La espumadera es uno de esos utensilios que pueden parecer perfectamente limpios por un lado mientras todavía esconden grasa alrededor de cada agujero. Después de freír croquetas, patatas, buñuelos o cualquier alimento aceitoso, una fina película puede quedarse adherida a la superficie. Si no se elimina pronto, se seca y forma pequeños bordes amarillentos o pegajosos difíciles de retirar.
La solución no consiste en raspar agujero por agujero. Primero hay que ablandar y desengrasar los residuos; después, utilizar un cepillo que pueda trabajar simultáneamente sobre toda la superficie.
Comprueba primero el material
Antes de utilizar cualquier producto, identifica de qué está hecha la espumadera.
Puede ser de:
- acero inoxidable;
- plástico resistente al calor;
- silicona;
- metal con algún revestimiento;
- una combinación de varios materiales.
Consulta las instrucciones del fabricante, especialmente si quieres utilizar lavavajillas o realizar un remojo prolongado.
Retira la grasa cuanto antes
Después de cocinar, deja que el utensilio alcance una temperatura segura.
Retira cualquier fragmento grande de comida con papel de cocina o una espátula adecuada. No empujes los restos hacia los agujeros.
Si todavía queda aceite líquido, elimina primero el exceso. No viertas grandes cantidades de aceite o grasa por el fregadero, ya que pueden provocar problemas en las tuberías.
Cuando la grasa ya está seca, ablandarla es el primer paso
Si encuentras una espumadera con grasa endurecida, evita empezar con un estropajo agresivo.
Para un utensilio compatible con remojo prepara:
2 litros de agua caliente, pero no necesariamente hirviendo + 1 cucharada de lavavajillas desengrasante.
Introduce la parte perforada y déjala aproximadamente 10-15 minutos.
El detergente y el tiempo ayudarán a desprender la película grasa.
Si el mango es de madera o de un material que no debería sumergirse, introduce únicamente la parte compatible.
Trabaja por las dos caras
Después del remojo, coloca una pequeña cantidad de lavavajillas sobre un cepillo de nailon.
Cepilla primero la cara superior durante unos 30 segundos.
Dale la vuelta y repite por la parte posterior.
Este segundo paso es importante porque los residuos pueden quedar acumulados justo alrededor del borde inferior de cada perforación.
Haz movimientos circulares sobre los agujeros
En lugar de intentar limpiar cada orificio individualmente, utiliza un cepillo cuyas cerdas puedan entrar ligeramente en ellos.
Haz movimientos circulares y después cambia de dirección.
Las cerdas deberían atravesar parcialmente los agujeros y empujar los residuos hacia el otro lado.
Aclara el cepillo periódicamente para no volver a distribuir la misma grasa.
Revisa los agujeros a contraluz
Levanta la espumadera hacia una fuente de luz.
Todos los orificios deberían verse claramente abiertos.
Si encuentras algunos parcialmente bloqueados, vuelve a aplicar agua jabonosa y cepilla desde ambas caras.
Esta comprobación resulta mucho más eficaz que mirar el utensilio simplemente apoyado dentro del fregadero.
¿Y si quedan varios puntos muy resistentes?
Repite el remojo durante otros 5-10 minutos.
Normalmente es preferible realizar dos ciclos suaves que intentar eliminar la grasa seca utilizando una herramienta metálica.
Puedes aplicar una gota de lavavajillas directamente sobre el punto resistente y cepillarlo nuevamente.
No introduzcas cuchillos en los agujeros
Evita intentar destaparlos utilizando:
- cuchillos;
- agujas;
- alfileres;
- tijeras;
- destornilladores;
- alambres metálicos.
Podrías deformar las perforaciones, arañar el acabado o hacerte daño.
Si necesitas llegar a un agujero pequeño, utiliza un cepillo de cerdas finas adecuado para utensilios de cocina.
Presta atención a la unión con el mango
No todos los residuos terminan en los agujeros.
La zona donde la parte perforada se une con el mango puede acumular una fina línea de grasa.
Pasa allí un cepillo pequeño.
Si existe una pieza móvil o desmontable, sepárala únicamente cuando el fabricante indique que está diseñada para hacerlo.
No fuerces remaches ni uniones fijas.
Si es de acero inoxidable
Una espumadera de acero inoxidable suele admitir una limpieza relativamente sencilla con detergente desengrasante y una esponja no abrasiva.
Evita utilizar lana de acero convencional, especialmente de forma habitual.
Puede rayar el acabado y dejar partículas metálicas.
Para grasa culinaria, el objetivo es desengrasar, no pulir agresivamente el metal.
Si es de plástico o silicona
Evita estropajos duros que puedan deteriorar la superficie.
Utiliza agua a una temperatura compatible con el producto y un cepillo suave.
Si después de lavar continúa existiendo una sensación aceitosa, repite el lavado con detergente en lugar de aumentar la abrasión.
¿Hace falta bicarbonato?
Para la mayoría de los casos, no.
El lavavajillas está específicamente formulado para ayudar a eliminar grasa y suele ser suficiente cuando se combina con agua caliente compatible, tiempo de contacto y acción mecánica.
Añadir polvos abrasivos puede ser innecesario, especialmente en superficies revestidas o plásticas.
Aclara desde ambos lados
Después de cepillar, coloca la espumadera bajo agua limpia.
Aclara una cara y después la otra.
Deja que el agua atraviese todos los agujeros.
Pasa un dedo limpio por una zona segura de la superficie. No debería sentirse aceitosa ni quedar espuma.
Si todavía está resbaladiza, repite el lavado.
Sécala completamente
Sacude el exceso de agua y utiliza un paño limpio para secar las superficies accesibles.
Después colócala verticalmente o en un escurridor para que el aire alcance ambos lados.
Comprueba especialmente la unión del mango.
No guardes la espumadera si todavía quedan gotas dentro de alguna unión o reborde.
¿Puede ir al lavavajillas?
Solo si el fabricante lo permite.
Aunque una cabeza de acero pueda soportarlo, el mango puede estar fabricado con otro material.
Además, cuando la grasa ya se ha secado dentro de los agujeros, puede ser útil realizar primero una limpieza manual para asegurarte de que todas las perforaciones quedan realmente libres.
Una rutina rápida para grasa seca
- Comprueba el material.
- Retira los restos grandes y el exceso de aceite.
- Prepara 2 litros de agua caliente con 1 cucharada de lavavajillas.
- Si el utensilio lo permite, deja la parte perforada en remojo 10-15 minutos.
- Cepilla toda la cara superior.
- Dale la vuelta.
- Cepilla la cara posterior.
- Realiza movimientos circulares sobre los agujeros.
- Revisa las perforaciones a contraluz.
- Si quedan residuos, repite el remojo 5-10 minutos.
- Cepilla la unión con el mango.
- Aclara desde ambos lados.
- Comprueba que no quede sensación grasa.
- Seca con un paño limpio.
- Deja terminar de secar al aire antes de guardarla.
Errores que conviene evitar
- Dejar la espumadera grasienta hasta el día siguiente.
- Limpiar únicamente una de sus caras.
- Intentar destapar cada agujero con una aguja.
- Utilizar cuchillos para raspar grasa seca.
- Frotar inmediatamente con lana de acero.
- Sumergir un mango de madera sin comprobar las instrucciones.
- Utilizar agua excesivamente caliente en plástico no compatible.
- Olvidar la unión entre el mango y la cabeza.
- Guardar el utensilio todavía húmedo.
- Verter el exceso de aceite directamente por el fregadero.
El truco está en limpiar desde ambos lados
Cuando la grasa seca rodea decenas de agujeros, limpiar cada uno individualmente sería una tarea interminable.
Hay una alternativa mucho más sencilla: ablandar primero la grasa y cepillar toda la superficie desde las dos caras.
Las cerdas entran parcialmente en las perforaciones y desprenden los residuos mientras avanzas. Al terminar, basta con levantar la espumadera a contraluz: cualquier agujero todavía bloqueado se detectará inmediatamente.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto tiempo puedo dejarla en remojo?
Para empezar, 10-15 minutos suelen ser suficientes para grasa seca. Comprueba siempre que todos los materiales del utensilio admitan el remojo.
¿Qué hago si la grasa continúa pegada?
Aplica una pequeña cantidad de lavavajillas, deja actuar otros 5-10 minutos y vuelve a cepillar.
¿Tengo que limpiar agujero por agujero?
Normalmente no. Un cepillo adecuado utilizado por ambas caras puede limpiar muchos orificios simultáneamente.
¿Puedo utilizar una aguja?
Es mejor evitar herramientas metálicas puntiagudas, ya que pueden arañar o deformar el utensilio.
¿Cómo sé si todavía queda grasa?
Además de observarla a contraluz, comprueba que la superficie limpia no conserve una película aceitosa o pegajosa.
¿Cómo evito que vuelva a ocurrir?
Lava la espumadera poco después de utilizarla. Mientras la grasa todavía está fresca, agua caliente compatible y lavavajillas pueden retirarla con mucha menos fricción que cuando lleva horas completamente seca.