Enciendes la campana extractora y aparece un sonido que antes no estaba: una vibración, un pequeño traqueteo o un zumbido acompañado de una pieza que parece moverse. Es fácil pensar que el motor empieza a fallar, pero antes de asumir una avería costosa conviene revisar algo mucho más sencillo.
Un filtro de grasa que no ha quedado completamente encajado después de limpiarlo puede vibrar con el flujo de aire.
También puede ocurrir si uno de sus cierres está suelto, el filtro se ha deformado o alguna cubierta desmontable no ha vuelto correctamente a su posición.
Si el ruido apareció después de limpiar la campana, empieza por los filtros
Esta es una pista especialmente útil.
Si la campana funcionaba normalmente, retiraste los filtros para lavarlos y el ruido apareció justo después de volver a instalarlos, comprueba primero su colocación.
Los filtros metálicos suelen sujetarse mediante pestañas, ranuras o pequeños cierres.
Una pieza puede parecer instalada correctamente y, sin embargo, haber quedado ligeramente fuera de su alojamiento.
Cuando el extractor empieza a mover aire, esa pequeña holgura puede convertirse en una vibración bastante audible.
Apaga la campana antes de tocar nada
No intentes recolocar el filtro mientras el extractor está funcionando.
Apaga la campana y espera a que cualquier parte móvil se haya detenido.
Si vas a realizar una inspección más profunda o las instrucciones del fabricante lo requieren, desconecta la alimentación eléctrica del aparato de forma segura.
Deja también que la zona se enfríe si acabas de cocinar.
Presiona suavemente el filtro para comprobar si está suelto
Con la campana apagada, toca suavemente cada filtro.
No debería quedar colgando de una sola esquina ni desplazarse de forma evidente dentro de su alojamiento.
Comprueba:
- las cuatro esquinas;
- las pestañas;
- el tirador;
- los cierres;
- las ranuras donde encaja.
Si una esquina está más baja que las demás, retira el filtro y vuelve a instalarlo correctamente siguiendo el sistema de tu modelo.
Retíralo y vuelve a colocarlo
Muchas veces es más sencillo empezar de nuevo que intentar corregir una pieza medio encajada.
Sujeta el filtro con una mano para evitar que caiga.
Libera el cierre según las instrucciones del aparato y retíralo.
Observa cómo debe entrar en las ranuras.
Normalmente se coloca primero un extremo y después se lleva el otro hasta su posición, aunque el mecanismo cambia según el fabricante.
No fuerces las pestañas.
Si necesitas aplicar demasiada presión, comprueba que estás utilizando la orientación correcta.
Comprueba que no esté deformado
Los filtros metálicos pueden doblarse accidentalmente durante la limpieza, especialmente si se manipulan con fuerza o se colocan bajo objetos pesados.
Déjalo sobre una superficie plana.
Observa si:
- una esquina queda levantada;
- el marco está doblado;
- la malla se ha separado;
- algún cierre está deteriorado.
Una deformación importante puede impedir que quede firmemente sujeto.
No intentes doblarlo repetidamente hasta conseguir que encaje. Si está dañado, busca un recambio compatible con el modelo.
El filtro debe estar completamente seco
Después de lavarlo, deja que se seque por completo antes de instalarlo.
La humedad retenida en una malla muy tupida puede gotear y favorecer que la grasa se adhiera nuevamente.
Consulta siempre las instrucciones de limpieza, porque no todos los filtros se mantienen de la misma manera.
Algunos filtros metálicos pueden lavarse, mientras que determinados filtros de carbón no son lavables y deben sustituirse según las indicaciones del fabricante.
Revisa si hay dos filtros chocando
Las campanas anchas pueden tener varios filtros colocados uno junto al otro.
Si uno está ligeramente desplazado, los marcos pueden tocarse.
La vibración del extractor hace entonces que una pieza golpee repetidamente contra la otra.
Retira ambos, limpia las zonas de apoyo y vuelve a colocarlos dejando cada filtro exactamente en su alojamiento.
La grasa acumulada también merece atención
Una capa importante de grasa puede añadir peso al filtro y afectar al flujo de aire.
Si está muy sucio, límpialo siguiendo las instrucciones del fabricante.
Para filtros metálicos lavables, normalmente se utiliza agua templada o caliente y un detergente desengrasante compatible. Respeta siempre el procedimiento recomendado para tu modelo.
No utilices productos inflamables ni disolventes improvisados.
Y nunca limpies el filtro mientras está instalado sobre una cocina caliente.
Limpia también los puntos donde se apoya
Cuando retires el filtro, observa sus ranuras y soportes.
Puede haber grasa endurecida en el lugar donde debería encajar.
Con la campana apagada y fría, retira primero el exceso con papel o un paño.
Después utiliza un paño ligeramente humedecido con una solución compatible con el acabado.
No pulverices grandes cantidades de limpiador hacia el interior de la campana.
Evita que el líquido alcance el motor, iluminación, cableado o controles eléctricos.
Haz una prueba después de volver a montarlo
Una vez que todos los filtros estén correctamente colocados, enciende la campana.
Empieza por la velocidad más baja.
Escucha durante aproximadamente 30 segundos.
Después aumenta progresivamente la potencia.
Si la vibración ha desaparecido, probablemente el origen estaba en una pieza mal asentada.
Si aparece únicamente a una velocidad determinada, comprueba nuevamente que los filtros no tengan holgura.
También puede vibrar una cubierta
Si los filtros están correctamente instalados, revisa visualmente las demás piezas desmontables destinadas al usuario.
Por ejemplo:
- cubiertas;
- embellecedores;
- paneles;
- elementos de iluminación accesibles según el modelo.
No desmontes el interior del extractor simplemente para buscar el ruido.
Una cubierta floja puede vibrar, pero también pueden existir problemas relacionados con el ventilador o el motor que requieren otro tipo de intervención.
¿Cuándo puede ser algo más que el filtro?
Si la vibración continúa incluso después de retirar y reinstalar correctamente los filtros, presta atención al comportamiento.
Una vibración intensa puede relacionarse con:
- ventilador desequilibrado;
- acumulación importante de grasa;
- pieza interna suelta;
- conducto de extracción;
- motor;
- fijación de la propia campana.
Un ruido que aparece repentinamente y aumenta rápidamente merece una revisión.
No introduzcas la mano cerca del ventilador
Aunque la campana esté apagada desde sus botones, no manipules componentes internos móviles sin seguir el procedimiento de seguridad del fabricante.
No intentes detener un ventilador con los dedos ni introduzcas objetos para comprobar si está rozando.
Los filtros están pensados para que el usuario pueda mantenerlos en muchos modelos. El motor y el conjunto del ventilador son otra cuestión.
Observa si vibra toda la campana
Existe una diferencia entre escuchar el traqueteo de una pequeña pieza y ver que todo el aparato se mueve.
Si la campana completa parece vibrar contra la pared o el mueble, apágala.
Puede existir un problema con su fijación o con componentes internos.
No continúes utilizándola a máxima potencia esperando que la vibración desaparezca por sí sola.
Errores que conviene evitar
- Recolocar filtros con la campana funcionando.
- Ignorar un ruido que apareció justo después de una limpieza.
- Forzar pestañas que no encajan.
- Instalar filtros todavía húmedos.
- Utilizar un filtro claramente deformado.
- Lavar filtros de carbón que el fabricante indica que deben sustituirse.
- Pulverizar limpiador directamente hacia el motor.
- Introducir objetos dentro del ventilador.
- Desmontar componentes eléctricos sin conocimientos adecuados.
- Continuar utilizando la campana si toda la estructura vibra intensamente.
- Suponer que cualquier vibración significa automáticamente que el motor está averiado.
Cómo revisar la campana paso a paso
- Apaga la campana.
- Espera a que esté fría y completamente detenida.
- Observa la posición de todos los filtros.
- Presiona suavemente cada esquina.
- Comprueba si alguno presenta holgura.
- Sujeta el filtro antes de liberar su cierre.
- Retíralo siguiendo las instrucciones del modelo.
- Examina el marco.
- Busca deformaciones o pestañas dañadas.
- Comprueba las ranuras donde se instala.
- Retira la grasa acumulada en los puntos de apoyo.
- Limpia el filtro si corresponde.
- Déjalo secar completamente.
- Instálalo en la orientación correcta.
- Comprueba que todas las pestañas hayan encajado.
- Repite el proceso con los demás filtros.
- Asegúrate de que los marcos no estén chocando entre sí.
- Enciende la campana a velocidad baja.
- Escucha durante unos 30 segundos.
- Aumenta progresivamente la velocidad.
- Comprueba si reaparece la vibración.
- Si continúa, apaga el aparato y considera otras posibles causas.
- Si la vibración es fuerte, procede del interior o afecta a toda la campana, solicita una revisión profesional.
Una comprobación sencilla antes de pensar en el motor
Una campana que empieza a vibrar no necesita necesariamente una reparación complicada.
Si el ruido apareció después de limpiar los filtros, retirarlos y volver a instalarlos correctamente debería ser una de las primeras comprobaciones.
Unos pocos milímetros de holgura pueden ser suficientes para que el flujo de aire haga vibrar un marco metálico.
Si todo vuelve a quedar firme y el ruido desaparece, habrás solucionado el problema sin desmontar nada más.
Pero si la vibración persiste con los filtros correctamente colocados, aumenta de intensidad o hace moverse toda la campana, entonces conviene dejar de buscar soluciones improvisadas y revisar el aparato adecuadamente.
Preguntas frecuentes
¿Un filtro mal colocado realmente puede hacer mucho ruido?
Sí. Una pequeña holgura puede provocar un traqueteo considerable cuando aumenta el flujo de aire.
¿Por qué empezó justo después de limpiar los filtros?
Es posible que uno no haya quedado completamente encajado o se haya deformado durante la manipulación.
¿Puedo utilizar la campana sin filtros para comprobar el ruido?
No hagas pruebas de funcionamiento contrarias a las instrucciones del fabricante. Los filtros forman parte de la configuración prevista del aparato.
¿Puedo lavar todos los filtros?
No. Muchos filtros metálicos son lavables, pero determinados filtros de carbón deben sustituirse. Comprueba las instrucciones de tu modelo.
¿Qué hago si el marco del filtro está doblado?
Si la deformación impide que quede firmemente instalado, busca un repuesto compatible en lugar de forzarlo repetidamente.
¿Y si la campana sigue vibrando después de recolocar los filtros?
Puede existir otra causa relacionada con una cubierta, ventilador, motor, conducto o fijación. Si el ruido persiste, conviene una revisión.
¿Cuándo debería apagarla y llamar a un técnico?
Si la vibración es intensa, afecta a toda la campana, aparece olor a quemado, humo, problemas eléctricos o un ruido mecánico fuerte procedente del interior, deja de utilizarla y solicita asistencia profesional.