Cuando empiezan las noches frescas, sacar el edredón del armario parece tan sencillo como extenderlo sobre la cama. Sin embargo, después de varios meses guardado puede haber acumulado polvo, olor a cerrado o incluso algo de humedad si el lugar de almacenamiento no estaba completamente seco. Antes de dormir con él, conviene abrirlo, inspeccionarlo y airearlo. Este pequeño paso también permite descubrir manchas, zonas húmedas o señales de deterioro antes de cubrirlo con una funda y olvidarse de ellas durante semanas.
Sácalo, extiéndelo y déjalo respirar antes de usarlo
Reserva un espacio limpio y suficientemente grande para abrir completamente el edredón. Evita colocarlo directamente sobre el suelo.
- Retíralo de la bolsa o caja de almacenamiento y extiéndelo sobre una cama limpia, un tendedero resistente o una superficie adecuada.
- Examina ambos lados. Busca manchas, humedad, olor extraño, pequeños agujeros y cualquier señal de deterioro.
- Sacúdelo suavemente para redistribuir el relleno. Si es de plumas o plumón, evita movimientos agresivos que puedan dañar las costuras.
- Déjalo airear varias horas en un lugar seco y bien ventilado. Gíralo a mitad del proceso para que ambas caras queden expuestas al aire.
- Antes de colocarlo en la cama, comprueba que esté completamente seco y que no conserve olor a humedad.
Un olor ligero a almacenamiento puede disminuir simplemente con ventilación. Si persiste o aparecen manchas sospechosas, no lo tapes inmediatamente con una funda.
Revisa la etiqueta antes de decidir lavarlo
No todos los edredones pueden tratarse de la misma manera. El relleno puede ser sintético, plumón, plumas, lana u otros materiales, y las instrucciones cambian considerablemente.
Busca la etiqueta y comprueba temperatura máxima, tipo de lavado, centrifugado y método de secado.
Si permite lavado a máquina, asegúrate también de que el tambor tenga capacidad suficiente. Un edredón demasiado comprimido no se lava ni se aclara correctamente y puede sobrecargar el electrodoméstico.
Utiliza la cantidad de detergente recomendada para el tamaño de la carga, la dureza del agua y el producto elegido. Añadir más detergente no elimina mejor los olores y puede dejar residuos difíciles de aclarar.
Si la etiqueta exige limpieza profesional, respétala.
El secado es tan importante como el lavado
Guardar o utilizar un edredón húmedo en su interior puede provocar malos olores y deteriorar el relleno.
Si admite secadora, utiliza únicamente la temperatura y el programa autorizados por la etiqueta. Los edredones voluminosos pueden parecer secos por fuera mientras todavía conservan humedad en las capas interiores.
Si debe secarse al aire, extiéndelo en un lugar ventilado y dale la vuelta periódicamente.
No establezcas un número fijo de horas: el tiempo necesario depende del relleno, grosor, temperatura y humedad ambiental.
Antes de llevarlo al dormitorio, presiona diferentes zonas, especialmente las más gruesas. Deben sentirse secas y sin partes frías o húmedas.
Si tienes dudas, prolonga el secado. Es preferible esperar antes que cubrir un relleno todavía húmedo.
Aprovecha para preparar también la cama
Mientras el edredón se airea, retira el polvo de la zona donde ha estado almacenado y prepara la cama.
Aspira el colchón con una boquilla adecuada si necesita mantenimiento, especialmente alrededor de costuras y bordes. Sigue siempre las recomendaciones del fabricante del colchón y evita empaparlo.
Lava las sábanas y la funda del edredón según sus etiquetas.
No coloques el edredón limpio sobre ropa de cama que haya permanecido meses guardada sin revisar. Las fundas también pueden acumular olor a cerrado o polvo.
Aprovecha además para comprobar que debajo y alrededor de la cama exista ventilación suficiente y que no haya señales de humedad en paredes, somier o cabecero.
Así, el cambio de temporada se convierte en una revisión completa y no simplemente en añadir otra capa sobre la cama.
Si huele a humedad, busca el origen
Un olor intenso a humedad merece más atención que un simple olor a armario cerrado.
Comprueba el lugar donde estaba guardado el edredón. Revisa paredes, baldas, cajas y bolsas para detectar condensación o manchas.
Si el tejido presenta crecimiento visible compatible con moho, manchas extensas o un olor persistente después del tratamiento permitido por la etiqueta, considera una limpieza profesional o la sustitución si el material está muy deteriorado.
No intentes ocultar el problema aplicando perfume.
Antes de volver a utilizar el espacio de almacenamiento, soluciona cualquier fuente de humedad. De lo contrario, el problema probablemente reaparecerá cuando guardes nuevamente la ropa de cama.
Errores que debes evitar
- Pasar directamente del armario a la cama. Primero inspecciona y airea el edredón.
- Lavarlo sin consultar la etiqueta. Algunos rellenos necesitan cuidados específicos o limpieza profesional.
- Forzarlo dentro de una lavadora demasiado pequeña. Puede impedir un lavado correcto y sobrecargar el aparato.
- Usarlo cuando todavía conserva humedad interior. Un exterior seco no garantiza que el relleno también lo esté.
- Pulverizar perfume para ocultar olor a humedad. Si el olor persiste, identifica su origen.
Para ir un poco más allá
Cuando termine la temporada, lava o limpia el edredón según su etiqueta y no lo guardes hasta que esté completamente seco.
Utiliza una bolsa de almacenamiento adecuada al material. Evita comprimir durante meses los rellenos que el fabricante recomiende conservar con volumen.
Una o dos veces durante el periodo de almacenamiento, si resulta práctico, revisa el armario para detectar humedad, olores o condensación antes de que afecten a los textiles.
Preguntas frecuentes
¿Tengo que lavar siempre el edredón después de varios meses guardado?
No necesariamente. Si se guardó limpio, permanece seco, no tiene manchas y la ventilación elimina el ligero olor a cerrado, puede no necesitar un lavado completo.
¿Cuánto tiempo debo airearlo?
Varias horas pueden ser suficientes para un edredón limpio y seco, pero depende del ambiente y del material. Lo importante es que desaparezca el olor a almacenamiento y no exista humedad.
¿Puedo dejarlo todo el día al sol?
Depende del tejido y del relleno. La exposición intensa o prolongada puede afectar algunos materiales y colores. Sigue la etiqueta y, cuando tengas dudas, prioriza un lugar ventilado sin sol fuerte.
¿Qué hago si sigue oliendo después de airearlo?
Consulta las instrucciones de lavado del fabricante. Si el olor es claramente a humedad, reaparece rápidamente o existen manchas sospechosas, revisa también el lugar donde estuvo guardado y considera una limpieza profesional.