Cómo identificar los problemas de tus plantas
Al igual que las personas, las plantas pueden enfermarse o sufrir carencias nutricionales que se manifiestan con ciertos síntomas.
Observando con atención las hojas, podrás detectar cuál es el problema de tu planta y aplicar la solución adecuada antes de que sea irreversible.
Parásitos e insectos dañinos
Si tu planta está infestada por insectos, las hojas mostrarán pequeños agujeros. Para mantener alejados a estos insectos, pulveriza aceite de árbol de neem sobre las hojas.
Exceso de riego
Las hojas que se vuelven amarillentas o marchitas indican un exceso de agua. Si no has estado regando más de lo necesario, puede deberse a un mal drenaje del suelo. Para mejorar el drenaje, mezcla arena en la tierra.
Falta de luz solar
Las hojas descoloridas y próximas a caer pueden ser signo de que la planta no recibe suficiente luz para realizar la fotosíntesis.
Deshidratación
Cuando las hojas están oscuras, secas y se rompen al tocarlas, es momento de aumentar la frecuencia del riego.
Déficit de nutrientes
Las hojas pueden cambiar de color según el nutriente que falte:
- Manchas amarillas: falta potasio. Añade compost a base de fruta o restos de cítricos al sustrato.
- Líneas blancas: déficit de magnesio. Incorpora compost rico en magnesio o sales de Epsom.
- Líneas amarillas en los bordes: escasez de nitrógeno. Puedes agregar café molido a la tierra.
- Hojas con forma irregular: carencia de calcio. Determina si el suelo es ácido o alcalino; en suelos ácidos añade limón, en alcalinos, yeso.
- Manchas blanquecinas entre las nervaduras: falta zinc. Aplica extracto de algas en spray.
- Hojas amarillentas con nervaduras verdes pequeñas: déficit de hierro. Reduce el pH del suelo y la cantidad de fósforo, o considera un trasplante.
