Con la vuelta a la rutina, la lavadora suele trabajar con más frecuencia y hay una zona que merece una revisión: los pliegues de la goma de la puerta. Pelusas, cabellos, restos de detergente y pequeñas cantidades de agua pueden quedar atrapados allí sin que se vean a simple vista. Con el tiempo pueden aparecer manchas y malos olores. Una limpieza de pocos minutos en septiembre puede dejar esta zona preparada para los meses en los que aumentan las coladas.
Abre los pliegues de la goma y limpia lo que no se ve
Antes de empezar, deja la lavadora apagada y vacía. No desmontes la goma ni tires de ella con fuerza.
Necesitas: dos paños limpios, un cepillo pequeño de cerdas suaves y una mezcla de 500 ml de agua templada con 2-3 ml de lavavajillas suave.
- Abre la puerta y separa suavemente los pliegues accesibles de la goma.
- Retira monedas, cabellos, pelusas y otros objetos que encuentres.
- Humedece un paño con la mezcla y escúrrelo bien.
- Limpia cuidadosamente toda la superficie accesible, especialmente la parte inferior.
- Pasa otro paño humedecido únicamente con agua y después seca bien.
La operación suele necesitar unos 5-10 minutos.
Al terminar, la goma debería quedar sin residuos visibles ni agua acumulada. Si encuentras pequeños orificios de drenaje, retira solo la suciedad superficial sin introducir objetos puntiagudos.
Presta especial atención a la parte inferior
La zona inferior del fuelle suele retener más humedad porque el agua puede quedarse allí después del lavado.
Pasa los dedos protegidos por el paño alrededor de todo el pliegue. Es frecuente encontrar pelusas, pequeños objetos procedentes de bolsillos o residuos viscosos.
Si aparece suciedad adherida, mantén el paño húmedo sobre ella durante 2-3 minutos y vuelve a limpiar suavemente.
Evita cuchillos, destornilladores, estropajos metálicos y cepillos muy rígidos. Una pequeña perforación en la goma puede acabar provocando fugas de agua.
Si observas una grieta, deformación o rotura, la limpieza no solucionará el problema: conviene revisar la junta y sustituirla si corresponde.
Las manchas negras necesitan algo más que frotar con fuerza
Las manchas oscuras pueden ser residuos acumulados, pero también puede existir crecimiento de moho favorecido por la humedad.
Consulta primero el manual de la lavadora para saber qué productos admite la goma. Algunos fabricantes indican un procedimiento o limpiador concreto.
No improvises mezclas caseras de varios productos.
En particular, nunca mezcles lejía con vinagre, ácido cítrico, amoniaco ni otros limpiadores, ya que pueden producirse gases peligrosos.
Si el fabricante permite utilizar un producto específico contra el moho, respeta exactamente su concentración, tiempo de contacto y aclarado.
Si las manchas han penetrado profundamente en la goma y reaparecen rápidamente, puede ser necesario sustituir la junta en lugar de aplicar repetidamente productos agresivos.
Revisa también el cajón del detergente
Limpiar la goma mientras el cajón conserva una capa de detergente y suavizante deja parte del problema sin resolver.
Si el cajón es extraíble según el manual, sácalo y lávalo con 1 litro de agua templada y unos 5 ml de lavavajillas suave.
Utiliza un cepillo pequeño para las esquinas, aclara y seca.
Observa también el alojamiento del cajón. Limpia únicamente las superficies accesibles con un paño; no viertas agua directamente en su interior.
El exceso de detergente y suavizante puede favorecer la acumulación de residuos. Utiliza la cantidad indicada para la carga, el producto y la dureza del agua.
Más detergente no significa necesariamente ropa más limpia.
Comprueba el filtro siguiendo el manual
El filtro de desagüe es otra zona donde pueden terminar pelusas, botones, monedas y otros objetos.
Su ubicación y procedimiento de apertura varían mucho entre modelos, por lo que el manual de la lavadora debe ser tu referencia.
Si corresponde limpiarlo, desenchufa primero el aparato siguiendo las indicaciones del fabricante y prepara toallas y un recipiente bajo porque puede salir agua.
No fuerces una tapa que no gira con facilidad.
Una vez retirados los residuos accesibles, vuelve a montar correctamente todas las piezas antes de utilizar la máquina.
Si existen problemas de desagüe, ruidos anormales o fugas, no desmontes componentes técnicos por tu cuenta.
Deja que la humedad salga después de cada colada
Una vez terminado el lavado, retira la ropa cuanto antes.
Pasa un paño por la parte inferior de la goma si ha quedado mucha agua y, cuando sea seguro en tu hogar, deja la puerta y el cajón del detergente ligeramente abiertos durante un tiempo para facilitar el secado.
Si hay niños pequeños o mascotas, una puerta abierta puede no ser apropiada. En ese caso, prioriza la seguridad y seca manualmente las zonas húmedas.
La ventilación no sustituye a la limpieza, pero reduce el tiempo que las superficies permanecen mojadas.
También evita dejar prendas húmedas dentro del tambor durante muchas horas después de finalizar el programa.
Aprovecha septiembre para hacer un ciclo de mantenimiento
Después de limpiar las partes accesibles, comprueba si el fabricante recomienda un programa de limpieza del tambor.
Muchas lavadoras disponen de un ciclo específico que debe ejecutarse vacío y con un producto determinado o incluso sin detergente, según el modelo.
No añadas vinagre, lejía, bicarbonato o limpiadores de lavadora por iniciativa propia si el manual no los contempla.
La temperatura, duración y producto correctos dependen del aparato.
Una vez finalizado el ciclo, revisa de nuevo la goma y seca cualquier pequeña cantidad de agua que haya quedado atrapada.
Errores que debes evitar
- Limpiar únicamente la parte visible de la goma: la suciedad suele esconderse dentro de los pliegues.
- Utilizar objetos afilados: pueden perforar la junta y provocar fugas.
- Añadir demasiado detergente: puede aumentar la acumulación de residuos.
- Mezclar productos de limpieza: especialmente lejía con ácidos o amoniaco.
- Cerrar inmediatamente una lavadora todavía húmeda: puede mantener la humedad atrapada durante más tiempo.
Para ir un poco más allá
Revisa rápidamente la goma una vez por semana si utilizas la lavadora con mucha frecuencia y retira cualquier objeto que haya quedado atrapado.
Una vez al mes, comprueba el cajón del detergente y limpia los residuos visibles antes de que formen capas difíciles de retirar.
Consulta el manual para establecer la frecuencia adecuada de limpieza del filtro y del ciclo de mantenimiento para tu modelo.
Preguntas frecuentes
¿Por qué queda agua dentro de la goma?
El diseño de algunas lavadoras hace que pequeñas cantidades permanezcan en los pliegues después del ciclo. Retirarlas con un paño puede ayudar a mantener la zona más seca.
¿Puedo limpiar la goma con vinagre?
No lo utilices automáticamente. Consulta las instrucciones del fabricante, ya que los materiales y recomendaciones cambian entre modelos.
¿Qué hago si la goma tiene manchas negras que no desaparecen?
Comprueba qué tratamiento admite el fabricante. Si las manchas son profundas, reaparecen rápidamente o la junta está deteriorada, puede ser necesario sustituirla.
¿Cada cuánto conviene revisar esta zona?
Una inspección rápida semanal puede ser útil en una lavadora utilizada frecuentemente. Una limpieza más completa puede hacerse cuando observes residuos, humedad persistente u olor, además del mantenimiento periódico recomendado por el fabricante.