Lavadora: ¿dónde poner el detergente, el suavizante y la lejía?

Lavadora: dónde poner el detergente, suavizante y lejía

¿Dónde colocar el detergente para la ropa en la lavadora?

Ya sea líquido, en polvo o en cápsulas, el detergente es el producto clave para limpiar la ropa y eliminar manchas. Para usarlo correctamente, existen dos opciones. La primera consiste en verter el detergente en el compartimento diseñado para ello, tanto para detergente en polvo como líquido. Según la marca de la lavadora, generalmente hay tres compartimentos diferenciados: I, II y otro identificado con el icono de una pequeña flor. El detergente debe ir en los compartimentos I y II. El primero se reserva para el detergente de prelavado, y el segundo para el lavado principal, además de productos quitamanchas o blanqueadores.

En el caso de las cápsulas, el funcionamiento es más sencillo: solo hay que colocarlas en el fondo del tambor antes de meter la ropa sucia.

¿Qué detergente usar para lavar la ropa?

Antes de lavar, es fundamental clasificar las prendas por color y tipo de tejido, respetando siempre las indicaciones de las etiquetas. Algunos tejidos pueden dañarse en la lavadora y requieren lavado en seco, que también puede hacerse en casa si se cuenta con los productos apropiados.

Muchas personas eligen el detergente según su aroma, pero lo importante es seleccionar el producto adecuado para cada tipo de ropa. Se recomiendan tres tipos de detergentes:

  • Detergente potente: ideal para tejidos blancos o colores fuertes con olores persistentes (de fritura, sudor, humedad, etc.). Es apto para todos los programas de lavado y, en ropa blanca, es preferible usar un detergente en polvo con agentes blanqueadores para eliminar manchas difíciles.
  • Detergente para colores: sin lejía, recomendado solo para prendas de color. Lo ideal es un detergente líquido que no deje residuos y mantenga la intensidad de los colores.
  • Detergente suave: especial para tejidos delicados como lana y seda. El lavado debe realizarse con un ciclo delicado para proteger estos tejidos.

¿Cuánto detergente se necesita para lavar la ropa?

La cantidad ideal de detergente depende de tres factores: el volumen de ropa en el tambor, el grado de suciedad y la dureza del agua en la zona (información que suele figurar en la factura del agua). Por ejemplo, para una lavadora llena y suciedad ligera con agua de dureza media, bastan unos 35 ml de detergente.

Si la ropa está muy sucia, conviene tratar las manchas previamente, frotándolas con jabón de Marsella o remojando la ropa en una mezcla de agua y vinagre blanco. El bicarbonato de sodio también es un excelente quitamanchas.

¿En qué compartimento se pone el suavizante?

El suavizante, que ayuda a que la ropa quede más suave, aromática y facilita el planchado, se coloca en el tercer compartimento, identificado con el icono de una flor. Es importante no excederse en la cantidad, ya que demasiado suavizante puede reducir la eficacia del lavado. Por lo general, un tapón lleno es suficiente para un tambor completo.

¿Es imprescindible usar suavizante?

Aunque mejora la textura y el aroma de la ropa, el suavizante tiene un impacto ambiental considerable y puede provocar alergias en personas sensibles. Por ello, se recomienda evitar su uso sistemático, especialmente si se trata de productos químicos comerciales.

Una alternativa ecológica es preparar suavizante casero con tres ingredientes: vinagre de manzana, bicarbonato y algunas gotas de aceite esencial al gusto. Así se consigue un producto seguro para la piel y el medioambiente.

¿En qué compartimento se debe poner la lejía?

La lejía se debe usar únicamente en prendas blancas, ya que actúa como un potente blanqueador y desinfectante que elimina manchas difíciles y bacterias. Para incorporarla en el lavado, se recomienda añadirla junto con el detergente, siempre empleando ciclos a baja temperatura (menos de 50 °C) para no dañar la ropa.

¿A qué temperatura lavar la ropa?

Cuanto más alta sea la temperatura, menos eficaces resultan los enzimas del detergente. Solo si un miembro de la familia está enfermo se aconseja lavar a 60 °C. En general, una temperatura de 30 °C es ideal para eliminar suciedad, eliminar gérmenes y ahorrar energía.

Errores comunes al lavar la ropa que debes evitar para un lavado impecable

Algunos errores frecuentes pueden estropear la ropa con poco descuido. Para cuidar tu colada, evita mezclar prendas que destiñen o utiliza toallitas atrapacolor para prevenir desteñidos.

Antes de meter la ropa en la lavadora, revisa los bolsillos y saca posibles pañuelos o papeles que puedan quedar pegados tras el lavado.

La temperatura de lavado debe adaptarse al tipo de tejido: la lana y los tejidos sintéticos delicados no deben lavarse con agua caliente. Un ciclo a 30 °C suele ser el más adecuado para limpiar sin dañar.

Evita prelavados excesivamente agresivos, especialmente en tejidos delicados. En su lugar, opta por pretratamientos manuales con productos específicos.