienes animales que sueltan pelo, cocinas con frecuencia o el aparato está cerca de una zona con mucho polvo, puede ser necesario hacerlo más a menudo.
Una vez al mes, aspira alrededor de los bordes accesibles durante 2-3 minutos. Así se reduce la cantidad de suciedad que termina desplazándose detrás.
También conviene limpiar inmediatamente cualquier líquido que llegue debajo de un aparato. Una mezcla de humedad, restos de alimentos y polvo puede generar malos olores y manchas difíciles de eliminar.
Errores que conviene evitar
- Mover un aparato tirando del cable o de las mangueras. Puedes dañar conexiones eléctricas o de agua y provocar una avería o una fuga.
- Pulverizar limpiador directamente detrás del electrodoméstico. El líquido puede alcanzar enchufes, motores o componentes eléctricos.
- Mojar el polvo antes de aspirarlo. Se forma una pasta que resulta mucho más difícil de retirar.
- Mover aparatos conectados a gas sin precaución. No fuerces ni desconectes una conexión de gas para realizar una limpieza doméstica.
- Volver a colocar el aparato sobre un suelo húmedo. Espera hasta que la zona esté completamente seca.
Para ir un poco más allá
Detrás del frigorífico, presta especial atención al polvo alrededor de las zonas de ventilación accesibles y sigue el manual antes de limpiar componentes técnicos.
Junto a la lavadora, revisa visualmente las mangueras mientras limpias. Si observas grietas, abultamientos o humedad, no ignores el problema.
Bajo aparatos situados en la cocina, una aspiración frecuente de migas y polvo ayuda a evitar que posteriormente se mezclen con grasa y formen una capa pegajosa.
Preguntas frecuentes
¿Cada cuánto tiempo conviene limpiar detrás de los electrodomésticos?
Una revisión aproximadamente cada 3-6 meses es una referencia razonable. En viviendas con mascotas, mucho polvo o uso intensivo de la cocina puede ser necesario hacerlo con mayor frecuencia.
¿Puedo utilizar vinagre?
Para esta limpieza no es necesario. Agua templada y una pequeña cantidad de detergente son suficientes para muchas superficies lavables. Además, el vinagre puede dañar piedra natural y ciertos acabados.
¿Tengo que desenchufar siempre el aparato?
Cuando vayas a moverlo o limpiar cerca de componentes eléctricos, sigue las instrucciones de seguridad del fabricante y desconéctalo cuando corresponda. Nunca manipules un enchufe con las manos o el suelo mojados.
¿Qué hago si el electrodoméstico es demasiado pesado?
No intentes moverlo solo ni inclinarlo de manera insegura. Limpia únicamente las zonas accesibles con una boquilla larga y pide ayuda para desplazarlo cuando sea necesario. La limpieza no justifica arriesgarse a una lesión o dañar conexiones.