Un lavavajillas nunca funciona en completo silencio. Durante el ciclo es normal escuchar el agua, la bomba y el movimiento de los brazos aspersores. Pero si de repente aparece un golpeteo repetitivo, un clic rítmico o un ruido que antes no existía, no significa necesariamente que el aparato tenga una avería.
Antes de pensar en la bomba o el motor, revisa algo mucho más sencillo: algún plato, cubierto o utensilio puede estar sobresaliendo de la cesta y chocando con uno de los brazos giratorios.
Una cuchara larga colocada unos centímetros demasiado abajo puede ser suficiente para provocar un ruido durante todo el lavado.
Los brazos necesitan girar libremente
Los brazos aspersores distribuyen el agua mediante pequeños orificios y giran durante determinadas fases del programa.
Para hacerlo necesitan tener completamente libre su recorrido.
El problema aparece cuando algún objeto invade ese espacio, por ejemplo:
- una cuchara larga;
- una espátula;
- un cucharón;
- el mango de una sartén;
- un plato demasiado grande;
- una tabla pequeña;
- un cubierto que ha atravesado el fondo de la cesta.
Cada vez que el brazo intenta pasar por ese punto, puede golpear el objeto.
Apaga el lavavajillas antes de revisar
Si escuchas un ruido anormal, no introduzcas la mano mientras el aparato está funcionando.
Detén el programa siguiendo las instrucciones de tu modelo y espera a que sea seguro abrir la puerta.
Ten cuidado: puede salir vapor caliente.
Cuando el interior sea seguro para manipular, extrae las cestas y empieza la inspección.
Haz girar los brazos manualmente
Con el aparato detenido, prueba suavemente cada brazo aspersor accesible.
No necesitas hacerlo rápidamente.
Dale una vuelta completa y observa si:
- toca un plato;
- golpea algún mango;
- roza la cesta;
- encuentra resistencia;
- no puede completar el giro.
Si escuchabas un golpe repetido durante el lavado y ahora encuentras una espátula atravesando su recorrido, probablemente has localizado la causa.
Mira debajo de la cesta superior
Es una zona especialmente fácil de olvidar.
Dependiendo del modelo, puede existir un brazo aspersor inmediatamente debajo de la cesta superior.
Un utensilio colocado horizontalmente o una taza demasiado profunda puede interferir con determinados componentes.
Observa el recorrido completo antes de iniciar nuevamente el programa.
Vigila los cubiertos largos
Cucharones, cuchillos grandes de cocina, espátulas y otros utensilios largos no siempre deberían colocarse como un cubierto convencional.
Pueden atravesar la cesta y quedar demasiado bajos.
Utiliza el espacio específico indicado por el fabricante, como una bandeja superior para cubiertos cuando el modelo disponga de ella.
Los cuchillos afilados, además, deben colocarse siguiendo las recomendaciones de seguridad del aparato para reducir el riesgo de cortes.
Los platos demasiado grandes también pueden interferir
Una bandeja o un plato de gran diámetro puede parecer perfectamente colocado porque la puerta cierra.
Eso no significa necesariamente que exista suficiente espacio para los brazos.
Antes de iniciar el ciclo, comprueba que los objetos altos no interfieran con ningún aspersor.
Si el fabricante permite regular la altura de la cesta superior, puedes utilizar esa función para conseguir más espacio.
No fuerces la cesta fuera de sus posiciones previstas.
No sobrecargues el lavavajillas
Intentar introducir “una cosa más” puede terminar provocando varios problemas.
Los objetos pueden quedar tan juntos que:
- impidan el movimiento de los brazos;
- bloqueen los chorros de agua;
- choquen entre sí;
- dificulten la limpieza.
Deja suficiente separación para que el agua alcance las superficies.
Una carga ligeramente menor pero correctamente colocada suele ofrecer mejores resultados que una cesta completamente saturada.
Comprueba los pequeños orificios de los brazos
Si los brazos giran libremente pero el ruido continúa, observa su estado.
Algunos restos pueden alojarse en los orificios de salida.
Consulta el manual para saber si los brazos de tu modelo pueden retirarse para limpiarlos.
Si son desmontables por el usuario, retíralos siguiendo las instrucciones y elimina los residuos visibles.
No introduzcas herramientas metálicas que puedan dañar los orificios.
Revisa el filtro
Un ruido nuevo también puede proceder de otra zona.
Cuando el filtro acumula restos de alimentos o pequeños objetos, el funcionamiento puede cambiar.
Con el lavavajillas apagado y frío, retira el filtro únicamente siguiendo el procedimiento indicado para tu modelo.
Comprueba si contiene:
- restos de comida;
- etiquetas;
- pequeños fragmentos;
- trozos de vidrio.
Ten especial cuidado al introducir los dedos, porque podría haber fragmentos cortantes.
Una pequeña pieza puede producir mucho ruido
Un trozo de hueso, cristal o plástico puede llegar a una zona próxima al filtro y generar un ruido sorprendentemente fuerte.
No desmontes bombas ni componentes internos intentando encontrarlo.
Retira solamente las piezas accesibles que el fabricante indique que pueden limpiarse por el usuario.
Si sospechas que un objeto ha llegado hasta la bomba y no es accesible de forma segura, será mejor solicitar asistencia técnica.
Reorganiza la carga y haz una prueba
Si encuentras un utensilio bloqueando el brazo, recolócalo.
Después gira nuevamente el aspersor manualmente.
Debe completar su recorrido sin tocar nada.
Haz lo mismo con los demás brazos accesibles.
Cuando todo esté correctamente colocado, ejecuta un ciclo apropiado y escucha.
Si el ruido desaparece, probablemente no existía ninguna avería.
El tipo de ruido también ofrece pistas
Un golpe rítmico puede ser compatible con un brazo que toca repetidamente algún objeto.
Un ruido de raspado, zumbido intenso o sonido metálico continuo puede tener otras causas.
No intentes diagnosticar únicamente por el sonido.
Si has comprobado la carga, brazos y elementos de mantenimiento accesibles y el ruido continúa, conviene detener las pruebas y consultar el manual o solicitar asistencia.
No ignores fugas ni olor a quemado
Un ruido diferente acompañado de otros síntomas merece mayor precaución.
Deja de utilizar el aparato si observas:
- agua saliendo del lavavajillas;
- olor a quemado;
- humo;
- problemas eléctricos;
- errores repetidos;
- ruido mecánico muy fuerte.
En esos casos no sigas ejecutando ciclos simplemente para comprobar si el problema desaparece.
Errores que conviene evitar
- Meter la mano mientras el lavavajillas está funcionando.
- Abrirlo bruscamente sin considerar el vapor caliente.
- Sobrecargar las cestas.
- Dejar cucharones sobresaliendo hacia abajo.
- Suponer que si la puerta cierra la carga está correctamente colocada.
- Forzar los brazos manualmente.
- Introducir objetos metálicos en sus orificios.
- Manipular la bomba sin instrucciones.
- Buscar fragmentos con los dedos sin precaución.
- Ejecutar repetidamente el aparato si existe olor a quemado o una fuga.
- Asumir inmediatamente que cualquier ruido nuevo significa que el motor está averiado.
Cómo comprobarlo paso a paso
- Si aparece un ruido extraño, detén el programa siguiendo las instrucciones del aparato.
- Espera antes de abrir para evitar el vapor caliente.
- Extrae parcialmente la cesta inferior.
- Busca utensilios que sobresalgan.
- Comprueba cucharones y espátulas.
- Observa los platos y recipientes altos.
- Haz girar suavemente el brazo inferior.
- Comprueba que complete una vuelta sin obstáculos.
- Revisa el brazo situado bajo la cesta superior si existe.
- Haz lo mismo con cualquier otro aspersor accesible.
- Recoloca los objetos que interfieran.
- Evita sobrecargar las cestas.
- Comprueba visualmente los orificios de los brazos.
- Consulta el manual si necesitas retirarlos.
- Revisa el filtro cuando corresponda.
- Busca residuos u objetos extraños accesibles.
- Ten precaución ante posibles fragmentos de vidrio.
- Vuelve a montar correctamente todas las piezas.
- Gira nuevamente los brazos antes de cerrar.
- Ejecuta un ciclo apropiado.
- Comprueba si el ruido ha desaparecido.
- Si continúa, deja de desmontar componentes y considera una revisión técnica.
Una comprobación de pocos segundos antes de cada lavado
Puedes prevenir buena parte de estos golpes con un gesto muy sencillo.
Después de cargar el lavavajillas y antes de cerrarlo, haz girar suavemente los brazos aspersores accesibles con la mano.
Si uno golpea algo, reorganiza la carga.
Son apenas unos segundos y también permiten descubrir platos demasiado grandes o cubiertos que han atravesado la cesta.
Si todo gira libremente pero el lavavajillas continúa produciendo un ruido nuevo e intenso, entonces sí merece la pena investigar otras causas.
Preguntas frecuentes
¿Es normal que el lavavajillas haga ruido?
Sí. El movimiento del agua, las bombas y otros componentes produce sonidos normales. Lo importante es prestar atención a un ruido nuevo o claramente diferente.
¿Por qué escucho un golpe repetido?
Una posible causa es que un brazo aspersor esté chocando con un utensilio cada vez que gira.
¿Cómo compruebo los brazos?
Con el aparato detenido y en condiciones seguras, gíralos suavemente con la mano y comprueba que puedan completar su recorrido.
¿Dónde coloco los utensilios largos?
Utiliza la ubicación recomendada por el fabricante. Si existe una bandeja específica para cubiertos o utensilios largos, puede evitar que sobresalgan hacia los brazos.
¿Un filtro sucio puede producir ruidos?
Los residuos u objetos extraños en las zonas accesibles del sistema pueden estar relacionados con ruidos anormales, por lo que conviene mantener el filtro según las instrucciones del fabricante.
¿Puedo desmontar la bomba para buscar un objeto?
No salvo que el procedimiento esté expresamente destinado al usuario y aparezca en las instrucciones de tu modelo. Para problemas internos, es más seguro recurrir a un técnico.
¿Cuándo debería dejar de utilizar el lavavajillas?
Si el ruido persiste después de las comprobaciones básicas o aparece junto con fugas, humo, olor a quemado o problemas eléctricos, deja de utilizarlo y solicita una revisión.