Antes de que la mayoría de las fotografías terminaran almacenadas en teléfonos y ordenadores, los álbumes familiares eran objetos que podían acompañar a una familia durante varias generaciones. Por eso era habitual reservarles un cajón, una caja o una estantería protegida, lejos de ventanas, humedad y fuentes de calor.
Aquella precaución tenía bastante sentido: la luz, la humedad, las temperaturas elevadas y determinados materiales de almacenamiento pueden acelerar el deterioro de una fotografía en papel. Aunque no podamos detener completamente su envejecimiento, unas condiciones estables pueden ayudar a conservarla mucho mejor.
La luz puede ir alterando las fotografías
Una fotografía expuesta continuamente sobre una mesa o frente a una ventana recibe mucha más luz que otra guardada dentro de un álbum cerrado.
Con el tiempo pueden aparecer:
- pérdida de intensidad de los colores;
- amarilleamiento;
- cambios de contraste;
- decoloración irregular;
- deterioro de determinados pigmentos y soportes.
La luz solar directa es especialmente problemática, pero una exposición prolongada a otras fuentes de luz también contribuye al envejecimiento.
Por eso las fotografías importantes se conservan mejor guardadas y protegidas de la luz cuando no están siendo observadas.
La humedad puede causar problemas todavía mayores
Un sótano húmedo, una pared con condensación o una caja almacenada en un lugar poco ventilado pueden crear condiciones desfavorables.
La humedad elevada puede favorecer:
- deformaciones del papel;
- fotografías que se adhieren entre sí;
- deterioro de emulsiones;
- manchas;
- crecimiento de moho.
Por otro lado, unas condiciones extremadamente secas tampoco son ideales para todos los materiales.
Para una colección doméstica, lo importante es buscar un ambiente razonablemente fresco, seco y estable, evitando grandes cambios de temperatura y humedad.
No guardes los álbumes pegados a una pared húmeda
La ubicación dentro de la habitación también importa.
Evita colocar fotografías directamente:
- junto a una ventana con condensación;
- contra una pared con problemas de humedad;
- debajo de tuberías;
- cerca de un fregadero;
- en un sótano húmedo;
- en un ático que alcance temperaturas muy elevadas.
Una estantería interior de la vivienda, alejada de esas condiciones extremas, suele resultar más apropiada.
No todas las cajas sirven
Una caja cualquiera puede proteger del polvo y de la luz, pero el material que está en contacto con las fotografías también merece atención.
Para imágenes que quieras conservar durante muchos años, busca cajas, sobres o fundas específicamente fabricados para conservación fotográfica.
Es preferible utilizar materiales de calidad archivística y adecuados para fotografías, siguiendo las especificaciones del fabricante.
Evita improvisar con papeles, cartones o plásticos de composición desconocida para fotografías especialmente importantes.
Cuidado con los álbumes antiguos autoadhesivos
Muchos álbumes antiguos utilizan páginas adhesivas cubiertas por una película transparente.
Con los años, algunos pueden amarillear, volverse pegajosos o hacer que resulte muy difícil retirar las fotografías.
Si tienes imágenes familiares importantes dentro de uno de estos álbumes, no intentes arrancarlas a la fuerza.
Si ofrecen resistencia, podrías doblarlas, rasgarlas o separar capas de la imagen.
Para fotografías valiosas o muy adheridas, un conservador-restaurador puede indicar la forma más segura de actuar.
Manipula las fotografías por los bordes
Antes de organizar una colección, lávate y seca bien las manos.
Sujeta las fotografías principalmente por los bordes y evita tocar innecesariamente la superficie de la imagen.
Las manos pueden transferir grasa y suciedad.
Para colecciones especialmente delicadas o determinados procesos fotográficos, pueden existir requisitos de manipulación específicos, por lo que conviene seguir recomendaciones profesionales.
No escribas directamente sobre la imagen
Es muy útil conservar información como nombres, fechas y lugares, pero no escribas sobre la cara de la fotografía.
Una alternativa consiste en registrar la información en el álbum o en una ficha asociada.
Si necesitas identificar físicamente una fotografía, utiliza únicamente materiales y métodos apropiados para conservación fotográfica.
Un bolígrafo convencional puede ejercer presión, transferir tinta o dejar marcas visibles desde el otro lado.
No utilices cinta adhesiva para reparar una foto
Una pequeña rotura puede tentar a colocar cinta transparente por detrás.
Para fotografías que quieras conservar, evita esta solución.
Los adhesivos domésticos pueden amarillear, endurecerse o penetrar en el soporte con el tiempo.
Tampoco utilices pegamento escolar, cinta de doble cara o adhesivos de manualidades para montar fotografías originales importantes.
Utiliza sistemas de montaje diseñados para conservación o busca asesoramiento especializado.
¿Cómo guardar fotografías sueltas?
Una buena opción consiste en utilizar fundas o sobres de conservación apropiados y después colocarlos dentro de una caja adecuada.
No llenes la caja hasta comprimir las fotografías.
Tampoco dejes una cantidad pequeña completamente suelta dentro de una caja enorme donde pueda desplazarse y doblarse constantemente.
Mantén las imágenes planas y correctamente apoyadas.
Las fotografías de formatos especiales pueden necesitar sistemas diferentes.
Las fotos enmarcadas también necesitan protección
Una fotografía colocada en un marco puede permanecer expuesta durante años.
Evita situarla donde reciba sol directo diariamente.
Para imágenes especialmente importantes, existen materiales de enmarcado y acristalamientos con características específicas de conservación y filtrado de radiación ultravioleta.
Aun así, ningún sistema convierte una exposición permanente a luz intensa en completamente inocua.
Si tienes una fotografía original irremplazable, puedes guardar el original adecuadamente y exponer una reproducción de buena calidad.
Digitalizar las fotografías añade otra capa de protección
Una copia digital no sustituye al original, pero resulta muy útil.
Puedes escanear las fotografías familiares importantes y conservar varias copias de los archivos en ubicaciones diferentes.
Así podrás compartirlas y realizar nuevas impresiones sin manipular continuamente el original.
Además, si una fotografía física termina dañándose por un accidente, al menos conservarás una reproducción de la imagen.
Si encuentras fotografías húmedas, no las separes a la fuerza
Una caja que ha sufrido una filtración necesita atención diferente.
Si varias fotografías mojadas se han adherido entre sí, tirar de ellas puede destruir la superficie de la imagen.
Tampoco las seques con un secador caliente ni las coloques directamente sobre un radiador.
En colecciones importantes, inundaciones, moho activo o fotografías pegadas entre sí justifican consultar rápidamente a un especialista en conservación.
El moho no debe ignorarse
Si una fotografía presenta crecimiento que parece moho, sepárala del resto de la colección para evitar que el problema afecte a otros materiales.
No frotes agresivamente las esporas dentro de casa.
Además de la conservación de la fotografía, el moho puede plantear cuestiones de salud y requiere controlar primero la fuente de humedad.
Una colección extensa afectada debería ser evaluada profesionalmente.
Errores que conviene evitar
- Guardar fotografías donde reciben sol directo.
- Dejar álbumes contra una pared húmeda.
- Almacenarlos en áticos extremadamente calientes o sótanos húmedos.
- Tocar constantemente la superficie de la imagen.
- Arrancar fotografías de álbumes adhesivos antiguos.
- Repararlas con cinta adhesiva doméstica.
- Utilizar cajas y plásticos de composición desconocida para piezas valiosas.
- Comprimir demasiadas fotografías dentro de una caja.
- Intentar separar a la fuerza fotografías que se han mojado y pegado.
- Confiar únicamente en una copia física de recuerdos irremplazables.
Cómo guardar fotografías antiguas paso a paso
- Selecciona un lugar interior fresco, seco y relativamente estable.
- Evita ventanas con sol directo.
- Mantén las fotografías alejadas de fuentes de humedad y calor.
- Lávate y seca bien las manos antes de manipularlas.
- Sujeta cada fotografía principalmente por sus bordes.
- Retira cuidadosamente el polvo suelto únicamente cuando el estado de la imagen lo permita.
- No intentes limpiar químicamente fotografías antiguas por tu cuenta.
- Utiliza fundas, sobres o álbumes apropiados para conservación fotográfica.
- Coloca las fotografías sueltas dentro de una caja de calidad archivística adecuada.
- Evita comprimirlas.
- No utilices cinta adhesiva o pegamentos domésticos.
- Mantén las cajas alejadas del suelo si existe riesgo de filtraciones.
- Revisa ocasionalmente la colección para detectar humedad, insectos o deterioro.
- Evita exponer permanentemente los originales más importantes a luz intensa.
- Digitaliza las fotografías que tengan especial valor familiar.
- Conserva más de una copia de los archivos digitales.
- Si encuentras fotografías pegadas, muy deterioradas o con moho, evita intervenciones agresivas.
- Consulta a un especialista cuando el valor de la pieza justifique una conservación profesional.
La antigua costumbre de reservar un lugar oscuro y seco para los álbumes tenía una explicación sencilla: una fotografía que pasa la mayor parte del tiempo protegida de la luz, la humedad y los cambios ambientales tiene muchas más posibilidades de llegar en buenas condiciones a la siguiente generación.
Preguntas frecuentes
¿Dónde es mejor guardar los álbumes?
En una zona interior de la vivienda con condiciones relativamente frescas, secas y estables, lejos de luz solar directa, filtraciones y fuentes intensas de calor.
¿Puedo guardar fotografías en cajas de plástico?
Solo conviene utilizar materiales apropiados para conservación fotográfica. Para fotografías importantes, evita plásticos de composición desconocida.
¿Es malo tener fotografías enmarcadas?
No necesariamente, pero la exposición prolongada a la luz acelera su deterioro. Mantén los originales importantes lejos del sol directo y considera exponer copias.
¿Puedo pegar una fotografía rota con cinta transparente?
No es recomendable para conservación a largo plazo. Los adhesivos domésticos pueden deteriorarse y afectar al original.
¿Qué hago con un álbum antiguo donde las fotos están pegadas?
No tires de ellas. Si están firmemente adheridas y son importantes, busca asesoramiento de conservación antes de intentar retirarlas.
¿Es buena idea escanear las fotografías?
Sí. La digitalización permite consultar, compartir y volver a imprimir las imágenes reduciendo la manipulación de los originales.
¿Qué hago si encuentro humedad o moho?
Aísla las piezas afectadas del resto y corrige la fuente de humedad. Si hay moho activo, fotografías adheridas o una colección importante afectada, considera recurrir a un especialista.