Cómo cultivar laurel en interior: la forma fácil y práctica
El laurel, también conocido como laurel común o árbol de alcanfor, es una de las hierbas aromáticas más apreciadas en la cocina mundial. Además de su inconfundible aroma en sopas, guisos y estofados, ofrece varios beneficios para la salud.
Generalmente, usamos hojas de laurel secas compradas en tiendas, pero esta planta se puede cultivar fácilmente en casa, incluso en interiores o en el jardín. Las hojas frescas son mucho más fragantes y saludables.
Condiciones ideales para el laurel en interiores
El laurel es una planta que disfruta del calor y no tolera el frío intenso, por lo que no sobrevive al invierno al aire libre en climas fríos. Sin embargo, si contamos con un lugar fresco, luminoso y sin corrientes de aire, podremos disfrutar de nuestra planta durante muchos años.
Este arbusto es perenne y requiere un periodo de descanso en invierno, con temperaturas que no superen los 10 °C ni bajen de los 5 °C.
Muchos aficionados a la jardinería cultivan con éxito laurel en macetas, asegurándose siempre de tener hojas frescas y aromáticas a mano para cocinar.
Cómo reproducir el laurel
El laurel puede multiplicarse a partir de semillas, aunque su germinación es lenta y puede tardar varios meses. Por otro lado, la forma más sencilla y rápida es mediante esquejes.
Si tienes un amigo que tenga una planta de laurel, pídele un tallo para propagar tu propia planta. Este método garantiza resultados sorprendentes.
El mejor periodo para reproducir laurel es entre abril y agosto.
Preparación de los esquejes
- Selecciona tallos vivos con dos nudos.
- Corta en trozos de 6 a 9 cm de longitud.
- Haz un corte diagonal en la base de cada esqueje.
- Retira las hojas inferiores y reduce las superiores a la mitad.
- Sumerge los esquejes en agua durante la noche para hidratarlos.
Preparación del sustrato y el trasplante
Utiliza una tierra bien drenada con pH neutro, mezclando musgo, turba, vermiculita, perlita y arena para favorecer el drenaje.
Elige una maceta con orificios en la base y llénala con esta mezcla. Aplica un enraizador en la base de los esquejes y planta cada uno a una profundidad de 2 cm. Riega bien después de la plantación.
Cuidados para la formación de raíces
Cubre la maceta con papel film y colócala en un lugar con temperaturas entre 22 y 26 °C.
Abre el plástico ocasionalmente para ventilar y evitar la humedad excesiva, manteniendo el sustrato siempre húmedo. Riega aproximadamente tres veces por semana en promedio.
Después de unos tres meses, el esqueje habrá enraizado y podrá trasplantarse a una maceta más grande.
