Encontrar un pequeño charco debajo de los cajones de verduras no significa necesariamente que el frigorífico tenga una avería importante. En muchos modelos con descongelación automática, el agua debe salir por un pequeño orificio o conducto de drenaje situado en la pared interior trasera. Restos de alimentos, suciedad o hielo pueden impedir que drene correctamente y hacer que termine acumulándose en el fondo. Antes de desmontar nada, una inspección sencilla puede ayudarte a localizar el problema.
Localiza el drenaje y comprueba si está obstruido
La posición y el sistema de drenaje cambian según el modelo, por lo que el manual del fabricante debe ser siempre la primera referencia. En muchos frigoríficos, el orificio está en la parte inferior de la pared trasera, cerca o detrás de los cajones.
Antes de trabajar, retira los alimentos de la zona y, si el manual lo requiere, desenchufa el frigorífico.
- Saca los cajones inferiores. Retira el agua acumulada con un paño o esponja y observa de dónde parece proceder.
- Busca el orificio de drenaje. Normalmente es pequeño y puede quedar parcialmente oculto por una canaleta. No confundas otros huecos o componentes con el desagüe.
- Retira únicamente la suciedad superficial. Utiliza un paño o el accesorio de limpieza suministrado con el aparato, si lo tiene. No introduzcas cuchillos, alambres ni objetos metálicos.
- Limpia la canaleta. Si el fabricante permite una limpieza húmeda, utiliza un paño con agua templada. Para suciedad grasa alrededor de la zona pueden bastar 500 ml de agua templada con 2–3 ml de lavavajillas neutro, sin verter esta mezcla dentro del conducto.
- Comprueba el resultado siguiendo el manual. Algunos fabricantes permiten introducir una pequeña cantidad de agua templada en el drenaje mediante el procedimiento especificado para el modelo. No lo hagas si las instrucciones no lo contemplan.
La limpieza exterior puede llevar 10–20 minutos. Durante las siguientes horas, comprueba que no vuelve a formarse agua debajo de los cajones.
Si encuentras hielo, no intentes arrancarlo
Un bloqueo de hielo puede impedir el paso del agua igual que la suciedad. Sin embargo, intentar romperlo con un cuchillo, destornillador u otro objeto puntiagudo puede perforar o dañar componentes del frigorífico.
Consulta el procedimiento de descongelación del fabricante. Dependiendo del modelo, puede ser necesario apagar y vaciar el aparato durante un tiempo determinado.
No utilices secadores, pistolas de calor, agua hirviendo ni aparatos eléctricos para acelerar el proceso salvo indicación expresa del fabricante.
Mientras realizas una descongelación prolongada, conserva los alimentos perecederos de forma segura. El frigorífico debería mantenerse a 4 °C o menos; si no puedes garantizar esa temperatura, traslada los alimentos a otro equipo refrigerado o a una nevera portátil adecuada.
Revisa cómo están colocados los alimentos
A veces el drenaje funciona correctamente, pero los alimentos y recipientes están demasiado pegados a la pared posterior.
En determinados frigoríficos esa pared puede estar muy fría y presentar gotas de condensación. Los envases que la tocan pueden alterar la circulación del aire o favorecer acumulaciones locales de humedad.
Mantén los alimentos colocados según las recomendaciones del fabricante y evita llenar el frigorífico hasta impedir la circulación del aire.
También conviene comprobar la temperatura con un termómetro independiente si tienes dudas. Como referencia de seguridad alimentaria, el interior debe permanecer a 4 °C o menos, aunque el número seleccionado en el mando no siempre corresponde directamente a grados Celsius.
Comprueba la puerta y su junta
Si entra continuamente aire cálido y húmedo, puede producirse más condensación de la habitual.
Observa si algún recipiente impide cerrar correctamente la puerta. Después revisa la junta de goma: debería estar limpia, bien colocada y sin zonas claramente rotas.
Para limpiarla, si el fabricante lo permite, utiliza un paño con 500 ml de agua templada y 2–3 ml de lavavajillas, y sécala después. No empapes los pliegues.
Puedes realizar también una prueba sencilla colocando una hoja de papel entre la puerta y el marco. Al cerrar, debería ofrecer cierta resistencia al intentar sacarla. Repite la prueba en varios puntos. Si hay zonas donde queda completamente suelta, la junta puede necesitar ajuste o sustitución.
No toda el agua debajo de los cajones procede del drenaje
Antes de dar por resuelto el problema, comprueba que ningún recipiente esté perdiendo líquido y que las frutas y verduras no estén excesivamente húmedas.
Si el frigorífico incorpora dispensador de agua, fábrica de hielo u otras conexiones hidráulicas, una fuga también puede tener otro origen.
En esos casos, no desmontes tubos o paneles técnicos sin seguir las instrucciones del fabricante. Una acumulación que reaparece rápidamente después de limpiar el drenaje merece una inspección más detallada.
Errores que debes evitar
- Introducir alambre o herramientas afiladas en el conducto. Puedes dañar componentes internos.
- Echar productos químicos por el desagüe. Lejía, desatascadores y otros limpiadores domésticos pueden resultar incompatibles con el aparato.
- Romper el hielo con un cuchillo. Existe riesgo de perforar una superficie o conducto.
- Ignorar la temperatura mientras descongelas. Los alimentos perecederos necesitan mantenerse a temperaturas seguras.
- Asumir que cualquier charco es un drenaje obstruido. También puede existir una fuga, un problema de cierre o una avería del sistema de descongelación.
Para ir un poco más allá
Cuando limpies el frigorífico, aprovecha para revisar visualmente la canaleta y el drenaje sin desmontarlos. Retirar pequeñas partículas antes de que se acumulen puede evitar futuros bloqueos.
Mantén los cajones y recipientes secos por fuera antes de devolverlos al interior y limpia inmediatamente cualquier derrame.
Si tienes el manual, anota dónde está situado el drenaje y cuál es el procedimiento recomendado. La próxima revisión será mucho más rápida.
Preguntas frecuentes
¿Puedo introducir agua caliente en el conducto?
Solo si el fabricante contempla ese procedimiento. Utiliza la temperatura y el método especificados; no viertas agua hirviendo en el frigorífico.
¿Puedo usar bicarbonato o vinagre para desatascarlo?
No es necesario y no debería hacerse sin comprobar las instrucciones del aparato. Para el conducto, utiliza únicamente el procedimiento recomendado por el fabricante.
¿Por qué vuelve a aparecer agua después de limpiarlo?
Puede quedar una obstrucción más profunda, existir hielo en el sistema, una entrada excesiva de aire húmedo, una fuga o un problema en el mecanismo de descongelación.
¿Cuándo conviene llamar a un técnico?
Si el agua reaparece rápidamente después de una limpieza correcta, el conducto no puede despejarse mediante el procedimiento del fabricante, hay una fuga externa, el aparato no mantiene 4 °C o menos, aparecen grandes cantidades de hielo o detectas ruidos y funcionamiento anormales, conviene solicitar una revisión profesional.