Por qué las abuelas colocaban papel de periódico dentro de los zapatos mojados antes de dejarlos secar

Mucho antes de que existieran secadores específicos para calzado, había una solución sencilla en muchas casas cuando unos zapatos llegaban empapados por la lluvia: rellenarlos con papel de periódico y dejarlos secar poco a poco.

No era únicamente una costumbre heredada. El papel ayudaba a absorber parte de la humedad del interior, mantenía ligeramente la forma del zapato y permitía evitar una de las soluciones más tentadoras y perjudiciales: colocar el calzado directamente sobre una fuente intensa de calor.

El principio continúa siendo útil, aunque actualmente es preferible utilizar papel absorbente blanco o papel sin tinta, especialmente en calzado claro o delicado.

El interior tarda más en secarse de lo que parece

Cuando unos zapatos se mojan, no solamente queda agua sobre su superficie.

La humedad puede alcanzar:

  • el forro interior;
  • la plantilla;
  • las costuras;
  • la zona de los dedos;
  • los laterales;
  • los cordones.

Aunque exteriormente parezcan secos después de unas horas, el interior puede continuar húmedo.

Ahí entraba en juego el periódico.

Al introducir varias hojas arrugadas dentro del zapato, el papel entraba en contacto con parte de las superficies húmedas y absorbía progresivamente agua.

El papel se colocaba arrugado, no comprimido

La técnica tradicional no consistía en introducir una bola extremadamente dura de periódico.

Se arrugaban varias hojas suavemente y se colocaban dentro hasta rellenar el espacio.

El papel debía tocar el interior, pero sin ejercer tanta presión como para deformar el calzado.

Especialmente en la puntera, un relleno moderado ayudaba además a conservar la forma mientras el material se secaba.

Si introduces demasiado papel, puedes ensanchar o deformar determinados zapatos.

Había que cambiar el papel cuando se humedecía

Este era uno de los detalles importantes del método.

El primer papel podía absorber rápidamente una cantidad considerable de humedad. Una vez mojado, su capacidad para seguir ayudando disminuía.

Por eso se retiraba y se sustituía por papel seco.

Con un calzado muy mojado, puedes comprobarlo después de aproximadamente 30-60 minutos.

Si el papel está claramente húmedo, sustitúyelo.

Después puedes volver a comprobarlo al cabo de unas horas y repetir si es necesario.

No existe un tiempo exacto para todos los zapatos: depende del material, de cuánto se hayan mojado y de la ventilación.

También evitaba acercar los zapatos demasiado al fuego

Probablemente esta sea una de las ventajas más importantes de aquella costumbre.

Intentar acelerar el proceso colocando los zapatos sobre un radiador, junto a una estufa o utilizando aire muy caliente puede afectar algunos materiales.

El calor excesivo puede favorecer:

  • endurecimiento del cuero;
  • deformación;
  • deterioro de adhesivos;
  • contracción de determinados componentes;
  • cambios en el acabado.

El periódico permitía adoptar una estrategia mucho más lenta: absorber parte de la humedad y dejar que el resto se evaporara con ventilación.

Hoy es mejor utilizar papel sin tinta

El periódico tradicional tiene un inconveniente: la tinta.

En determinados materiales claros, forros húmedos o superficies delicadas, existe la posibilidad de que la tinta se transfiera.

Por eso, si quieres aplicar actualmente la misma idea, resulta más prudente utilizar:

papel absorbente blanco, papel de embalaje limpio sin tinta o papel blanco sin impresiones intensas.

El principio sigue siendo prácticamente el mismo.

Qué hacer con las plantillas y los cordones

Si las plantillas son extraíbles y el fabricante permite retirarlas, sácalas.

Déjalas secar por separado.

También puedes quitar o aflojar considerablemente los cordones para abrir mejor el zapato y facilitar la circulación del aire.

No fuerces piezas pegadas que no estén diseñadas para desmontarse.

Cómo colocar correctamente el papel

Después de retirar el exceso de agua exterior, prepara varias hojas de papel limpio y seco.

Arrúgalas ligeramente.

Introduce primero una pequeña cantidad en la puntera y continúa hacia la zona central.

El zapato debe conservar su forma natural.

Si observas que empieza a ensancharse, has utilizado demasiado papel.

No es necesario ejercer presión.

La ventilación termina el trabajo

El papel ayuda, pero no sustituye al secado al aire.

Coloca los zapatos en un lugar:

  • seco;
  • ventilado;
  • alejado de fuentes intensas de calor;
  • con espacio alrededor.

Evita guardarlos dentro de un armario mientras continúen húmedos.

También es preferible no introducirlos inmediatamente en una bolsa cerrada.

El aire debe poder circular.

No todos los materiales se cuidan igual

Antes de aplicar cualquier método, comprueba las instrucciones del fabricante.

El cuero, ante, nubuck, lona, materiales sintéticos y calzado deportivo pueden necesitar cuidados diferentes.

En zapatos de cuero, por ejemplo, el secado excesivamente rápido puede alterar el material. El ante y el nubuck también requieren métodos específicos para recuperar su textura después del secado.

En calzado técnico o impermeable, las instrucciones de la marca son especialmente importantes para no afectar membranas, adhesivos o tratamientos superficiales.

¿Cuánto pueden tardar en secarse?

No conviene establecer una cifra universal.

Un zapato ligeramente húmedo puede secarse relativamente rápido, mientras que uno completamente empapado puede necesitar muchas horas o incluso más tiempo.

La mejor comprobación consiste en tocar cuidadosamente el interior, la plantilla y la zona de la puntera.

No vuelvas a guardar o utilizar el calzado hasta que esté completamente seco.

Si después aparece mal olor

El papel puede ayudar a controlar la humedad, pero no desinfecta ni elimina automáticamente la causa de un olor persistente.

Si unos zapatos permanecieron mojados demasiado tiempo y desarrollaron mal olor, comprueba primero qué método de limpieza admite su material.

No intentes solucionarlo empapando el interior con perfume.

Ocultar el olor no elimina la humedad ni los residuos que puedan estar provocándolo.

Errores que conviene evitar

  • Colocar los zapatos empapados directamente sobre un radiador.
  • Utilizar un secador con aire muy caliente.
  • Introducir tanto papel que el zapato se deforme.
  • Dejar el mismo papel dentro aunque ya esté completamente mojado.
  • Utilizar periódico con mucha tinta en un forro claro o delicado.
  • Guardar los zapatos cuando el interior todavía está húmedo.
  • Dejar las plantillas mojadas dentro si pueden retirarse.
  • Aplicar el mismo método de limpieza a cuero, ante y materiales sintéticos.
  • Intentar ocultar un olor a humedad solamente con perfume.

Cómo aplicar hoy este antiguo método paso a paso

  1. Retira los zapatos mojados y colócalos sobre una superficie protegida.
  2. Elimina suavemente el exceso de agua exterior.
  3. Retira las plantillas únicamente si están diseñadas para extraerse.
  4. Afloja o retira los cordones cuando sea conveniente.
  5. Utiliza preferentemente papel blanco limpio y sin tinta.
  6. Arruga varias hojas sin comprimirlas excesivamente.
  7. Introduce papel primero en la puntera.
  8. Continúa rellenando ligeramente el interior.
  9. Comprueba que el zapato conserva su forma natural.
  10. Déjalo en un lugar seco y bien ventilado.
  11. Después de aproximadamente 30-60 minutos, comprueba el papel si el calzado estaba muy mojado.
  12. Sustitúyelo si está saturado de humedad.
  13. Repite posteriormente cuando sea necesario.
  14. Deja que el aire complete el secado.
  15. Evita radiadores, estufas y otras fuentes de calor intenso.
  16. No guardes ni utilices los zapatos hasta que estén completamente secos.

Aquella costumbre doméstica tenía una lógica sencilla: sacar parte de la humedad desde dentro sin intentar acelerar el secado mediante temperaturas elevadas. El periódico era lo que había disponible en prácticamente cualquier casa; hoy podemos conservar la misma idea utilizando papel limpio y sin tinta.

Preguntas frecuentes

¿El papel realmente ayuda a secar los zapatos?

Sí, puede absorber parte de la humedad interior. Sin embargo, debe combinarse con una buena ventilación.

¿Por qué se cambiaba el periódico?

Porque una vez saturado de agua absorbe mucho menos. Sustituirlo por papel seco permite continuar el proceso.

¿Cada cuánto debo cambiarlo?

Si los zapatos están muy mojados, comprueba el primer relleno después de unos 30-60 minutos. Después ajusta la frecuencia según la humedad que encuentres.

¿Puedo utilizar periódico actualmente?

Es posible en materiales compatibles, pero el papel impreso puede transferir tinta. El papel blanco limpio y absorbente es una alternativa más prudente.

¿Puedo poner los zapatos junto al radiador para acelerar el proceso?

Es preferible evitar el calor intenso, especialmente con cuero, adhesivos y materiales sensibles. Sigue siempre las indicaciones del fabricante.

¿Debo sacar las plantillas?

Si son extraíbles y el fabricante permite hacerlo, secarlas por separado puede facilitar el proceso.

¿El papel elimina también el mal olor?

No necesariamente. Ayudar a reducir la humedad puede ser beneficioso, pero un olor persistente puede requerir una limpieza adecuada al material y un secado completo.