¿Tus recipientes de plástico siguen húmedos horas después de lavarlos? Apilarlos demasiado pronto puede ser parte del problema

Lavas los recipientes, los colocas en el escurridor y varias horas después todavía encuentras pequeñas gotas en las esquinas. Peor aún: los guardas pensando que están secos y, al volver a utilizarlos, descubres humedad atrapada entre dos recipientes o debajo de una tapa.

No siempre significa que los hayas secado mal. Los recipientes de plástico tienen bordes, relieves, juntas y pequeñas cavidades donde el agua puede permanecer mucho más tiempo que sobre un plato.

Además, existe un hábito que puede prolongar todavía más el problema: encajarlos o apilarlos antes de que todas sus superficies estén completamente secas.

El plástico puede retener gotas en pequeños rincones

Después del aclarado, observa detenidamente un recipiente.

El centro puede parecer seco mientras todavía queda agua:

  • debajo del borde;
  • alrededor de las asas;
  • en las esquinas;
  • dentro de pequeños relieves;
  • alrededor de la base;
  • entre la tapa y su junta.

Cuando colocas otro recipiente encima, reduces la circulación de aire precisamente en esas zonas.

Por eso unas pocas gotas pueden permanecer atrapadas durante horas.

No los encajes nada más lavarlos

Los recipientes suelen estar diseñados para entrar unos dentro de otros y ocupar menos espacio.

Eso resulta perfecto para guardarlos.

Para secarlos, no tanto.

Si introduces un recipiente todavía húmedo dentro de otro, las paredes quedan muy próximas y apenas circula aire entre ellas.

Lo mismo sucede cuando colocas una tapa plana directamente encima de otra.

Espera a que estén completamente secos antes de apilarlos.

Cambia la posición en el escurridor

Colocarlos totalmente planos boca abajo puede atrapar humedad en algunos diseños.

Una posición ligeramente inclinada suele facilitar que el agua salga y que el aire circule.

Después del lavado, sacude suavemente cada recipiente sobre el fregadero para eliminar el exceso de agua.

A continuación, colócalo inclinado y separado de los demás.

Evita que dos paredes de plástico queden completamente pegadas.

Deja espacio entre cada pieza

No necesitas medio escurridor para cada recipiente.

Basta con crear pequeños espacios.

Si tienes cinco recipientes, evita formar inmediatamente una torre.

Distribúyelos de manera que el aire pueda llegar tanto al interior como al exterior.

Haz lo mismo con las tapas.

Un escurridor demasiado lleno puede hacer que platos, recipientes y tapas se apoyen unos contra otros y creen pequeñas zonas permanentemente húmedas.

Las tapas necesitan atención aparte

Muchas tapas tardan más en secarse que el propio recipiente.

Especialmente aquellas que tienen:

  • juntas de silicona;
  • canales;
  • pestañas;
  • cierres;
  • bordes dobles.

Después de lavarlas, sacude el exceso de agua y colócalas verticalmente o inclinadas cuando el diseño lo permita.

No cierres inmediatamente el recipiente con una tapa que todavía tiene gotas.

Estarías atrapando esa humedad dentro.

Comprueba las juntas desmontables

Algunas tapas incorporan una junta de silicona que puede retirarse para su limpieza; otras no están diseñadas para desmontarse.

Consulta las instrucciones del fabricante.

Si la junta es desmontable, puede acumular agua en el canal situado debajo.

Límpiala, aclárala y deja secar por separado tanto la junta como la tapa antes de volver a montarlas.

No utilices cuchillos ni objetos afilados para sacar una junta, porque puedes cortarla o deformarla.

Una microfibra limpia puede terminar el trabajo

Si necesitas guardar los recipientes inmediatamente, no tienes que esperar varias horas.

Utiliza un paño limpio, seco y sin pelusas.

Seca especialmente:

  • esquinas;
  • bordes;
  • base;
  • ranuras;
  • interior de la tapa.

Si el paño se humedece demasiado, cámbialo.

Secar un recipiente con una bayeta ya mojada simplemente redistribuye la humedad.

No confundas humedad con una superficie grasienta

A veces el recipiente parece no secarse porque conserva una película de grasa.

Esto ocurre especialmente después de guardar alimentos con aceite, tomate, salsas o comidas muy grasas.

Si al pasar un dedo limpio la superficie se siente aceitosa incluso después de secarse, probablemente necesita otro lavado.

Utiliza agua caliente dentro de los límites recomendados para el recipiente y una cantidad adecuada de lavavajillas.

No aumentes exageradamente el detergente: un exceso también puede dificultar el aclarado.

Cuidado con la temperatura

No todos los recipientes de plástico toleran las mismas temperaturas.

Comprueba los símbolos o instrucciones del fabricante antes de utilizar:

  • lavavajillas;
  • agua muy caliente;
  • microondas;
  • programas de secado con calor.

Una temperatura excesiva puede deformar algunas piezas y hacer que posteriormente las tapas no cierren correctamente.

¿Puedes utilizar el lavavajillas?

Solo si el recipiente está identificado como apto.

Colócalo de forma estable para que no pueda volcarse y llenarse de agua durante el ciclo.

En muchos lavavajillas, los objetos ligeros de plástico pueden moverse debido a los chorros.

Respeta también la ubicación recomendada por el fabricante, especialmente si existen zonas próximas a elementos calefactores.

Al terminar, comprueba igualmente bordes y cavidades: que el ciclo haya finalizado no significa que cada gota haya desaparecido.

No guardes recipientes con agua visible

Antes de llevarlos al armario, haz una comprobación rápida.

Gira el recipiente.

Mira las esquinas.

Pasa un dedo limpio alrededor del borde.

Observa también la parte exterior de la base, donde a menudo permanece una pequeña cantidad de agua.

Si encuentras gotas, déjalo unos minutos más o sécalo manualmente.

Guardarlos abiertos puede ser útil

Una vez completamente secos, muchos recipientes pueden guardarse encajados para ahorrar espacio.

Las tapas pueden mantenerse separadas y organizadas verticalmente.

Si decides colocar una tapa sobre su recipiente, asegúrate primero de que ambas piezas estén totalmente secas.

Para almacenamiento prolongado, evitar encerrar humedad es más importante que conseguir que cada recipiente quede herméticamente cerrado dentro del armario.

Revisa también el escurridor

Quizá el problema no esté únicamente en los recipientes.

Un escurridor que permanece constantemente mojado o tiene agua acumulada en la bandeja inferior crea un ambiente menos favorable para un secado rápido.

Después de terminar:

  1. vacía el agua acumulada;
  2. limpia la bandeja;
  3. aclara cuando corresponda;
  4. deja secar el propio escurridor.

No olvides las ranuras donde apoyas las tapas.

¿Y si aparece olor después de guardarlos?

Si abres un recipiente vacío y notas olor a humedad o cerrado, lávalo nuevamente antes de utilizarlo.

Comprueba también la tapa y sus juntas.

Déjalo secar completamente antes de guardarlo otra vez.

Si presenta grietas profundas, deformaciones, una junta deteriorada o zonas imposibles de limpiar correctamente, puede haber llegado el momento de sustituirlo.

Errores que conviene evitar

  • Encajar los recipientes inmediatamente después de lavarlos.
  • Apilar las tapas todavía húmedas.
  • Cerrar herméticamente un recipiente que conserva gotas.
  • Llenar demasiado el escurridor.
  • Dejar las piezas completamente pegadas entre sí.
  • Ignorar el agua atrapada alrededor de las juntas.
  • Utilizar un paño húmedo para “secar”.
  • Guardar recipientes con humedad visible.
  • Utilizar temperaturas que el plástico no soporta.
  • Meter cualquier recipiente en el lavavajillas sin comprobar si es apto.
  • Dejar agua permanentemente acumulada en el escurridor.
  • Utilizar objetos afilados para retirar juntas.
  • Confundir una película de grasa con agua.

Cómo conseguir que se sequen mejor paso a paso

  1. Lava el recipiente con un detergente adecuado.
  2. Acláralo completamente.
  3. Sacude suavemente el exceso de agua sobre el fregadero.
  4. Separa recipiente, tapa y piezas desmontables permitidas.
  5. No encajes varios recipientes húmedos.
  6. Colócalos inclinados en el escurridor.
  7. Deja espacio entre las paredes.
  8. Coloca las tapas verticalmente o inclinadas.
  9. Comprueba las esquinas.
  10. Revisa los bordes y relieves.
  11. Si existe una junta desmontable, sigue las instrucciones para limpiarla por separado.
  12. Deja circular el aire alrededor de todas las piezas.
  13. Si necesitas guardarlos pronto, utiliza un paño limpio y seco.
  14. Cambia de paño si empieza a humedecerse.
  15. Comprueba nuevamente la base exterior.
  16. Asegúrate de que la tapa esté seca.
  17. Guarda únicamente cuando no queden gotas.
  18. Entonces sí puedes encajar los recipientes para ahorrar espacio.
  19. Organiza las tapas por separado cuando resulte práctico.
  20. Mantén también limpio y seco el escurridor.

El truco está en separarlos antes de juntarlos

Apilar los recipientes permite ahorrar muchísimo espacio dentro del armario, pero el momento de hacerlo es después del secado, no durante él.

Tras el lavado, deja que cada pieza tenga espacio suficiente para eliminar el agua. Inclina los recipientes, separa las tapas y presta especial atención a esquinas, juntas y bordes.

Cuando estén completamente secos, vuelve a encajarlos.

Es un cambio pequeño, pero puede acabar con esas gotas que parecen sobrevivir durante horas dentro de recipientes que aparentemente ya estaban secos.

Preguntas frecuentes

¿Por qué el plástico tarda más en parecer seco?

Su diseño puede retener gotas en esquinas, bordes y relieves. Además, si varias piezas están juntas, la circulación de aire disminuye.

¿Es mejor dejarlos boca abajo?

Depende del diseño. Una posición ligeramente inclinada suele permitir simultáneamente el drenaje y la circulación de aire.

¿Puedo apilarlos mientras todavía están un poco húmedos?

Es preferible esperar. Al encajarlos puedes atrapar agua entre dos superficies durante mucho más tiempo.

¿Debo secar las tapas por separado?

Sí. Sus bordes, cierres y juntas suelen retener agua y necesitan buena circulación de aire.

¿Puedo guardar el recipiente cerrado?

Hazlo únicamente cuando recipiente y tapa estén completamente secos.

¿Por qué sigue pareciendo mojado después de secarlo?

Comprueba si realmente existe una película grasa. En ese caso, puede necesitar un nuevo lavado y un aclarado correcto.

¿Qué hago si un recipiente limpio huele mal después de estar guardado?

Vuelve a lavarlo, revisa especialmente la tapa y las juntas y deja secar todas las piezas completamente antes de guardarlas de nuevo.