Los días de lluvia, basta con entrar un par de veces con las zapatillas mojadas para llenar el suelo de huellas, barro y pequeñas gotas. Limpiar después de cada entrada no es práctico. Una solución mucho más sencilla consiste en preparar una pequeña “zona húmeda” junto a la puerta, con un felpudo que retire la suciedad y una bandeja donde dejar el calzado hasta que se seque. Ocupa poco espacio, evita que el agua se extienda por la casa y facilita mucho la limpieza.
Prepara una zona para dejar el calzado mojado
El objetivo es que las zapatillas no pasen directamente de la calle al suelo interior. Necesitas un punto concreto donde quitar barro, dejar escurrir el agua y esperar a que las suelas se sequen.
Necesitas: un felpudo exterior resistente al agua, una bandeja para calzado con bordes de 2-4 cm, una microfibra y, opcionalmente, una rejilla que quepa dentro de la bandeja.
- Coloca un felpudo resistente inmediatamente antes de la entrada para retirar la mayor cantidad posible de barro.
- Sitúa dentro de casa una bandeja impermeable suficientemente grande para 2-4 pares de zapatos.
- Al entrar, limpia ambas suelas en el felpudo y deja inmediatamente las zapatillas sobre la bandeja.
- Si están muy mojadas, déjalas escurrir durante 30-60 minutos y después continúa secándolas siguiendo las indicaciones del fabricante.
- Vacía y seca la bandeja cuando acumule agua o barro.
La señal de que el sistema funciona es sencilla: el suelo alrededor de la entrada permanece prácticamente seco incluso cuando varias personas llegan con el calzado mojado.
Añade una rejilla para que las suelas no permanezcan en el agua
Si colocas unas zapatillas empapadas directamente sobre una bandeja plana, pueden quedarse apoyadas sobre el agua que ellas mismas han soltado.
Una pequeña rejilla de plástico o material resistente a la humedad permite mantener las suelas ligeramente elevadas mientras el agua cae debajo.
Comprueba que la rejilla quede estable y no sobresalga de la bandeja. El conjunto no debe convertirse en un obstáculo con el que alguien pueda tropezar.
No es necesario llenar la bandeja con arena, sal, arroz u otros materiales absorbentes. Además de complicar la limpieza, pueden terminar pegados a las suelas o repartidos por el suelo.
Una bandeja lisa y lavable resulta mucho más fácil de mantener: vaciar, limpiar, secar y volver a utilizar.
Retira el barro antes de que se seque completamente
Cuando las suelas tienen mucho barro, dejarlo endurecer puede hacer que posteriormente termine desprendiéndose dentro de casa.
Si las zapatillas lo permiten, retira primero los terrones grandes en el exterior. Después utiliza un cepillo específico para calzado.
Para limpiar la bandeja y otras superficies lavables, puedes preparar 500 ml de agua templada con 2-3 ml de lavavajillas. Frota con una microfibra o cepillo, aclara si es necesario y seca.
No utilices automáticamente la misma mezcla sobre las zapatillas. Cuero, ante, tejidos técnicos y calzado impermeable pueden requerir métodos diferentes.
Consulta la etiqueta o las instrucciones del fabricante antes de empapar o aplicar productos a un material desconocido.
Seca las zapatillas sin colocarlas sobre un radiador
Cuando necesitas volver a utilizar el calzado al día siguiente, ponerlo directamente sobre una fuente intensa de calor puede parecer la solución más rápida.
Sin embargo, el calor excesivo puede afectar a adhesivos, espumas, cuero y determinados materiales sintéticos.
Retira las plantillas si el fabricante lo permite, afloja los cordones y deja las zapatillas en un lugar ventilado a temperatura ambiente.
Puedes introducir papel absorbente limpio y sin tintas que puedan transferirse al interior. Cámbialo cuando esté muy húmedo.
Dependiendo del material y de cuánto se hayan mojado, el secado puede necesitar 12-24 horas o más.
No guardes el calzado dentro de un armario cerrado mientras continúe húmedo.
Protege especialmente las entradas con madera o laminado
Sobre baldosas, unas pocas gotas suelen ser relativamente fáciles de retirar. En madera y determinados laminados, mantener agua acumulada durante demasiado tiempo puede causar problemas.
Coloca la bandeja sobre una superficie estable y asegúrate de que no tenga grietas ni pérdidas.
Si cae agua fuera, sécala inmediatamente con una microfibra.
Comprueba también la parte inferior de alfombrillas y felpudos. Un felpudo que parece seco por arriba puede mantener humedad en contacto con el suelo durante horas.
En días de lluvia intensa, levántalo al final del día y deja secar tanto el felpudo como la superficie inferior.
Errores que debes evitar
- Dejar las zapatillas mojadas directamente sobre el suelo: el agua y el barro terminarán extendiéndose al volver a utilizarlas o moverlas.
- Colocar la bandeja en mitad de una zona de paso: aumenta el riesgo de tropiezos, especialmente con poca luz.
- Dejar agua acumulada durante varios días: puede producir olores y mantener el calzado húmedo más tiempo.
- Secar las zapatillas pegadas a un radiador: el calor intenso puede deteriorar algunos materiales y adhesivos.
- Guardar el calzado todavía húmedo: favorece malos olores y puede contribuir al desarrollo de microorganismos.
Para ir un poco más allá
Deja una microfibra limpia junto a la entrada durante la temporada de lluvia. Así podrás secar inmediatamente cualquier gota que escape de la bandeja.
Si varias personas viven en casa, asigna espacio suficiente para varios pares en lugar de amontonarlos.
También puedes preparar un pequeño lugar para paraguas mojados, asegurándote de que el agua quede recogida en un recipiente impermeable y fácil de vaciar.
Preguntas frecuentes
¿Qué puedo utilizar si no tengo una bandeja para zapatos?
Puede servir cualquier bandeja baja, estable e impermeable que tenga bordes suficientes para contener pequeñas cantidades de agua y que sea fácil de limpiar.
¿Es mejor poner una toalla debajo de las zapatillas?
Una toalla absorbe agua, pero después permanece húmeda y necesita lavarse y secarse. Una bandeja impermeable resulta más sencilla para contener agua y barro.
¿Cuánto tiempo deben quedarse las zapatillas en la bandeja?
Hasta que hayan dejado de gotear y las suelas estén suficientemente secas. Unos 30-60 minutos pueden bastar para el escurrido inicial, aunque unas zapatillas empapadas necesitarán mucho más tiempo para secarse completamente.
¿Cada cuánto hay que limpiar la bandeja?
Durante períodos de lluvia, revísala a diario. Si contiene barro o agua, vacíala, límpiala y déjala seca antes de volver a utilizarla.