Mi novia se sorprendió al verme congelar el detergente, pero ahora ella hace lo mismo

Descubre el truco de congelar el detergente para facilitar la limpieza

Al lavar los platos, generalmente se consume mucha agua y detergente. Lo mismo ocurre con las rejillas del horno y las bandejas, que son especialmente difíciles de limpiar debido a las acumulaciones de grasa y carbón. Congelar el detergente es un método sencillo que puede cambiar por completo tu manera de limpiar.

Por qué evitar frotar demasiado las superficies de la cocina

Si frotas con demasiada fuerza las superficies sucias de la cocina, podrías dañarlas. Por ejemplo, los productos abrasivos como el bicarbonato o la sal pueden rayar. También las esponjas metálicas suelen arañar las rejillas, las paredes del horno y los utensilios decorativos.

Por eso, vale la pena probar el truco de congelar el detergente para eliminar la suciedad de forma rápida y cuidadosa.

Cómo congelar el detergente y hacer cubos de limpieza

Para preparar cubos de limpieza congelados solo necesitas una cubitera y detergente líquido.

  • Llena cada compartimento con un poco de detergente líquido.
  • Coloca la cubitera en el congelador durante alrededor de 2 horas.

Luego, corta una esponja abrasiva para que encaje justo en un cubo. Así, podrás usar este método para lavar los platos sucios, ollas y otros utensilios de forma más sencilla y rápida.

Cómo limpiar la rejilla del horno con detergente congelado

Cuando el cubo congelado comience a derretirse, es el momento ideal para usarlo. Para eliminar las capas de grasa y carbón de la rejilla del horno no necesitas una esponja, ya que el detergente se va extendiendo sobre la superficie a limpiar.

Simplemente frota el cubo congelado sobre las zonas sucias y luego enjuaga con agua corriente.

Detergente casero para congelar y limpiar de manera natural

Como alternativa, puedes preparar un detergente casero que funcione igual de bien.

Necesitarás:

  • 150 ml de vinagre
  • 100 g de sal
  • 180 ml de agua
  • Jugo de limón

Exprime el jugo de un limón y mezcla todos los ingredientes.

Calienta la mezcla sin dejar de remover hasta que espese ligeramente. Retírala del fuego y deja que se enfríe. Luego guárdala en una botella y estará lista para usar.