Después de utilizar el aire acondicionado prácticamente a diario durante los meses más calurosos, solemos pensar en limpiar los filtros. Sin embargo, hay otra zona mucho más visible que también puede necesitar atención: el contorno de las rejillas, las lamas de salida y la superficie inmediatamente alrededor del aparato.
Durante semanas de funcionamiento continuo, el movimiento del aire puede favorecer que polvo y pequeñas fibras se depositen alrededor de estas zonas. En algunos equipos aparece una fina línea gris en los bordes que apenas se aprecia hasta que pasamos un paño blanco.
Antes de empezar la nueva temporada, merece la pena dedicar unos minutos a revisar esta parte del aparato.
Empieza apagando el equipo
Antes de limpiar las rejillas o acercar las manos a la unidad, apaga el aire acondicionado.
Para cualquier intervención que vaya más allá de una limpieza exterior sencilla, sigue las instrucciones de seguridad del fabricante y desconecta la alimentación cuando corresponda.
Nunca introduzcas los dedos ni herramientas en un aparato en funcionamiento.
Observa antes de limpiar
Con buena iluminación, mira alrededor de la salida de aire.
Presta atención a:
- bordes de las rejillas;
- esquinas;
- lamas;
- parte superior de la unidad;
- pared inmediatamente cercana;
- zona inferior del aparato.
Una linterna puede revelar una capa de polvo que con la iluminación normal apenas se distingue.
Haz la prueba del paño blanco
Pasa suavemente una microfibra blanca y seca por el borde exterior.
Mira el resultado.
Si aparece una línea gris, esa zona ha acumulado polvo durante el verano aunque visualmente pareciera limpia.
Haz la misma prueba en la parte superior de la unidad, siempre que sea accesible de forma segura.
Retira primero el polvo en seco
No empieces pulverizando limpiador.
Si mojas una capa de polvo, puedes convertirla en una película gris más difícil de retirar.
Utiliza una microfibra seca o el accesorio de cepillo suave de la aspiradora.
Trabaja lentamente por el exterior.
No introduzcas la boquilla profundamente entre las piezas internas.
Limpia las lamas con cuidado
Las pequeñas lamas que dirigen el aire pueden ser relativamente delicadas.
Si el manual permite limpiarlas, utiliza una microfibra suave ligeramente humedecida.
No las fuerces para alcanzar zonas posteriores.
Si necesitas moverlas manualmente, comprueba primero que el fabricante permita hacerlo.
Un movimiento brusco puede afectar el mecanismo que controla su orientación.
No pulverices producto directamente
Evita rociar limpiador sobre la salida de aire.
El líquido podría penetrar hacia componentes internos.
Cuando necesites una limpieza húmeda exterior, aplica una pequeña cantidad del producto compatible sobre el paño, no dentro del aparato.
La microfibra debería quedar húmeda, no empapada.
Un poco de jabón suele ser suficiente
Para determinadas superficies exteriores lavables, y siempre que el fabricante lo permita, puedes preparar:
500 ml de agua templada + 2-3 gotas de lavavajillas suave.
Humedece una microfibra y escúrrela muy bien.
Pasa el paño por la carcasa y los bordes accesibles.
Después seca.
No utilices esta mezcla sobre componentes eléctricos ni en el interior del equipo.
Mira la parte superior
Es una de las zonas que más fácilmente olvidamos.
Como normalmente está por encima de nuestra línea de visión, puede acumular una capa considerable de polvo.
Si puedes alcanzarla sin subirte de manera insegura, pasa primero una microfibra seca.
Después realiza una limpieza suave compatible con el aparato.
Nunca te apoyes sobre muebles inestables para llegar.
Revisa las esquinas
El encuentro entre la carcasa y la pared puede formar pequeños rincones donde se acumulan fibras.
Utiliza un pincel suave y seco para desprenderlas.
Después aspíralas.
No introduzcas objetos metálicos en ranuras estrechas.
Observa la pared alrededor
Después de un verano completo de funcionamiento puede aparecer una pequeña zona más gris alrededor de la unidad.
Antes de limpiarla, identifica el acabado de la pared.
Una pintura lavable admite tratamientos diferentes de una pintura mate delicada.
Empieza siempre con el método menos agresivo y prueba en una zona poco visible.
No frotes una pared pintada con fuerza
Si encuentras una marca gris, no utilices inmediatamente un estropajo.
Puedes retirar la pintura o dejar una zona brillante.
Empieza retirando el polvo en seco.
Si todavía existe una mancha y la pintura es lavable, utiliza una microfibra apenas húmeda con un producto compatible.
Frota suavemente.
Aprovecha para revisar los filtros
El contorno limpio no sustituye la limpieza de los filtros.
Consulta el manual de tu aparato para localizar correctamente los filtros y saber:
- si son lavables;
- cómo retirarlos;
- cada cuánto deben limpiarse;
- cuándo necesitan sustitución.
Un equipo utilizado intensamente durante todo el verano puede necesitar una revisión más frecuente.
Si el filtro es lavable
Sigue exactamente las instrucciones del fabricante.
En muchos modelos se retira primero el polvo con cuidado y después se lava según las indicaciones específicas.
No vuelvas a colocarlo húmedo.
Déjalo secar completamente de la manera recomendada antes de reinstalarlo.
No desmontes piezas que no conoces
La limpieza doméstica tiene un límite.
No necesitas desmontar la unidad para alcanzar cada partícula.
Evita retirar:
- cubiertas internas;
- componentes eléctricos;
- ventiladores;
- conexiones;
- piezas del circuito refrigerante.
Si existe suciedad importante en el interior, solicita mantenimiento profesional.
¿Ves humedad alrededor de la rejilla?
Una pequeña condensación ocasional puede tener distintas causas según el equipo y las condiciones ambientales.
Pero si encuentras agua goteando, humedad persistente o marcas que vuelven a aparecer, no te limites a secarlas repetidamente.
Puede existir un problema de drenaje, aislamiento o funcionamiento que necesite revisión.
Atención a las manchas oscuras
Si observas puntos oscuros persistentes alrededor de la salida de aire, no asumas automáticamente que son simplemente polvo.
Limpia únicamente las superficies accesibles siguiendo las instrucciones del fabricante.
Si las manchas regresan rápidamente, existe olor persistente o parecen proceder del interior, conviene solicitar una inspección profesional para identificar la causa.
Presta atención a los olores
Después de limpiar las superficies visibles, enciende posteriormente el equipo siguiendo su funcionamiento normal.
Si aparece un olor extraño que persiste, especialmente después de haber limpiado los filtros según las instrucciones, puede existir suciedad en componentes internos.
No intentes solucionar el problema pulverizando ambientador dentro de las rejillas.
Eso no limpia el sistema y puede introducir sustancias donde no deberían estar.
No introduzcas desinfectante en la salida de aire
Pulverizar productos domésticos dentro del aparato no es una buena forma de desinfectarlo.
Algunos pueden:
- afectar materiales;
- llegar a componentes eléctricos;
- dejar residuos;
- dispersarse posteriormente con el aire.
Para una limpieza interna utiliza únicamente métodos y productos específicamente autorizados para el equipo.
Revisa también el mando
Después de todo el verano, el mando a distancia probablemente ha pasado por muchas manos.
Retira las pilas solo cuando sea necesario según las indicaciones del dispositivo.
Para la limpieza exterior habitual, utiliza una microfibra ligeramente humedecida con un producto compatible.
No permitas que entre líquido entre los botones.
Mira detrás de objetos cercanos
Si tienes un mueble, cortina o estantería cerca de la salida de aire, observa también esas superficies.
El movimiento constante del aire puede desplazar polvo.
Aspira las cortinas según sus instrucciones y limpia los muebles próximos.
Mantén además las entradas y salidas de aire libres de obstáculos según las recomendaciones del fabricante.
Una rutina de final de verano
Puedes realizar esta revisión en este orden:
- Apaga el aire acondicionado.
- Observa las rejillas con buena luz.
- Retira el polvo exterior en seco.
- Limpia cuidadosamente las lamas accesibles.
- Revisa la parte superior de la unidad.
- Limpia las esquinas.
- Observa la pared alrededor.
- Revisa los filtros según el manual.
- Deja secar completamente cualquier pieza lavada.
- Limpia el mando.
- Comprueba si existen manchas de humedad.
- Vuelve a utilizar el equipo y presta atención a ruidos u olores inusuales.
¿Cada cuánto conviene limpiar las rejillas?
No necesitas esperar hasta que termine el verano.
Si utilizas el equipo diariamente, revisa periódicamente las superficies visibles y sigue el calendario de mantenimiento indicado por el fabricante.
La frecuencia puede aumentar si:
- hay mascotas;
- entra mucho polvo exterior;
- existen obras cercanas;
- el aparato funciona muchas horas al día.
Los filtros pueden requerir una frecuencia diferente a la carcasa exterior.
Errores que conviene evitar
- Limpiar los filtros y olvidar completamente las rejillas.
- Mojar directamente una capa gruesa de polvo.
- Pulverizar limpiador dentro de la salida de aire.
- Forzar las lamas con las manos.
- Volver a instalar un filtro todavía húmedo.
- Introducir herramientas en el interior.
- Ignorar un goteo persistente.
- Intentar ocultar olores pulverizando ambientador en el aparato.
- Subirse a una silla o mueble inestable para alcanzar la parte superior.
Para ir un poco más allá
Después de terminar con el aire acondicionado, mira las otras rejillas de ventilación que tengas en casa.
Las del baño, cocina o sistemas de extracción también pueden acumular polvo alrededor de sus bordes.
No necesitas desmontarlas todas. Empieza simplemente pasando una microfibra por el contorno visible.
A menudo, la línea gris que aparece alrededor de una rejilla es precisamente la señal de una zona que llevamos meses sin incluir en la limpieza habitual.
Preguntas frecuentes
¿Por qué aparece polvo alrededor de las rejillas?
El movimiento continuo del aire y las partículas presentes en el ambiente pueden favorecer depósitos en los bordes y superficies próximas.
¿Debo empezar con un paño húmedo?
Es mejor retirar primero el polvo seco con una microfibra o aspiradora apropiada.
¿Puedo pulverizar limpiador directamente sobre las lamas?
No es recomendable. Aplica cualquier producto compatible sobre el paño y evita introducir líquidos en el equipo.
¿Qué hago si encuentro agua o humedad persistente?
Si el goteo continúa o aparecen marcas repetidamente, conviene revisar el equipo en lugar de limitarse a secar la superficie.
¿Cuál es la revisión que merece la pena hacer después del verano?
Mira más allá del filtro. Revisa los bordes de las rejillas, las lamas, la parte superior del aparato y la pared cercana. Son zonas que han recibido durante meses un flujo constante de aire y pueden esconder una fina capa de polvo que no notas hasta que pasas el primer paño.