El método Marie Kondo para ordenar tu vida empezando por el hogar
Según Marie Kondo, poner en orden la casa también ayuda a organizar la propia vida. El desorden en los objetos refleja un caos interior y, a la vez, crea un laberinto externo que provoca una sensación de confusión.
Marie Kondo es la autora del libro La magia del orden y es considerada una experta en la materia. Su reconocimiento la llevó a ser incluida en la lista de las 100 personas más influyentes del mundo según la revista Forbes.
El «efecto rebote» del orden mal gestionado
Un concepto clave en el método Marie Kondo es el llamado “efecto rebote”. Este ocurre cuando intentamos ordenar un espacio seleccionando todo lo que no utilizamos y, en lugar de desecharlo, lo almacenamos en otro rincón de la casa.
De esta forma, armarios, cajones y otros lugares se llenan con objetos que no sirven, y a veces se compran muebles nuevos para guardar esas pertenencias innecesarias.
El problema surge porque los espacios se saturan y el orden se pierde rápidamente. Organizar no significa conservar todo, como enseña el método Marie Kondo. Cuando el almacenamiento está al límite, los objetos nuevos acaban desordenados de nuevo: ese es el verdadero efecto rebote.
Aprender a deshacerte de lo que no necesitas
Para muchos es difícil desprenderse de objetos, aunque no tengan utilidad. Sin embargo, la clave del orden reside en superar este obstáculo, aprendiendo a desechar sin culpa lo que no sirve, incluso donándolo si es posible.
Marie Kondo recomienda conservar solo los objetos que nos hacen felices. Cada objeto aporta un significado emocional; los demás solo ocupan espacio y sobran.
Los nueve pasos del método Marie Kondo
El método consta de nueve etapas, que deben completarse una por una antes de pasar a la siguiente:
- Deshazte de todo aquello que no te haga feliz o que no tenga un valor profundo.
- Conserva solo lo que te aporta alegría.
- Ordena por categorías, no por espacios. Esto significa que debes ordenar toda tu ropa, no solo la del dormitorio.
- Empieza siempre por la ropa: es más fácil decidir qué desechar porque se sabe rápidamente si se usa o no, y además es sencilla de regalar.
- Organiza la ropa de forma vertical, formando pequeños rectángulos y colocándolos de pie, como en una biblioteca.
- No pospongas la tarea. Lo mejor es comenzar y terminar una categoría antes de pasar a la siguiente.
- Valora los objetos que decides conservar. Si no tienen significado, no tienen razón de estar en casa.
- Haz la limpieza en solitario. Otras personas pueden impedir que te deshagas de lo superfluo.
- No compres muebles nuevos para guardar más cosas. Los que tienes son suficientes.
Este método es especialmente útil para quienes acumulan objetos, incluso para nostálgicos y acumuladores no patológicos. Si estás buscando poner todo en orden, seguir estos pasos puede ser la solución ideal.
