Cómo conservar las cebollas correctamente para que duren más tiempo en casa

Las cebollas pueden mantenerse en buen estado durante bastante tiempo si se almacenan correctamente. Sin embargo, la humedad, el calor y la falta de ventilación pueden acelerar la aparición de brotes, zonas blandas o moho. Para las cebollas enteras y secas, la regla más sencilla es guardarlas en un lugar fresco, seco, oscuro y bien ventilado, evitando recipientes cerrados y separándolas de alimentos que favorezcan su deterioro.

Sacarlas de la bolsa de plástico

Si has comprado cebollas enteras dentro de una bolsa de plástico cerrada, no es el mejor recipiente para almacenarlas durante mucho tiempo.

El plástico puede dificultar la circulación del aire y favorecer la acumulación de humedad.

En su lugar, utiliza:

  • Una cesta abierta.
  • Una bolsa de malla.
  • Una caja con orificios.
  • Una bolsa de papel perforada.

Lo importante es permitir que el aire circule alrededor de las cebollas.

Buscar un lugar fresco y oscuro

Las cebollas secas enteras se conservan mejor lejos de la luz directa y de fuentes de calor.

Una despensa ventilada, un armario fresco o una zona apropiada de almacenamiento pueden funcionar bien.

Evita colocarlas:

  • Junto al horno.
  • Encima del frigorífico.
  • Cerca de un radiador.
  • Bajo la luz directa del sol.
  • En rincones húmedos.

Las condiciones exactas de conservación dependerán también de la variedad y del clima de la vivienda.

No amontonarlas demasiado

Una cesta muy profunda llena de cebollas dificulta la ventilación de las que quedan debajo.

Siempre que sea posible, utiliza un recipiente amplio.

No las comprimas.

Si almacenas una cantidad considerable, revísalas periódicamente y mueve suavemente las superiores para comprobar las que quedan debajo.

Una cebolla deteriorada escondida en el fondo puede pasar desapercibida y afectar a las que están en contacto con ella.

Separar las cebollas de las patatas

Aunque es habitual encontrar cebollas y patatas almacenadas juntas, resulta preferible mantenerlas separadas.

Ambos alimentos liberan humedad y compuestos durante el almacenamiento que pueden contribuir a acelerar el deterioro cuando se concentran en un mismo espacio.

Puedes conservarlos en la misma despensa, pero utiliza recipientes separados y deja cierta distancia entre ellos.

Las patatas también necesitan sus propias condiciones adecuadas de almacenamiento.

No lavar las cebollas antes de guardarlas

Las cebollas enteras no necesitan lavarse antes de almacenarlas.

La humedad añadida puede favorecer su deterioro.

Si tienen restos secos de tierra o piel, retíralos suavemente con la mano.

Lava la cebolla únicamente cuando vayas a prepararla.

Si accidentalmente se moja una cebolla que pretendías almacenar, deja que su superficie se seque completamente antes de guardarla.

Revisarlas al llegar de la compra

Antes de colocar todas las cebollas en la despensa, comprueba su estado.

Una cebolla adecuada para almacenamiento debería sentirse firme y presentar una piel exterior razonablemente seca.

Separa las que tengan:

  • Zonas blandas.
  • Golpes importantes.
  • Humedad.
  • Moho.
  • Signos evidentes de deterioro.

Las cebollas dañadas pero todavía aptas para el consumo deberían utilizarse antes que las que están perfectamente secas y firmes.

Aplicar la regla de consumir primero las más antiguas

Cuando compres nuevas cebollas, evita colocarlas simplemente encima de las anteriores.

Revisa primero las que ya tienes.

Coloca las más antiguas en una posición accesible y las nuevas detrás o debajo, siempre manteniendo una buena ventilación.

Así reduces la posibilidad de encontrar meses después una cebolla olvidada en el fondo.

Si compras con frecuencia, puede ayudarte tener dos pequeñas zonas: “usar primero” y “reserva”.

Qué hacer cuando una cebolla empieza a brotar

Encontrar un pequeño brote verde no significa automáticamente que debas desechar toda la cebolla.

Examínala.

Si continúa firme y no presenta moho, podredumbre ni otros signos de deterioro, puede seguir siendo aprovechable.

Retira las partes que no quieras utilizar durante la preparación.

Sin embargo, una cebolla muy blanda, viscosa, con olor desagradable o claramente podrida debe desecharse.

Los brotes suelen indicar que conviene utilizarla pronto.

Cómo guardar una cebolla ya cortada

Una cebolla cortada necesita un tratamiento completamente diferente.

No la devuelvas a la cesta de las cebollas enteras.

Guárdala en el frigorífico, dentro de un recipiente cerrado o correctamente envuelta para evitar contaminación y reducir la transferencia de olores.

Utilízala en un plazo razonablemente corto y comprueba siempre su estado antes de consumirla.

Mantén el frigorífico a una temperatura segura, aproximadamente 4 °C o inferior.

Cómo conservar cebollas peladas

Las cebollas completamente peladas también deben refrigerarse.

Colócalas dentro de un recipiente limpio y cerrado.

No las dejes descubiertas en una balda del frigorífico.

Además de secarse, pueden transmitir olor a otros alimentos.

Manténlas separadas de alimentos listos para consumir cuando exista riesgo de contaminación cruzada durante la preparación.

¿Se pueden congelar?

Sí, las cebollas pueden congelarse para utilizarlas posteriormente en platos cocinados.

Pélalas y córtalas.

Divide las porciones según la cantidad que utilices habitualmente.

Guárdalas en recipientes o bolsas apropiados para congelación, retirando el exceso de aire cuando sea posible.

Después de descongelarse, su textura será más blanda, por lo que funcionan mejor en sopas, salsas, guisos y otras preparaciones cocinadas que en ensaladas.

No utilizar el frigorífico para todas las cebollas enteras

Las cebollas secas enteras suelen conservarse mejor en un espacio fresco, seco y ventilado que dentro del frigorífico doméstico.

El frigorífico tiene una humedad relativamente elevada y puede afectar a su textura durante un almacenamiento prolongado.

La situación cambia una vez que la cebolla está cortada o pelada: entonces sí debe refrigerarse adecuadamente.

También existen tipos de cebolla con características diferentes, por lo que conviene seguir las recomendaciones específicas cuando corresponda.

Hacer una revisión semanal

Si acostumbras a comprar varias cebollas de una vez, dedica unos segundos cada semana a revisarlas.

Busca ejemplares que estén empezando a ablandarse o brotar.

Utiliza primero esos ejemplares si todavía están en buen estado.

Retira inmediatamente cualquier cebolla deteriorada.

Comprueba también que la cesta esté seca y que no se haya acumulado humedad en el fondo.

Esta sencilla revisión evita que una cebolla olvidada estropee parte de las existencias.

Errores que conviene evitar

  • Guardar cebollas enteras en una bolsa de plástico cerrada. Necesitan ventilación.
  • Colocarlas junto a una fuente de calor. Elige una zona fresca.
  • Almacenarlas con las patatas en el mismo recipiente. Es mejor mantenerlas separadas.
  • Lavarlas antes de guardarlas. Añades humedad innecesaria.
  • Amontonarlas en exceso. Dificulta la circulación del aire.
  • Dejar una cebolla cortada a temperatura ambiente durante largos periodos. Refrigérala correctamente.
  • Olvidarse de revisar el fondo de la cesta. Retira rápidamente los ejemplares deteriorados.

Para ir un poco más allá

Utiliza una cesta ventilada o bolsa de malla para las cebollas enteras.

Mantén las patatas en otro recipiente y evita concentrar ambos alimentos en un espacio cerrado.

Compra cantidades que puedas consumir razonablemente para evitar almacenamientos excesivamente largos.

Reserva una pequeña zona para las cebollas que debas utilizar primero.

Si tienes demasiadas y temes que se deterioren, puedes cortarlas y congelarlas en porciones para futuras recetas cocinadas.

Preguntas frecuentes

¿Cuál es el mejor lugar para guardar cebollas enteras?

Un lugar fresco, seco, oscuro y con buena circulación de aire suele ser adecuado para las cebollas secas enteras.

¿Puedo guardar cebollas y patatas juntas?

Es preferible mantenerlas separadas y en recipientes ventilados independientes.

¿Hay que guardar las cebollas en el frigorífico?

Las cebollas secas enteras normalmente no necesitan refrigeración. Las cebollas cortadas o peladas sí deben guardarse correctamente en el frigorífico.

¿Una cebolla que ha empezado a brotar todavía puede utilizarse?

Si sigue firme y no presenta signos de podredumbre, moho u otro deterioro, puede seguir siendo aprovechable. Conviene utilizarla pronto.

¿Cómo sé que una cebolla está estropeada?

Zonas muy blandas, textura viscosa, moho, olor desagradable o podredumbre evidente son señales de que debe desecharse.