¿Tus pinzas de cocina conservan olor después de cocinar? La unión puede necesitar una limpieza diferente

Lavas las pinzas después de cocinar, las aclaras perfectamente y, cuando vuelves a utilizarlas, todavía desprenden un ligero olor a carne, pescado, ajo o salsa. En ese caso, el problema puede no estar en las dos palas que entran en contacto con los alimentos.

Muchas pinzas tienen uniones, muelles, remaches, bisagras o pequeños espacios donde se acumulan grasa y líquidos. Un lavado rápido de la superficie puede dejar esas zonas prácticamente intactas.

Antes de recurrir a vinagre, bicarbonato o productos fuertes, conviene hacer algo más sencillo: abrir completamente las pinzas y limpiar la unión desde diferentes ángulos con agua templada, detergente desengrasante y un cepillo pequeño.

Empieza localizando de dónde viene el olor

Con las pinzas limpias y secas, observa su construcción.

Los modelos más habituales pueden tener:

  • una bisagra con remache;
  • un muelle metálico;
  • un sistema de bloqueo;
  • piezas de silicona desmontables;
  • pequeñas ranuras alrededor de la unión;
  • cavidades dentro de los mangos.

Si el olor se concentra cerca de la bisagra, probablemente hay residuos que el estropajo habitual no consigue alcanzar.

También puede haber una fina película de grasa prácticamente invisible.

Abre las pinzas completamente

No intentes limpiar únicamente su posición cerrada.

Abre las pinzas todo lo que permita el mecanismo.

Si tienen un bloqueo en el extremo, desbloquéalo para separar bien los brazos.

Observa ahora la unión.

Muchas veces aparecen pequeños restos justo donde una pieza se superpone con otra.

En las pinzas utilizadas para carne o alimentos grasos, esa zona puede recibir gotas durante la cocción y acumular grasa progresivamente.

Utiliza agua templada y detergente

Si el fabricante permite lavar las pinzas con agua, prepara:

1 litro de agua templada + 1 cucharadita de lavavajillas líquido desengrasante.

No hace falta utilizar agua hirviendo.

Humedece completamente las partes lavables y aplica la solución sobre la unión.

Si existe grasa seca, deja actuar aproximadamente 5-10 minutos, siempre que el material pueda permanecer húmedo durante ese tiempo.

El detergente ayuda a dispersar la grasa que puede estar reteniendo los compuestos responsables del olor.

El cepillo marca la diferencia

Una esponja limpia perfectamente las superficies grandes, pero no entra bien alrededor de un remache.

Utiliza un cepillo de dientes limpio reservado para tareas domésticas o un pequeño cepillo de nailon.

Cepilla:

  • alrededor del eje;
  • ambos lados del remache;
  • debajo del mecanismo de bloqueo;
  • las pequeñas ranuras;
  • alrededor del muelle;
  • las uniones entre silicona y metal.

Cambia el ángulo varias veces.

La intención es que las cerdas entren en los espacios que normalmente quedan sin limpiar.

Mueve el mecanismo mientras limpias

Mientras sujetas las pinzas por los mangos, ábrelas y ciérralas varias veces dentro de una posición segura.

Esto expone diferentes partes de la bisagra.

Cepilla una zona, mueve el mecanismo y vuelve a cepillar.

No introduzcas agujas, cuchillos ni otros objetos metálicos dentro de la unión.

Si existe suciedad endurecida, es preferible darle otros 5 minutos de contacto con la solución jabonosa antes que intentar rasparla.

Si tienen puntas de silicona, revisa sus bordes

Las pinzas con extremos de silicona necesitan una inspección adicional.

Observa el punto donde la silicona se une con el cuerpo metálico.

Si las piezas están diseñadas para desmontarse, retíralas siguiendo las instrucciones del fabricante y límpialas por separado.

No tires de ellas simplemente porque parezcan desmontables.

En algunos modelos están fijadas permanentemente y forzarlas puede crear una separación donde posteriormente entre todavía más suciedad.

Aclara desde diferentes direcciones

Después del cepillado, aclara abundantemente con agua limpia.

No te limites a pasar agua por la parte exterior.

Abre las pinzas y orienta la unión de diferentes maneras para que el agua atraviese las pequeñas ranuras.

Mueve varias veces el mecanismo durante el aclarado.

El detergente que queda atrapado dentro de una bisagra tampoco debería permanecer allí.

El secado puede ser la parte que estabas olvidando

Unas pinzas pueden estar perfectamente limpias y aun así desarrollar olor si se guardan con humedad atrapada en la unión.

Después del aclarado, sacude suavemente el exceso de agua.

Seca las superficies accesibles con un paño limpio.

Después deja las pinzas abiertas en un lugar bien ventilado hasta que la bisagra, el muelle y las demás uniones estén completamente secos.

No las cierres inmediatamente dentro de un cajón.

¿Y si todavía conservan olor?

Repite primero la limpieza desengrasante concentrándote en las zonas ocultas.

Si el olor permanece, revisa cuidadosamente el material.

Una pieza de silicona deteriorada, agrietada o permanentemente impregnada puede retener olores con mayor facilidad.

Comprueba también que no exista alimento atrapado dentro de una cavidad inaccesible.

Si las pinzas pueden desmontarse para mantenimiento según el fabricante, hazlo siguiendo esas instrucciones.

No desmontes remaches o mecanismos que no estén diseñados para abrirse.

No necesitas empezar mezclando productos caseros

Es habitual recomendar bicarbonato, vinagre o limón para cualquier utensilio que conserve olor.

Pero antes de cambiar de producto, conviene eliminar correctamente la causa física.

Si hay grasa debajo de una bisagra, añadir otro ingrediente sobre la superficie no solucionará necesariamente el problema.

Agua templada, detergente desengrasante, acción mecánica con un cepillo y un aclarado completo deberían ser los primeros pasos.

Si posteriormente utilizas algún tratamiento específico, comprueba que sea compatible con acero, aluminio, silicona, plástico o cualquier otro material presente.

¿Pueden ir al lavavajillas?

Depende del modelo.

Algunas pinzas de acero inoxidable o silicona son aptas para lavavajillas, mientras que otras tienen componentes que requieren lavado manual.

Consulta las instrucciones.

Incluso cuando sean aptas, comprueba periódicamente la bisagra. Una pequeña partícula atrapada mecánicamente puede permanecer allí después de un ciclo.

Especial atención después de manipular alimentos crudos

Si utilizas pinzas para manipular carne, pescado o aves crudas, evita reutilizarlas después sobre alimentos ya cocinados sin haberlas lavado correctamente.

Para prevenir contaminación cruzada, puedes utilizar unas pinzas para el alimento crudo y otras limpias para retirarlo una vez cocinado.

Después, lava todas las superficies y uniones siguiendo las recomendaciones apropiadas para el utensilio.

Errores que conviene evitar

  • Limpiar únicamente las puntas de las pinzas.
  • Olvidar el remache o la bisagra.
  • Guardarlas inmediatamente después de aclararlas.
  • Dejar grasa acumulándose alrededor del muelle.
  • Utilizar una aguja o cuchillo para raspar la unión.
  • Forzar piezas de silicona que no son desmontables.
  • Intentar ocultar el olor con productos perfumados.
  • Mezclar diferentes limpiadores.
  • Asumir que todas las pinzas pueden ir al lavavajillas.
  • Utilizar las mismas pinzas para alimentos crudos y cocinados sin lavarlas entre ambos usos.

El método para eliminar los residuos de la unión

Si las pinzas son compatibles con lavado manual:

  1. Ábrelas completamente.
  2. Revisa la bisagra, muelle, remaches y sistema de bloqueo.
  3. Prepara 1 litro de agua templada con 1 cucharadita de lavavajillas desengrasante.
  4. Limpia primero las superficies grandes.
  5. Mantén la unión en contacto con la solución durante 5-10 minutos si existe grasa seca y el material lo permite.
  6. Cepilla la bisagra con un pequeño cepillo de nailon.
  7. Abre y cierra las pinzas para exponer diferentes zonas.
  8. Revisa las uniones entre silicona y metal.
  9. Aclara abundantemente desde varios ángulos.
  10. Mueve el mecanismo durante el aclarado.
  11. Seca las superficies accesibles.
  12. Deja las pinzas abiertas hasta que la unión esté completamente seca.

La clave está en entender que una pinza no es únicamente las dos superficies que sujetan la comida. Si existe una bisagra con varios pequeños espacios, cualquier líquido que llegue hasta allí puede quedar protegido del lavado habitual.

Preguntas frecuentes

¿Por qué mis pinzas siguen oliendo aunque las lave?

Puede quedar grasa o alimento alrededor de la bisagra, el remache, el muelle o las uniones entre diferentes materiales.

¿Qué utilizo para limpiar la bisagra?

Un pequeño cepillo de nailon o un cepillo de dientes limpio permite acceder mucho mejor que una esponja.

¿Puedo dejarlas en remojo toda la noche?

Normalmente no hace falta. Para residuos secos, prueba primero 5-10 minutos con agua templada y detergente, siempre que los materiales lo permitan.

¿Debo utilizar vinagre para quitar el olor?

No necesariamente. Empieza eliminando físicamente grasa y restos con detergente y un cepillo. Cualquier tratamiento adicional debe ser compatible con los materiales de las pinzas.

¿Por qué debo dejarlas abiertas mientras se secan?

Porque facilita la circulación de aire alrededor de la unión y evita encerrar humedad en pequeños espacios.

¿Cuándo conviene sustituirlas?

Si tienen piezas agrietadas, corrosión importante, un mecanismo deteriorado o cavidades que ya no pueden limpiarse correctamente, sustituirlas puede ser la opción más adecuada.