¿Tus hojas de limonero se enrollan? Revisa esto antes de regar más

Las hojas enrolladas son la forma que tiene el limonero de avisar de que algo falla. Y el error más habitual es regar más, cuando muchas veces el problema es el exceso de agua, una plaga escondida en el envés o el calor del mediodía. En este artículo aprenderás a comprobar la humedad real de la tierra, a revisar las hojas por debajo y a corregir cada causa con cantidades y tiempos concretos.

Comprueba la humedad de la tierra antes de regar

Las raíces necesitan oxígeno. En una tierra encharcada se asfixian y dejan de absorber agua, así que las hojas se enrollan igual que si hubiera sequía.

Necesitas: un palito de madera (o tu dedo), un plato bajo la maceta y entre 3 y 4 litros de agua para una maceta de 30 a 40 cm.

  1. Introduce el palito 5 cm en la tierra, lejos del tronco. En suelo libre, 10 cm.
  2. Si sale con tierra oscura y húmeda, no riegues. Vuelve a comprobar a los 3 o 4 días.
  3. Si sale seco y limpio, riega despacio con 3 a 4 litros, hasta que el agua escurra por los agujeros.
  4. A los 15 minutos, vacía el plato. Un limonero con las raíces permanentemente en agua se pudre.
  5. No vuelvas a regar hasta que los 3 o 4 cm superiores estén secos.

Resultado: las hojas ya enrolladas no suelen desenrollarse del todo. La señal de que funciona es que, en 1 o 2 semanas, las hojas nuevas salgan planas y no aparezcan más hojas enrolladas. Si la maceta no tiene agujeros o el sustrato está compactado, trasplanta en primavera a un sustrato para cítricos mezclado con un 20 % de perlita para mejorar el drenaje.

Mira el envés: pulgón y minador

Los pulgones chupan la savia de los brotes tiernos y las hojas se encrespan. El minador de los cítricos deja galerías plateadas en forma de serpentina y deforma la hoja. Ambos se ven dándole la vuelta.

Para el pulgón, disuelve 1 cucharada sopera (15 g) de jabón potásico en 1 litro de agua tibia. Pulveriza el envés y los brotes por completo, siempre al atardecer y con temperaturas por debajo de 28 °C, para no quemar las hojas. Repite cada 5 a 7 días, tres veces. Los pulgones desaparecen en unos días, pero hay que repetir para eliminar a los que nacen después.

Contra el minador, el jabón no llega al interior de la hoja: corta y retira las hojas afectadas de los brotes nuevos y tíralas a la basura, no al compost. No lo uses sobre plantas en flor con abejas activas.

Protege del calor y del viento

Si las hojas se enrollan al mediodía y se recuperan por la noche, es una defensa contra la pérdida de agua, no una enfermedad. Sucede sobre todo con más de 35 °C o con viento seco.

Entre las 11:00 y las 16:00 da sombra con una malla de sombreo del 30 al 50 %, o mueve la maceta a una zona resguardada. Cubre la superficie de la tierra con 5 cm de paja o corteza de pino, sin pegarla al tronco, para frenar la evaporación. En verano, comprueba la humedad cada 2 o 3 días, porque la maceta se seca más rápido. No podes nada durante la ola de calor: las hojas son las que hacen sombra a las ramas.

Revisa si hay falta de nutrientes

Un limonero en maceta agota los nutrientes en pocos meses. Si además de enrollarse las hojas se ponen amarillas, puede haber falta de nitrógeno, hierro o magnesio.

Abona entre marzo y septiembre, cada 4 a 6 semanas, con abono específico para cítricos y siguiendo exactamente la dosis de la etiqueta. Si el amarilleo forma una “V” invertida en la base de la hoja, aplica 1 cucharadita (5 g) de sales de Epsom por litro de agua, regando la tierra una vez al mes como máximo, durante 2 o 3 meses. No abones con la tierra seca ni en pleno invierno, porque las raíces pueden quemarse. Guarda los abonos y jabones fuera del alcance de niños y mascotas: las hojas de cítricos también pueden molestar a perros y gatos si las mastican.

Errores comunes que debes evitar

  • Regar por calendario y no por la tierra: provoca encharcamiento en épocas frescas y pudrición de raíces.
  • Dejar agua en el plato: las raíces se asfixian y las hojas amarillean y caen.
  • Pulverizar jabón a pleno sol: las gotas actúan como lupa y dejan manchas marrones.
  • Abonar más de lo indicado: el exceso de sales quema las raíces y empeora el enrollamiento.
  • Podar durante el calor: deja la madera expuesta al sol y retrasa la recuperación.

Para ir más allá

  • Limonero en tierra: riega profundo una vez por semana en verano, con 20 a 30 litros, y cada 15 días en invierno, y mantén el acolchado de 5 cm.
  • Invierno: con menos de 5 °C, las hojas también se enrollan por frío. Protege con tela antiheladas y reduce el riego a una vez cada 10 a 14 días.
  • Balcón: si da al sur, usa macetas de colores claros, que se calientan menos que las oscuras.

Preguntas frecuentes

¿Se desenrollarán las hojas que ya están dobladas?

Normalmente no del todo. Lo importante es que las hojas nuevas crezcan sanas; las dañadas pueden caer solas.

¿Cuánto tarda en recuperarse el limonero?

Si corriges la causa, entre 2 y 4 semanas para ver brotes nuevos normales. En invierno tarda más.

¿Puedo usar vinagre o bicarbonato para tratar las hojas?

No lo recomiendo: pueden quemar el follaje y alterar el suelo. Usa jabón potásico en la dosis indicada.

¿Cómo sé si es exceso o falta de agua?

Ambos enrollan las hojas, pero con exceso la tierra está húmeda y pesada, y con falta está seca y se despega de la maceta. El palito te lo dirá.