Septiembre no significa necesariamente el final de las flores en balcones y jardines. Mientras muchas plantas de verano empiezan a perder vigor, otras agradecen precisamente que las temperaturas sean más moderadas. Una de las mejores opciones para esta transición es el pensamiento (Viola × wittrockiana).
Los pensamientos toleran mucho mejor el tiempo fresco que numerosas flores estivales y pueden mantener el jardín lleno de color durante el otoño. En climas suaves, incluso pueden continuar floreciendo durante buena parte del invierno.
Además, ocupan poco espacio y funcionan muy bien tanto en macetas como en jardineras y borduras.
Por qué plantar pensamientos en septiembre
Los pensamientos son plantas de temporada fresca.
Mientras especies típicamente veraniegas empiezan a sufrir cuando las noches se enfrían, las violas pueden desarrollarse bien con temperaturas moderadas.
Plantarlas al final del verano o comienzo del otoño permite que desarrollen raíces antes de que llegue el frío más intenso.
Sin embargo, septiembre no ofrece las mismas condiciones en todas partes.
En regiones mediterráneas donde todavía se alcanzan temperaturas muy altas durante el día, es preferible esperar a que disminuya el calor fuerte antes de plantarlos.
¿Semillas o plantas pequeñas?
Si quieres obtener color rápidamente durante el otoño, lo más sencillo es comprar pequeñas plantas ya desarrolladas en un vivero.
La siembra desde semilla también es posible, pero requiere más tiempo.
Los pensamientos sembrados necesitan germinar y desarrollar suficiente follaje antes de empezar a ofrecer una floración abundante.
Por eso, para llenar inmediatamente una jardinera que ha quedado vacía después del verano, los plantones suelen resultar más prácticos.
Elige ejemplares compactos
No busques necesariamente la planta que tenga más flores abiertas.
Observa principalmente su estructura.
Elige ejemplares:
- compactos;
- con hojas verdes y firmes;
- sin manchas sospechosas;
- sin tallos excesivamente alargados;
- con varios botones florales;
- sin signos visibles de plagas.
Revisa también la parte inferior de las hojas.
Una planta con numerosos botones todavía cerrados puede ofrecer una floración más prolongada que otra completamente cubierta de flores maduras.
Qué maceta necesitan
Los pensamientos no requieren recipientes enormes, pero sí necesitan espacio suficiente para sus raíces.
Para varias plantas, una jardinera de al menos unos 15-20 cm de profundidad puede funcionar bien, siempre que disponga de buenos agujeros de drenaje.
En macetas individuales, el tamaño dependerá del ejemplar y de la variedad.
Lo importante es no colocarlos en un recipiente donde el agua quede permanentemente acumulada.
El drenaje es fundamental
Utiliza un sustrato para plantas de flor que conserve cierta humedad pero permita salir al exceso de agua.
No plantes directamente en un recipiente decorativo completamente cerrado.
Si quieres utilizar un cubremacetas sin agujeros, mantén dentro una maceta perforada y retira regularmente cualquier agua acumulada.
El clima fresco reduce la evaporación, por lo que el exceso de riego puede convertirse progresivamente en un problema conforme avance el otoño.
Cómo plantarlos correctamente
Antes de sacar el pensamiento de su recipiente original, humedece ligeramente el cepellón si está demasiado seco.
Prepara el agujero y extrae la planta sujetándola por el cepellón, no tirando de las hojas.
Colócala aproximadamente a la misma profundidad a la que estaba creciendo en su maceta original.
No entierres la corona bajo varios centímetros de sustrato.
Rellena alrededor, presiona suavemente con los dedos y riega después de plantar.
Cuánta separación debes dejar
La distancia depende de la variedad, pero aproximadamente 15-20 cm entre plantas funciona como referencia para muchos pensamientos utilizados en jardineras y borduras.
Consulta también el tamaño adulto indicado en la etiqueta.
Puede resultar tentador colocarlos muy juntos para obtener inmediatamente una jardinera completamente llena, pero necesitan espacio para desarrollarse y circulación de aire entre el follaje.
¿Sol o sombra?
Durante el otoño, los pensamientos suelen agradecer una ubicación luminosa y varias horas de sol.
En climas frescos pueden tolerar perfectamente una posición soleada.
Si septiembre continúa siendo muy caluroso, protegerlos del sol intenso de primera hora de la tarde puede facilitar la adaptación.
Cuando bajen las temperaturas, una posición más soleada puede resultar beneficiosa.
Adapta siempre la ubicación al clima local.
Cómo regarlos
Después de plantar, proporciona un riego suficiente para asentar el sustrato alrededor de las raíces.
Posteriormente, comprueba la humedad antes de volver a regar.
Introduce un dedo aproximadamente 2-3 cm en el sustrato.
Si todavía está claramente húmedo, espera.
Cuando empiece a secarse, riega hasta que salga un poco de agua por los agujeros inferiores y elimina el exceso del plato.
Evita mantener continuamente mojada la corona de la planta.
Retira las flores marchitas
Este pequeño mantenimiento puede ayudar a conservar una apariencia limpia y prolongar la producción de flores en muchas variedades.
Cuando una flor esté completamente marchita, retírala junto con su pequeño tallo floral utilizando unas tijeras limpias o los dedos con cuidado.
No cortes hojas sanas innecesariamente.
Aprovecha el momento para revisar el follaje y detectar rápidamente cualquier problema.
¿Necesitan fertilizante?
Si utilizas un sustrato nuevo que ya incorpora nutrientes, probablemente no necesites fertilizar inmediatamente.
Más adelante, si las plantas están creciendo activamente y el producto utilizado lo requiere, puedes aplicar un fertilizante para plantas de flor siguiendo exactamente la dosis indicada por el fabricante.
No dupliques la concentración intentando conseguir más flores.
Un exceso de sales puede perjudicar las raíces.
¿Realmente soportan el frío?
Los pensamientos son considerablemente más resistentes al fresco que muchas flores estivales y pueden soportar heladas ligeras dependiendo de la variedad y de las condiciones.
Sin embargo, “resistente al frío” no significa indestructible.
Una helada intensa y prolongada, especialmente en una maceta pequeña donde las raíces están más expuestas, puede causar daños.
Si tu zona experimenta inviernos muy rigurosos, consulta la resistencia específica de la variedad y proporciona protección cuando sea necesario.
En climas suaves pueden durar mucho más
En regiones con inviernos relativamente suaves, el pensamiento puede seguir ofreciendo flores durante largos periodos.
La floración puede ralentizarse durante episodios particularmente fríos y recuperarse cuando vuelven condiciones favorables.
Esta característica lo convierte en una excelente transición entre las flores estivales y las plantaciones de primavera.
Vigila babosas y caracoles
El clima más húmedo del otoño puede favorecer la aparición de babosas y caracoles.
Revisa las plantas si encuentras:
- agujeros irregulares en las hojas;
- flores mordidas;
- rastros brillantes alrededor de la maceta.
No apliques tratamientos al azar. Identifica primero qué está causando los daños y utiliza un método apropiado para tu jardín.
Errores que conviene evitar
- Plantarlos durante una ola de calor intensa.
- Utilizar una maceta sin agujeros de drenaje.
- Mantener el sustrato permanentemente encharcado.
- Enterrar demasiado la corona.
- Colocar demasiadas plantas juntas.
- Dejar agua continuamente en el plato.
- Fertilizar en exceso para obtener más flores.
- Pensar que soportan cualquier helada sin protección.
- Dejar durante semanas todas las flores marchitas.
- Regar siguiendo un calendario sin comprobar primero el sustrato.
Cómo plantarlos paso a paso
- Elige pensamientos compactos y sanos.
- Espera a que disminuya el calor fuerte si septiembre todavía es muy cálido.
- Prepara una maceta o jardinera de aproximadamente 15-20 cm de profundidad como mínimo, según la variedad, con agujeros de drenaje.
- Utiliza un sustrato adecuado para plantas de flor.
- Coloca cada planta aproximadamente a la misma profundidad que tenía originalmente.
- Deja alrededor de 15-20 cm entre ejemplares como referencia, ajustándolo a la variedad.
- Riega después de plantar.
- Colócalos en una ubicación luminosa adecuada a tu clima.
- Comprueba los primeros 2-3 cm de sustrato antes de cada nuevo riego.
- Retira periódicamente las flores marchitas.
- Vigila babosas, caracoles y otros posibles problemas.
- Protege las plantas si se pronostican condiciones más frías de las que soporte tu variedad.
El pensamiento es precisamente interesante porque empieza a destacar cuando muchas flores propias del verano comienzan a desaparecer. Plantado cuando las temperaturas empiezan a moderarse, puede transformar una jardinera vacía en un punto de color durante buena parte del otoño.
Preguntas frecuentes
¿Qué flor puedo plantar en septiembre?
El pensamiento (Viola × wittrockiana) es una excelente opción para el otoño, especialmente cuando las temperaturas ya han empezado a bajar.
¿Florece durante el invierno?
En climas suaves puede continuar produciendo flores durante buena parte del invierno. En zonas muy frías, la floración puede detenerse temporalmente o necesitar protección.
¿Puedo cultivarlo en una jardinera?
Sí. Es una de sus grandes ventajas. Utiliza un recipiente con buen drenaje y suficiente profundidad para sus raíces.
¿Cuándo debo regarlo?
Comprueba aproximadamente los primeros 2-3 cm de sustrato. Riega cuando empiecen a secarse, evitando mantener las raíces constantemente encharcadas.
¿Necesita pleno sol?
Agradece mucha luz y puede recibir varias horas de sol durante las estaciones frescas. Si septiembre todavía es muy caluroso, puede beneficiarse de protección frente al sol más intenso.
¿Hay que cortar las flores marchitas?
Sí, retirarlas regularmente ayuda a mantener la planta limpia y puede favorecer una floración continuada en muchas variedades.