Ya no compro suavizante. Lo hago yo misma con productos que toda ama de casa tiene.

Ya no compro suavizante: lo hago yo mismo con productos que todas las casas tienen

Está claro que los suavizantes comerciales no son la mejor opción para ablandar la ropa ni para dejarla con un aroma agradable. Estos productos contienen conservantes, fragancias artificiales y otras sustancias químicas que pueden provocar alergias.

No se recomiendan para prendas de senderismo o ropa de exterior, ya que no permiten que la humedad se evacue correctamente. Además, los residuos de suavizante en los dispensadores de las lavadoras favorecen la aparición de moho y dificultan la circulación del aire.

Alternativas naturales al suavizante comercial

Si tienes agua dura y notas que la ropa queda áspera, prueba a elaborar tu propio suavizante casero. Es ecológico y mucho más seguro que los productos industriales.

Bicarbonato y vinagre

Mezcla una cucharadita y media de bicarbonato, media taza de vinagre y unas gotas de tu aceite esencial favorito. Esta cantidad es suficiente para un lavado. Ten en cuenta que el vinagre puede dañar gomas y partes de plástico, por lo que este método no es ideal para lavadoras con apertura superior.

Bicarbonato y sal

Mezcla media taza de bicarbonato con 20 a 30 gotas de aceite esencial y un par de tazas de sal marina gruesa. Guarda esta mezcla en un recipiente hermético y usa de 2 a 3 cucharadas por lavado.

Producto a base de ácido cítrico

Vierte 220 ml de agua en un recipiente y añade 40 g de ácido cítrico junto con unas gotas de aceite esencial de árbol de té. Usa 2 o 3 cucharadas de esta mezcla en cada lavado.

Vinagre para suavizar la ropa

El vinagre es el suavizante natural más económico y efectivo. Suaviza el agua, fija los colores y elimina los residuos de detergente de las prendas. Basta con añadir un vaso de vinagre en lugar del suavizante habitual.

Cómo evitar la electricidad estática en la ropa

Añade 2 cucharadas de glicerina en el dispensador de suavizante de la lavadora. Esto facilita el planchado, suaviza el agua y reduce la electricidad estática.

Otra solución simple es incluir unas bolas de papel de aluminio junto con la ropa en la lavadora, lo que elimina la estática de manera efectiva.