Pon 2 cucharadas en el agua oxigenada y tu plata quedará como nueva!

Cómo limpiar la plata oscurecida con remedios caseros

El secreto del bicarbonato para devolver el brillo a la plata

Si buscas un método efectivo para limpiar la plata oxidada, el bicarbonato de sodio es una opción infalible. Más eficaz que muchos productos químicos comerciales, económico, ecológico y siempre disponible en nuestra despensa, es un truco antiguo transmitido por generaciones.

Sus propiedades ligeramente abrasivas eliminan la capa oscura que se forma por la oxidación, devolviendo el brillo a tus objetos de plata. Veamos cómo aplicarlo.

Método fácil para limpiar la plata con bicarbonato

Para devolver el brillo a la plata solo con bicarbonato, llena una cacerola con agua y disuelve 50 gramos del producto. Lleva a ebullición y, cuando hierva, deja enfriar un poco el agua antes de sumergir la plata. Déjala en remojo hasta que desaparezca la oxidación, enjuaga bien y seca cuidadosamente.

Este es el método más sencillo y sin esfuerzo. Si prefieres un poco más de dedicación, puedes hacer una pasta con bicarbonato y agua, agregando esta última poco a poco hasta lograr una consistencia densa. Aplica la pasta sobre la plata y las manchas, frota con cuidado, enjuaga y seca.

Otras alternativas para limpiar la plata

Limpiar la plata con almidón de maíz

El almidón de maíz también es útil para preparar una pasta limpiadora. Gracias a su efecto blanqueador, elimina las manchas de oxidación. Para hacerla, mezcla el almidón con agua hasta obtener una crema espesa. Aplícala sobre la plata y frota con una esponja suave. Luego enjuaga y seca.

Pasta casera para abrillantar la plata

Una pasta pulidora casera sencilla requiere:

  • 1 cucharada de agua oxigenada
  • 2 cucharadas de bicarbonato de sodio
  • 1 cucharada de jugo de limón

Exprime el limón y filtra el jugo en un recipiente. Agrega el agua oxigenada y mezcla. Añade el bicarbonato poco a poco hasta formar un gel sólido. Con un paño suave o una esponja, aplica la pasta sobre la plata y deja actuar toda la noche. Al día siguiente, pasa una esponja húmeda para repasar la pieza, enjuaga y seca con un paño de lana.

Limpiar la plata con papel de aluminio

Finalmente, un método rápido y efectivo. Forra un recipiente grande con papel de aluminio, con el lado opaco hacia abajo. Llena con agua muy caliente y añade dos cucharadas de sal gruesa. Sumerge la plata y déjala en remojo durante 5 minutos. Después, enjuaga y seca bien.

¿Fácil, verdad?