Encontrar una fila de hormigas subiendo y bajando por una planta puede hacerte pensar que ellas son el problema principal. Sin embargo, antes de intentar eliminarlas, conviene observar detenidamente los brotes jóvenes, los tallos y, sobre todo, el envés de las hojas.
Lo que debes buscar son pulgones, cochinillas u otros insectos que producen melaza, una sustancia azucarada de la que muchas hormigas se alimentan. En algunas plantas, las hormigas incluso protegen a estos insectos frente a sus enemigos naturales.
Por eso, matar las hormigas sin investigar qué están buscando puede solucionar muy poco. Si existe una plaga productora de melaza, la actividad de las hormigas puede continuar mientras permanezca la verdadera fuente de alimento.
Sigue el camino de las hormigas
No empieces pulverizando nada.
Dedica dos o tres minutos a observar.
Mira por dónde suben las hormigas y síguelas hasta el punto donde se concentran.
Puede ser:
- un brote nuevo;
- la unión entre dos tallos;
- una hoja enrollada;
- un grupo de botones florales;
- la cara inferior de una hoja.
Si muchas hormigas se detienen repetidamente en el mismo lugar, inspecciónalo con atención.
Busca pequeños grupos de pulgones
Los pulgones son insectos diminutos que suelen concentrarse en tejidos tiernos.
Pueden ser:
- verdes;
- negros;
- amarillos;
- marrones;
- rojizos.
Dependiendo de la especie, pueden confundirse fácilmente con pequeños puntos sobre la planta.
Busca especialmente en los extremos de los tallos y alrededor de los brotes nuevos.
Da la vuelta a las hojas
Esta es probablemente la comprobación más importante.
Sujeta suavemente una hoja y observa su cara inferior.
Los pulgones pueden permanecer agrupados cerca de las nervaduras, donde resultan mucho menos visibles desde arriba.
Comprueba varias hojas, no solamente una.
Empieza por aquellas cercanas a las zonas con mayor actividad de hormigas.
Mira también los tallos
Si no encuentras pulgones, busca pequeñas protuberancias adheridas al tallo.
Algunas cochinillas pueden parecer:
- pequeñas escamas;
- bultitos marrones;
- puntos ovalados;
- pequeñas masas algodonosas, según el tipo.
Es fácil confundirlas con una parte natural de la planta.
Observa si las hormigas se detienen precisamente alrededor de ellas.
¿Qué están buscando las hormigas?
Pulgones, cochinillas y otros insectos chupadores se alimentan de la savia vegetal y pueden excretar un líquido rico en azúcares conocido como melaza.
Las hormigas aprovechan esa fuente de alimento.
Por eso puedes encontrar una auténtica autopista de hormigas recorriendo una planta infestada.
La presencia de muchas hormigas puede funcionar como una señal para mirar más detenidamente.
Busca superficies pegajosas
Toca con cuidado una hoja aparentemente sana situada debajo de la zona afectada.
Si notas una película pegajosa, puede tratarse de melaza.
También puede observarse un aspecto brillante sobre:
- hojas;
- tallos;
- macetas;
- superficies situadas debajo de la planta.
Esto refuerza la sospecha de que existen insectos productores de melaza.
Una capa negra puede ser otra pista
Con el tiempo, sobre la melaza puede desarrollarse un hongo oscuro conocido comúnmente como fumagina o negrilla.
Puede parecer una capa negra sobre las hojas.
El problema de fondo no se resuelve simplemente limpiando esa capa.
Hay que investigar qué está produciendo la melaza.
No todas las hormigas significan pulgones
Esta relación es frecuente, pero no automática.
Una hormiga puede atravesar una planta simplemente porque está explorando.
También puede existir un hormiguero próximo sin que haya ninguna plaga en las hojas.
Por eso, no diagnostiques únicamente por ver hormigas.
Busca evidencia real.
Si encuentras pocos pulgones
Una infestación pequeña puede abordarse rápidamente.
En plantas resistentes, puedes retirar algunos manualmente o utilizar un chorro moderado de agua para desprenderlos, siempre que la planta tolere este procedimiento.
Dirige especialmente el agua hacia el envés de las hojas.
Evita utilizar una presión tan fuerte que rompa brotes o flores.
Repite la revisión
Una sola pasada puede no eliminar todos los pulgones.
Revisa la planta nuevamente durante los días siguientes.
Mira los mismos brotes.
Si vuelven a aparecer pequeños grupos, repite el método apropiado.
La constancia suele ser más útil que aplicar una gran cantidad de producto una sola vez.
Retira únicamente las partes muy afectadas
Si un brote está completamente cubierto y la especie tolera la poda, puede resultar práctico retirarlo.
Utiliza tijeras limpias.
No podes grandes cantidades de la planta simplemente porque encuentres algunos pulgones.
Elimina únicamente las partes que realmente lo necesiten.
¿Y si la infestación es mayor?
Puedes considerar un jabón insecticida específicamente formulado para plantas, siguiendo exactamente las instrucciones de la etiqueta.
No confundas automáticamente jabón insecticida con cualquier detergente doméstico.
Las concentraciones y formulaciones incorrectas pueden dañar el follaje.
Haz una prueba cuando las instrucciones lo recomienden y respeta dosis, temperatura y frecuencia de aplicación.
No prepares mezclas cada vez más fuertes
Más concentración no significa mayor eficacia.
Puede significar hojas quemadas.
Evita improvisar combinaciones de:
- detergente concentrado;
- vinagre;
- lejía;
- alcohol;
- aceites esenciales.
Una planta infestada ya está sometida a estrés. No añadas un problema químico innecesario.
Protege a los insectos beneficiosos
Mariquitas, crisopas y otros organismos pueden alimentarse de pulgones.
Antes de aplicar un insecticida, observa qué está ocurriendo.
Quizá ya existan depredadores trabajando sobre la colonia.
Utilizar tratamientos indiscriminados puede eliminar tanto la plaga como sus enemigos naturales.
Las hormigas pueden interferir
En determinadas relaciones, las hormigas defienden a los pulgones frente a algunos depredadores.
Por eso, cuando existe una infestación persistente, puede ser necesario abordar también la actividad de las hormigas.
Pero el objetivo no debería ser rociar indiscriminadamente toda la planta.
Primero identifica:
- qué insecto produce la melaza;
- dónde está;
- qué intensidad tiene la infestación;
- de dónde proceden las hormigas.
Busca el camino hasta el suelo
Después de inspeccionar la planta, sigue la fila en dirección contraria.
Observa si las hormigas llegan desde:
- el suelo;
- una grieta;
- una pared;
- otra maceta;
- una rama que toca otra superficie.
Esta información puede ayudarte a comprender el problema.
No remuevas raíces buscando un hormiguero sin necesidad.
Si la planta está en maceta
Comprueba alrededor del recipiente.
Levanta la maceta únicamente si puedes hacerlo fácilmente y mira debajo.
Las hormigas pueden aprovechar espacios secos y protegidos.
Revisa también los agujeros de drenaje, pero no introduzcas objetos que puedan dañar las raíces.
No inundes la maceta
Ver hormigas entrando en el sustrato no significa que debas llenar el recipiente de agua.
El exceso de riego puede perjudicar las raíces.
Mantén la frecuencia adecuada para la especie y asegúrate de que el drenaje funciona correctamente.
Limpia la melaza cuando corresponda
Una vez controlados los insectos que la producen, puedes limpiar suavemente las hojas si la especie tolera que se mojen.
Utiliza agua y un paño suave cuando sea apropiado.
Sujeta la hoja por debajo para no romperla.
No frotes hojas delicadas o vellosas que no toleran este tipo de limpieza.
Vigila los brotes nuevos
Los tejidos tiernos suelen resultar especialmente atractivos para los pulgones.
Durante una o dos semanas, revisa periódicamente:
- puntas de crecimiento;
- botones florales;
- hojas jóvenes;
- tallos tiernos.
Encontrar cinco pulgones resulta mucho más fácil de manejar que descubrir una colonia extendida por toda la planta.
Comprueba plantas cercanas
Si dos macetas se tocan o varias plantas crecen juntas, revisa las vecinas.
No necesitas tratarlas preventivamente si están sanas.
Simplemente observa.
Los pulgones pueden aparecer en más de una planta y las hormigas pueden desplazarse fácilmente entre ellas.
Evita el exceso de nitrógeno
Un abonado excesivo puede favorecer un crecimiento muy tierno en determinadas plantas, precisamente el tipo de tejido que algunos pulgones prefieren.
Fertiliza según las necesidades reales de la especie.
No añadas más abono intentando que una planta afectada “se recupere más rápido”.
Una revisión de cinco minutos
Si descubres muchas hormigas sobre una planta, haz esto:
- No pulverices inmediatamente.
- Sigue la fila de hormigas.
- Observa dónde se detienen.
- Revisa los brotes jóvenes.
- Da la vuelta a varias hojas.
- Busca pulgones.
- Examina los tallos buscando cochinillas.
- Comprueba si existe una sustancia pegajosa.
- Mira si hay fumagina.
- Decide el tratamiento según lo que realmente hayas encontrado.
En muchas ocasiones, estos cinco minutos revelarán que las hormigas eran solo la pista.
Errores que conviene evitar
- Intentar eliminar las hormigas sin inspeccionar la planta.
- Suponer que todas las hormigas indican una plaga.
- Mirar únicamente la cara superior de las hojas.
- Confundir cochinillas con partes del tallo.
- Utilizar detergente concentrado sobre las plantas.
- Preparar mezclas agresivas de vinagre o lejía.
- Aplicar insecticidas sin identificar primero la plaga.
- Ignorar mariquitas y otros insectos beneficiosos.
- Inundar una maceta para expulsar hormigas.
- Olvidar revisar las plantas próximas.
Para ir un poco más allá
Puedes convertir las hormigas en una especie de sistema de alerta.
Cuando veas una actividad inusual sobre una planta que normalmente no las atraía, no mires primero a las hormigas: mira dónde terminan su recorrido.
Levanta una hoja, observa el brote y revisa el tallo.
Si encuentras pequeños insectos acompañados de una superficie pegajosa, probablemente habrás descubierto el motivo de tantas visitas.
Preguntas frecuentes
¿Qué debo buscar si mi planta está llena de hormigas?
Principalmente pulgones, cochinillas y otros insectos productores de melaza, especialmente en brotes, tallos y el envés de las hojas.
¿Por qué las hormigas se acercan a ellos?
Porque pueden alimentarse de la melaza azucarada que producen estos insectos.
¿Las hormigas están dañando directamente mi planta?
No necesariamente. Su presencia puede estar relacionada con otra plaga, aunque la situación depende de la especie de hormiga y de la planta.
¿Qué es esa sustancia pegajosa sobre las hojas?
Puede ser melaza producida por insectos chupadores. Busca la fuente antes de limitarte a limpiar las hojas.
¿Puedo quitar los pulgones con agua?
En plantas suficientemente resistentes y para infestaciones pequeñas, un chorro moderado puede ayudar a desprenderlos. Revisa posteriormente porque puede ser necesario repetirlo.
¿Cuál es la comprobación más importante?
Sigue a las hormigas y da la vuelta a las hojas donde se concentran. Si encuentras grupos de pequeños pulgones o cochinillas en los tallos, ya tienes una pista mucho más útil que intentar eliminar las hormigas sin saber por qué están allí.