Septiembre suele llenar macetas y jardines de flores secas. Geranios, petunias, rosales y muchas plantas de verano empiezan a perder parte de su floración, mientras otras especies se preparan para formar semillas o entrar poco a poco en reposo.
Ante ese aspecto desordenado, es fácil coger las tijeras y retirar todas las flores marchitas. Sin embargo, no siempre conviene hacerlo. En algunas plantas, eliminar las flores pasadas puede favorecer nuevas floraciones; en otras, conservarlas permite obtener semillas, alimentar a determinadas aves o disfrutar de cabezas secas decorativas durante el otoño.
La decisión depende de la especie y de lo que quieras conseguir con ella.
Por qué normalmente se eliminan las flores marchitas
Una vez que una flor termina su ciclo, muchas plantas comienzan a dedicar recursos a producir frutos y semillas.
Si retiras esa flor antes de que complete el proceso, algunas especies continúan formando nuevos botones florales.
Es lo que ocurre con numerosas plantas de floración prolongada.
Además, retirar flores deterioradas puede mejorar:
- el aspecto de la planta;
- la ventilación entre tallos;
- la entrada de luz;
- la limpieza de macetas y jardineras.
Pero esto no significa que haya que cortar absolutamente todo.
En septiembre, observa antes de utilizar las tijeras
Primero recorre las plantas y divide mentalmente las flores en tres grupos:
- Flores simplemente marchitas.
- Flores con signos de podredumbre o enfermedad.
- Flores que ya están desarrollando semillas.
Esta pequeña clasificación cambia bastante lo que conviene hacer.
Flores marchitas que puedes retirar
En plantas que todavía tienen capacidad para seguir floreciendo y en las que el despunte favorece nuevas flores, septiembre puede ser un buen momento para continuar eliminando las flores pasadas.
Entre los ejemplos habituales se encuentran muchas variedades de:
- geranios;
- petunias;
- rosales de floración repetida;
- dalias;
- cosmos;
- caléndulas;
- zinnias.
La respuesta exacta depende de la variedad, el clima y el estado de la planta.
No esperes necesariamente una gran segunda floración si las temperaturas ya están descendiendo rápidamente.
No cortes únicamente los pétalos
Cuando decidas retirar una flor marchita, comprueba dónde termina su tallo floral.
En muchas especies es mejor retirar la flor junto con su pedúnculo hasta un punto apropiado, en lugar de arrancar únicamente los pétalos secos y dejar el resto.
El lugar exacto del corte depende de la especie.
Por ejemplo, una rosa no se despuntará exactamente igual que un geranio o una petunia.
Por eso, si desconoces la planta, identifica primero la especie.
Utiliza herramientas limpias
Para tallos finos y blandos que puedan retirarse según las recomendaciones de la especie, a veces basta con los dedos.
Para tallos más resistentes utiliza tijeras pequeñas y bien afiladas.
Antes de empezar, límpialas.
Si has trabajado previamente sobre una planta con síntomas de enfermedad, desinfecta la herramienta antes de pasar a otra.
Un corte limpio causa menos daños que intentar arrancar un tallo resistente.
Las flores enfermas son diferentes
Una flor seca de manera natural puede permanecer sobre algunas plantas sin causar problemas inmediatos.
Una flor cubierta de moho, blanda, podrida o con lesiones sospechosas merece otra atención.
Retira cuidadosamente el tejido afectado cuando sea apropiado para la especie y recoge también los restos que hayan caído al suelo o al sustrato.
No los dejes acumulándose alrededor de la planta.
Y si sospechas una enfermedad, evita colocar ese material en compost doméstico salvo que sepas que tu sistema alcanza las condiciones necesarias para gestionarlo.
¿Cuándo conviene conservar las flores secas?
Si quieres recoger semillas, necesitarás permitir que algunas flores completen su ciclo.
Después de la floración, la planta desarrolla estructuras donde maduran las semillas.
Si cortas todas las flores inmediatamente, perderás esa posibilidad.
Puedes seleccionar algunas flores sanas y dejarlas evolucionar mientras continúas retirando otras.
Así no necesitas conservar toda la planta llena de flores secas.
Marca las flores que quieres dejar para semilla
Un pequeño truco consiste en elegir solamente unas pocas cabezas florales sanas.
Márcalas discretamente con un cordel suave o recuerda su posición.
Deja que maduren según las necesidades de la especie.
Las semillas deben recogerse en el momento adecuado, generalmente cuando las estructuras están maduras y suficientemente secas, pero antes de que se dispersen por completo.
No todas las plantas producen semillas fieles a la planta madre, especialmente muchos híbridos.
Algunas flores secas también tienen valor ornamental
Equináceas, sedums y otras plantas pueden desarrollar cabezas florales que continúan siendo atractivas después de terminar la floración.
En lugar de eliminarlas inmediatamente, puedes mantener algunas durante el otoño.
Además, las semillas de determinadas especies pueden servir como alimento para aves.
Por tanto, un jardín perfectamente “limpio” no siempre es el jardín más interesante durante el otoño.
Septiembre no significa hacer una poda fuerte
Eliminar algunas flores marchitas no es lo mismo que podar toda la planta.
Evita aprovechar el trabajo para cortar indiscriminadamente grandes cantidades de follaje sano.
Las hojas todavía pueden estar realizando fotosíntesis y ayudando a la planta a almacenar reservas.
Especialmente en plantas perennes, arbustos y especies que se preparan para el reposo, una poda importante debe realizarse únicamente en el momento apropiado para esa especie.
Ten en cuenta el clima real
Septiembre puede significar cosas muy distintas dependiendo de dónde vivas.
En zonas mediterráneas todavía pueden producirse jornadas muy calurosas. En otras regiones, las noches ya son considerablemente más frías.
Si continúa haciendo mucho calor, evita realizar cortes importantes durante una ola de calor.
Si se aproxima el frío, tampoco intentes estimular a todas las plantas con fertilizaciones intensas simplemente para conseguir una última floración.
Observa la planta y el clima, no solamente el calendario.
Aprovecha para revisar el estado general
Mientras retiras flores marchitas, observa también:
- el envés de las hojas;
- las uniones de los tallos;
- los nuevos brotes;
- la superficie del sustrato;
- el drenaje de las macetas.
Busca pulgones, cochinillas, ácaros u otros problemas, pero no apliques insecticidas simplemente por prevención.
También revisa el riego.
Con días más cortos y temperaturas progresivamente menores, algunas macetas tardan más en secarse que en pleno verano.
No fertilices automáticamente después de cortar
Eliminar flores secas no significa que la planta necesite inmediatamente abono.
Una fertilización excesiva puede generar crecimiento innecesario o acumular sales en el sustrato.
Si la especie continúa en crecimiento activo y necesita fertilización, sigue su programa habitual y las dosis indicadas para el producto.
No intentes “compensar” cada corte con fertilizante.
Errores que conviene evitar
- Cortar todas las flores marchitas sin identificar la planta.
- Eliminar las flores que querías conservar para obtener semillas.
- Confundir el despunte con una poda fuerte.
- Arrancar tallos resistentes con la mano.
- Utilizar tijeras sucias o desafiladas.
- Dejar flores podridas sobre el sustrato.
- Compostar automáticamente material sospechoso de enfermedad.
- Fertilizar en exceso buscando una última floración.
- Mantener el mismo riego de pleno verano sin comprobar el sustrato.
- Eliminar todas las cabezas secas que podrían aportar interés al jardín durante el otoño.
Qué hacer con las flores marchitas paso a paso
- Identifica la planta antes de cortar.
- Observa si la flor está simplemente seca, enferma o formando semillas.
- Retira primero cualquier material claramente podrido o enfermo.
- En plantas de floración repetida, elimina las flores pasadas cuando la especie se beneficie del despunte.
- Realiza el corte en el punto adecuado para esa especie.
- Utiliza tijeras limpias y afiladas cuando sean necesarias.
- Si quieres semillas, selecciona algunas flores sanas y déjalas madurar.
- Conserva también algunas cabezas secas si tienen valor ornamental o ecológico.
- No conviertas el despunte en una poda general de todo el follaje.
- Recoge los restos que hayan caído sobre el sustrato.
- Aprovecha para revisar plagas, enfermedades y drenaje.
- Ajusta el riego a las temperaturas reales de septiembre.
- No añadas fertilizante automáticamente después del trabajo.
- Vuelve a observar las plantas durante las siguientes semanas.
En septiembre, por tanto, las tijeras no tienen que pasar por todas las flores. Retirar las adecuadas puede mantener algunas plantas floreciendo y sanas, mientras conservar otras permite obtener semillas y mantener interés en el jardín durante el otoño.
Preguntas frecuentes
¿Debo quitar todas las flores marchitas en septiembre?
No. Depende de la especie y del objetivo. Algunas se benefician del despunte, mientras que otras pueden conservarse para semillas o por su valor ornamental.
¿Quitar flores marchitas hace que salgan más?
En numerosas especies de floración repetida puede favorecer que la planta continúe produciendo botones, aunque la respuesta depende de la especie, el clima y el momento de la temporada.
¿Qué flores debería retirar rápidamente?
Las que presenten podredumbre, moho u otros síntomas preocupantes merecen especial atención para evitar dejar material deteriorado acumulado entre la planta.
¿Cómo consigo semillas?
Deja algunas flores sanas completar su ciclo y espera a que las estructuras de semillas maduren según la especie.
¿Puedo dejar flores secas durante el otoño?
Sí. Algunas plantas desarrollan cabezas secas decorativas y ciertas semillas también pueden resultar útiles para la fauna.
¿Tengo que podar la planta después de la floración?
No necesariamente. Despuntar flores y realizar una poda general son operaciones diferentes. La época correcta de poda depende de cada especie.
¿Debo seguir regando igual que en agosto?
No automáticamente. Comprueba la humedad del sustrato y adapta el riego a la temperatura, las lluvias y las necesidades concretas de la planta.