Un escurrebotellas está diseñado precisamente para que botellas, vasos, termos o biberones puedan secarse después del lavado. Por eso resulta fácil pensar que el propio escurridor permanece limpio: al fin y al cabo, lo único que recibe es agua procedente de objetos recién lavados.
Sin embargo, hay una zona que merece una revisión periódica: las pequeñas bases donde se unen las varillas, soportes o brazos del escurrebotellas. Las gotas descienden continuamente hasta esos puntos y, si el agua no se evapora rápidamente, pueden aparecer residuos de jabón, minerales del agua y una película de suciedad.
Vaciar completamente el escurrebotellas y mirar esas uniones lleva apenas unos segundos.
Retira todo antes de empezar
No intentes limpiar alrededor de las botellas.
Retira:
- botellas;
- vasos;
- tapas;
- termos;
- accesorios.
Colócalos sobre una superficie limpia y deja completamente visible el escurridor.
Ahora podrás comprobar qué ocurre realmente en la base.
Mira donde termina cada varilla
Observa la unión entre los soportes verticales y la superficie inferior.
Estas pequeñas esquinas pueden retener gotas.
Busca:
- marcas blanquecinas;
- residuos de jabón;
- pequeñas partículas;
- zonas viscosas;
- humedad persistente.
Pasa un dedo limpio por una zona accesible. Si notas una película, necesita algo más que un simple aclarado.
Levanta también el escurridor
No mires únicamente su parte superior.
Levántalo y comprueba la superficie sobre la que estaba apoyado.
Si tiene una bandeja independiente, retírala.
Es posible encontrar agua acumulada debajo aunque desde arriba todo pareciera seco.
Vacía la bandeja regularmente
Los modelos que incorporan una bandeja para recoger agua necesitan que esta pueda vaciarse y secarse.
No permitas que quede agua estancada durante largos periodos.
Retira la bandeja siguiendo el diseño del fabricante, vacíala y observa especialmente:
- esquinas;
- bordes;
- canales;
- zona situada debajo de la rejilla.
Son los puntos donde pueden concentrarse los residuos.
Empieza con agua y lavavajillas
Si el material admite lavado manual, prepara:
1 litro de agua templada + 1 cucharadita de lavavajillas.
Utiliza una esponja suave para las superficies amplias.
Para las pequeñas uniones, cambia a un cepillo.
No necesitas utilizar grandes cantidades de producto.
Un cepillo pequeño marca la diferencia
Una esponja puede pasar por encima de la unión sin llegar realmente hasta el fondo.
Utiliza un cepillo pequeño de cerdas de nailon.
Cepilla alrededor de cada soporte con movimientos cortos.
Trabaja también alrededor de:
- esquinas;
- ranuras;
- relieves;
- desagües;
- piezas desmontables.
Dedica especial atención a cualquier zona que permanezca húmeda más tiempo.
Si hay residuos blancos
Las marcas blanquecinas pueden estar relacionadas con los minerales presentes en el agua.
Primero intenta retirarlas mediante el lavado habitual.
Si persisten, consulta qué productos admite el material del escurrebotellas.
No utilices automáticamente productos ácidos sobre cualquier superficie, especialmente si existen piezas metálicas, piedra u otros acabados sensibles.
No rasques con un cuchillo
Una pequeña acumulación endurecida puede invitar a utilizar una punta metálica.
Evítalo.
Puedes rayar el plástico o dañar el acabado.
Humedece primero la zona con agua jabonosa durante unos minutos, cuando el material lo permita, y vuelve a utilizar el cepillo.
Limpia cada varilla
Pasa la esponja o microfibra desde la parte superior hasta la base.
Aunque las varillas parezcan limpias, pueden recibir restos procedentes del interior de las botellas.
Si tienen pequeñas piezas de goma o silicona, revisa también sus bordes.
No retires componentes fijos.
¿Las piezas se desmontan?
Algunos modelos permiten retirar:
- bandeja;
- rejilla;
- soportes;
- depósitos.
Si el fabricante los ha diseñado para desmontarse, sepáralos.
Esto facilita muchísimo la limpieza de las uniones.
No fuerces piezas que parecen fijas.
Revisa debajo de las piezas desmontables
Cuando retires una rejilla, mira inmediatamente la superficie que estaba cubierta.
Puede aparecer una línea de residuos siguiendo exactamente su forma.
Limpia ambas caras de cada componente.
Después acláralas por separado.
¿Puede ir al lavavajillas?
Depende del modelo.
Algunos escurrebotellas de plástico o silicona pueden ser aptos, mientras que otros contienen materiales que requieren lavado manual.
Comprueba las instrucciones.
No utilices temperaturas elevadas sin saber si el plástico está diseñado para soportarlas.
Aclara cuidadosamente
Una vez cepilladas las uniones, utiliza agua limpia.
Inclina el escurrebotellas para que el agua recorra diferentes zonas.
Comprueba que no permanezca espuma en:
- bases;
- esquinas;
- canales;
- ranuras.
El propio detergente puede dejar residuos si no se aclara correctamente.
Déjalo secar vacío
Después de limpiarlo, no coloques inmediatamente todas las botellas encima.
Sacude el exceso de agua y deja que el escurridor termine de secarse.
Si tiene piezas desmontables, puedes dejarlas separadas durante el secado.
La circulación de aire facilita que desaparezca la humedad de las pequeñas uniones.
No montes piezas todavía húmedas
Si una rejilla encaja sobre una bandeja, asegúrate de que ambas estén secas antes de volver a montarlas cuando vayas a guardarlas.
De lo contrario puedes atrapar humedad entre las dos superficies.
Esto es especialmente importante si el escurrebotellas se guarda después de cada uso.
Comprueba dónde está colocado
Si permanece junto al fregadero, también puede recibir:
- salpicaduras de comida;
- agua del lavado;
- jabón;
- grasa;
- polvo.
Limpia periódicamente la encimera situada debajo y alrededor.
Un escurrebotellas limpio colocado sobre una superficie sucia volverá a ensuciarse rápidamente.
No lo coloques demasiado cerca de salpicaduras
Siempre que tengas espacio, evita situarlo justo donde preparas alimentos crudos o donde recibe continuamente agua sucia del fregadero.
Busca una zona limpia destinada al secado.
Esto resulta especialmente importante cuando se utiliza para biberones o accesorios infantiles.
Si lo utilizas para biberones
Sigue además las recomendaciones de higiene y esterilización apropiadas para la edad del bebé y las indicaciones sanitarias aplicables.
Un escurrebotellas limpio no sustituye ninguna medida adicional de higiene que pueda ser necesaria.
Lávate las manos antes de manipular piezas limpias.
No seques utensilios sucios sobre él
Parece evidente, pero a veces un vaso simplemente enjuagado termina junto a objetos correctamente lavados.
Todo lo que coloques en el escurrebotellas debería haber recibido previamente la limpieza adecuada.
El escurridor está destinado al secado, no a terminar de limpiar los recipientes.
Vigila posibles olores
Un escurrebotellas limpio no debería desarrollar un olor persistente.
Si notas olor desagradable:
- vacíalo;
- desmonta las piezas permitidas;
- revisa la bandeja;
- limpia las uniones;
- comprueba la superficie situada debajo.
El olor puede indicar que existe una zona que permanece húmeda o contiene residuos.
Si encuentras una película viscosa
No te limites a aclararla rápidamente.
Lava completamente la pieza con agua y lavavajillas, utilizando un cepillo para las zonas estrechas.
Aclara y deja secar.
Si el material está deteriorado, presenta grietas difíciles de limpiar o conserva suciedad que no puedes eliminar, considera sustituir la pieza o el escurridor.
Revisa posibles grietas
Los plásticos envejecidos pueden desarrollar pequeñas fisuras.
Inspecciona especialmente las bases de las varillas.
Si encuentras una grieta profunda que retiene suciedad y resulta imposible limpiar correctamente, puede ser momento de sustituir el accesorio.
Una rutina rápida de cinco minutos
Hazlo así:
- Retira todas las botellas.
- Separa las piezas desmontables.
- Vacía el agua acumulada.
- Mira las bases de las varillas.
- Lava con agua templada y lavavajillas.
- Cepilla cada unión.
- Limpia la bandeja.
- Revisa la parte inferior.
- Aclara completamente.
- Deja secar las piezas separadas.
- Limpia la encimera.
- Monta nuevamente cuando todo esté seco.
¿Cada cuánto necesita limpieza?
Dependerá del uso.
Un escurrebotellas utilizado varias veces al día necesitará revisiones más frecuentes que uno ocasional.
No esperes necesariamente a una fecha concreta.
Utiliza tres señales:
agua acumulada, residuos visibles o superficie viscosa.
Además, una limpieza periódica evita que los minerales y restos de jabón tengan tiempo de endurecerse.
Errores que conviene evitar
- Pensar que el agua de objetos lavados mantiene limpio el escurridor.
- No retirar nunca la rejilla o bandeja.
- Olvidar las bases de las varillas.
- Dejar agua permanentemente acumulada.
- Rascar depósitos con cuchillos.
- Utilizar productos incompatibles con el material.
- Meterlo en el lavavajillas sin comprobar si es apto.
- Volver a montarlo todavía húmedo.
- Olvidar limpiar la superficie situada debajo.
- Seguir utilizando piezas profundamente agrietadas que no pueden limpiarse correctamente.
Para ir un poco más allá
Cuando termines, mira otros accesorios que permanecen constantemente junto al fregadero.
Levanta el recipiente de las esponjas, el dispensador de jabón y el escurridor de cubiertos.
Todos pueden tener el mismo problema: el agua baja hasta la zona menos visible y permanece allí mucho más tiempo que sobre las superficies expuestas al aire.
No hace falta limpiar obsesivamente cada rincón todos los días. Simplemente acostúmbrate a levantar estos objetos de vez en cuando.
Preguntas frecuentes
¿Por qué se ensucia un escurrebotellas si las botellas ya están limpias?
Porque recibe continuamente agua, posibles restos de jabón, minerales y pequeñas partículas del entorno.
¿Qué parte debería revisar primero?
Las bases donde las varillas se unen a la bandeja o rejilla, porque las gotas terminan concentrándose allí.
¿Qué puedo utilizar?
Para un material compatible, agua templada, lavavajillas y un pequeño cepillo de nailon suelen ser suficientes para la limpieza habitual.
¿Tengo que limpiar debajo?
Sí. Levanta el escurridor y comprueba tanto su cara inferior como la encimera.
¿Puedo dejar agua en la bandeja?
Es preferible vaciarla y permitir que la superficie se seque regularmente.
¿Cuál es el gesto más sencillo?
Cuando el escurrebotellas quede vacío, no vuelvas a llenarlo inmediatamente. Retira la rejilla, mira las pequeñas bases de los soportes y comprueba la bandeja. Es allí donde todas esas gotas aparentemente inofensivas terminan reuniéndose.