Un rodillo cortapastas permite cortar rápidamente tiras, cuadrados o formas repetidas en masas de pizza, pasta fresca, galletas y repostería. El problema aparece después: pequeños fragmentos de masa pueden introducirse entre las ruedas, los separadores y el eje central.
A simple vista, el utensilio puede parecer limpio después de pasarlo bajo el grifo. Sin embargo, si una pequeña cantidad de masa permanece escondida y se seca, la próxima vez será mucho más difícil retirarla y puede incluso dificultar el movimiento de las ruedas.
Por eso, la mejor estrategia consiste en limpiarlo inmediatamente y hacer girar el mecanismo mientras se lava.
No dejes que la masa se seque
Este es el paso que más trabajo puede ahorrarte.
Cuando termines de cortar, lleva el rodillo a la zona de lavado antes de que los restos se endurezcan.
Retira primero con los dedos los trozos grandes que estén fácilmente accesibles.
Si has trabajado con una masa muy pegajosa, no intentes arrancarla introduciendo un cuchillo entre las ruedas.
Observa dónde puede esconderse
Antes de mojarlo, gira lentamente el rodillo.
Mira especialmente:
- entre una rueda y otra;
- alrededor de los separadores;
- unión entre ruedas y eje;
- extremos del mecanismo;
- zona donde el eje entra en el mango;
- pequeños relieves de las cuchillas.
Girar el utensilio permite descubrir residuos que quedan ocultos cuando las ruedas permanecen en una sola posición.
Comprueba si el modelo se desmonta
Algunos cortapastas permiten retirar las ruedas o desmontar parcialmente el eje para limpiarlo. Otros están diseñados como una única pieza.
Consulta las instrucciones del fabricante.
Si las piezas son desmontables, sepáralas siguiendo el procedimiento indicado y recuerda su posición para volver a montarlas correctamente.
No aflojes tornillos ni fuerces tapas simplemente para intentar llegar más lejos.
Retira primero la masa blanda
Para restos todavía frescos puedes utilizar un pequeño cepillo de nailon o una brocha de cocina reservada para limpieza.
Haz girar las ruedas lentamente mientras cepillas.
Trabaja desde diferentes ángulos para empujar los restos hacia fuera, no hacia el interior del mecanismo.
Ten especial cuidado si los discos tienen bordes afilados.
Agua templada y detergente
Si el fabricante permite el lavado manual, prepara aproximadamente:
2 litros de agua templada + 1 cucharadita de lavavajillas suave.
Humedece un cepillo o esponja y limpia primero las superficies exteriores.
Después trabaja entre las ruedas.
No necesitas una gran cantidad de detergente. Lo importante es que el agua jabonosa llegue a las superficies accesibles.
Gira mientras cepillas
Este pequeño movimiento marca la diferencia.
Sujeta el utensilio por el mango y gira lentamente las ruedas mientras pasas el cepillo entre ellas.
Limpia una sección, gira unos centímetros y repite.
Así puedes recorrer todo el perímetro sin dejar siempre escondida la misma parte del mecanismo.
No hagas girar rápidamente discos afilados con los dedos cerca de los bordes.
¿Qué hacer si la masa ya está seca?
No empieces raspando.
Si el material y las instrucciones permiten el remojo, deja únicamente las piezas compatibles en agua templada con detergente durante aproximadamente 5-10 minutos.
Después prueba nuevamente con el cepillo.
La humedad debería ablandar la masa y permitir retirarla con mucha menos fuerza.
Si todavía quedan restos, repite unos minutos en lugar de utilizar una herramienta metálica.
Un cepillo interdental no es siempre buena idea
Para espacios muy pequeños puede resultar tentador introducir cualquier objeto fino que tengas disponible.
Es preferible utilizar un cepillo específico para utensilios de cocina y adecuado al tamaño de la ranura.
Evita especialmente:
- agujas;
- cuchillos;
- alfileres;
- destornilladores;
- alambres.
Además de dañar el mecanismo, pueden provocar cortes si las ruedas se mueven inesperadamente.
Presta atención al eje
La zona central es especialmente importante porque las ruedas giran alrededor de ella.
Cepilla los puntos accesibles mientras mueves cada rueda suavemente.
Si alguna rueda está completamente bloqueada por masa, no la fuerces.
Ablanda primero el residuo.
Forzarla puede doblar una pieza o dañar el mecanismo.
Limpia también los extremos
En algunos modelos existe un pequeño espacio entre la última rueda y la estructura exterior.
No lo olvides.
Gira el mecanismo y observa ambos extremos.
Un bastoncillo puede servir para un reborde exterior accesible, siempre que no deje fibras y que no exista riesgo de acercarlo a una cuchilla afilada.
¿Puede sumergirse completamente?
Depende del modelo.
Un cortapastas totalmente metálico puede tener unas instrucciones diferentes a otro con mango de madera, piezas pintadas o mecanismos que no están diseñados para permanecer bajo el agua.
No sumerjas automáticamente todo el utensilio.
Respeta las indicaciones del fabricante, especialmente si tiene mango de madera.
Aclara mientras las ruedas giran
Después del lavado, aclara con agua limpia.
Mientras lo haces, mueve lentamente las ruedas para que el agua alcance diferentes posiciones.
Observa si todavía aparecen:
- partículas de masa;
- espuma;
- residuos alrededor del eje.
Continúa aclarando hasta que no quede detergente visible.
Haz una última inspección
Antes de secarlo, gira cada rueda una vuelta completa cuando el diseño lo permita.
Busca cualquier pequeño punto blanquecino o pegajoso.
Una buena iluminación ayuda mucho.
Si encuentras masa, vuelve al cepillo. No esperes a que se seque para ocuparte de ella después.
El secado también afecta al mecanismo
Sacude cuidadosamente el exceso de agua.
Utiliza un paño limpio para las superficies accesibles y deja después el utensilio en un lugar ventilado.
Colócalo de manera que el agua pueda salir de las uniones.
No lo guardes inmediatamente en un cajón mientras todavía existan gotas alrededor del eje.
No añadas aceite de cocina al eje
Si después de limpiar notas que las ruedas giran peor, no viertas aceite de oliva o girasol dentro del mecanismo.
Estos aceites pueden oxidarse, volverse pegajosos y atrapar residuos.
Si el fabricante recomienda lubricación, utiliza únicamente un producto apto para el utensilio y sigue exactamente sus instrucciones.
Cuidado con las cuchillas
Algunos rodillos utilizan discos relativamente romos, mientras que otros tienen ruedas bastante afiladas.
Durante todo el proceso:
- sujeta el utensilio por el mango;
- mueve las ruedas lentamente;
- mantén los dedos alejados del filo;
- no introduzcas la mano entre discos estrechos.
Si el modelo incluye protectores, vuelve a colocarlos cuando esté completamente limpio y seco.
Una rutina rápida después de cortar masa
- Termina de utilizar el rodillo.
- Retira inmediatamente los restos grandes.
- Gira lentamente las ruedas para localizar masa escondida.
- Comprueba si existen piezas desmontables.
- Prepara 2 litros de agua templada con 1 cucharadita de lavavajillas suave.
- Cepilla las superficies exteriores.
- Limpia entre las ruedas.
- Haz girar el mecanismo mientras avanzas.
- Cepilla alrededor del eje.
- Si hay masa seca y el fabricante lo permite, deja las piezas compatibles en remojo 5-10 minutos.
- Vuelve a cepillar.
- Aclara mientras haces girar las ruedas.
- Comprueba ambos extremos del eje.
- Haz una inspección final.
- Seca las superficies accesibles.
- Déjalo terminar de secarse al aire.
- Guárdalo únicamente cuando esté completamente seco.
Errores que conviene evitar
- Dejar que la masa se seque dentro del mecanismo.
- Lavar únicamente las ruedas por fuera.
- No mover el rodillo durante la limpieza.
- Raspar con cuchillos o agujas.
- Forzar una rueda bloqueada.
- Desmontar piezas que no están diseñadas para separarse.
- Sumergir mangos de madera sin comprobar las instrucciones.
- Guardar el utensilio húmedo.
- Añadir aceite de cocina al mecanismo.
- Manipular ruedas afiladas sin precaución.
La comprobación que evita encontrar masa seca al día siguiente
Antes de guardar el cortapastas, haz girar lentamente todas las ruedas bajo una buena luz.
No mires únicamente los bordes que realizan el corte. Observa los pequeños espacios alrededor del eje y entre los separadores.
Si encuentras una partícula, retírala mientras todavía está blanda.
Este último giro apenas requiere unos segundos y puede evitar que un pequeño resto se transforme durante la noche en una masa endurecida dentro de una zona difícil de alcanzar.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es el mejor momento para limpiar el rodillo?
Justo después de utilizarlo, antes de que la masa tenga tiempo de secarse.
¿Cómo retiro masa que ya está dura?
Si el fabricante permite el remojo, utiliza agua templada con detergente durante 5-10 minutos y después un cepillo suave.
¿Puedo utilizar un cuchillo entre las ruedas?
No. Puedes dañar el utensilio y cortarte.
¿Tengo que desmontarlo después de cada uso?
Solo si el fabricante ha diseñado el modelo para desmontarse durante la limpieza.
¿Puedo meterlo en el lavavajillas?
Depende del material y del modelo. Comprueba las instrucciones del fabricante.
¿Por qué hay que girar las ruedas mientras se aclaran?
Porque así expones diferentes partes del eje y de las uniones, ayudando a eliminar restos de masa y detergente que podrían quedar escondidos.
¿Qué zona merece más atención?
Los pequeños espacios entre las ruedas, los separadores y el eje central. El exterior puede parecer perfectamente limpio mientras todavía queda una fina cantidad de masa dentro. Limpiarlo inmediatamente y girar el mecanismo durante el lavado es la forma más sencilla de evitarlo.