La parte exterior del horno que tocamos todos los días y casi nunca limpiamos a fondo

Cuando pensamos en limpiar el horno, casi toda la atención se dirige al interior: bandejas, rejillas, puerta de cristal y restos de grasa quemada. Sin embargo, existe una parte exterior que tocamos prácticamente cada vez que cocinamos y que muchas veces recibe poco más que una pasada rápida con el paño: los mandos, botones y la zona que los rodea.

Grasa de los dedos, pequeñas salpicaduras, polvo y vapor pueden acumularse alrededor de los controles. Y si los mandos son extraíbles, incluso puede esconderse una fina capa de suciedad justo detrás de ellos.

Una limpieza periódica y cuidadosa puede marcar una diferencia sorprendente.

Mira los mandos de cerca

Desde lejos pueden parecer perfectamente limpios.

Acércate y observa especialmente:

  • Los laterales de cada mando.
  • La parte inferior.
  • La unión con el panel.
  • Las pequeñas marcas de temperatura.
  • El espacio entre varios controles.
  • Los botones que utilizas con mayor frecuencia.

La grasa suele acumularse precisamente donde el paño pasa con mayor dificultad.

Haz la prueba del papel

Con el horno completamente frío, pasa un trozo de papel de cocina limpio alrededor de la base de uno de los mandos.

Si aparece una marca amarillenta o gris, probablemente existe una película de grasa que no estabas retirando durante la limpieza habitual.

No necesitas desmontar nada para hacer esta primera comprobación.

Apaga y enfría el aparato antes de limpiar

No trabajes sobre controles calientes.

Además, sigue las recomendaciones del fabricante respecto a desconectar el horno antes de realizar tareas de limpieza.

En aparatos de gas, evita manipular controles o componentes de forma que pueda abrirse accidentalmente el suministro.

¿Los mandos se pueden quitar?

En algunos hornos, los mandos salen tirando suavemente hacia fuera.

En otros, no están diseñados para que el usuario los retire o utilizan un sistema diferente.

No tires con fuerza.

Consulta el manual del modelo antes de desmontarlos.

Si son extraíbles, observa lo que hay detrás

Esta puede ser la zona realmente olvidada.

Al retirar correctamente un mando, puede aparecer un pequeño círculo de grasa y polvo alrededor del eje.

Límpialo con mucha precaución.

No permitas que agua o limpiador penetren por las aberturas del panel.

No pulverices limpiador directamente sobre los controles

Este es uno de los errores más importantes que conviene evitar.

Si pulverizas abundantemente sobre botones y mandos, el líquido puede desplazarse hacia juntas y componentes internos.

Es preferible aplicar una pequeña cantidad de producto compatible sobre una microfibra y limpiar con ella.

Una microfibra ligeramente húmeda suele ser suficiente

Para la suciedad reciente, empieza con el método menos agresivo.

Utiliza una microfibra bien escurrida con agua templada y, si el fabricante lo permite, una pequeña cantidad de limpiador suave.

Después pasa otro paño limpio y seca.

Para las ranuras, utiliza un cepillo suave

Los pequeños espacios alrededor de los mandos pueden resultar difíciles de alcanzar.

Un cepillo pequeño de cerdas suaves puede ayudarte a desprender la suciedad.

Trabaja hacia fuera para retirar los residuos, no para introducirlos más profundamente en el panel.

Un bastoncillo puede llegar a algunos rincones

Cuando el diseño lo permita, un bastoncillo apenas humedecido puede facilitar la limpieza de pequeños bordes.

Debe estar prácticamente seco.

No lo empapes ni introduzcas líquido dentro de orificios o mecanismos.

No borres accidentalmente los símbolos

Los números y símbolos impresos alrededor de los controles pueden deteriorarse con determinados productos o con una fricción excesiva.

Antes de utilizar un desengrasante fuerte, comprueba que sea compatible.

No frotes agresivamente sobre:

temperaturas + símbolos + líneas indicadoras + textos impresos.

Cuidado con el acero inoxidable

Si el panel es de acero inoxidable, utiliza productos compatibles y sigue las recomendaciones del fabricante.

Determinados abrasivos pueden producir rayaduras.

Cuando exista un grano visible en el acero, limpiar siguiendo su dirección puede ayudar a obtener un acabado uniforme.

El tirador también necesita atención

Justo debajo o encima de los controles se encuentra otra superficie que tocamos continuamente: el tirador de la puerta.

No limpies únicamente la parte frontal.

Pasa la microfibra también por:

  • Parte inferior.
  • Extremos.
  • Uniones.
  • Zona donde se encuentran los dedos al abrir.

La cara que no vemos suele ser la que más tocamos.

Mira debajo del tirador

Haz una prueba sencilla.

Agáchate ligeramente y observa su parte inferior.

Es frecuente encontrar una línea de grasa o pequeñas marcas que desde arriba permanecían completamente invisibles.

Límpiala con un producto compatible y seca después.

Revisa el borde superior de la puerta

Cuando el horno está cerrado, este estrecho borde puede quedar parcialmente oculto.

Dependiendo del diseño, puede acumular polvo y restos.

Límpialo únicamente cuando el horno esté frío y sin permitir que líquidos entren en aberturas de ventilación.

No bloquees las rejillas de ventilación

Algunos hornos tienen salidas o entradas de aire alrededor del panel y la puerta.

No introduzcas paños, papel ni objetos en ellas.

Tampoco pulverices productos dentro.

Las aberturas forman parte del funcionamiento del electrodoméstico.

La grasa reciente es mucho más fácil de retirar

Una pequeña salpicadura que limpias después de cocinar, una vez que el aparato está frío, suele salir fácilmente.

La misma grasa acumulada durante semanas puede convertirse en una película pegajosa que requiere mucho más trabajo.

Por eso resulta útil limpiar los controles con cierta regularidad.

La campana puede ayudar a reducir la acumulación

Parte de la grasa que termina sobre las superficies de la cocina procede de partículas generadas durante la cocción.

Utilizar correctamente la campana extractora y mantener sus filtros según las instrucciones del fabricante puede ayudar a reducir la acumulación alrededor de los electrodomésticos.

No utilices estropajos metálicos

Aunque exista grasa seca alrededor de un mando, evita atacar el panel con materiales abrasivos.

Puedes rayar acero, vidrio, plástico o pintura.

Empieza siempre con un método suave y aumenta únicamente cuando el material y las instrucciones lo permitan.

Evita raspar con cuchillos

Una pequeña línea de grasa alrededor de un botón no justifica utilizar una cuchilla.

Además de rayar el acabado, podrías dañar símbolos o componentes.

Un paño, cepillo suave y producto apropiado suelen proporcionar mucho más control.

No mezcles productos

Si un limpiador no consigue eliminar inmediatamente la grasa, no empieces a combinar productos domésticos.

Nunca mezcles lejía con vinagre, amoniaco, ácidos ni otros limpiadores incompatibles.

Utiliza un único producto adecuado siguiendo sus instrucciones.

Si los mandos están muy pegajosos

Una capa persistente puede necesitar varias pasadas.

Trabaja por pequeñas zonas:

producto compatible → tiempo de actuación indicado → microfibra → retirada de residuos → secado.

Es preferible repetir un procedimiento suave que utilizar inmediatamente un producto extremadamente agresivo.

Si un mando está duro, limpiarlo por fuera quizá no sea suficiente

Un control que cuesta girar, está flojo o funciona de manera extraña puede tener un problema mecánico.

No viertas lubricantes ni limpiadores dentro del eje intentando solucionarlo.

Consulta el manual o solicita una revisión cuando sea necesario.

En hornos táctiles, menos humedad todavía

Los paneles electrónicos requieren especial cuidado.

Utiliza el método indicado por el fabricante y evita saturar la superficie.

En muchos casos, una microfibra ligeramente humedecida seguida de otra seca será suficiente para las huellas habituales.

No olvides los laterales de los botones

Cuando limpiamos de frente, podemos dejar intacto todo el perímetro.

Si el diseño permite acceder, pasa la microfibra alrededor del control.

Gira únicamente los mandos cuando sea seguro hacerlo y sin activar accidentalmente el aparato.

Limpia con un paño diferente al de la encimera muy grasienta

Utilizar una bayeta cargada de grasa puede simplemente redistribuirla.

Para la pasada final, utiliza una microfibra limpia.

Después seca la superficie y comprueba el resultado con buena iluminación.

¿Cada cuánto hay que hacerlo?

No existe una frecuencia universal.

Si cocinas diariamente y utilizas mucho los fogones próximos al horno, los controles pueden ensuciarse rápidamente.

Una inspección visual periódica suele ser suficiente para decidir cuándo necesitan atención.

Lo importante es no esperar varios meses hasta que la grasa sea evidente.

Errores que conviene evitar

  • Limpiar el interior del horno y olvidar completamente los controles.
  • Pulverizar limpiador directamente sobre botones y mandos.
  • Arrancar un mando sin comprobar si es desmontable.
  • Empapar los ejes o aberturas del panel.
  • Utilizar estropajos abrasivos.
  • Frotar agresivamente sobre números y símbolos impresos.
  • Olvidar la parte inferior del tirador.
  • Introducir objetos en las rejillas de ventilación.
  • Aplicar lubricante a un mando que funciona mal sin conocer la causa.
  • Mezclar diferentes productos de limpieza.

El método resumido

Para limpiar correctamente esta zona:

deja enfriar el horno → comprueba las instrucciones del fabricante → limpia mandos y botones con una microfibra ligeramente húmeda → utiliza un cepillo suave para los bordes → retira los mandos solo si están diseñados para ello → limpia cuidadosamente alrededor sin introducir líquido → repasa el tirador y su cara inferior → seca completamente.

La próxima vez que limpies el horno, no abras todavía la puerta.

Mira primero el panel frontal y pasa un papel alrededor de los mandos y por debajo del tirador. Puede que la parte más olvidada del horno no esté dentro, sino exactamente donde colocas las manos todos los días.