Por qué es inteligente guardar las cebollas en el congelador
Tanto crudas como cocidas, las cebollas son ricas en oligoelementos que las convierten en un aliado insustituible para la salud. ¿Sabías que guardarlas en el congelador puede facilitarte mucho la vida? Una vez que descubras las razones, este consejo se volverá imprescindible en tu cocina diaria.
Todas las variedades de cebollas aportan valiosos nutrientes cuando las incluyes en tus recetas. Además, conservarlas en el congelador te brinda tres ventajas principales.
¿Por qué congelar las cebollas?
La cebolla es un ingrediente ideal para realzar el sabor de platos con pollo o ensaladas. En lugar de conservarlas a temperatura ambiente, ¿por qué no guardarlas en el congelador? Cuando conozcas todos sus beneficios, no querrás dejar de hacerlo.
Evita llorar al cortar cebolla
Si estás acostumbrado a cortar cebollas frescas, conoces la molesta irritación y el lagrimeo que provocan. Para evitarlo, guarda la cebolla en el congelador durante 10 minutos antes de cortarla. Así evitarás este inconveniente.
Otros dos beneficios de congelar cebollas
Además de prevenir el lagrimeo, hay otras razones para tener cebollas congeladas en casa. Aunque se mantienen bien a temperatura ambiente, conservarlas en el congelador puede simplificar tu día a día.
Tener cebollas congeladas te ahorra tiempo
Congelar cebollas rojas o amarillas es ideal si cocinas regularmente y en grandes cantidades. La mayoría de las recetas incluyen cebolla picada o en trozos, y al tenerla congelada, siempre estará lista para usar. No necesitarás pelarlas ni cortarlas cada vez; solo saca la cantidad que necesites y añádela directamente a tus platos. Además, evitarás lavar la tabla de cortar y tus manos no quedarán con olor a cebolla.
Mayor duración y conservación
Guardar cebollas en el congelador no solo conserva mejor su sabor, sino que también evita que se ablanden o se echen a perder. Para mantenerlas por más tiempo, es recomendable congelarlas en bolsas herméticas, lo que también previene que el olor se impregne en otros alimentos del congelador.
Consejos para congelar cebollas correctamente
Pica las cebollas antes de congelar
Para tener cebollas frescas y listas para cocinar, comienza cortándolas con el método que prefieras, ya sea a mano o con procesador si necesites grandes cantidades. Luego, guárdalas en recipientes herméticos.
Usa bolsas para congelar
Coloca las cebollas picadas en bolsas herméticas especiales para congelador. Esto ayudará a mantenerlas en buen estado y evitará que el congelador se impregne con su olor. No llenes la bolsa completamente; deja algo de espacio para facilitar la conservación.
Métodos alternativos
Otra opción es cortar la cebolla en cubos, envolverla en film transparente o papel de horno y luego colocarla en una bolsa grande para congelar. También puedes usar cubiteras para hacer porciones individuales. Para eliminar el olor a cebolla de tus recipientes, simplemente límpialos con bicarbonato de sodio, un potente desodorante natural.
En resumen, guardar cebollas en el congelador tiene mucho sentido. No solo evita el lagrimeo al cortarlas, sino que mejora su conservación y te permite tenerlas siempre a mano para tus recetas.
